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III. MATERIALES Y MÉTODOS

1. E STUDIO TÉCNICO

1.1. Caracterización general del sistema

El área de estudio cuenta con una plantación de 3 hectáreas de cacao (Theobroma cacao), variedad CMP-15, y bolaina (Guazuma crinita) como sombra definitiva. Durante los primeros 3 años, se cultivó plátano (Musa paradisiaca) como sombra temporal. Los tres cultivos fueron plantados de forma simultánea. Actualmente, la plantación tiene la edad de siete años.

Como se puede observar en la Tabla 5, el cacao fue sembrado a un distanciamiento de 2x3 m en tresbolillo, que representa alrededor de 1667 plantas por hectárea. A diferencia de este caso, de acuerdo a PROAMAZONÍA (2003), en Leoncio Prado, el 60% de los agricultores manejan densidades de 4x4 m (645 plantas/ha), un 20%, aplican densidades de 5x5 m (400 plantas/ha), un 15%, de 3x3 m (1110 plantas/ha) y solo un 5% densidades mayores que permiten más de 1200 plantas/ha.

Tabla 5: Resumen de datos de la plantación de cacao

Especie Edad (años) Distanciamiento (m) Altura promedio (m) Diámetro promedio de la copa (m) Estado fitosanitario Cacao 7 2x3 2,73 2,58 1=78,00% 2=18,67% 3=3,33% FUENTE: Elaboración propia

En la Tabla 5, también se puede observar que la altura promedio del dosel del cacao es de 2,73 m y las copas tienen un diámetro promedio de 2,58 m. Además, el 78% de la plantación del cacao se encuentra sana, un 18,67% está aceptablemente sana y un 3,33%

son las principales que afectan al cacao en el Alto Huallaga. PROAMAZONÍA (2003) menciona que en Tingo María estas tres enfermedades tienen 30%, 25% y 8% de incidencia en la zona, respectivamente.

En el área de estudio, dichas enfermedades reciben tratamiento entre noviembre y enero, que es el periodo de menor producción del cacao, también conocido como su periodo de descanso. En noviembre, tras el cultivo, se realiza una poda. A los 15 días, se realiza una remoción de las partes afectadas por las enfermedades, fila por fila. Luego, a los dos días, se aplican fungicidas cúpricos acompañados de un abono foliar para evitar estrés en la planta. Asimismo, cada 15 días durante todo el año, se realiza la remoción de las partes infectadas para evitar la propagación de las enfermedades. Tal como se realiza en el área de estudio, Gómez et al. (2014) recomiendan una continua revisión de la plantación para la destrucción de maleza y de mazorcas y partes afectadas por enfermedades, las podas permanentes, la aspersión de fungicidas cúpricos y la recolección de mazorcas maduras cada 8-15 días durante todo el año para evitar la propagación de enfermedades. Asimismo, los mencionados autores indican que el uso de clones resistentes es el método más barato para evitar enfermedades, tal como es la colección CMP 15 utilizada en el área de estudio. Paredes (2008) señala que el CMP 15 -además de ser un clon de alta y continua producción, alta aromaticidad e ideal para densidades de siembra altas- es tolerante y resistente a las enfermedades más comunes de las zonas del Alto Huallaga, Huallaga Central, Aguaytía y Valle del Río Apurímac.

El cacao es cosechado todo el año cada 2 semanas en el área de estudio. De acuerdo a PROAMAZONÍA (2003), solo un 30% de agricultores cosecha cacao todo el año en Leoncio Prado. Una vez cosechados los frutos, se procede a la quiebra, que es la operación en la que el fruto es cortado y las semillas extraídas. No se realizan los procesos de fermentación ni secado, pues se comercializa directamente las semillas frescas de cacao o cacao en baba. Estas son vendidas a la Asociación de Productores del Alto Huallaga, a la que el dueño pertenece. La Asociación de Productores del Alto Huallaga se encarga de recoger el cacao en baba de cada socio, realizar capacitaciones, y gestionar la certificación del cacao como orgánico.

En cuanto a la bolaina, ésta se sembró a un distanciamiento inicial de 3x6 m, tal como se puede observar en la Tabla 6. En el año 3, se hizo un primer raleo, dejando el espaciamiento

espaciamiento final de 3x24 m, que se mantendrá hasta el año 25, cuando se haga una renovación total de los cultivos. De acuerdo a la información recopilada, la extracción de madera durante los raleos dañó algunas plantas, produciendo pérdidas de cacao del 1,5%.

Tabla 6: Resumen de datos de la plantación de bolaina

Especie Edad (años) Distanciamiento (m) Altura total promedio (m) Altura comercial promedio (m) DAP promedio (cm) Sombra (%) Calidad del fuste Bolaina 7 Inicial: 3x6 Año 3: 3x12 Año 5: 3x24 22,30 14,26 23 30,55 1=44,05% 2=48,81% 3=7,14% FUENTE: Elaboración propia

Por su rápido crecimiento y su buen desarrollo en la zona, la bolaina fue escogida en el área de estudio para servir de sombra permanente al cacao. Se orientó de sur a norte para que, dada la diferencia de altura de los doseles, facilitara la aireación y contribuya a la polinización del cacao. Como se puede observar en la misma Tabla 6, el porcentaje de sombra que ofrece el dosel de bolaina es del 30,55% para toda el área (ver Anexo 9 para mayor detalle). Además, la altura total promedio del dosel es de 22,30 m y el DAP promedio, de 23 cm. Al respecto, Gómez et al. (2014), señalan que la asociación del cacao con una especie que provea una sombra permanente entre 30-40% y de dosel alto respecto al cacao (en este caso, 2,73 m del cacao vs 22,30 m de la bolaina), permite un mayor paso de luz, aire y reduce la humedad del ambiente, evitando plagas y enfermedades. No obstante, para otros autores, como Paredes (2003), la cantidad de sombra sería insuficiente pues no llega al 40-50% ideal para la plantación de cacao.

Actualmente, un 44,05% de la plantación de bolaina tiene fustes de calidad 1, un 48,81%, fustes de calidad 2 y un 7,14%, de calidad 3 (ver Anexo 9 para más detalle). Estos resultados se debieron básicamente a la presencia de fustes ligeramente torcidos o con ramas a partir del tercio superior del árbol (calidad 2), y algunos casos de bifurcaciones desde la mitad inferior (calidad 3). Cabe señalar que el único tratamiento que recibió la bolaina en el sistema fue una poda de formación en el año 1. Al respecto, Wightman et al. (2006) consideran que, aunque la bolaina se autopoda, esto ocurre cuando las ramas ya están algo

mejor. Por otro lado, en la evaluación no se encontró enfermedades ni plagas atacando a la bolaina; lo cual concuerda con el IIAP (2009), que afirma que, hasta el momento, no se han reportado plagas ni enfermedades de consideración para esta especie. De la misma forma, Leguía et al. (2010), señalan que la bolaina no requiere de control de plagas ni enfermedades.

Como sombra temporal para el sistema, se contó con plátano. Este fue instalado a 3x4 m y fue aprovechado durante los 3 primeros años. Tras esto, fue totalmente retirado para no generar un exceso de sombra al cacao, pues la bolaina ya tenía un tamaño considerable (alrededor de 3,5 m).

En la Figura 3 puede observarse la actual distribución del cacao y bolaina en el área de estudio y, en la Tabla 7, los porcentajes de mortalidad obtenidos para cada uno.

Tabla 7: Mortalidad del cacao y bolaina

Especie

Cacao Bolaina

Mortalidad (%)

3,17 29,87

FUENTE: Elaboración propia

En el caso del cacao, de acuerdo a información recopilada, la tasa de mortalidad se debe a malas siembras y falta de recalce (repoblamiento), así como a la pérdida de algunas plantas de cacao durante los raleos que no fueron repuestas. En el caso de la bolaina, los resultados concuerdan con lo señalado por Quevedo y Ara (1995), quienes indican que la mortalidad promedio para la bolaina tras el trasplante a campo definitivo es del 30% independientemente del nivel de poda en el primer año, aunque consideran que es preferible no podar para que la mortalidad sea menor. Considerando el distanciamiento de siembra de 3x6 m para la bolaina, Wightman et al. (2006) señalan la importancia de hacer el recalce en caso la mortalidad exceda al 10%. Sin embargo, dado que en el área de estudio el principal interés es el cacao, la gran mayoría de bolainas que no sobrevivieron, no fueron repuestas. Cabe añadir que Tingo María, con una temperatura media anual de 25 °C, ofrece condiciones adecuadas para el cultivo de cacao y bolaina. De acuerdo a Gómez et al. (2014) y a Paredes (2003), la temperatura óptima promedio anual para el cacao está alrededor de los 25 °C; mientras que para la bolaina, la temperatura óptima está entre los 22-26 °C, según

Por otro lado, la precipitación media anual de 3500 mm para la zona podría ser considerada ligeramente alta para las especies, según algunos autores. Por ejemplo, Gómez et al. (2014) señalan que el rango óptimo de precipitación para el cacao es de 1500 a 2500 mm anuales bien distribuidos a lo largo de los meses. Sin embargo, Leguía et al. (2010) indican que es apto para soportar precipitaciones de 800 a 5000 mm anuales. Al respecto, Paredes (2003) recomienda el uso de colecciones locales (clones) para precipitaciones que van de 3300 a 3700 mm en Tingo María. En este caso, la colección CMP 15 es la utilizada. Para la bolaina, Leguía et al. (2010) informan que el rango de precipitación óptimo va de 1800 a 2500 mm. Reynel et al. (2003) añaden que cuando la bolaina es una plántula no tolera el anegamiento. No obstante, Vidaurre (1992) señala que puede desarrollarse en zonas con hasta 3500 mm de precipitación. Al respecto, es importante destacar que en el área de estudio se construyeron drenes antes del cultivo, justamente para evitar que un exceso de agua y humedad afectara a ambas especies.

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