Con esta clase nos adentraremos ya en el desarrollo de piezas, pues bien, hasta aquí hemos visto La Variante Blackburne tanto con blancas (clase #2) como desde el punto de vista del segundo jugador (clase #3). Con esta clase nos adentraremos ya en el desarrollo de las piezas, cuales son nuestras mejores piezas en la posición, cual nos cuesta trabajo desarrollar o si alguna no tiene una casilla efectiva en el tablero y por tanto debemos cambiarla rápidamente.
Cuando se comienza a estudiar cualquier apertura en el Ajedrez se suele cometer un grave error, al empezar por revisar la teoría de dicha apertura sin comprender las ideas estratégicas y tácticas fundamentales del planteo.
Realmente la idea de todo este pack (y estamos hablando de las 10 Clases, claro esta) es darle un método correcto a la hora de estudiar las aperturas, lo primero es conocer y comprender la esencia del juego, para luego y solo luego aprender la teoría y trabajar con sus sistemas de juego.
Si usted conoce las ideas de la apertura que esta jugando en ese momento, en un torneo determinado, suponiendo que usted y su oponente conozcan el orden correcto de jugadas y tengan un nivel aproximadamente parejo, pero usted conoce las ideas del sistemas, entonces usted tendrá la ventaja frente a su adversario, pues de un momento a otro este inevitablemente se equivocará, ¿por qué? Pues porque este solo ha aprendido de memoria las jugadas teóricas y esta recitando las jugadas que ya vio en un momento y es entonces cuando usted puede obtener la ventaja.
Recuerde la diferencia en el Ajedrez, entre un maestro y un aficionado, es precisamente que el maestro sabe y comprende lo que sucede en el tablero, mientras que el aficionado no. De ahí la vital importancia que tienen estas primeras clases, les van a enseñar la idea medular de La Variante Blackburne, y esta clase en particular le mostraremos el juego con amabas piezas.
Pues bien comencemos por el juego con las Piezas Blancas:
Como ya sabemos de la clase introductoria estamos tratando con un Sistema Cerrado, pues esta apertura proviene del Doble Peón Dama. Fíjese es muy importante hacer una pequeña acotación a este término Sistema Cerrado: no se refiere a que el carácter de la posición sea cerrado, por regla una posición cerrada proviene de algunos sistemas indios, tales como La Defensa India del Rey por tan solo mencionar a la más notable de estos.
Y donde como característica primordial el centro esta cerrado y por ende la posición adquiere ese carácter (el centro como alma del medio juego) y el juego es de maniobras sobre los flancos, aunque también se puede jugar a base de una ruptura central (e3-e4) como vimos en la clase #2.
Hecho esta aclaración, continuemos con las piezas blancas en La Variante Blackburne. Las piezas blancas no encuentran muchos infortunios en este sistema para desarrollar sus efectivos. Los alfiles son importantísimos en la posición, de hecho el que corre por las diagonales oscuras que se encuentra situado en el escaque “f4” que presiona la posición de su adversario en el ala dama impidiéndole situar una torre en la columna “b” privándolas de la lucha por el dominio de esta importante columna, que generalmente las blancas dominan sin muchos problemas (gracias a la acción de
este alfil), de ahí que una jugada preventiva tenga que realizarse para la preservación de este alfil, estamos hablando del movimiento de peón (h2-h3) que le proporciona una casilla de escape a este alfil ante los ataque del caballo rey negro (Cf6-h5).
Por su parte el alfil de casillas claras, es probablemente una de las piezas menores más importantes que tiene el primer jugador, y no debe cambiarla bajo ningún concepto, solo cuando obtenga por este cambio una ventaja abrumadora que le asegure un resultado positivo en la partida.
Esta pieza tiene en su haber tres funciones vitales, la presión sobre el flanco rey junto a la Dama (la batería Dama más Alfil Dc2 y Ad3) y la custodia de la vital casilla c4, pues de esta pieza desaparecer del tablero, las negras como ya sabemos pueden bloquear la actividad de las piezas blancas sobre el flanco dama ubicando un caballo en este escaque y realizando el avance b5. Y por ultimo apoyar el avance del infante “b” que se estrellara sobre la posición negra en el escaque “b5” poniendo en aprietos las defensas negras en el ala de la dama.
Hablando de los caballos, estos juegan un papel cardinal dentro las piezas menores, (recuerde que es un sistema donde priman las maniobras) estos presionan el centro y sus casillas centrales desde un mismo comienzo de la partida, el del lado del rey que sale por la casilla “f3” puede en un futuro realizar la maniobra (Ce1-d3) desde donde puede saltar hacia el escaque “e5” o hacia “f4” poniendo en aprietos las defensas negras de su rey. Otra maniobra de vital importancia que involucra a este caballo es (Cf3-d2-b3) que traslada a esta pieza hacia el ala de la dama apoyando las acciones en este sector.
El caballo restante se ve un tanto opacado por su compañero del lado opuesto, pues este prácticamente tiene que permanecer en el escaque “c3” largas jornadas defendiendo el sector de la dama ante las eventuales amenazas de penetración de las torres negras a lo largo de la columna “a”.
Una casilla muy importante en este sistema es “e5”, pues el primer jugador debe buscar fiscalizarla, ya sea ocupándolas con piezas o con la acción de estas a larga distancia, por ejemplo un caballo en d3 controlaría c5 y e5 al mismo tiempo o ubicado en f3 controla e5.
Al referirnos a las torres debemos acotar que como en la totalidad de las aperturas estas tienen que esperar a que se despejen líneas (o a que concluya la fase inicial de la partida) para que estas puedan desarrollarse eficazmente, la del lado de la dama en ocasiones tiene que dejar su columna a merced del negro pues este no tiene casillas eficaces para penetrar por ella, y la torre blanca es colocada en el escaque “b1” apoyando la ofensiva blanca en este sector del tablero. La torre que pertenece al lado del monarca por su parte tiene esperar a que se definan las acciones para un desarrollo eficaz.
Hablando del monarca blanco, decimos que puede llevarse a cualquiera de los dos sectores del tablero, dependiendo siempre del plan que elijan las piezas blancas, es decir si prefieren las acciones violentas y encarnizadas deben ir hacia el lado largo (0- 0-0) y si desean apretar a su adversario poco a poco deben enrocar del lado del rey, recuerde que esto depende en gran medida del estilo de juego del primer jugador. Resumiendo el juego blanco no presenta mayores complicaciones en su desarrollo, y mucho menos tienen problemas con algunas de sus piezas menores ni mayores.
Continuamos nuestra clase con el juego de las Piezas Negras:
Debemos siempre recordar que estamos en presencia de un sistema cerrado y no somos reiterativos, como es un esquema derivado de un Doble Peón Dama, las negras enfrentan como principal problema en su posición el alfil de casillas claras, pues este se encuentra situado por detrás de la cadena de peones y no tiene una salida satisfactoria. Es importante recalcar que esta figura es conveniente cambiarla por cualquier efectivo del primer jugador, por lo que exponíamos anteriormente.
A parte de esta pieza (el alfil de casillas blancas) las negras no exhiben mayores contratiempos a la hora de desarrollar su juego, el alfil de casillas negras juega un papel primordial custodiando las casillas oscuras del centro del tablero, en clara oposición al importante alfil de casillas negras blancos que controla desde los mismo primeros compases de la partida la diagonal b8-h2. O en ocasiones buscando el cambio por su homologo para de esta manera poder pasar las piezas negras con mucha mayor facilidad hacia el flanco rey, por estas mismas casillas negras.
Los caballos negros no tienen maniobras significativas en esta variante, por ejemplo del lado del rey se utiliza (si las blancas lo permiten, es decir, si ni realizan rápidamente la jugada h2-h3) para eliminar el alfil dama blanco con la maniobra (Cf6- h5) que se encuentra fuertemente situado en la diagonal h2-b8.
Con este cambio también se logra una mejor estructura de peones ya que el conductor de las piezas blancas tendrá que capturar el mencionado caballo con el peón “e” quedando con peones doblados en la columna “f” después de exf4. Resumiendo es valido (casi siempre) cambiar este caballo por el alfil de casillas negras blanco.
Por otro lado el caballo de la dama después de la típica ruptura central (c7-c5) puede capturar el peón blanco que se ha cambiado en “c5” (cuando el blanco ha jugado dxc5) con la maniobra (Cb8-a6-c5) desde donde puede saltar rápidamente hacia el centro del tablero, en otras palabras al escaque “e4”.
Este caballo en ocasiones se desarrolla por la natural casilla “c6” y con el trascurso de las jugadas este puede saltar hacia “d4” o mejor aun al cuadro “e5” intentando debilitar las defensas blancas del escaque “e5” para luego del cambio de los caballos realizar el avance central (e6-e5) que lucha por el dominio del centro y a la vez abre la diagonal (h3-c8) para el desarrollo del alfil dama por delante de la cadena de peones. Las piezas mayores negras entran en el juego el juego tarde y obviamente el segundo jugador debe cuidar las mismas, el juego con estas piezas no difiere mucho de otros sistemas, deben ir colocadas sobre las columnas abiertas, semiabiertas o en las que se piensen abrir, sobre el flanco dama y centro del tablero.
En fin el juego negro salvo el alfil de casillas blancas, que de ser posible el segundo jugador debe buscar el cambio de esta pieza por cualquiera de las piezas blancas, no poseen mayores problemas para desplegar su juego, un sistema simple a la hora de su comprensión para el conductor de las piezas negras.