Análisis de los ácidos grasos del plancton
4.5.1. Caracterización de las fracciones planctónicas Material particulado en suspensión
La composición de ácidos grasos de las fracciones planctónicas analizadas en este estudio coincidió en términos generales con lo reportado por Napolitano et al. (1997). El ácido graso saturado 16:0, predominante en los fosfolípidos (Sargent & Henderson 1986, Lee et al. 2006), constituyó el principal ácido graso del plancton analizado. Si bien el 16:0 contribuyó considerablemente en la definición de la similitud dentro de cada fracción planctónica, caracterizó principalmente al material particulado en suspensión junto con el 18:0. El contenido de estos ácidos grasos saturados diferenció al MPS del resto de las fracciones planctónicas, en concordancia con numerosas investigaciones en distintos sistemas marinos (Mayzaud et al. 1989, Reemtsma et al. 1990, Canuel et al. 1997, Hama 1999, Lischka & Hagen 2007, Rossi et al. 2008, Tiselius et al. 2012). Ambos ácidos grasos han sido típicamente asociados a partículas no vivas (Kattner et al. 1983, Fahl & Kattner 1993, Hayakawa et al. 1997) y reflejarían la naturaleza bioquímica del material particulado en el estuario de Bahía Blanca, indicando la importante cantidad de material detrítico con respecto al contenido de células vivas. Es interesante destacar que estos ácidos grasos saturados conformaron dos de los tres componentes principales detectados en las hojas secas de la halófila S. alterniflora, lo que indicaría el aporte de las marismas al material suspendido en la columna de agua. El aprovisionamiento natural de detrito proveniente de las marismas y planicies de marea está impulsado por la inundación de estas áreas dos veces en el día y exacerbado por la acción de los vientos dominantes y de las mareas extraordinarias (Negrin et al. 2011). La dinámica natural del estuario, regida por la influencia de la marea y de los vientos que inducen procesos de alta resuspensión y mezcla (Perillo et al. 2001b, Cuadrado et al. 2005), facilitaría la incorporación de detrito y su recirculación y permanencia en la columna de agua.
La alta susceptibilidad de los ácidos grasos poliinsaturados a la degradación y su elevada asimilación por parte de los crustáceos marinos determina que estos ácidos grasos desaparezcan rápidamente de la columna de agua. Este hecho posibilita que los ácidos grasos saturados se conviertan en los principales constituyentes de los lípidos característicos de las partículas no vivas en los ambientes naturales (Hama 1999). Asimismo, algunos ácidos grasos típicos de organismos planctónicos (Falk-Peterson et
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al. 1990, Graeve et al. 1997, Kattner et al. 2003, Lee et al. 2006) también fueron encontrados en el MPS. Se puede establecer entonces que el MPS del estuario está conformado principalmente por ácidos grasos saturados, en particular el 16:0 y el 18:0 probablemente provenientes de las marismas, y en menor medida por ácidos grasos derivados de la actividad zooplanctónica como el MUFA 18:1(n-9) y otros propios del fitoplancton (diatomeas) como el PUFA 20:5(n-3) (Dalsgaard et al. 2003). Este resultado confirma la contribución de diversas fuentes de materia orgánica al MPS del estuario de Bahía Blanca.
Es necesario aclarar que la contribución de ácidos grasos saturados al resto de las fracciones planctónicas estudiadas esté posiblemente sobreestimada. Debido al elevado nivel natural de material en suspensión en la columna de agua de este estuario, se acumulan en las redes grandes cantidades de detrito y partículas de sedimento durante los arrastres, provocando que este material quede en las muestras planctónicas. Al compartir los rangos de tamaño con los organismos del fitoplancton y del microzooplancton y con los primeros estadíos del mesozooplancton, la separación de detrito y material vivo es muy dificultosa y en los intentos de purificación de las muestras se pierden importantes cantidades del material de interés. Por lo tanto, la diferenciación en el contenido global de ácidos grasos de las fracciones podría ser aún más acentuada.
Microplancton
Además del 16:0, los típicos ácidos grasos marcadores de diatomeas 20:5(n-3) y 16:1(n-7) (Canuel et al. 1995, Kattner & Hagen 1995, Stübing & Hagen 2003), prevalecieron en el microplancton caracterizando a esta fracción y diferenciándola principalmente del MPS. La caracterización bioquímica de esta fracción indicó que la proporción de fitoplancton fue mayor que la proporción correspondiente al microzooplancton. Este resultado reafirma la importante contribución de las diatomeas en la comunidad microplanctónica de este estuario (Gayoso 1998, Popovich et al. 2008b). Lo observado durante el período abarcado por la experimentación sobre el consumo del mesozooplancton (Cap. 3) concuerda con el patrón microplanctónico derivado del análisis de ácidos grasos y refleja la dominancia de las diatomeas, principalmente de P. sulcata y de las del género Thalassiosira.
114 Mesozooplancton
Los ácidos grasos 16:0, 18:0, 20:5(n-3) y el 22:6(n-3), ya mencionados como componentes estructurales de los organismos marinos (Sargent & Henderson 1986, Albers et al. 1996, Graeve et al. 2001, Lee et al. 2006), y el último característico también de flagelados (Zhukova & Kharlamenko 1999, Falk-Petersen et al. 2000, Stübing & Hagen 2003), conformaron el mesozooplancton. Tanto el PUFA 22:6(n-3) como el
MUFA 18:1(n-9), también importante en esta fracción, se asocian a una modalidad de
alimentación omnívora y/o carnívora (Sargent & Henderson 1986, Falk-Petersen et al. 1990, Graeve et al. 1994b, 1997, Cook et al. 2000, Kattner et al. 2003). El mesozooplancton del estuario presentó una proporción significativa de 22:6(n-3) lo que sugiere la inclusión de protozoos en su dieta natural. En concordancia con este resultado, un dinoflagelado (G. fusus) y varias especies de ciliados (T. balechi,
Tintinnopsis spp. y Strombidinopsis spp.) fueron seleccionados como presas
preferenciales y consumidos en los experimentos de alimentación (Cap. 3) indicando que la carnivoría es un comportamiento trófico natural del mesozooplancton del estuario.