DE LAS “ENTIDADES” PARACELSIANAS O “ENS” Causas de las enfermedades
“En él vamos a ocuparnos de las entidades (ens) como orígenes engendradores de todas las enfermedades, separadas en los cinco grupos clásicos, desde cada uno de los cuales pueden producirse todos los males pasados, presentes y futuros.”
Una enfermedad puede tener más de una clase de causa
“Un ejemplo aclarará lo que acabo de decir: supongamos el caso de la peste y preguntémonos de dónde proviene. Los adictos a la medicina natural me diréis que de la disolución de la naturaleza; los afiliados a los astrónomos preferiréis considerarla como consecuencia del movimiento del cielo y el curso de los astros. ¿Cuál de los dos estará en lo cierto? Pues yo digo que los dos y que cada cual lleva su parte de razón, e incluso que hay además otras razones, ya que la naturaleza es una entidad, y los astros otra entidad, etcétera.”
“Diremos por lo tanto, para terminar, que nuestro cuerpo está sometido (subjectum) a cinco entidades, cada una de las cuales posee en potencia todas las enfermedades.” De Ens astrorum
“En el primer tratado nos ocuparemos de la esencia y la fuerza que encierran los astros. Esta fuerza, que actúa e influye constantemente sobre nuestro ser, se llama entidad astral (Ens astrorum) y debe ser tenida en cuenta como la primera a la que estamos so- metidos.”
Del Ens veneni
“La segunda fuerza o potencia es la entidad de los venenos (Ens veneni), cuya acción es siempre perturbadora (alterat) y violenta.”
Del Ens naturae
“La tercera fuerza es aquella que debilita y desgasta nuestro cuerpo por el simple hecho de vivir y puede coexistir o no con los demás. La llamaremos entidad natural. Estaremos expuestos a esta entidad en todas aquellas ocasiones en que exijamos abusos o esfuerzos inmoderados a nuestro cuerpo o el mismo se halle debilitado por una complexión deficiente, de lo cual pueden resultar todas las enfermedades sin excepción, aunque las otras entidades aparezcan favorablemente dispuestas.”
Del Ens espirituale
“La cuarta entidad proviene del poder de los espíritus, que hieren (violant) y debilitan los cuerpos que caen bajo su influencia.”
Del Ens Dei
“La quinta entidad que puede afectarnos, no obstante nos sean favorables las otras cuatro y a pesar y por encima de ellas, es la entidad de Dios (Ens Dei); entidad que debemos considerar con la mayor atención y antes que toda otra cosa, pues en ella está la razón de todas las enfermedades.”
Nota: Paracelso insiste en esa causa divina de las enfermedades. Que aunque las otras
cuatro entidades o razones sean las puertas de entrada de las enfermedades, en todos los casos una enfermedad es signo divinal en el cuerpo o en la mente, para que la marca sea advertencia suficiente al alma de retornar al camino recto. Diferencia esta entidad sin embargo para aquellas enfermedades sin explicación, ésas de nacimiento, ésas porque sí, ésas que definimos vulgarmente como “caprichos del destino”, etcétera, las que pensamos que son injustas, sin causa… Sin embargo así y todo siempre tienen una explicación, para el alma humana resultan necesarias, aunque no las comprendamos. Y suelen ser las más difíciles de curar, pues es el enfermo quien dentro de sí tiene la respuesta a la incógnita, y debe comenzar por asumir al menos devotamente que no hay injusticia y buscar en su conciencia. Suele ser muy difícil…
De la selección de la terapia en concordancia con la causa
“Entendéis acerca de setenta clases de fiebres cuando verdaderamente existen cinco veces ese número. Ello ocurre porque sólo dirigís vuestro espíritu y vuestra inteligencia a la entidad natural, única que habéis adoptado.”
“En cuanto a mí, puedo deciros que si el febricitante ha sido abrasado (inflamatus est) por el astro, sólo él y nadie más que él será capaz de matarlo o de devolverle la salud (restituir).”
Hasta aquí, de El libro de los prólogos de Teofrasto.
Algunos párrafos del “Tratado de medicina oculta”
“Si el cuerpo, el alma y la mente están en perfecta armonía entre sí, no hay peligro de discordancias perjudiciales, pero si se origina una causa de discordia en uno de estos tres planos, la desarmonía se comunica a los demás.”
Ejemplo de esta interacción y el mejor remedio
“Si alguien frustra un plan que tenemos proyectado, nos llenamos de honda preocupación mental. Esta preocupación es la reacción de nuestro cuerpo mental contra la incitación exterior.”
“Nadie duda de que una fuerte preocupación mental trae enfermedades a la cabeza. Debemos gobernar las emociones con el pensamiento, y el pensamiento con la voluntad, y la voluntad con la conciencia.”
Del Ens astrale
“Aquí nos habla claramente el gran Teofrasto de la luz astral de los cabalistas, del ázoe y la magnesia de los antiguos alquimistas, del dragón volador de Medea, del INRI de los
cristianos y del Taror de los bohemios.”
“Ya llegó la hora en que la ‘biocenosis’ estudie a fondo el gran agente universal de vida, la luz astral y su selbe et coagula, representados en el macho cabrío de Méndez.”
“La luz astral es la base de todas las enfermedades y la fuente de toda vida.” Del Ens veneri
“Los valores positivos traen salud y dicha. Los valores negativos se materializan en enfermedades y amarguras.”
“Cada defecto humano es, pues, un veneno para el organismo.” Del Ens espirituale
“El cuerpo etérico del hombre está constituido de tatwas, y sabemos que este cuerpo es la base sobre la que opera la química orgánica.
La misma ciencia oficial, en sus tratados de física, ya no puede negar que el éter penetra todos los elementos físicos.
Dañando el cuerpo etérico se daña matemáticamente el cuerpo físico. Utilizando los elementales vegetales y las ondas etéricas, pueden causar daño a distancia al cuerpo etérico entidades perversas. Las consecuencias son muy graves.”
Nota. Así como hay elementales inocentes de plantas curativas también existen
elementarios al servicio de mentes malintencionadas.
De algunos daños frecuentemente originados por Ens espirituale
“Un grave daño en el cuerpo mental, al trasmitirse reflejamente en el cerebro físico, produce la locura. La desconexión entre el cuerpo astral y el mental ocasiona locura furiosa. Si no hay ajuste entre el astral y el etérico necesariamente resulta el idiota o cretino.”
Del Ens naturale
“Los nervios son para el fluido vital lo que los alambres para la electricidad.”
Dice Paracelso: “El corazón envía su espíritu por todo el cuerpo, así como el sol envía todo su poder a todos sus planetas y tierras; la luna (la inteligencia del cerebro) va al corazón y vuelve al cerebro. El fuego (calor) tiene su origen en la actividad (química) de los órganos (los pulmones) pero penetra todo el cuerpo. Este humo contiene muchos humores diferentes y produce en él ‘metales’ (virtudes y defectos) de varias especies” (Paramirum L3; Paracelsus).
Nota: Se hace alusión sin duda al Ens naturale como el manejo de la propia personalidad del capital de energías vitales; con arreglo al temperamento y comportamiento se tendrá mayor o menor ahorro de esa vitalidad que fluye en los nervios. Y cuando se agota, se enferman los nervios y viene la enfermedad.
Del Ens Dei
Dice Helena Blavatsky: “Karma infalible que ajusta el efecto a la causa en los planos físicos, mentales y espirituales del ser, así como ninguna hasta la más pequeña, desde la perturbación cósmica, hasta el movimiento de nuestras manos, y del mismo modo que lo semejante produce lo semejante, así también karma es aquella ley invisible y desconocida que ajusta sabia, inteligente y equitativamente, cada efecto a su causa haciendo remontar ésta hasta su productor”.
Nota. Se refiere entonces a que los delitos internos no resultan impunes, y que aunque
se desconozca nuestro pasado antes del nacimiento, de alguna forma la enfermedad nos señala el error, y sólo por la puerta de la transformación interior y el servicio a nuestros semejantes queda esta maravillosa ley en paz con nosotros y se alivia el mal del cuerpo…
“El peor género de enfermedades son aquellas engendradas por karma.
La tuberculosis o peste blanca es el resultado del materialismo y ateísmo en vidas pa- sadas.
La crueldad engendra la ceguera de nacimiento. El raquitismo es hijo del materialismo, la malaria proviene del egoísmo, etcétera. Centenares de otras enfermedades tienen su origen en las malas acciones de nuestras pasadas vidas.”
Tercera clase