4. DESARROLLO
4.1 Reconstrucciòn histórica y contextual
4.1.6 El CISPREN: la disputa
El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba -el CISPREN- es el sindicato que agremia a los trabajadores de prensa en la provincia de Córdoba. Nació en 1984, de la fusión de dos entidades: el Círculo de la Prensa -surgido en 1936- y el Sindicato de Prensa -cuya filial cordobesa se fundó en 1953- (Reyna, 2003, pp. 7, 9, 23). Un año antes de la fundación del CISPREN, se creó una organización llamada “Movimiento de Recuperación del Gremio de Prensa”, que se unificó con una experiencia de lucha de los trabajadores del Diario Córdoba contra el cierre y vaciamiento de esa publicación20. En un contexto donde se comenzaba a ver “el aventurerismo empresario” de los dueños de los medios, se consiguió la reapertura de ese periódico, propiedad del grupo Astori, de la Fundación Mediterránea, que lo utilizaba como punto de triangulación de dinero, para trasladarlo de unos socios a otros. Sin embargo, la victoria duró hasta 1991, cuando el diario fue comprado por unos nuevos dueños, que lo cerraron definitivamente
(Reyna, 2003, p. 37).
No obstante, esa fusión de experiencias organizativas y administrativas dio como nacimiento el “Movimiento Unificado de Prensa” (MUP), que pretendía la unidad entre el Círculo y el Sindicato, lo que llevó a la creación del CISPREN 21. El flamante sindicato reafirmaba el “principio de libertad de expresión en todos los medios de comunicación masiva como condición básica para la existencia de una sociedad democrática, abierta al proceso de cambio social y el total respeto de los derechos humanos”, tal como se proclamó en un congreso de mayo de 1984, celebrado en la ciudad de Río Cuarto (Reyna, 2003, p. 22).
Dos años después del ingreso al poder de Carlos Menem en 1989, en el 8º Congreso Provincial del CISPREN celebrado en 1991, se condenaba al proyecto “neoconservador” del menemismo, a su paquete de ajuste y sus leyes laborales. En el siguiente encuentro, el nuevo orden económico fue descrito como provocador de
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Entrevista a Guido Dreizik, agosto, 2016. 21
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injusticias sociales y expulsor de importantes franjas de la población del sistema
productivo (Reyna, 2003, p. 30).
En 1993, el CISPREN inició la batalla en defensa del Estatuto del Periodista Profesional y el del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas. Consideradas por el gobierno de Menem como “un privilegio”, el proyecto de derogación inició cuando un sector del periodismo comenzaba a denunciar los actos de corrupción sucedidos durante esta administración (Reyna, 2003, p. 32). Los gremios de prensa del país se anotaron un triunfo al impedir que el Congreso Nacional derogue el estatuto profesional, mientras el gobierno avanzaba en eliminar
regímenes laborales especiales (Suárez, 2012, p. 146).
El sindicato de trabajadores de prensa impulsó fuertes reivindicaciones y luchas respecto a la defensa de los puestos laborales y las condiciones de trabajo: en este sentido, en el XII Congreso Provincial del CISPREN celebrado en 1995, la comisión de Política y Acción Social recomendaba “reforzar la acción gremial entendida como la vigilancia permanente de las fuentes de trabajo” (Reyna, 2003, p. 41).
En el diario La Voz del Interior, el gremio consiguió que se hicieran efectivos 12 trabajadores que estaban firmando sucesivos contratos, y se revirtió la decisión empresaria de disminuir los salarios, mientras que en Canal 12, “se consiguió evitar el vaciamiento del servicio informativo” (Reyna, 2003, p. 37). Por otro lado, gracias a la gestión del CISPREN en el diario Comercio y Justicia -empresa que se declaró en quiebra y trató de negociar acuerdos particulares con los trabajadores despedidos- se consiguió aplicar el Convenio Colectivo en su totalidad para negociar indemnizaciones colectivas.
Por otro lado, en Radio LV2, a través de las movilizaciones del sindicato cordobés, se logró el alejamiento de su responsable José Oreste Gaido, después de que los trabajadores de la emisora pasaran meses enteros sin cobrar el salario
(Reyna, 2003, p. 37).
Aun así, el contexto todavía era mucho más propicio para los empresarios que para los trabajadores: en el caso de LV2, el nuevo responsable, Viramonte Otero, desmanteló el servicio informativo con la práctica de “retiro voluntario”, es decir, obligando a los trabajadores a renunciar (Reyna, 2003, p. 37). El ex secretario gremial del CISPREN recuerda cómo La Voz del Interior también utilizó la misma práctica durante el primer menemismo y asegura que ésta se trata del “padre de la flexibilización laboral”, graficando: “Primero viene el retiro voluntario. Vos bajaste la cabeza para charlar eso, cuando vos ves que tus compañeros se van del diario. Y
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los que quedan somos menos, y te dicen „vos trabajá una hora más y te doy $100‟. Aceptás los $100 y trabajás más” 22
. Por otro lado, en medio de la crisis económica, una fuente de trabajo cerró sus puertas tras pocos meses de existencia en Córdoba capital: Adiario fue “un proyecto surgido al calor de las ambiciones presidencialistas de Eduardo Angeloz” de breve duración, en el que se intentó burlar el convenio colectivo creando una pseudo-cooperativa que tercerizó a los
trabajadores (Reyna, 2003, p. 37).
Durante el año 2001, se acrecentaron los conflictos en La Voz del Interior, empresa que tras proseguir con la práctica de los retiros voluntarios y recortes salariales, comenzó a “apretar” a los trabajadores de prensa, llegando incluso a instalar “una lista negra con los nombres de los secretarios generales, adjuntos y gremiales de la UOG y del CISPREN para impedirles la entrada” al edificio (Cabus, 2001, p. 10). En ese mismo año, Canal 12 utilizaba pasantes a los que sometía a presiones “extenuantes” y despedía a dos trabajadores por haber hecho reclamos salariales, al tiempo que los SRT aplicaban recortes en los pagos. En ambos casos, intervino la asesoría letrada del CISPREN (Cabus, 2001, pp. 10-11).
Otra intervención fundamental se hizo el 30 de agosto de 2002, cuando el sindicato cambió su nombre de Círculo Sindical de la Prensa de Córdoba a Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba, ampliando el estatuto a “los trabajadores (…) de la comunicación (…) informatizada, por Internet, transmitida por cualquier medio técnico (...)”. De este modo comienza a incluir en la representación sindical a profesionales que se desempeñaban en plataformas no tradicionales y que otrora no estaban contemplados.
En 2006, el sindicato festejaba el éxito en la negociación paritaria, que tuvo como resultado un aumento salarial del 36%, “cuando la patronal pretendía imponer un exiguo 6% (...)” (CISPREN, 2006, p. 4). Ese mismo año, el gremio manifestó su voluntad de actualizar el Convenio Colectivo de Trabajo, redactando un proyecto que adaptaba el texto a las nuevas tecnologías que comenzaban a hacer auge (CISPREN, 2006, p. 4). A fines de noviembre de ese mismo año, el CISPREN se manifestó frente a la planta de Canal 12, tras el despido de una cronista y un camarógrafo que fueron cesanteados por “haber sido relevados por la Secretaría de Trabajo de la Provincia y el CISPREN, que exigió su blanqueo” (Oliva, 2006, p. 5). Días después, el Grupo UNO, que había adquirido el diario La Mañana de Córdoba, despidió a cinco trabajadores de ese matutino y del periódico Ámbito Financiero. En
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protesta a esa decisión, el personal de la redacción se declaró en estado de asamblea permanente y el sindicato protestó frente a la planta impresora del diario. Finalmente, la empresa incorporó a dos de los cinco despedidos (Oliva, 2006, p. 5).
Al año siguiente, el CISPREN emprendió una campaña contra el trabajo en negro, llevando a cabo inspecciones en los medios para cuantificar y rectificar este flagelo (CISPREN, 2007, p. 5). La acción tuvo como correlato un plan de concientización que llevó como consigna “Que no te paguen con fama” (CISPREN, 2007, p. 5). Dentro las empresas, la campaña tuvo resultados, por ejemplo, los representantes de Radio Mitre se comprometieron a regularizar la situación de todo el personal que se incluyera en el Estatuto de Prensa, que en ese momento se trataba de aproximadamente 40 trabajadores. Por otro lado, los dueños de la Revista Matices acordaron presentar una propuesta de regularización de su planta. Previamente, se había registrado en el medio a una veintena de trabajadores de prensa (CISPREN, 2007, p. 5). También en 2007, el sindicato impulsó y apoyó la creación del Centro de Jubilados y Pensionados de Prensa de Córdoba (Castro Torres, 2007, p. 32).
Ese mismo año, los despidos en el rubro de la prensa no se detuvieron. En noviembre del 2007, Día a Día despidió a un reportero gráfico y La Voz del Interior a dos redactores. Cabe destacar que ambos medios son propiedad del Grupo Clarín. Ese año, también, la patronal de La Voz denunció penalmente y pidió la exclusión de la tutela sindical a cuatro dirigentes y militantes del gremio que habían participado por reclamos salariales frente a la sede de los matutinos Día a Día y La Voz del Interior. Finalmente, el fiscal Javier Praudade solicitó el sobreseimiento de los trabajadores por considerar que “no hubo hecho punible alguno”.
Al año siguiente, La Voz del Interior despidió al periodista Enrique Lacolla a raíz de su artículo “La sedición del campo”, en el que criticó al sector agrícola que dispuso un lock-out patronal en medida de protesta a la suba de retenciones móviles. Este hecho fue considerado como “un acto de censura encubierta” por la conducción del gremio, que lo repudió públicamente (Fassi, 2009, p. 11).
Al año siguiente, el sindicato radicó una denuncia ante la Secretaría de Trabajo de la Provincia por el acoso laboral y la persecución gremial sufridos por trabajadoras del diario La Mañana de Córdoba, cuyo entonces secretario de redacción las amenazaba con despidos, haciendo alusiones al género y al sexo (CISPREN, 2009, p. 23).
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crucial para la descripción actual del trabajo de prensa. La acumulación histórica y colectiva de experiencias, de derrotas y conquistas es fundamental para trazar una línea que nos lleve hasta la situación actual de los trabajadores. En palabras de Guido Dreizik, cada victoria que tiene la patronal significa una victoria de sus “perspectivas a veinte años” 23
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