Chrozophora tinctoria (L.) A. Juss. (Euphorbiaceae) in Canary Islands
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odríGuezResumen. Este trabajo aporta una nueva cita para la isla de Gran Canaria del taxón Chrozophora tinctoria (L.) A. Juss y se hace referencia a su distribución actual y
ámbito potencial de expansión en la isla. Para este taxon se comentan diversos aspectos históricos, ecológicos, dinámicos y corológicos.
Palabras clave: Chrozophora tinctoria, Gran Canaria, Islas Canarias.
Abstract. This article presents a newly found species Chrozophora tinctoria (L.)
A. Juss on the island of Grand Canary and shows reference current and potential distributions. Some historical, chorologic, ecologic, dynamic and floristic aspects are discussed for this taxon.
Key words: Chrozophora tinctoria, Gran Canaria, Canary Islands.
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ntroducciónEl género Chrozophora Neck. ex A. Juss. (Euphorbiaceae) incluye 11 especies (Prain, 1918) cuyo rango de distribución va desde el Sur de Euro- pa, Norte de África, Suroeste y centro de Asia al subcontinente indio (India y Oeste de Pakistán).
De todas ellas, Chrozophora tinctoria (L.) A. Juss. es una planta de distribución circunmediterránea bastante termófila que se extiende desde el Sur de Europa al norte de África y por el suroeste y centro de Asia, figu- rando como naturalizada en el continente australiano y en Norteamérica. En el norte de África se expande por los países mediterráneos desde Israel, Egipto, Libia, Argelia, Túnez, Marruecos (Marruecos septentrional, Bena- bid, 2000; Tsoul, Molero et al., 2006; Bouhalla, Mateos & Valdés, 2010; en el sur en Agadir, donde tiene usos medicinales, Haba, 2008) a Mauritania.
En la Península Ibérica se encuentra en casi toda ella en ámbitos biocli- máticos de los pisos termo y meso-mediterráneos, con excepción del cua- drante noroeste (Benedí, 1997) siendo también citada para Islas Baleares (Fraga i Arguimbau, 2008).
En África oriental y tropical e islas adyacentes podemos encontrar otras tres especies:
—Chrozophora brocchiana (Vis.) Schweinf., Pl. Quaed. Nilot., con ca-
racterísticas flores con pétalos rojos, se extiende desde Cabo Verde (Fi- gueiredo, 1996) y Mauritania a través del Sahel hasta Sudán estando tam- bién presente en Argelia y Egipto (Schmelzer, 2007a).
—C. plicata (Vahl) A.Juss. ex Spreng. tiene una amplia distribución desde el este de Senegal hasta Somalia observándose también en el norte de Sudáfrica aunque también está presente en Egipto y Arabia Saudí (Sch- melzer, 2007b).
Ambas especies participan de la transición fitogeográfica entre el Sahel y el Sáhara, reconociéndose como participes de la Alianza Acacio-Pani-
cion Quezel 1954 (Barry et al., 1986).
Por último, C. senegalensis (Lam.) A.Juss. ex Spreng. se extiende desde el este de Mauritania hasta Nigeria en el África Occidental.
Conocida como tornasol, heliotropo menor o crotón de los tintureros —al disponer de un pigmento que tiene la propiedad de cambiar de color según la acidez o alcalinidad del medio en que se sumerge—, esta planta tuvo un relevante papel manufacturero en la época medieval porque de sus semillas tratadas se obtenía el pigmento denominado folium o morella, usado para iluminar de azul manuscritos, así como para teñir pergaminos, lanas y sedas de color púrpura (Córdoba de La Llave, 2005; Cabral, 2006). También fue usada como colorante por los holandeses para dar el carac- terístico tono rojo a algunos de sus quesos más famosos (Dumas, 1844).
En el transcurso de una excursión a través de los llanos de Palomino, en Gáldar, Gran Canaria, recolectamos pliegos de una planta de aspecto ceniciento que, después de su estudio en flor y fruto, determinamos como
Chrozophora tinctoria (L.) A. Juss. Euphorbiaceae, constituyéndose como
una nueva cita para la flora de las Islas Canarias.
A pesar de la infructuosa búsqueda de más poblaciones en este ambiente agroganadero, no es de descartar la existencia de más localidades con la planta.
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escripciónChrozophora tinctoria (L.) A. Juss., Euphorb. Gen.: 110 (1824). Syn.: Croton tinctorium L., Sp. Pl. :1004 (1753)
[3]
Plantas anuales, con un porte entre 0,25-0.50 m con aspecto ceniciento y tomentoso y que proliferan estacionalmente en terrenos agrícolas des- pués de su cosecha en el periodo estival-otoñal entre junio yoOctubre.
Hojas subromboidales con largos pedicelos, margen irregular, con fuer- te indumento formado por dos tipos de pelos estrellados. Flores masculinas con corola amarilla.
Fruto característico en tricoca, con mericarpos recubiertos de escamas fimbriadas y argénteas, que estallan con el calor y expanden las semillas, subpiriformes y de tonos pardos. Ramas y tallos después de secos se cu- bren de un característico color azul.
Exsiccata: islas canarias. Gran Canaria, Gáldar:
1) Palomino (28RDS 36 02), 16-08-2002, C. Suárez, J. Monagas & M. Díaz (1 TFC)
2) Tierras de cultivo en los llanos de Palomino-Casas Blancas (28RDS 36 02), 1120 msnm, 07-08-2011, C. Suárez & Manuel Díaz (5 TFC).
Fig. 1. Biotipo y detalles morfológicos de frutos de Chrozophora tinctoria (L.) A. Juss.
Fig. 2. Mapa de localización de Chrozophora tinctoria (L.) A. Juss. en Gran Canaria, Islas Canarias.
Geográficamente, esta localidad se ubica en el extremo occidental del Gran Ambiente de la Alisio-Canaria (Sánchez et al., 1995) área de choque y rebose de los alisios, y que tiene como límite geográfico los caideros y afluentes que drenan hacia la gran fisura del barranco de Agaete que descien- de desde esta comarca con el Macizo de Tamadaba de frontera hacia el oeste. Los materiales geológicos de sustrato se corresponden con coladas ma- sivas y de hasta 2-3 m. de espesor individual de la Serie Basáltica II, muy alteradas, y de las que se observan frentes en las áreas pendientes del re- lieve del entorno de estos llanos.
En cuanto a la sectorización bioclimática, siguiendo a Del Arco et al. (2003), esta localidad se ubica a caballo entre el piso bioclimático ter- momediterráneo pluviestacional subhúmedo (con nieblas del alisio) y el mesomediterráneo —inferior pluviestacional subhúmedo (con nieblas del alisio) correspondiendo ambos a la serie de vegetación climatófila del Lau-
ro-Perseo indicae sigmetum.
En su nueva localidad, C. tinctoria (L.) A. Juss. se expande como mala hierba infestante post-cultural una vez recolectado el maíz y las papas te- niendo su óptimo de desarrollo entre junio y octubre en los cultivos ve- raniegos no irrigados de los llanos agrarios existentes entre Fagajesto y Juncalillo, más concretamente en los lomos de Palomino. Esta zona tiene un alto potencial agroganadero (Pérez Vidal, 1963; Álamo, 1984), donde se practica aún una cultura pastoril que en el pasado combinaba las acti- vidades agrarias y textiles —protoindustria de la lana— y donde hoy se mantiene una alta producción quesera de ovino y caprino.
A pesar de los intentos de erradicarla por parte de los agricultores afec- tados (Dn. Benito Cubas, com. pers.) persiste al menos desde el año 2002, cuando recogimos los primeros pliegos. En la zona se desconocen sus par- ticularidades como planta tintórea.
Descartando de entrada su carácter de especie autóctona, sobre su vec- tor de introducción poco podemos aportar, aunque su presencia en una zona de tradicional arraigo textil artesano (telares) y agropecuario (produc- ción de lanas y quesos) nos lleva a plantear si esta especie no llegó a la isla desde los tiempos de la Conquista (Aznar Vallejo, 1983).
La referencia más antigua a la especie en Canarias que hemos encontra- do la hace el historiador Nuñez de La Peña, en 1676:
hay muchas y cristalinas fuentes que vierten continuos arroyos, y a sus riberas nacen yerbas medicinales, el trébol, toronjil, asandar, poleo, mastranzo, yedra, jazmín, violeta, tornasol, alhelíes, espuela de caballero, neuta, siempre novia, yerva buena, mastuerzo, cantueso, maltavaca, hinojo y otras muchas yerbas y árboles que no hay en España, ni en otros Reynos.
[5]
Nos queda la duda de saber a qué especie se refiere este autor con el nombre vulgar del tornasol. Viera y Clavijo (1982), en su Diccionario de
historia natural, recoge el término tornasol como nombre vulgar aplicado
al girasol (Heilanthus annuus L.), a pesar de que ya conocía a Chrozophora
tinctoria y sus propiedades desde su asistencia en París a las lecciones de
Historia Natural dadas por el Dr. Bomare (Viera y Clavijo, 1849). También Del Busto y Blanco (1864) la recoge como Croton tinctorius L. –Tornasol
de tintes en su listado de la Flora Médica de las Islas Canarias. Salvo estas
referencias, no encontramos ya nada sobre esta especie en los textos botáni- cos de los siglos XVIII y XIX sobre la flora canaria (García Gallo et al., 2008).
Quizás fuese motivo de algunos de los ensayos de aclimatación de plan- tas con interés económico, entre otras las tintóreas, llevadas a cabo entre los siglos XV y XVII, y sus usos textiles se han perdido, quedando acantona-
da en algunas localidades muy concretas como la de estos llanos.
Como ejemplo cercano tenemos el de la hierba pastel (Isatis tinctoria
L., Brassicaceae), planta que «se introdujo en Canarias a raíz de la con-
quista castellana, posiblemente por pobladores portugueses, pues ya se cul- tivaba en las Azores y en la Madera» y fue cultivada con cierta profusión en islas como Gran Canaria y Tenerife en los siglos XVI y XVII (Bonnet
Suárez, 1982), hoy en día relegada a sitios puntuales de El Hierro (Steffen, 1947; González Pérez et al., 1992).
Otro ejemplo lo constituyen los intentos de cultivo del añil en Gran Canaria, el primero entre 1783 y 1786 (Viera y Clavijo, 1862), en Telde, y el segundo en 1866, por parte de la Real Sociedad Económica de Amigos del País (RSEAP) de Las Palmas de Gran Canaria al repartir semillas del
añil (Indigofera tinctoria L., Leguminosae) entre personas de los munici- pios de Gáldar, Telde, Valsequillo el Sur y La Aldea (García del Rosario, 1981). En el acta de la sesión de 4 de marzo de 1866 de la RSEAP se recoge
la iniciativa:
Semillas de añil: El Sr D. Domingo Pérez Galdós presentó unas semillas del añil del que ha cultivado en su hacienda de las Matanzas y cuyas semillas se repartieron entre los señores Quesada, para sembrar en las medianías y zonas costaneras del norte; D. Fernando del Castillo y Westerling, en las partes del Sur, al Sr. Chil en el distrito de Telde y al Sr. Melián en Valsequillo, quedando el mismo Sr. Pérez Galdós de remitir algunas semillas al valle de La Aldea. (Fuente: Archivos digitalizados RSEAPLP, MdC, ULPGC).
De la nula prosperidad que tuvieron estos ensayos de aclimatación nos habla ya el propio Viera y Clavijo (1982) en su Diccionario de historia
isla aplicó su celo al fomento de este cultivo, repartiendo semillas entre diversas personas; pero se quedó todo en esperanzas».
Hoy en día esta especie no figura en los listados florísticos de la isla.
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oMentariosfitosociolóGicosEn sus localidades mediterráneas da carácter a algunas asociaciones como terófito partícipe de las siguientes comunidades nitrófilas arven- ses estivales: Kickxio lanigerae-Chrozophoretum tinctoriae Izco 1975;
Chrozophoro tinctoriae-Teucrietum spinosi Galán 1996 y Chrozophoro tinctoriae-Kickxietum integrifoliae Brullo & Marcenò 1980, incluidas en
la Alianza Diplotaxion erucoidis, Clase Ruderali-Secalietea Br.-Bl. 1936 (Carretero, 1995; Sainz Elorza, 2001, 2009; Brullo et al., 2007).
La Alianza Diplotaxion erucoidis Br.-Bl. in Br.-Bl. et al. 1936, de acuer- do con lo descrito por Carretero (1995), recoge comunidades con especies principalmente terófitas —aunque a veces con participación de geofitos y hemicriptofitos— de fenología estival y otoñal.
En su nueva localidad se integra en estas comunidades terofíticas es- tivales que colonizan los barbechos que quedan después de la colecta de maíz y papas en el verano, y donde como especies acompañantes tene- mos taxones característicos de la Clase Ruderali-Secalietea como Cheno-
podium album L., Sonchus oleraceus L., Lactuca serriola L., Calendula arvensis L., Papaver rhoeas L., Galactites tomentosa Moench, Solanum luteum Mill. e Hirschfeldia incana (L.) Lagr.-Foss. y que acercan este con-
junto florístico a las asociaciones descritas en la Península.
Se encuentra este sector en el dominio climácico de la laurisilva, siendo su vegetación potencial la de monteverde húmedo, Lauro novocanarien-
sis-Perseetum indicae Oberdorfer ex Rivas-Martínez, Arnaiz, Barreno &
Fig. 3. Aspecto general del nuevo locus de Chrozophora tinctoria (L.) A. Juss.: A) Ladera con culti-
vos estacionales de millo; B) Llanos de Palomino, con el Macizo de Tamadaba al fondo. En primer término, poblaciones infestantes del tornasol.
[7]
Crespo 1977 (Grafcan, 2010) si bien no pueden desdeñarse su compar- timentación con comunidades del dominio del Pinetum canariensis Ce- ballos & Ortuño ex Sunding 1972 subass. ericetosum arboreae P. Pérez, Acebes, Del Arco & Salas 1993.
Estas medianías del noroeste de Gran Canaria, desde los altos de Gáldar y Guía, a los pagos montanos de los municipios de Moya y Artenara, desde la zona de Pico Viento y Saucillo hasta la zona de Juncalillo y Fagajesto, se caracterizan por conformar una comarca agroganadera muy arraigada des- de la época de la conquista y donde se concentran los mayores núcleos ga- naderos de la isla. Esta topografía relativamente llana y poco accidentada ha favorecido el desarrollo de estas prácticas agrarias, donde se distingue toda una serie de cortijos por los cuales se mueven rebaños de ovejas y, en menor medida, cabras.
La vegetación actual, como consecuencia de estas actividades, la do- mina un paisaje de terrenos agrícolas de subsistencia, de pastizales, prados y herbazales nitrófilos (vinculados a las clases Polygono-Poetea annuae Rivas-Martinez, y Onopordetea), y laderas con matorrales de degradación, básicamente retamares (Micromerio benthami-Telinetum microphyllae Sunding 1972) escobonales (Chamaecytiso canariae-Adenocarpetum vi-
llosii (Sunding, 1972; Rivas-Martínez et al., 2002) y matorrales de degra-
dación (Artemisio thusculae-Rumicetum lunariae Rivas-Martínez et al., 1993), donde dominan los inciensos y los tomillares.
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onclusionesNos asalta la duda con este taxón acerca de si su presencia en esta lo- calidad es reciente o histórica. Sus potenciales usos tintóreos nos hacen pensar que quizás fue conocida por los pastores y agricultores de antaño, y hoy es una actividad etnográfica extinguida. Es precisamente la zona de Caideros, Fagajesto, Juncalillo y Barranco Hondo donde pervivieron los últimos telares que se conocieron en Gran Canaria (Caridad Rodríguez,
FEDAC, com. pers.) que usaban técnicas de tintes tradicionales, y no hay
que desdeñar el conocimiento del uso de las plantas que se tiene en esta comarca y la celosa guardia de sus técnicas que se hacía de las mismas (Álamo, op. cit.).
A favor de su presencia e instalación reciente encontramos también ar- gumentos, el primero la alta disponibilidad de estos ambientes antropizados para la expansión de un gran número de terófitos que se integran en pecu- liares comunidades nitrófilas con un desarrollo marcadamente estacional. El segundo, el incremento de nuevos residentes extranjeros —tanto europeos como norteafricanos— que han buscado en estos parajes asentamiento y
que se pueden haber convertido en vector inconsciente de introducción de la especie.
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GradeciMientosAgradecemos la colaboración prestada por Manuel Díaz y Antonio Be- nítez Díaz en los trabajos de campo y gabinete, respectivamente, y al Dr. Pedro Luis Pérez de Paz, Catedrático de Botánica del Dpto. de Biología Vegetal de la ULL, y a la Dra. Caridad Rodríguez Pérez-Galdós, de la FE- DAC, sus orientaciones y pesquisas bibliográficas.
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