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CAPÍTULO 1. INTRODUCCIÓN

1.5. Coherencia del Programa con la Normativa

La degradación del recurso suelo es parte de la problemática ambiental actual en Chile, la cual es descrita por Arriagada et al (2012) como parte de una tipificación de diez temas ambientales lo suficientemente inclusivos y dinámicos en el tiempo que incluyen entre otros: el recurso agua, aire y el fenómeno del cambio climático.11 Dicha problemática deriva en el desafío común que corresponde a mejorar la calidad del recurso suelo; mientras que los desafíos específicos pueden ser derivados de los objetivos de la Ley 20.412.

Como se ha señalado anteriormente, durante el período 1999-2009 el Programa se enmarcó en la figura jurídica contenida en los Decretos con Fuerza de Ley (DFL) Nº 235 de 1999, y los Decretos Supremos (DS) Nº 202 de 2001, Nº 83 de 2005, Nº 118 de 2006, y Nº 35 de 2008, del Ministerio de Agricultura.

De acuerdo a lo señalado en el artículo primero del D.F.L. N° 235 de 1999, el Sistema de Incentivos para la Recuperación de Suelos Degradados fue establecido por un lapso de 10 años a contar de la entrada en vigencia de ese cuerpo legal, el cual fue publicado

11 Los diez temas ambientales mencionados en el estudio de Arriagada et al (2012) son: 1) Aire, que considera las

distintas capas de la atmósfera terrestre y los problemas ambientales que se producen con respecto al mismo. 2) Aguas, que incluye los problemas ambientales de las aguas continentales superficiales, subterráneas y aguas marinas de la zona económica exclusiva. 3) Suelo: equivale a la capa que recubre la superficie terrestre y se compone de roca, minerales, restos orgánicos, aire y agua, y los problemas ambientales asociados a éste. 4) Biodiversidad: se refiere a la variabilidad de los organismos vivos, que forman parte de todos los ecosistemas terrestres y acuáticos. 5) Manejo de recursos naturales renovables y no renovables, es el uso económico que se desarrolla en base a los recursos naturales que son bienes materiales y servicios que proporciona la naturaleza. 6) Cambio climático: es un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables. 7) Paisaje y territorio, en esta categoría se incluye lo relativo a los asentamientos urbanos y las consecuencias que generan en el medio ambiente, así como en la calidad de vida de las personas. 8) Residuos y sustancias peligrosas, los residuos o desechos corresponden a sustancias, elementos u objetos que el generador elimina, se propone eliminar o está obligado a eliminar. 9) Energía, corresponde a las fuentes de generación de energía, que pueden ser primarias, secundarias renovables o no renovables. 10) Radiación ruido y contaminación lumínica.

en el Diario Oficial con fecha 15 de Noviembre de 1999. En consecuencia, el plazo máximo para aprobar el pago de incentivos expiró el 15 de Noviembre de 2009.

En la actualidad, el Programa está amparado en la Ley N° 20.412 que establece un Sistema de Incentivos para la Sustentabilidad Agroambiental de los Suelos Agropecuarios. Esta Ley cuenta con una duración de 12 años. Según BCN (2016), el Programa no incorpora explícitamente el carácter de fomento productivo que tuvo en su versión anterior, sino que, también incorpora el carácter ambiental a través de la incorporación de elementos de conservación y rehabilitación de suelos. A continuación, la Tabla 1.4 describe la coherencia del Programa con la normativa, utilizando el esquema lógico de matriz de desafíos ambientales propuesto por Arriagada et al (2012): Tabla 1.4. Esquema lógico de matriz de desafíos ambientales para el recurso suelo.

Desafíos generales

Desafíos específicos Norma(s)

Disminuir la

degradación del recurso suelo

Contribuir a la sustentabilidad agroambiental del recurso suelo, cuyos objetivos serán la recuperación del potencial productivo de los suelos agropecuarios degradados y la mantención de los niveles de mejoramiento alcanzados (Ley 20.412)

DS Nº 51 de 2011.

Ministerio de Agricultura. Fuente: elaborado por los autores, 2016.

El programa SIRSD-S es la única respuesta normativa que aborda la problemática de la degradación física, biológica y química de los suelos en Chile. En este sentido, el programa busca contribuir a la sustentabilidad agroambiental del recurso suelo mediante la recuperación del potencial productivo de los suelos agropecuarios degradados y la mantención de los niveles de mejoramiento alcanzados.

El programa presenta un conjunto de actividades que permiten incrementar la productividad de los suelos, como, por ejemplo: fertilización, enmiendas, mejoramiento de semillas, entre otras. Estas actividades implican aplicar recursos en forma periódica y deben realizarse para suplementar los componentes del suelo que se degradan o se consumen por la actividad agropecuaria. Por otra parte, el programa incorpora la realización de labores de conservación y recuperación para contener la erosión, la degradación o la contaminación de los suelos, para recuperar praderas degradadas o, bien, para rehabilitar suelos afectados por una intervención inapropiada del ser humano. En este tipo de actividades, si bien existe un beneficio privado, se genera un bien público al restaurar el suelo siendo coherente con la protección de los recursos naturales renovables (BCN, 2016).

Como se ha mencionado, en términos operativos, el Programa es identificable dentro del ámbito de acción del SAG e INDAP. Estas dos instituciones tienen una estructura organizacional diferente; sin embargo, cada una identifica a un responsable del Programa a nivel central.

El SAG es el organismo estatal encargado de apoyar el desarrollo de la agricultura, los bosques y la ganadería, a través de la protección y mejoramiento de la salud animal y vegetal. Su ámbito de acción es: i) evitar la introducción desde el extranjero de

enfermedades o plagas; ii) participar en la certificación sanitaria de productos de exportación animales o vegetales; iii) conservar y mejorar los recursos naturales renovables que afectan la producción agrícola, ganadera y forestal, preocupándose de controlar la contaminación de las aguas de riego, conservar la flora y fauna silvestre y mejorar el recurso suelo, con el fin de prevenir la erosión y mantener la productividad; y iv) controlar que los alimentos y medicamentos elaborados para animales sean seguros y no provoquen alteraciones en su salud.

INDAP es un servicio dependiente del Ministerio de Agricultura, creado el 27 de noviembre de 1962, cuyo mandato está establecido por la Ley Orgánica 18.910, modificada por la Ley 19.213 en mayo de 1993. Tiene por objetivo “…promover el desarrollo económico, social y tecnológico de los pequeños productores agrícolas y campesinos, con el fin de contribuir a elevar su capacidad empresarial, organizacional y comercial, su integración al proceso de desarrollo rural y optimizar al mismo tiempo el uso de los recursos productivos...”.

Un elemento a destacar respecto de la coherencia de la Ley 20.412 en el ámbito de los desafíos del Ministerio de Agricultura, tiene relación con promover la inclusión y la competitividad de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena. Así, la Ley persigue la promoción de la equidad e igualdad de oportunidades materializada en crear los espacios de concursabilidad para agricultores de menor tamaño, relacionado con el tamaño de la propiedad y recursos económicos, de pueblos originarios y la incorporación de una visión de género. En el Programa se reconocen y consideran las singularidades de los pueblos indígenas y de los derechos regulados por la ley Nº 19.253. En relación a la visión de género, el Programa busca estimular la participación femenina en este sector de la economía, flexibilizando la exigencia de ser propietaria de la tierra para acceder a los beneficios, principal barrera de acceso que afecta a las mujeres, y se incorporan medidas para facilitar su acceso a los recursos disponibles (BCN, 2016).

Desde el año 2014 los lineamientos estratégicos actuales del MINAGRI se definen en torno a dos ejes complementarios: 1) priorizar acciones para reducir la desigualdad en la agricultura; y 2) conducir al sector hacia un estilo de crecimiento inclusivo, que implique agregación de valor económico, social, ambiental y cultural en el espacio rural. El MINAGRI se propone reducir la desigualdad social fortaleciendo y expandiendo el alcance de los instrumentos de fomento, prioritariamente en favor de la agricultura familiar y campesina. Otra tarea fundamental es contribuir a la agregación de valor en la agricultura, lo que implica promover un desarrollo de la economía agraria basado tanto en la tecnología y la innovación, como en potenciar la productividad y la competitividad con especial atención en mejorar la calidad, la inocuidad y la sanidad de la producción silvoagropecuaria. Al mismo tiempo, este desarrollo prioriza el resguardo de los trabajadores rurales, y el de sus comunidades, cultura y recursos naturales (MINAGRI, 2016).

En torno a los dos ejes citados, el MINAGRI ha establecido cuatro desafíos y el SIRSD- S contribuye en la concreción de al menos dos12 de ellos:

12 El detalle de cada línea de acción prioritaria se encuentra disponible en el sitio Web del MINAGRI: Inicio > Ministerio >

a) Reducción de la Desigualdad. Impulsar un proceso de intensificación de las acciones de fomento productivo enfocado hacia la Agricultura Familiar Campesina (AFC), teniendo en cuenta las diferentes culturas, etnias y tradiciones productivas de cada región, y contemplando instancias de participación público-privadas. La AFC incluye las actividades agrícola, forestal, pesquera, pastoril y acuícola, gestionadas por una familia y que depende principalmente de la mano de obra familiar, incluyendo tanto a mujeres como hombres.

b) Incorporar en las políticas, programas e instrumentos del Ministerio de Agricultura el enfoque de sostenibilidad ambiental. Este desafío implica reconocer que las actividades silvoagropecuarias dependen de recursos que generan flujos de bienes y servicios siendo necesaria su durabilidad en el tiempo. Por ello, incorporar el enfoque de sostenibilidad en los recursos ambientales, en este caso el suelo, es esencial para tener un desarrollo de la agricultura perdurable en el tiempo.