ENCUESTA SOCIODEMOGRAFICA
6. CIRCULO DE MUJERES AL QUE PERTENECE O ASISTE: 7 TIEMPO DE PERTENENCIA AL CIRCULO:
8. NIVEL ESCOLARIDAD: a. __No bachiller b. __Bachiller c. __Técnico d. __Tecnólogo e. __Profesional f. __Especialización g. __Máster h. __Doctorado i. __Otro: ¿Cuál?_________________________________________ 9. OCUPACION:______________________________________________________________ ___________________________________________________________________________ 10.INTERESES: ___________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________
Apertura de sesión de Círculo y presentación de las investigadoras.
Betty: Estamos aquí reunidas las mujeres del Círculo de mujeres No. 1 y el Círculo No. 2 que ha venido, durante estos últimos ocho años, haciendo los encuentros de mujeres en la Ecoaldea y reunirnos hoy para acompañar el trabajo de Estefanía y Ximena que están trabajando sobre, bueno , ahora nos van a contar qué están haciendo y nos van a contar pues como cuál es su propuesta eh, pues a partir de eso y de encontrarnos de nuevo y de vernos las caras, este año y de aquí para adelante lo que podamos hacer juntas, básicamente disfrutarnos este momento, entonces no sé si, pues ustedes quieren también contarnos un poquito de qué se trata la investigación. Entonces mejor apaga la cámara un ratico y nos cuentan.
Actividad de armonización y relajación.
Martha: vamos a caminar por el espacio, aflójense un poquito si tienen una correa muy apretada, aflójense, ya todas dejamos los zapatos y vamos a caminar un poquito por el espacio. Vamos a sentir la respiración, vamos a encontrar ritmo en nuestro caminar, en nuestra respiración, vamos a soltar. Podemos caminar en todos los sentidos, podemos girar un poco tal vez, y vamos a ir soltando, sintiendo nuestros pies, nuestros tobillos. Vamos inhalando hondo, hondo, hondo y exhalando también, vamos soltando nuestras manos, soltando también nuestras piernas, toda la carga del día, de todos estos días, vamos a estirar un poco para poder soltar.
¡Ah!
Martha: vamos sintiendo la música, nos vamos moviendo por ahí, soltando, soltando todo, soltando nuestro cuello, soltando nuestros hombros, nuestra cabeza vamos a moverla en direcciones diferentes a las que siempre la movemos, vamos a mirar para adentro, vamos a sentir la música y vamos a movernos con ella, recordando la respiración siempre, podemos estirar nuestras manitos, los brazos, los hombros.
(Risas)
Martha: vámonos sintiéndonos todas, todas, respirando, sintiendo. Vamos a mover nuestra cintura, nuestra cadera en todos los sentidos, a estirarla muy bien, muy bien, así, ¡muy libre!, como cada una sienta, como cada una desee y vamos a hacer movimientos así como exagerados, como distintos, ¿cómo será distinto para cada una?, nos vamos hacia todos los lados con movimientos muy exagerados de la cadera, a todos los lados, ¡así! bien exagerado, exagerado, exagerado. Vamos hacer como un pliegue por allí, alguna cosa, estirarnos, nos seguimos desplazando por el lugar tranquilamente, saludemos ahí a la que nos vamos encontrando.
(Risas)
esos movimientos exagerados vamos a acompañarlos con los hombros, pensando en los hombros, llevemos los hombros hacía todos los lados.
(Sonrisas)
Martha: vamos a hacer una marchita y vamos a saludarnos, vamos a saludarnos todas con todas en una marchita con ese tambor, respirando, respirando (risas). Busquemos el espacio más amplio y más cómodo (risas), saludemos a la vecina.
(Risas) ¡Uh!
Martha: hagamos una rondita (risas), ahora vamos a saltar un poquito muy suave con los dos pies, vamos a sentir esto con los dos pies ¡Uh! (risas), con ritmo muy suave, respirando (risas). Vamos a inhalar muy hondo, muy hondo, muy hondo vamos a inhalar, reposar. Vamos a respirar de esta manera; vamos a inhalar juntas, exhalamos a mi voz, ¿no?, exhala, retiene, exhala, retiene, en la misma respiración, inhalamos, hondo, hondo, exhala, stop, exhala, stop y exhala todo. Vamos a hacerlo así, y al final entonces ¡ah! como que nos entregamos, ¿listo?, lo vamos a hacer tres vecesitas. Inhalamos juntas bien hondo como si se fuera a acabar el aire, inhalamos otro poquito, exhala, stop, exhala, stop y exhala todo. Inhala, inhala, exhala, stop, exhala, stop y exhala todo. La última, inhala, inhala otro poquito, exhala, stop, exhala, stop, exhala todo, para terminar hacemos una inhalación honda y todas nos entregamos ¡ah! al exhalar. ¡Vamos! Inhala, ¡ah!, cada encuentra su lugar donde sentarnos.
Ofrenda y entrega del tabaco por cada una de las participantes.
Martha: antes de empezar vamos a prender un tabaquito y saludamos en todas las direcciones. Sarah: bueno, entonces ya sentadas y relajadas vamos a prender un tabaquito. El tabaco es un elemental de la madre en conexión con el gran espíritu y es para hacer el rezo entre todas, entonces vamos a unirnos y vamos a dar gracias por este día, las gracias por este nuevo año gregoriano, allí por este círculo y así como este círculo, muchos se estén abriendo en este momento en muchas partes. Agradeciendo por cada una de nosotras, por nuestros vientres, por nuestras familias, por nuestros hijos, compañeros y así cada una sentadita en cualquier oración va a pedir y vamos a circular este tabaquito y si tienen alguna petición lo pueden decir cuando tengan el tabaquito en la mano. Agradeciendo a los guardianes de este lugar, a todos lo elementales y a todos los custodios de este lugar.
Gloria: ¡aho! Gran espíritu, ¡aho! Padre y madre. Agradecer por nuestro territorio y también una bendición por nuestros sueños.
Ana: doy gracias por este momento, por estar con ustedes, por el presente.
Laura: ¡Ah! agradeciendo por estar aquí, por cada uno de nosotros que está presente, que sea bueno este nuevo año gregoriano para cada una de nosotras, que haya coherencia en el sentir, en el pensamiento y en las acciones, que nuestros pasos sean guiados en la dirección de lo que cada una sienta. ¡Aho!
¡Aho!
Carolina: gracias por estar en este círculo acompañada de mi mamá, gracias por mi hermano que no pudo estar acá, por mi hijo, por mi familia, por mi madre, gracias a todas por acompañarnos en este proceso de sanación. ¡Aho!
¡Aho!
Isabela: yo en este momento ando con una pena muy grande, yo acabo de perder un hijo, pero aún me queda una hija y dos nietos, razón por la que he venido.
Ángela: agradeciendo al padre y a la madre por esta posibilidad de encontrarnos, agradecer al amor que nos llena.
Betty: saludo a la madre, al padre. Agradeciendo este momento, este círculo, agradeciendo este día, agradeciendo esta oportunidad de vernos aquí y de poder reunirnos. Pidiendo una bendición para todas nosotras en este año que inicia.
Martha: agradeciendo por cada una de nosotras.
Lucía: a la madre, agradeciendo aquí en este presente todos los círculos de mujeres que desde siempre han existido, agradeciendo a cada una por este presente, por este Círculo de hoy que está creando futuro para otras mujeres que vendrán, que están creciendo, que se están buscando, para las niñas de hoy y las mujeres del mañana. Agradeciendo también por la luna generadora de vida, agradeciendo por la sangre bendita de mi cuerpo y agradeciendo la presencia de cada una de ustedes aquí.
Milena: agradezco (silencio), agradezco la capacidad que tenemos de hacer silencio, de tener silencio interior y agradezco el despertar de todas estas capacidades creativas, de una mente creativa, que es una mente flexible, que es un cuerpo flexible y que nos da por lo tanto una vida sana. Un rezo grande para que recordemos la importancia de mantener el fuego del hogar, de todo lo interior y por cuidar todo nuestro cuerpo.
Helena: agradeciendo el presente, agradeciendo por los familiares, los padres, agradeciendo por la capacidad de perdonar, de soñar, de reír. Anhelando que este nuevo año esté lleno de triunfos,
Sofía: agradeciendo este momento de estar con todas ustedes, a la vida, porque somos una familia maravillosa.
Catalina: le estoy agradeciendo al universo por estos momentos maravillosos, por estar presente aquí ahora, por permitirme estar acá y pidiendo sabiduría, luz para cada momento de mi vida, por los seres que nos rodean. Pidiendo también para poder continuar en los círculos, mayor presencia, pidiendo sabiduría. Agradeciendo a cada persona, a cada corazón, a cada vida y pidiendo luz para cada una de nosotras.
Gabriela: agradeciendo al gran padre, a la gran madre, al gran espíritu por este tabaquito, esta medicina. Por todas nosotras que estamos aquí, bendiciones para las abuelas, madres y nietas que son las hijas de nuestra madre, agradeciendo por todo lo que el universo y la madre me ha dado, por mi familia, por poder compartir con mis hermanas cada día, que cada día sigan creciendo los círculos de mujeres, ¡para adelante las mujeres!
¡Aho!
Estefanía: quiero darles gracias por esta oportunidad de compartir con ustedes, porque es muy valioso poder verme y reunirme con otras mujeres que caminan hacia las mismas cosas, es bonito y es una gratitud como lo han dicho todas.
Ximena: bueno, yo quiero dar gracias por la vida, quiero dar gracias por la capacidad de ser, de crear y de dar vida.
Cristina: quiero agradecer por este espacio, por el poder compartir, poder hablar, poder sanar, eso era lo que deseaba decir.
Angélica: bueno, con este humito quiero pedir una bendición para todas, por este espacio, por la solidaridad que se gesta y se fortalece en cada una de las reuniones y, invocando (sic) la honda que estamos atravesando, la honda del viento. Agradecer por todas las manifestaciones, por toda la comunicación, por todos los mensajes que nos llegan a través de todas, por eh, aprender a mirarnos en estos espejos con amor, por entenderlos con claridad y sobre todo, pedir la sabiduría y el entendimiento con que debemos, tener siempre para aceptar y experimentar y asimilar todas estas comunicaciones que nos llegan.
Compartir de experiencias como colectivo.
Sarah: ¡Aho! A cada una de nosotras que estamos aquí. Bien, ahora quiero que compartamos experiencias vividas de nosotras como mujeres con nuestra luna, con nuestra menstruación, que viene, que es como el tema de hoy y de compartir para las que no han tenido la posibilidad de tener esa experiencia, también como escucharnos y bien, quien quiera empezar,…, (risas), una por una.
experiencias, cómo fueron esas experiencias, eh; recrearlas y contarlas nos ayudan a caer en cuenta de cosas. Otra opción es como la estoy viviendo ahorita, si tengo dudas aprovechar el círculo, -no, es que mira que en este momento me está pasando tal cosa- o algo, o algo como una anécdota en relación a la menstruación.
Gloria: bueno, es lo que me atrae, ¡chévere!, yo venía por la sanación del vientre, pero si vamos a hablar de la luna también me sirve, (risas), entonces chévere la oportunidad. Quiero contarles que una vez estaba donde unos amigos muy cercanos, yo viví una cosa absurda, una cosa que nunca me había pasado, que me corría por las piernas. Como son de confianza, son gente muy de mi corazón, eh, uno de los hijos se fue hasta mi casa a traerme ropa interior, a traerme toallas higiénicas, me bañé, me cambié, cuando salí del baño me corría sangre por las piernas, eh, no sabía que estaba pasando, no entendía, otra vez me cambié de ropa, otra vez me fui a bañar y mientras me estaba bañando, se cayó mi bebé, (llanto), quedo una bolita como así y yo no sabía que era, yo llamé a la señora de la casa, (llanto), yo sabía que a veces salían coágulos pero no así de grandes, yo lo tiré al sanitario. Pues quedé con un dolor muy grande porque yo siempre quise tener otro hijo, (voz entrecortada), nunca he podido y pues me dolió mucho. Después de ir al médico él me dijo que había sido un aborto y yo no sabía que estaba embaraza (voz entrecortada) y fue una experiencia que se supone que está superada, pero cuando lo recuerdo me duele mucho.
Martha: le falta para el duelo.
Gloria: me falta para el duelo. Alguien me dijo que fuera a un cementerio, que lo bautizara, que le pusiera nombre, que fuera a un cementerio e hiciera como si ahí quedara su cuerpecito, pero para mí es difícil.
Isabela: si, es una pérdida, una pérdida es una pérdida, yo acabo de perder a mi hijo en ese desastre que hubo de bus, que se accidento de Bogotá-Cali, eh, el 06 de diciembre a las 11:35. Pues perder un hijo es un dolor tan intenso, yo ya pasé por perder a mi mamá hace dos años y apenas me estaba recuperando de eso, pero este golpe es indescriptible, por eso te entiendo. Perder un hijo es en parte morir uno y entonces uno tiene que hacer un esfuerzo sobrehumano para seguir adelante y tratar de ver alrededor que tiene por qué luchar, tú tienes tu hija, yo tengo mi hija y ya dos nietos, el que se murió dejó un nietecito de dos años, eh, mi hija también, el niño que tiene dos años y cuatro meses, los dos están más o menos a la par, entonces son esos seres los que lo motivan a uno a seguir, a seguir adelante, porque cuando se pierde un hijo uno siente morirse, es difícil, es difícil seguir adelante, pero toca, toca. Me estoy leyendo un libro muy bueno de una psiquiatra, no me acuerdo del apellido, ella dice que si te da ganas de llorar, llora, porque no nos podemos reprimir, la persona que se reprime con pastas, con algún medicamento, con algo, eh, me decía un psicólogo que es como una olla pitadora; que cuando explota hace daño terrible a los que lo rodean y a uno mismo también, entonces todas las veces que queramos
eso es bueno, las esencias florales, ayudarse de muchas cosas, yo en este momento estoy que acojo todo, todo para socorrerme, porque yo también digo –pues yo no soy una persona que sea capaz de acabar con mi vida- aunque en momentos de crisis lo puedo pensar, pero como uno cree en un Dios que es lo que me fortalece; eso es un impulso más positivo para seguir adelante, creo que creer en Dios es fundamental para la relación, es fundamental para toda clase de relación, de hijos, de hijos con padres, entre hermanos, entre amigas. Reunirnos así me parece fantástico porque esto nos ayuda a abrirnos, ¿qué hace un psicólogo?, un psicólogo lo que hace es ponerlo a uno a hablar, entonces tener con quien hablar, saber que te oyen, es importante, entonces adelante amiga y espero que eso te sirva.
Gloria: si, ¡claro!
Ángela: yo también perdí, como hasta los tres meses cuando ya estaban así formados y eso de tenerlos era tal que yo no los escuchaba, yo los retenía y los retenía hasta por lo menos 15 días y ellos medio se sostenían y en algún momento, pues de mucha angustia de quererlos, los perdía. Pues yo creo que los hijos lo buscan a uno, y que eran chicos o seres que necesitaban estar aquí; para tener su etapa de evolución para un proceso, que piden el vientre de uno para hacer el proceso y que también lo han pedido a uno de padre, de madre, de familia, porque ellos enseñarían algo y porque necesitan de uno algo, pero también él quiere, él quiere de alguna manera quedarse aquí. Tu miedo de cogerlo, de echarlo por el sanitario, no sé, eh, el dolor de perder el bebé, de haberlo echado por el sanitario, pues habría que tener un poquito de claridad allí, pero igual ese momento correspondía, sobre el fantasma no podemos volver, sólo sobre el presente y tuvimos oportunidad de experimentar esos hijos un ratico, compartir con ellos. Hacer cierto ritual a mi me ayudó, el prender una vela, escribir el nombre, darle un tiempito a esos bebés, en la velita escribir el nombre, prender la velita, yo lo solté y le agradecí por haber estado allí y lo liberé, lo solté de alguna manera. Haz tu proceso, si tu quieres enterrarlo prende la velita, pero igual él volvió a la tierra, volvió a la madre, él pidió ese proceso y tu allí tenías que reconectar con amor, entonces yo creo que pudiste disfrutar del amor de tu hijo durante un tiempo, un ratico, pero fue la manera de él volver. Soltarlo, tú no fuiste culpable, la culpa es la que uno siente por todas las cosas que ya no están, no siempre es así, las historias son propias, una historia diferente, ni mala, ni nada, sólo diferente. Que lo echaste por el sanitario y listo, se fue al agua, estaba en el agua tuya y cambio de agua, el agua de alguna manera es una conexión y si tú lo echaste por el agua fue también para soltar tus emociones, ósea que también va liberando y llevando, el agua soluciona, entonces de alguna manera tú hiciste lo que tenías que hacer, probablemente hiciste lo que él pacto hacer contigo, ¡y ya!. Si sientes paz materializar de alguna manera, de alguna forma, con la velita, enterrar, pero ya volvió a la madre, y lo que estaría en este momento es ya su espíritu, como espíritu, así que agradécele y suéltalo. El tiempo que ha vivido hasta allí estaba señalado, entonces para tu hijo fue el tiempo, él no lo buscó, era el tiempo, ya hizo lo que tenía que hacer, tú cumpliste con él, agradecer el tiempo ¡y ya!, esperar,
Catalina: yo quiero compartir también mi experiencia de, que cada una tiene una experiencia así eso es lo que me gusta de los círculos, es también así. Yo también perdí un hijo, eh, tuve ese dolor fuerte en algún momento, trabajé con constelaciones familiares, comprendí lo que aprendí y bien, yo pienso que ya dejé así, que eso pasara. Quería retomar entonces el tema de la luna y contarles un poco el proceso que yo he tenido con mi luna, eh, desde que inicié un círculo hace muchos años con Olga y hablaron de ese tema. Pues a mí me pareció tan raro sembrar la luna, eso era rarísimo, eh, hace como unos 5 o 6 años, durante el tiempo que he estado haciendo esa siembra han sucedido muchas cosas, eh, diferentes, he notado muchas cosas diferentes, que el espacio donde uno sembraba (la matica, el arbolito) va de acuerdo a mis emociones, a mi estado, el árbol se pone hermoso, se pone feliz y pues la siembra que llevo desde hace un año más o menos, que la estoy haciendo entre un espacio que tengo allá, la tengo junto a una rosa y está muy bella, esa rosa siempre tiene rosa, entonces cada vez que he hecho esa siembra he estado cada vez más consciente de lo que estoy haciendo y lo que estoy entregando y de agradecer pues, tener uno todo, tener la sangre, poder de creación y eso es lo que me revitaliza (risas).
Betty: pues yo también les voy a contar, eh, creo que nunca he contado como desde cuando he tenido el (risas), me estaba tratando de acordar en otros círculos que hemos contado sobre la luna, que cuenta uno ¿no?, uno cuenta como la primera vez que le llegó, que esa historia creo que ya la he contado y pues lo que ahorita digamos me surge contarles es como viví yo una primera siembra de luna. Entonces eso fue hace diez años y hace diez años la viví en Perú en un encuentro que se llamaba, que se llama, “El llamado del cóndor”; que reunió mucha gente de muchos países del mundo y que era un poco lo que vivimos con el consejo de visiones y “El llamado de la montaña”. Pues allá había una abuelita, en ese encuentro había una abuelita, la