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III. REVISIÓN DE LITERATURA

3.10. Cobertura con leguminosas

En China y Japón desde hace más de 3000 años se registra el uso de cultivos de cobertura y abonos verdes, principalmente leguminosas, que se incorporaban directamente al suelo en rotaciones, cultivos asociados para sostener el cultivo de cereales.

Los Cultivos de Cobertura se definen como aquellos que crecen específicamente para mantener el suelo cubierto, protegiéndolo de la erosión, evitando la pérdida de nutrientes por lavado y escurrimiento y, en caso de ser leguminosa, incorporando N al sistema. (Reeves y Touchton, 1991).

Los cultivos de cobertura fueron usados como abonos verdes en la dinastía Chou (1134-247 a.c). Después de los chinos, los griegos y los romanos usaron ampliamente las leguminosas como parte de sus cosechas. El uso de leguminosas en asociaciones y rotacionales, o cultivos como abono verde era, una estrategia para reponer el nitrógeno extraído por los cultivos, y la materia orgánica que permitía mantener el suelo bajo condiciones físicas u químicas favorables para una producción persistente de los cultivos (Alisan, 1973; Gris, 1974; Tíldate y Nelson, 1975; Arnés, 1983; Kivi, 1990; citados por Ortiz, 1995).

Desde hace 40 años, los campesinos de algunas regiones de América Latina han venido realizando la asociación de mucuna con la producción de cultivos de subsistencia.

La mucuna (Styzolobium spp) recibe diferentes nombres en varias regiones tropicales del mundo: Picapica mansa (Veracruz y México), nescafé (Tabasco y México), por usarse ocasionalmente como sustituto de café; fríjol de abono (Honduras), fríjol de mula (Guatemala), haba de terciopelo (Puerto Rico), poroto aterciopelado (Argentina), ojo de venado (España), haricot veloute (Francia),

makhmali sem (India), stizolobia (Italia), fríjol de terciopelo (USA), y banana stock

pea (Australia) (Ortiz et al., 1995).

Los cultivos de cobertura o cobertera son especies vegetales que se siembran para ser usadas en las rotaciones o asociaciones de cultivos anuales y perennes que permiten además de los mencionado anteriormente controlar arvenses. El campesino, en su gradual y prolongada relación con las plantas, los ha integrado en sus sistemas de producción agrícola como una estrategia para la producción sostenible, pues con ellos se puede realizar el combate biológico de arvenses, plagas y enfermedades, manteniendo la fertilidad del suelo. Por esto el concepto de cobertura con leguminosas debe considerarse en su sentido más amplio y no solo como una forma de aportación de nitrógeno (Ortiz, 1987).

La preocupación por mantener la fertilidad del suelo para la producción de cosechas en forma persistente, mediante el uso de leguminosas ha sido conocida desde el nacimiento mismo de la agricultura, sin embargo, la moderna agricultura intensiva comprende el uso de tecnología sofisticada, inversión de fuerte capital e insumos que han desplazado los sistemas tradicionales. El rendimiento de los cultivos es dependiente de fertilizantes, pesticidas, herbicidas y reguladores de crecimiento, mismos que han causado el deterioro del agroecosistema.

En nuestros días debido al daño causado al suelo y ambiente, los cultivos de cobertura con leguminosa han despertado interés en el mundo como una alternativa para fomentar el uso de prácticas adecuadas para la conservación del suelo y mantener una producción sana y estable.

3.11.Biodiversidad

Hablar sobre biodiversidad, es referirse a la evolución que se ha dado durante millones de años, cada organismo tiene su forma peculiar de vida relacionándose

modificar el hábitat, y a otros habitantes de allí, la perdida de la biodiversidad puede acarrear la desaparición de las especies.

La mayoría de las veces, la alteración del medio la provoca el hombre, la tala inmoderada obliga al hombre a emigrar o morir, la agricultura no planificada, obliga a la desaparición de las especies que habitaban en ese medio antes de ser desmontadas, al igual que la contaminación, la cacería, el tráfico de especies y la urbanización.

La Biodiversidad se refiere a la variedad de la vida, incluidos los ecosistemas (terrestres y acuáticos), los complejos económicos de que forman parte, la diversidad entre las especies y la que existe dentro de cada especie. El concepto de biodiversidad involucra todos los tipos de variedades biológicas, que a grandes rasgos puede dividirse en tres niveles: genes, especies y ecosistemas. La biodiversidad es el resultado del proceso evolutivo que se manifiesta en la existencia de diferentes modos de ser para la vida a lo largo de toda la escala de organización de los seres vivos (CONABIO, 1998).

La biodiversidad en los agroecosistemas puede ser tan variada por ser expresión de los diferentes cultivos, malezas, animales, microorganismos involucrados, de acuerdo a las localidades geográficas, climáticas, edáficas, humanas y factores socioeconómicos. Las interacciones complementarias entre los diversos componentes bióticos pueden ser también de naturaleza múltiple. Algunas de estas interacciones pueden ser utilizadas para inducir efectos positivos y directos en el control biológico de plagas de cultivos, en la regeneración y aumento de la fertilidad del suelo y su conservación (Altieri, 1992).

México ocupa el quinto lugar en biodiversidad, desafortunadamente hoy en día diversas especies están a punto de desaparecer por la inconciencia del hombre mismo.

Desde el origen del ser humano, la agricultura ha jugado un papel primordial para garantizar la supervivencia de la especie. Sin embargo, es la propia humanidad quien está poniendo en riesgo no solo las futuras generaciones, también a la presente, a nuestro hábitat.

En esté capitulo se mostró un panorama de los estragos que se han causado y siguen causando por el uso de tecnologías modernas de producción, las cuales han acrecentado el desenvolvimiento de la agricultura con fines de mercado a costa de la contaminación del agroecosistema. Inestabilidad ligada a la expansión del monocultivo, cuyo establecimiento responde únicamente a necesidades económicas.

Existe un acelerado deterioro y la perdida de recursos esenciales para la supervivencia, éste fenómeno abarca la erosión del suelo, escasez de agua, extinción de variedades de plantas y animales silvestres.

Los paquetes tecnológicos homogéneos no son adaptables a la heterogeneidad campesina y solo funcionan en condiciones similares a la de los países industriales y no en la heterogeneidad de las zonas rurales de México.

Desde 1950 la producción agrícola ha aumentado principalmente con la llegada de la revolución verde, nuevas prácticas de cultivo modificaron la producción tradicional afectando a campesinos y beneficiando a las grandes corporaciones de agroquímicos.

Hoy existe la necesidad de orientar las prácticas agrícolas hacia la reconstitución del agroecosistema, hacia la búsqueda de la sustentabilidad dando al medio natural la posibilidad de mantener la producción a través del tiempo a través de un aprovechamiento adecuado de los recursos.

Así surge también la agroecología, buscando alternativas locales en el medio rural para la generación de tecnología adecuada a las fortalezas de la región. El reto está en utilizar los recursos naturales adecuadamente, tal como lo hacia nuestros antepasados donde se practicaba una agricultura sana, incluso la agricultura orgánica.

Dentro de las buenas prácticas agrícolas se encuentra la agricultura orgánica practicada desde el nacimiento de la agricultura y es una buena forma de utilizar los insumos naturales locales de las regiones pobres del país y del mundo.

En la actualidad es urgente optar por acciones orientadas a un desarrollo sustentable, que permita la armonía de los agroecosistemas con la especie humana, sin provocar la inestabilidad que conlleve a la desaparición de la biodiversidad. México ocupa el quinto lugar en diversidad de especies, sin embargo, la contaminación, la tala inmoderada, la agricultura no planeada son actividades que han favorecido la perdida de gran parte de la biodiversidad.