2.2. Historia del Cementerio General de Miraflores: 35
2.2.5. El cementerio y el aluvión de 1925: 48
En 1925, Trujillo sufrió una de las peores lluvias, no hubo una igual desde la ocurrida en 1578. Este tipo de lluvias ocurren cada cierto tiempo a causa del fenómeno climático llamado “Fenómeno de El Niño”, denominado así por haberse presentado o comenzado en el pasado coincidiendo con la Navidad, fecha en la que nace “El Niño Jesús”, y se extiende o incrementa durante el verano.
Estas lluvias empezaron a acaecer el 8 de marzo de 1925 y suscitó terribles perjuicios en el cementerio: arruinó numerosos pabellones, por ende, hubo nichos antiguos quebrados, enarenó en una altura de noventa a ciento veinte centímetros la calzada y la plazuela que tenía el panteón, etc.
TESIS UNT
UNT FAC. CC. SS.
Tesis publicada con autorización del autor
no olvide citar esta tesis
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE TURISMO
- 49 - Atributos que posee el Cementerio General de Miraflores – distrito de Trujillo
para el desarrollo del Necroturismo.
No solo el cementerio se vio afectado, sino también toda la ciudad de Trujillo, muchas personas perdieron todo lo que tenían. De todos los locales que están a cargo de la Beneficencia, el hospital Belén fue el que más detrimento percibió, no estaba provisto de lo fundamental para hacerle frente a una tromba de agua de esa magnitud.
Para poder seguir atendiendo a los enfermos, se hicieron ciertas refacciones, se clausuraron ciertas salas por temor al inminente derrumbe de las mismas, se desplegó a los enfermos a otras dependencias, se acondicionó el colegio de niñas “Modesto Blanco”, recinto de la Beneficencia que menos averías sufrió.
El Dr. Eleazar Boloña, presidente de la Beneficencia en aquel entonces decidió convocar con carácter de urgencia a sesión de Junta General de la Directiva a fin de tomar decisiones para hacerle frente al caos que se estaba viviendo debido a la furia de la naturaleza. Aquella junta debió haberse realizado la mañana del diecisiete de marzo, pero no hubo el quorum reglamentario, ya que casi todos los socios directivos estaban ocupados tratando de solucionar los destrozos que el aluvión había dejado por sus hogares y negocios. Así que, el Dr. Boloña decidió por cuenta propia usar los fondos de la Beneficencia para alimentar de manera gratuita a las personas necesitadas.
Ese mismo día, se entregaron más de 500 almuerzos en el colegio Seminario, con ayuda del padre rector, Dr. Conrado Oquillas y los curas que formaban parte de la plana docente. Esta idea tuvo gran aceptación a causa del sinnúmero de personas que acudían en busca de sustento y este beneficio se amplió gracias a la colectividad religiosa de los Padres Franciscanos y a la de los Padres Carmelitas.
TESIS UNT
UNT FAC. CC. SS.
Tesis publicada con autorización del autor
no olvide citar esta tesis
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE TURISMO
- 50 - Atributos que posee el Cementerio General de Miraflores – distrito de Trujillo
para el desarrollo del Necroturismo.
La Beneficencia brindó desayuno, almuerzo y cena durante 19 días (desde el diecisiete de marzo hasta el cuatro de abril) a más de 1500 personas diarias y a los que pernoctaban en las iglesias y plazuelas se les brindaba té calentito. Sumado a ello, estableció un Comité de Auxilio a los Damnificados, dirigido por el Dr. Boloña y el prefecto del departamento, con el propósito de asistir a los más necesitados, dándoles dinero, víveres, telas y otras especies diversas, útiles para volver a levantar sus viviendas.
Ese mismo año, el Dr. Boloña escribió:
“La caridad es fuego que abraza, noble aliento del alma que engrandece y dignifica, y su acción bienhechora no reconoce clase, no admite jerarquía, no acepta privilegios, va donde se le llama y busca espontáneamente donde cumplir su misión de apostolado”.
La comitiva de la Beneficencia que le echó una mano en aquellos tiempos críticos fueron el inspector y subinspector del hospital, Alfonso Heudebert y Felipe Ramos respectivamente, así como el inspector del cementerio, Alfredo Pinillos Goicochea.
El 20 de abril de 1925, el directorio de la Beneficencia se reunió y por unanimidad dieron un voto de aplauso a su director presidente por la labor que había realizado para con los indigentes. El Dr. Boloña recibió el agradecimiento del Supremo Gobierno y el cumplido de la Prefectura, que era quien administraba la Beneficencia. Ese mismo año, la sociedad percibió un donativo a manos de la Negociación Chicama Ltda., así como una prestación del altruista Víctor Larco Herrera para la reconstrucción de ciertas áreas del hospital Belén. En cuanto al cementerio, durante el aluvión se había puesto una trinchera de sacos de tierra
TESIS UNT
UNT FAC. CC. SS.
Tesis publicada con autorización del autor
no olvide citar esta tesis
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE TURISMO
- 51 - Atributos que posee el Cementerio General de Miraflores – distrito de Trujillo
para el desarrollo del Necroturismo.
y arena para aplacar los daños. Habiendo ya pasado el peligro, se esperó que por evaporación se secaran todos los campos inundados y luego se hizo una valoración de los daños.
Para resarcir los destrozos se volvió a levantar la pared del Campo Santo en una longitud de ciento veintidós metros de largo, se colocó una nueva portada, se sanearon todos los pabellones de nichos rajados: enluciéndolos, pintándolos y enumerándolos otra vez. Asimismo, se retiró toda la tierra y arena que el aluvión había dejado a su paso por el cementerio, esta ardua tarea tomó dos meses. Ya para el diez de noviembre de ese mismo año, el cementerio lucía totalmente distinto, estaba completamente remozado, dejando así impresionados a todos los que iban a visitar a sus familiares. Antes de que ese año terminara, ya se estaba exhibiendo el flamante mausoleo hecho en mármol y bronce por don Rafael Larco Herrera. Los deterioros que padeciera el mausoleo de don José Ignacio Chopitea fueron subsanados por su propia familia.
La Beneficencia mandó arreglar las rejas y mármoles de los mausoleos de distinguidos personajes, como el del coronel Ricardo O`Donovan, así como el dedicado a las víctimas del incendio del Teatro Municipal sucedido en 1910. Se planteó darle un nuevo uso al Campo Santo actual: construir en él dos tipos de nicho, uno de cemento armado y otro de adobe y ladrillo para ser vendidos en propiedad al pueblo a precios módicos. Se trazó la meta de transformar ese espacio solitario en un nuevo y atractivo cementerio, con cuarteles de nichos, pasadizos, veredas de cemento y jardines en buen estado. Se propuso así:
“combatir en el pueblo la costumbre nada culta de enterrar en el suelo, donde en poco tiempo después, todos los restos se mezclan y confunden”, según afirmaba
TESIS UNT
UNT FAC. CC. SS.
Tesis publicada con autorización del autor
no olvide citar esta tesis
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE TURISMO
- 52 - Atributos que posee el Cementerio General de Miraflores – distrito de Trujillo
para el desarrollo del Necroturismo.
el director presidente de ese entonces. Mientras tanto, hubo una zona apartada para que, previo relleno con tierra y arena, se tuviera un espacio destinado para el entierro de un sinfín de desvalidos. A modo de prueba, en el Campo Santo se construyó un lote de treinta nichos de cemento armado para su posterior venta, idea que tuvo gran acogida del público y de la prensa local que se encargó de su difusión.