[75]
§§1-3 Acerca de la aparición del nombre Eru véase p. 18. La descripción de las interrelaciones entre los Valar y las reinas de los Valar sigue basándose fielmente en la de AV 2 (V. 130), y conserva algunas de las antiguas frases (como «Manwë y Melkor eran los más poderosos, y eran hermanos»), que se remontan a los
Anales originales (IV. 306). Sin embargo, hay algunos cambios en esta sección
inicial. Sobre la frase de §2, «Oromë y Tulkas eran más jóvenes en el pensamiento de Eru antes de la creación del Mundo», [76] véase V. 141. Que Tulkas fue el último en llegar a Arda proviene de la revisión de la Ainulindalë (§31). Al contrario que en AV 2, no se dice aquí que Oromë fuera hijo de Yavanna. Por otro lado, se dice ahora, como en el Quenta (Q) y QS, que Vana era hermana de Yavanna (y Varda), aunque no se mencionaba en AV 2. Es posible que estas diferencias estén relacionadas: si se combinan ambos relatos la esposa de Oromë es la hermana de su madre. Pero quizá sea una visión demasiado convencional de las relaciones divinas.
Las afirmaciones de que Estë «no va a los concilios de los Valar y no se cuenta entre los gobernantes de Arda», y de que es la mayor de los Maiar (véase nota 33 arriba), son completamente nuevas.
§4 El pasaje concerniente a los «espíritus menores» no muestra ningún cambio significativo respecto al de AV 2 (V. 130) excepto por la sustitución de Vanimor por Maiar (traducido «los Hermosos», igual que se había traducido Vanimor); los Valarindi, Hijos de los Valar, «engendrados en Arda» y contados entre los Maiar, siguen presentes. Sobre la historia anterior de estas concepciones véase V. 142; para más detalles véase p. 87.
§5 Telperion apareció por primera vez en QS §16 (V. 243), pero no como nombre
principal del Árbol Mayor, que siguió siendo Silpion. Telperion, utilizado en El
Señor de los Anillos, se convierte ahora en el nombre principal.
§§5-10 A primera vista el relato del Cómputo del Tiempo resulta más bien desconcertante, pero puede clarificarse.
(i) Según el cómputo de los Árboles
12 horas (una floración completa de ambos Árboles) = 1 día 1000 días (12000 horas) = 1 año
100 años = 1 edad de los Valar (según el cómputo que hicieron los Valar de las edades anteriores a los Árboles, tal como suponen los Maestros de Tradición de los Elfos; véase las notas del texto 7 y 8) (ii) Relación del cómputo de los Árboles con el cómputo del Sol 1 hora de los Árboles = 7 horas de nuestro tiempo 1 día de los Árboles = (7 x 12) 84 horas de nuestro tiempo 1 año de los Árboles = (7 x 12000) 84000 horas de nuestro tiempo Hay (365,25 x 24) 8766 horas en un Año Solar, así que: 1 año de los Árboles = (84000 / 8766) 9,582 Años Solares[51] [77] (iii) Propósito original de los Valar para el nuevo cómputo del Sol y la Luna 12 horas de luz lunar 24 horas = 1 dia 12 horas de luz solar 700 veces de luz solar y luz lunar = 350 días = 1 Año Solar 1 hora = 1/7 de 1 hora de los Árboles Por tanto:
1 Año Solar tendría (24 x 350) 8400 horas = (8400 / 7) 1200 horas de los Árboles = 1/10 de un Año Valiano (véase (i) arriba); de este modo 1 Año Valiano sería = 10 Años Solares. La cuestión puede expresarse de modo más preciso así: 1 año de los Árboles = (7 x 12000) 84000 horas de nuestro tiempo 84000 + (350 x 24) 8400 = 10 pero 84000 + (365,25 x 24) 8766 = 9,582 (iv) Las fechas de la primera floración de los Árboles y la primera subida de la Luna (§10)
Los Árboles florecieron por primera vez después de que hubieran pasado 3500 Años Valianos, que se dice equivalen a 33530 Años Solares (esto presupone una equivalencia de 9,58; 9,582 da 33537)
La Luna subió por primera vez después de que hubieran pasado 5000 Años Valianos, que se dice equivalen a 47901 Años Solares (esto presupone una equivalencia de 9,5802; si la equivalencia es 9,582 el número de Años Solares sería 47910, si es 9,58 el número sería 47900).
Los Árboles brillaron durante 1495 Años Valianos, que se dice equivalen a 14322 Años Solares (esto presupone una equivalencia de casi exactamente 9,58).
§§11-29 La gran ampliación de la narrativa anterior al Señor de los Anillos (QS, AV 2) proviene en parte de la Ainulindalë posterior (el hecho de que AAm sigue a la última versión de esa obra, D, se desprende de varios detalles, como por ejemplo los nombres Ëa, Illuin y Ormal, el primero de los cuales se introdujo en D mediante una adición tardía, y los de Lámparas sustituyendo a Forontë y
Hyarantë en una corrección). Pero hay muchos elementos completamente
nuevos: por ejemplo, que Manwë celebró una gran fiesta en la Isla de Almaren, en la que Tulkas desposó a Nessa; que Sauron era «un gran artesano de la casa de Aulë»; que los Valar fueron incapaces de derrotar a Melkor en esa ocasión
[78] debido a la necesidad de apaciguar los tumultos de la Tierra y de preservar cuanto pudieran de lo que habían conseguido; además de otros rasgos mencionados más abajo. La cuestión de la cosmología se expone al final de este comentario.
§15 La afirmación de que bajo la luz de las Lámparas «hubo un gran crecimiento de árboles y hierbas, y acudieron bestias y pájaros» (cf. también §18, donde Vana vistió a Nessa de flores en la fiesta de Almaren) corresponde a la Ainulindalë (§31): «flores de muchos colores, y árboles con flores como la nieve en las montañas … acudieron bestias y pájaros», donde, sin embargo, el texto fue corregido («y sin embargo aún no había florecido ninguna flor, ni había cantado ningún pájaro»). Véanse pp. 34-35 nota 46, y p. 52 §31.
§20 Una diferencia estructural entre AAm y la Ainulindalë es que en el último Melkor no empezó la excavación de Utumno hasta después del derribo de las Lámparas y su huida ante los Valar (§32): una historia que se remonta hasta el antiguo «Esbozo de la Mitología». Por otra parte, en AAm, Melkor construyó Utumno, o al menos tenía el trabajo muy avanzado, antes de que los Valar advirtieran su presencia, y de Utumno procedían el daño y la corrupción; los Valar advirtieron entonces que Melkor estaba en Arda y «buscaron su escondrijo», y fue eso (según parece) lo que provocó la súbita urgencia de Melkor por iniciar una guerra abierta y el derribo de las Lámparas.
§22 El ataque que realizaron los Valar a Melkor al volver de Valinor, descrito en la
Ainulindalë (§32), no se menciona en AAm, donde sólo se dice que «no
pudieron someterlo en aquella ocasión», retomando las palabras de QS §12 (V. 242). Posteriormente se ve que la idea había sido abandonada, p. 97, §47.
§23 Que toda la vida en Aman estaba libre de cualquier marchitamiento o corrupción, y libre de daño o enfermedad, no se había llegado a decir en los textos previos.
§24 Aunque en los textos de los años treinta la antigua idea de los Cuentos Perdidos de que las estrellas fueron creadas en dos actos independientes (I. 88, 142, 165) se había abandonado, ahora reaparece: Varda forjó las estrellas «en edades olvidadas cuando trabajaba en Ëa», y más adelante se dice en AAm (pp. 89-90, §35) que «hizo estrellas más nuevas y brillantes» antes del despertar de los Elfos. Probablemente esto esté relacionado con la idea de la Ainulindalë posterior (§§14, 28) del emplazamiento de Arda «en medio de las estrellas innumerables».
§§25-26 Que los Árboles crecieron en un montículo verde en el Anillo del Juicio no se había dicho antes, aunque de QS §14 (V. 242-243) [79] se desprendía que los Árboles se encontraban en el Anillo. Aquí se dice que el Anillo y el Montículo estaban ante el portón occidental de Valamar; en los Cuentos Perdidos los Árboles estaban hacia el norte de la ciudad, y además «a leguas de distancia» uno de otro (I. 90, 178). §28 El relato de la luz que esparcían los Árboles y sacaban los Maiar de las fuentes de Varda para «regar» todas las tierras de Valinor se basa en la antigua idea de que a los Árboles «había que regarlos con luz para que tuvieran savia y vida» (I. 93). §29 Al final de este párrafo hay un nuevo detalle interesante: que tras cada mil días los Árboles echaban una nueva rama; y que ése era el motivo de la duración del Año Valiano. Parece —y aquí se afirma expresamente— que el día Valiano tenía doce horas porque el periodo de la mezcla de las luces era exactamente cinco veces más corto que el periodo de floración y luz completas tanto de Telperion como de Laurelin; si hubiera sido tres veces más corto el día habría tenido ocho horas, y así sucesivamente. Por tanto el día Valiano dependía de la naturaleza de los Árboles. Ahora sabemos que el año Valiano de 1000 días también se basaba en la naturaleza de los Árboles, puesto que tras ese tiempo los Árboles echaban una nueva rama. No se sugiere aquí que el cálculo posterior de que cien años constituían una Edad Valiana (que se remonta a los primeros Anales, IV. 306) estuviera relacionado con la estructura inherente de los Árboles; no obstante, en la sección
Del principio y el cómputo del Tiempo (§6) se dice que los Maestros de
Tradición suponían «que los Valar concibieron las horas de los Árboles de modo que cien de los años de ese cómputo tuvieran la misma duración que una edad de los Valar (como eran las edades en los días de sus trabajos antes de la
sólo están separados por unas pocas páginas en el mismo manuscrito supongo que no son contradictorios; combinados sólo pueden significar que los periodos de los Árboles, que dependían de su naturaleza, estaban relacionados no obstante con el modo de medir el tiempo antes de que los Árboles cobraran existencia. A su vez, esto parece implicar que los Valar conocían, y habían «concebido», antes de que Yavanna y Nienna fueran al Montículo Verde, la naturaleza periódica de la luz de los Árboles.
El problema cosmogológico viene aquí dado por nuevas evidencias. Las oraciones relacionadas de esta primera sección de AAm son las siguientes: [80]
§1 Ëa es «el Mundo que es»; los Valar son «los Poderes de Ëa».
§11 Tras trabajar durante edades «en las vastas estancias de Ëa, los Valar descendieron a Varda en el principio de su existencia». §13 Tulkas llegó a Arda «de regiones distantes de Ëa». §17 Melkor convocó espíritus «de los vacíos de Ëa»; y «volvió a acercarse a Arda, y la contempló». §18 Los Valar no advirtieron la oscura sombra «que desde lejos arrojaba Melkor». §19 Melkor «pasó con su ejército por sobre el filo de Ëa» > «pasó con su ejército por
sobre los Muros de la Noche en el filo de Arda» > «pasó con su ejército por sobre los Muros de la Noche» (nota 48).
§23 El Mar Exterior «rodeaba el reino de Arda, y más allá de él se encontraban los Muros de la Noche».
Los Muros de la Noche no se mencionan en ninguna otra parte; sin embargo, es difícil ver, sobre todo teniendo en cuenta la oración citada de §23, cómo pueden equivaler a los Muros del Mundo. Antes dije (p. 42) que la partida de Melkor de Arda en la Ainulindalë —la historia que surgió tras El Señor de los Anillos— nos lleva a preguntarnos cómo atravesó los Muros del Mundo y cómo eran ahora. La idea de que los atravesó apareció de hecho, muy extrañamente, en el periodo anterior, al final de Q, donde se dice que algunos creen que Melko «trepa de vuelta superando los Muros y visita el mundo» (IV. 193, 294). El pasaje de AAm §19 (corregido) no deja lugar a dudas: Melkor pasó por sobre los Muros de la Noche. Hemos vuelto a la primera imagen de los Muros: cf. mis observaciones en I. 279, «parece claro que los Muros se concibieron en un principio como los de las ciudades o jardines terrenos: muros con un tope, un cerco circular». Podemos suponer que así Melko pudo «contemplar
Arda» (§17); de este modo podía arrojar su gran sombra incluso antes de pasar por sobre los Muros (§18); y de este modo Tulkas (§13) y los espíritus convocados por Melkor (§19) pudieron entrar en la «región cercada» (como se define Arda, p. 17).
No obstante, la frase «pasó por sobre los Muros de la Noche» fue una corrección de lo que mi padre escribió primero: «pasó por sobre el filo de Ëa». ¿Puede esto significar más que al entrar en Arda Melkor abandonó Ëa? En relación a esto podemos volver a los dos esquemas de «Ilu» del Ambarkanta (IV. 284-287), donde mucho después (quizá por esta época) mi padre corrigió a lápiz Ilurambar «los Muros del Mundo», y lo sustituyó por Eärambar («los Muros de Ëa»). (Por supuesto, si los Muros han dejado de ser una cubierta esférica —de ahí la expresión «un globo en el Vacío» utilizada en las versiones tempranas de la Ainulindalë— para convertirse en una muralla franqueable, [81] los Eärambar no pueden ser lo mismo que los
Ilurambar, sino sólo como un nuevo nombre de los Muros, que ahora se concebían de
un modo distinto; por tanto la sustitución del nuevo nombre de los viejos esquemas resulta engañosa hasta este punto.) Del mismo modo es difícil ver que Eärambar signifique algo más que «los Muros que limitan los vastos yermos de “los Vacíos de Ëa"» (expresión utilizada en §17), en contraste con Ilurambar «los Muros que rodean Ilu». El problema, por supuesto, es que en otra parte Ëa se define como «el Universo de lo que Es» (p. 18), «Creación el Universo» (p. 53), y por tanto Ëa comprende Arda necesariamente; en cualquier caso en los textos de la época posterior hay abundantes pruebas de que Arda está en el interior de Ëa. Pero es posible que, no obstante, Arda pueda considerarse separada de Ëa cuando Ëa se considere el «Espacio».
Entre todas las ambigüedades (sobre todo en el uso de la palabra «Mundo»), parece ser que en estos textos la imagen del Ambarkanta sobrevivió al menos en la concepción de que el Mar Exterior se extendía hasta los Muros del Mundo, ahora llamados los Muros de la Noche; a pesar de que los Muros se concebían ahora de distinta forma (véase también p. 161, §168). Ahora bien, en la revisión de «El Silmarillion» realizada en 1951 la frase de QS §12 (V. 242) «los Muros del Mundo contienen el Vacío y la Oscuridad Primigenia» —frase que, por supuesto, concuerda perfectamente con el Ambarkanta— se conservó (p. 181). Esto constituye un problema fundamental en relación con la Ainulindalë, donde no puede estar más claro que Ëa cobró existencia en el Vacío, que era un globo en el Vacío (§§11, 20, véanse además pp. 51-52); ¿cómo pueden entonces los Muros de Arda «limitar el Vacío y la Oscuridad Primigenia»?
Una explicación, poco probable, puede deducirse de las palabras de AAm §17 citadas arriba: Melkor convocó espíritus «de los vacíos de Ëa». Es posible que, aunque AAm no está muy lejos en el tiempo de la última versión (D) de la
lo que había escrito allí; que (tal como sugerí, p. 53) ahora pensara que Arda estaba «situada en una inmensidad indefinida donde toda la “Creación" se comprende», en vez de una Ëa limitada por sí misma y situada «en el Vacío». Entonces, más allá de los Muros de la Noche, los límites de Arda, se extienden «los vacíos de Ëa». No obstante, esta suposición no aclara, por supuesto, todos los problemas, ambigüedades y contradicciones aparentes de la cosmología de la época posterior, que se han comentado antes.
[82]
He mencionado (p. 63) que existe un texto mecanografiado de la primera parte AAm bastante distinto del texto amanuensis de la obra completa. No sabía de su existencia cuando el texto de El Silmarillion se preparó para su publicación. Está basado directamente en el manuscrito AAm y lo sigue de cerca; no hay duda de que lo realizó mi padre, que introdujo cambios del manuscrito según lo escribía. De hecho hay gran cantidad de esos cambios, en su mayor parte de poca o ninguna importancia, pero también hay importantes alteraciones y adiciones; por otra parte, no incluye la sección Del principio y el cómputo del Tiempo. Ninguno de estos cambios aparece en las correcciones realizadas en el texto amanuensis o su copia hecha con papel carbón, excepto la eliminación de la sección del Cómputo del Tiempo (p. 86).
Llamaré a este texto «AAm*». Al parecer no hay forma de determinar con certeza la fecha de su composición, y sólo puedo decir que tengo la sensación de que corresponde a la escritura del manuscrito de AAm más que a una época posterior. En cualquier caso mi padre no tardó en abandonarlo (véase p. 99). Es posible que al dejarlo de lado lo olvidara, o se le perdiera; y cuando tuvo la oportunidad de que lo escribiera a máquina un mecanógrafo experto (como parece ser el caso) se limitó a entregarle el manuscrito AAm tal como estaba (que incluía, por tanto, la sección sobre el Cómputo del Tiempo, a pesar de que en AAm* la había eliminado).
Doy ahora los cambios dignos de mención de AAm* (que se extiende un poco más allá del punto alcanzado en esta primera sección; para el resto del texto véanse pp. 98-99).
El preámbulo
Aquí empiezan los «Anales de Aman». Rúmil los hizo en los Días Antiguos, y los Exiliados los conservaron en la memoria. De este modo las partes que aprendimos y recordamos fueron puestas por escrito en Númenor antes de que la Sombra cayera sobre ella.
Esto resulta de especial interés porque muestra un modo de transmisión diferente de la tradición «Pengoloð-Ælfwine»: los Anales se conciben como una obra escrita
compuesta en Númenor, procedente de los «Exiliados», los Noldor en la Tierra Media, que a su vez la tomaron de la obra de Rúmil. La idea de que Númenor fue un elemento esencial en la transmisión de las leyendas de los Días Antiguos reaparecerá más adelante (véanse especialmente pp. 423, 426, 457).
§1 En vez de «principales de los Valar» AAm* dice «señores de los Valar», y posteriormente. En el texto mecanografiado Lorien se cambió a lápiz por Lorion (pero no en el pasaje citado en §3 abajo). [83]
§2 En AAm la vieja frase «Manwë y Melkor eran los más poderosos, y eran hermanos» se conserva, pero AAm* dice aquí:
Melkor y Manwë eran hermanos en el pensamiento de Eru, y los mayores de su linaje, y su poder era igual y más grande que el de todos los otros moradores de Arda. Manwë es el Rey de los Valar…
En la Ainulindalë posterior (§§5, 9) se dice que Melkor era el más poderoso de los Ainur, y esto de hecho se remonta al texto B de la Ainulindalë anterior al
Señor de los Anillos (véase V. 191 nota 4 para las diferentes afirmaciones sobre
este tema). Más tarde en AAm (p. 119, §102) Fëanor «cerró las puertas de su casa en la cara del más poderoso de todos los moradores de Ëa».
En este texto se dice que «Oromë y Tulkas eran los más jóvenes de todos en el pensamiento de Eru» donde AAm dice «más jóvenes».
§3 En este pasaje hay una extraña mezcla de tiempos pasados y presentes: así «Vána la hermosa es la mujer de Oromë», «Vairë la Tejedora vive con Mandos», pero «no tenía esposa Ulmo, ni tampoco Melkor», «no tenía señor Nienna», «la mujer de Lorien era Estë la Pálida». Sobre esta cuestión véanse pp. 238-239.
Se dice que Vana (escrito Vána en su primera aparición pero no posteriormente) era la hermana de Yavanna (véase p. 76). En el texto mecanografiado, el pasaje que empieza «no tenía señor Nienna» (así escrito, no Niënna, en todas las apariciones en AAm*) era como sigue: No tenía señor Nienna, reina de la Sombra, hermana de Manwë. La mujer de Tulkas era Nessa la Joven; y la mujer de Lorien era Estë la Pálida. Estas no asisten a los concilios de los Valar, sino que son las más altas de los Maiar. En AAm de Estë se dice sólo que «no va a los concilios de los Valar», y su nombre no aparece en la lista de reinas de los Valar: es «la mayor de los Maiar». En el presente texto, a pesar de la exclusión también de Nessa de los concilios, y