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4.4 Discusión

4.4.3 Características generales de la comunidad de aves

Los potreros con árboles dispersos de la comarca de Las Limas perteneciente al municipio de Matiguás presentan una comunidad de aves diversa y contribuyen a la conservación de aves de Nicaragua. El estudio registró un total de 83 especies de avifauna, la cual representa el 19.6% de las especies de aves registradas para Nicaragua (Gillespie 2001). Sin embargo, la mayoría de estas aves son especies generalistas y solo se encontraron seis especies dependientes de bosques (Chiroxiphia linearis, Euphonia gouldi, Myiarchus nuttingi,

Parula pitiayumi, Trogon elegans y Trogon melanocephalus). El monitoreo realizado por el

proyecto FRAGMENT sobre aves en el agropaisaje de Matiguás encontró en potreros de alta cobertura y potreros de baja cobertura 53 y 51 especies de aves respectivamente, totalizando 71 especies registradas en ambos tipos de potreros. En otra investigación de Hernández (2005) se encontró 85 especies en potreros de alta densidad de árboles y 77 especies en potreros de baja densidad, totalizando 102 especies de aves. Estos valores contemplan especies migratorias que no fueron consideradas en este trabajo.

En este estudio la mayor abundancia de individuos y riqueza de especies se observó en la familia Tyrannidae, lo que también ha sido reportado en otros estudios de la zona de Matiguás y Río Blanco en Nicaragua (Hernández 2005), y en paisajes silvopastoriles de Cañas en Costa Rica (Cárdenas 2002). La familia Tyrannidae se caracteriza por ser la familia con mayor riqueza de especies del hemisferio occidental y es principalmente insectívora del dosel de los árboles (Stiles y Skutch 2003), por lo tanto, la alta abundancia de esta familia esta altamente correlacionada la presencia de árboles en el paisaje. Otras familias con alta riqueza de especies encontradas fueron Trochilidae, Thraupidae y Emberizidae, las cuales has sido reportadas como familias de alta diversidad de especies en estudios realizados en la zona (Hernández 2005) y en agropaisajes de Costa Rica (Cárdenas et al. 2003).

El gremio alimenticio más común fue el insectívoro (50.1% de la abundancia total), seguida de las granívoras (21.0%), omnívoras (13.5%), frugívoras (10.4%), nectarívoras (3.2%) y carnívoras (1.7%), lo cual indica que los potreros con árboles dispersos ofrecen una mayor cantidad de recursos para los gremios insectívoro y granívoro. La mayor riqueza de especies fue encontrada en el gremio insectívoro (49.4%), seguido de los frugívoros (16.9%), nectarívoros (9.6%), omnívoros (9.6%), granívoros (7.2%) y carnívoros (7.2%). El gremio insectívoro también se ha reportado como el grupo alimenticio más abundante en otros

estudios realizados en agropaisajes similares (Naranjo 1992; Cárdenas et al. 2003, Harvey et

al. 2006). Estos resultados para la zona de Matiguás pueden ser causa de que la gran mayoría

de especies de árboles registrados presentan polinización entomófila, como Guazuma

ulmifolia, Enterolobium cyclocarpum y Tabebuia rosea. Además, en el periodo en que se

realizo el estudio, los árboles presentes al interior del radio delimitado por los puntos de conteo de avifauna, presentaron una fonología principalmente en floración (Anexo 1).

Con respecto al gremio frugívoro, este fue mucho más importante en riqueza de especies que en abundancia de individuos. La importancia de este grupo de aves es que son dispersores de semillas y por esto pueden conectar parches de bosque a través del flujo genético de especies arbóreas (Harvey et al. 2006) transportando semillas desde un parche de bosque a otro, o bien desde el bosque a los potreros. Por ejemplo, Guevara et al. (1992) encontraron que la regeneración natural de especies de bosque primario bajo árboles aislados en potreros de pasturas ganaderas, estaba influenciado por la presencia de árboles aislados que ofrecían percha y alimentos para dispersores voladores (aves y murciélagos) que transportaban semillas del bosque hacia los potreros. Aunque se reconoce el efecto de la lluvia de semillas en árboles aislados efectuado por aves frugívoras, la regeneración natural en pasturas esta limitada por la alta competencia con depredadores de semillas y con las especies de plantas características de pasturas, además de la baja tasa de germinación de algunas especies de árboles nativos (Holl et al. 2000).

Las tres especies más comunes en el agropaisajes (Volatinia jacarina, Crotophaga

sulcirostris y Troglodytes aedon) han sido reportadas también como comunes por otro estudio

en la zona de Matiguás y Río Blanco (Hernández 2005) y para un paisaje silvopastoril la especie Crotophaga sulcirostris en Cañas, Costa Rica (Cárdenas 2002) y Rivas, Nicaragua (Harvey et al. 2006). Estas especies presentan un gran rango de adaptación (Stiles y Skutch 2003) por lo tanto es común encontrarlas en una matriz de pasturas.

Se logró observar una especie en peligro de extinción (Euphonia gouldi) y tres en estado vulnerable (Melozone leucotis, Amazona albifrons, Aratinga nana), las cuales son especies dependientes de una buena cobertura arbórea para su sobrevivencia y sensibles a la fragmentación del hábitat (Gillespie 2001), por lo tanto, los árboles dispersos están ofreciendo recursos importantes para el mantenimiento de especies amenazadas. Las especies Amazona

cobertura arbórea (Stiles y Skutch 2003); además tienen valor comercial y cultural, ya que son vendidas como mascotas a nivel local y regional. Esto es preocupante, ya que se conoce que en Costa Rica Aratinga nana ha disminuido su abundancia por la fragmentación de los bosques (Stiles y Skutch 2003). La especie Euphonia gouldi, catalogada en peligro de extinción (Gillespie 2001), es también una especie dependiente de bosque y de hábito alimenticio frugívoro que prefiere bayas de las cuales consume la pulpa (Stiles y Skutch 2003). Es probable que el avance de la frontera agropecuaria redujera el hábitat natural disponible para esta especie, por esto los árboles dispersos en potreros podrían estar ofreciendo recursos alternativos para mantener su escasa población. La conservación de estas especies es una prioridad, ya que pueden participar en la dispersión de semillas y conectar parches de bosques.

La presencia de la especie insectívora Melozone leucotis, que prefiere sitios del sotobosque húmedo para su alimentación (Stiles y Skutch 2003) y que fue identificada con un solo individuo, podría indicar la alta fragmentación del paisaje y el avance de la frontera agropecuaria en la zona. También la fragmentación del hábitat y la colonización por aves hacia el bosque provoca que aumente la competencia por recursos alimenticios que induce la salida de las aves desde el bosque en busca de alimentos. Esto último ha sido documentado por Didham et al. (1996) que indica que la fragmentación de los bosques produce una variación en la composición de insectos alterando el funcionamiento del ecosistema por la colonización de especies generalistas de insectos que compiten por nichos ecológicos.