• No se han encontrado resultados

No comer en caso de encontrarse cansado, de primido o encolerizado, en tales estados el poder di-

La «calidad biológica» de la que tanto se nos habla cuando se mencionan a los aminoácidos, no se obtiene

«TODO ACERCA DE LA REMOLACHA ROJA» 1 Como mínimo la mitad de la dieta diaria debe

4. No comer en caso de encontrarse cansado, de primido o encolerizado, en tales estados el poder di-

gestivo está inhibido y pueden provocarse putrefaccio- nes internas. Comer solamente cuando se tiene hambre.

Tu dieta individual de transición

Muchas veces me preguntan: «¿Qué tengo que hacer para c u r a r m e a mí mismo?». Y yo siempre les respondo: «Cuidar de ti, eso es exactamente lo que tú tienes que ha- cer, cuidar de ti». Yo, como profesional de la educación para la salud, sólo puedo orientarte y poner mi experien- cia a tu servicio. I n t e n t o hacer eso lo mejor posible,

pero no es suficiente, es necesario que tú quieras cuidar de ti mismo y hacerte responsable de tu propia salud.

Verás, en cualquier sistema de medicina convencional tú eres un sujeto pasivo, ya sea medicina alopática u ho- meopática, a c u p u n t u r a o medicina herbaria, no i m p o r t a cual sea el sistema, tú eres un sujeto pasivo. A ti se te dice lo que tienes que hacer y lo haces sin rechistar, o bien decides no hacerlo, pero es obvio que la terapéutica de- pende siempre de tu terapeuta. El higienista no funciona así, porque el verdadero higienista no es un terapeuta sino un educador.

Un i n s t r u c t o r higienista te va a aconsejar tal o cual monodieta, te enseñará a practicar el ayuno de un modo correcto, t r a t a r á de hacerte c o m p r e n d e r lo que es una cri- sis curativa o de no combinar mal tus alimentos, pero él no va a t r a t a r tu enfermedad. En el higienismo tú eres quien cuida de ti y quien toma las decisiones, esa es la di- ferencia, la gran diferencia.

Ahora voy a explicarte un ejemplo de dieta de transi- ción, pero esta dieta no está a d a p t a d a a las necesidades de ningún enfermo en particular, por lo que tan sólo debes adoptarla si no sufres de ninguna condición patológica grave. Si por el contrario tu problema es serio debes de acudir a alguien que conozca de verdad la disciplina hi- gienista de modo que él pueda orientarte acerca de qué es lo mejor en tu caso. Pero recuerda que tú y sólo tú eres el que debe tomar las decisiones y el que ha de en- frentarse con tu problema. De ti y sólo de ti depende el que seas fiel al modo de vida higienista y de que obtengas los resultados deseados.

La mayoría de la gente ha sido víctima dé sus proble- mas porque son ignorantes de las grandes leyes nutritivas de la piel. Pero muchos otros saben que seguir el progra- ma de una nutrición natural es el factor más i m p o r t a n t e para r e c u p e r a r y m a n t e n e r la salud..., pero ellos no tienen la disciplina interior ni la suficiente libertad interna p a r a batallar contra sus malos hábitos y sus falsos deseos por comestibles tóxicos. Ellos son tercos y necios, de m o d o que persisten en autoenvenenar sus cuerpos con una mala dieta. Es p o r esto que te digo que eres tú quien ha de cuidar de ti y quien ha de ser responsable de uno mismo.

do, pero si tú no la sigues o la sigues a medias no vas a conseguir apenas resultados, de modo que en última ins- tancia todo depende de ti. Cada individuo tiene que p a r t i r del hecho de que sólo p o r sus acciones diarias construc- tivas y sanas se puede c u r a r a sí mismo. Este puede ser un trabajo lento y pesado, y quizás especialmente duro d u r a n t e las crisis depurativas, pero cada cosa en la vida tiene su precio... ¡y no existe otro camino!

Si quieres la salud m á s elevada, si quienes prolongar tu vida, tienes que pagar el precio con un trabajo y dis- ciplina severos sobre ti mismo. Eso quiere decir que se tiene que seguir u n a estricta dieta y ser fiel al ayuno se- m a n a l de 24 horas.

La energía y la vitalidad de un niño puede ser la tuya, en cualquier edad. Eso es lo que puede hacer uno por uno mismo si sigue este camino especial inspirado en las leyes de la vida natural. Este sistema te da la vitalidad juvenil y la juventud que deseas, porque es exactamente eso lo que deseas y eso se consigue gracias a la pureza interna. No es cosa de edad, sino de la perfecta condición y pureza de tus tejidos.

Deja de vivir según los años de tu calendario, pues ésa no es tu edad verdadera, vive según tus años biológicos, eso es lo que cuenta. ¿Cómo están de limpias tus arterias y venas? ¿Cómo está la presión de tu sangre? ¿Cómo está todo tu organismo en general? (Estudia el tercer paso en el sistema de purificación del cuerpo.)

No estés interesado en tu cumpleaños ni te resignes pen- sando que tus males son propios de tu edad. Por el con- trario, concéntrate muy a t e n t a m e n t e en tu pureza interna. Y si tú sigues con la dieta de la purificación antitóxica y el ayuno periódico puedes experimentar lo que yo estoy experimentando cada día.

Tienes que ser fiel cada día y en cada comida a tu dieta de purificación. Recuerda que ésta no es un capricho ni un antojo, sino algo que tiene que convertirse en u n a par- te de tu vida cotidiana.

Ahora vamos a estudiar juntos la dieta de transición. Por dieta de transición entendemos aquella dieta que adop ta una persona sana que desea pasar de una alimentación convencional a una alimentación higienista. Pero si tú su- fres de alguna condición grave entonces debes dejar que

te asesore un especialista en este tipo de dietas antes de emprender ninguna acción.

Quiero recordarte p r i m e r o y mantenerlo en tu mente todo el tiempo que la dieta ideal del h o m b r e es de fruta cruda y vegetales crudos y cocidos, nueces y demás se- millas y muchos otros sanos alimentos. No espero de ti, a no ser que sea muy ambicioso, obtener una limpieza interna, el que llegues a ser un perfeccionista de la dieta ni un virtuoso del higienismo, pero me conformaría con hacerte llegar al estado ideal de purificación.

Hay varios grados de salud que se pueden obtener al controlar la dieta, según se sea m á s o menos riguroso con la misma. Creo que si una persona equilibra la dieta con un 75 % de frutas y vegetales crudos, y con una mínima cantidad de proteínas y grasas, si no abusa de las féculas y almidones, y si atiende a los demás factores que rigen la buena salud, puede vivir en un estado muy saludable y vigoroso d u r a n t e muchos años.

La dieta de transición empieza con un ayuno total de agua destilada de 24 horas, no se toma nada más en 24 1K> ras excepto esta agua destilada (no mineral). Si esto te parece demasiado severo puedes entonces hacer el ayuno con el cocktail de vinagre de sidra, agua destilada y miel, o bien con jugo de limón, agua destilada y miel. El ayuno es el m á s grande de los desintoxicantes, p o r q u e cuando paramos de comer toda la fuerza vital que se usaba para masticar, digerir y asimilar el alimento, así como p a r a eli- minar sus residuos, toda esa energía vital, te repito, será usada para la purificación del cuerpo.

Después del ayuno de 24 h o r a s (que deberás repetir una vez cada semana) toma como una c o s t u m b r e firme el empezar siempre la p r i m e r a comida con algo crudo, frutas laxantes como la ciruela, cereza, pomelos, pinas, etc., de preferencia, aunque también puedes empezar con una en- salada. Esto r e e d u c a r á las 270 papilas gustativas de tu boca por el sabor delicado y n a t u r a l de los alimentos crudos. Naturalmente no se puede obtener esto si u n a persona fuma cigarrillos, p u r o s o pipa, p o r q u e la nicotina paraliza completamente las papilas gustativas, así que la dieta de transición no funciona con un fumador.

Lo mismo pasa con el alcohol, té, café, chocolate, re- frescos. Así que por favor elimina el fumar y también estas

bebidas de tu dieta. También se tiene que eliminar por completo la sal de cocina de esta dieta de limpieza, así que desde este día no uses nunca más la sal.

Quiero que entiendas lo que es la dieta de transición, así que déjame explicártelo plenamente, aunque quizá por ello te resulte repetitivo, pero es que es realmente impor- tante. La dieta de transición no consiste en dietas especia- les para enfermedades específicas ni tampoco tiene como finalidad el basar sus resultamos en erróneos poderes mi- lagrosos atribuidos a ningún tipo de alimento. Únicamen- te se basa en el respeto a nuestra propia fisiología y tro- fismo, de modo que dejamos que sea el propio organismo el que busque su equilibrio. No se t r a t a a ninguna enfer- medad en particular, sino que está ideada para el indivi- duo medio con un nivel sanitario aceptable. Por esto no se da ninguna dieta especial. Si tú necesitas o sufres de alguna enfermedad grave también puedes intentar mejo r a r su condición siguiendo las orientaciones de este libro, pero sin prescindir nunca del consejo de un higienista cua lificado, que sepa indicarte cuál es el mejor modo de solu cionar tu problema. Pero esto sólo es así para enferme dades muy graves o problemas de urgencia. Si tú no te en- cuentras en una situación extrema puedes tranquilamente a d o p t a r la dieta de transición tal como aquí te indico.

Esta es la base de un sistema de comer que primero elimina los venenos tóxicos que están e n t e r r a d o s profun damente en lo m á s íntimo de nuestro organismo. Ahor;i bien, las sustancias extrañas y dañinas están en tu cuerpo desde hace años. Si además has t o m a d o drogas medica mentosas o de otro tipo la concentración de esas drogas está todavía e n t e r r a d a profundamente en los órganos es ponjosos de tu cuerpo y tienen que ser eliminadas antes de que puedan causar dificultades. No importa los años que haga desde que tomaste esas drogas, ellas están depo sitadas en tu organismo y tienes que eliminarlas si deseas recuperar la salud. Tal cosa no es sencilla, pues aun si- guiendo la dieta de purificación lo m á s fielmente posible, se t a r d a de 5 a 7 años en eliminar todas esas drogas de los tejidos. Tienes que ser consciente de que pasarás mi merosas crisis h a s t a que por fin salgas liberado y victo rioso sobre esos venenos y drogas. Tienes que tener con trol de la situación en todo m o m e n t o , y no a s u s t a r t e si

sobrevienen las crisis de eliminación, pues ellas son el único medio que tiene la naturaleza p a r a eliminar deter- minados tipos de toxinas, así que nunca abandones cuan- do precisamente estás ganado la batalla. Cuando te sobre- vengan las crisis procura hacer el máximo reposo y un avuno o monodieta (si quieres tener toda la información posible al respecto lee mi libro «TODO LO QUE USTED DEBE SABER ACERCA DE LAS CRISIS DEPURATIVAS»). La dieta de la purificación del cuerpo sin tóxicos y el ayuno va directamente hacia la causa de los problemas físicos, y huye en la medida de lo posible de toda aplica- ción medicinal. Este sistema no tiene interés por los efec- tos sino por la causa básica que da lugar a toda la gama de aquéllos. La mayoría de la gente quiere que les traten los síntomas, los indicios, que silencien los mecanismos de alarma que sacan a la luz sus problemas, y por eso quie- ren que les den una dieta especial, un alimento, hierba medicinal o cualquier otro remedio especial que sofoque esas manifestaciones, pero tú no debes cometer ese error. Yo creo que si tú has leído todos los capítulos anterio- res a éste, ya sabes y estarás de acuerdo en que todos los problemas físicos están causados por un exceso de veneno lóxico en los órganos del cuerpo, es debido a esto que es- tamos interesados en una correcta forma de comer y ayu- nar para que así estos venenos sedimentados ya por mucho liempo se eliminen del cuerpo. Yo no creo que los proble- mas físicos estén únicamente causados por t r a b a j a r de- masiado, p o r tensión o stress o cualquier otro tipo de ocu- paciones emocionales. Bien es cierto que estos factores contribuyen a la enervación, y ésta a su vez a la toxemia, pero un cuerpo fuerte y libre de tóxicos puede enfrentarse B cualquier problema. Alguna gente dice que todos sus

problemas son debidos a los nervios... eso no es así en absoluto. Si los nervios están libres de tóxicos pueden enfrentarse a cualquier crisis que un ser h u m a n o encuen- ha. Gente con profundos problemas físicos culpan de cada i'osa a otra persona o a causas imaginarias. Si continúas con el p r o g r a m a de salud tienes que reconocer o admitir que tú y sólo tú mismo eres responsable de tus condicio-

nes y de que tú y sólo tú tienes que batallar con la situa- ción. Tienes que decirte a ti m i s m o : «quiero vivir, quiero

Así que partiendo de este punto come del 75 al 80 % de tu alimentación cruda y sólo un 20 a 25 % de cocina- dos. Frutas y vegetales crudos han de estar presentes en dos o tres veces el volumen comparado con el del alimento cocinado, en todas las comidas, aunque también puedes y debes hacer comidas con el 100 % del alimento crudo. Ade- más debes saber que cuando más ligero es un alimento, cuando más h i d r a t a d o resulta (frutas y vegetales contie- nen hasta un 90 % de agua) tanto más cantidad debes y puedes comer del mismo, y por el contrario cuando más concentrado es un alimento, cuando más seco y nutritivo resulta, tanto menor ración del mismo debes ingerir en una comida. Así por ejemplo, huevos, semillas oleaginosas, fruta desecada como los dátiles e higos, quesos, cereales, nata, etc., debes comerlos con suma parquedad. Esto es fácil de entender, cuando más nutritivo resulta un alimen- to t a n t o más difícil es su digestión y además antes se sa- tura el organismo por exceso de nutrición, por eso basta poca cantidad de alimentos concentrados, especialmente proteicos, para cubrir nuestras necesidades. En la práctica tenemos muchos ejemplos, así pues resulta satisfactorio comer 8 o 10 naranjas en una comida, porque es una fruta muy h i d r a t a d a y poco nutritiva, pero, ¿qué ocurriría si to- mas 8 o 10 plátanos en una comida? Seguro que tendrías una digestión muy pesada y quizá te sentasen mal porque el plátano es demasiado nutritivo y muy poco hidratado como para comerlo en tanta cantidad. Cuando confeccio- nes tus menús debes tener presente este principio, de modo que juntes siete partes de alimento muy hidratado y de fácil digestión por dos partes de alimento concen- trado o muy nutritivo. En la práctica esto se hace así: in- giere el doble de alimento crudo, ensaladas, en volumen que de cocinado. O bien toma ocho partes de fruta ligera por dos p a r t e s de fruta o complementos concentrados: media pina, 4 o 5 manzanas que no sean harinosas sino jugosas y un aguacate. O bien: 6 u 8 m a n d a r i n a s , medio aguacate y 4 chirimoyas. Estos son sólo ejemplos, pero recuerda siempre que alimentos concentrados como las almendras, nueces, avellanas, piñones y demás semillas oleaginosas, requesón, miel o melaza o sirope de manzana natural, pan dextrinado, huevos, copos de cereales, etc., deben ser comidos en muy poca cantidad.

Tienes que forjarte la capacidad de rechazar el hábito de comer en gran cantidad los alimentos concentrados y estimulantes. No debes dejarte dominar p o r el paladar. Diciéndolo en otras palabras, cuando te c o m p o r t a s así estás trabajando diariamente por tu pureza interna.

Recuerda que el viaje para disfrutar tú también de la salud más alta que te sea dado a poseer, es un camino de 10.000 pasos y la dieta de transición tan sólo es el prin- cipio de este viaje... así que procura empezar con buen pie.

Ahora seguiremos trabajando para eliminar todo el ve- neno tóxico fuera de tu cuerpo:

1. Elimina los comestibles tóxicos de la civilización para siempre (mira y vuelve a estudiar el p r i m e r paso de la dieta no tóxica desde la página 109 hasta la página 121). 2. Haz un ayuno de 24 horas (toma sólo agua desti- lada) cada siete días. Mi trilogía «El milagro del ayuno» va a darte toda la información vital que necesitas saber acerca del mismo. Pero por ahora estudia d e n t r o de este mismo libro el a p a r t a d o «el día especial de la salud».

3. Elimina el desayuno. Si eso te parece a ti demasia- do difícil toma sólo zumos de frutas acidas frescos al le- vantarte. Alguna gente está tan habituada a un desayuno grande que les cuesta una t e m p o r a d a eliminar esa comida sin importancia. No hagas caso de los que te dicen que debes empezar el día con un fuerte desayuno. De este modo consigues alargar el ayuno de la noche y p e r m i t i r que d u r a n t e las h o r a s de la m a ñ a n a continúen los procesos de eliminación. También puedes tomar el cocktail de vi- nagre de sidra y miel con agua destilada.

Esa p r i m e r a comida del día te roba la energía y no tiene ninguna importancia desde el p u n t o de vista nutri- cional. Si puedes dejar el desayuno vas a tener diez veces más energía que antes. En mi vida privada hago mi tra- bajo más creativo por la m a ñ a n a y nunca desayuno. Y estoy preparado p a r a mis actividades físicas como es el kárate, correr y nadar, éstos son mis deportes favoritos y siento que estoy lleno de fuerzas y que disfruto de mi actividad. Sólo los niños sí deben desayunar, pero no los adul- tos. Nunca tomes nada recién levantado (recuerda que la palabra des-ayuno quiere decir r o m p e r el ayuno), en lu- gar de desayunar tómate el cocktail de vinagre de sidra

o un jugo de frutas o u n a infusión aromática no tóxica, menta, salvia, r o m e r o o tomillo, etc., con miel (nunca nada de café, té chocolate o leche), pero no sin haber hecho antes alguna práctica hidroterápica como el baño vital o la fricción fría o el paseo descalzo p o r el agua o césped h ú m e d o . Lo i m p o r t a n t e es que no tomes nada que sea concentrado o nutritivo recién levantado.

Luego, a media m a ñ a n a , cuando el cuerpo ya ha en- t r a d o en actividad, sea por el ejercicio o por el trabajo, ya puedes tomar algo de fruta dulce o acida en pequeña cantidad: melón, sandía, mandarinas, ciruelas, etc., o bien unos tomates con hojas de lechuga, zanahorias y medio aguacate, o quizás un yogurt, pero nunca nada que sea muy fuerte. Debes saber que cuando tú ingieres un alimen- to pesado por la m a ñ a n a éste no puede ser utilizado por el organismo hasta al cabo de unas horas, es decir, cuando ya ha sido digerido. Se necesita una gran cantidad de ener- gía p a r a digerir un desayuno regular convencional. De modo que cuando tú haces un desayuno fuerte realmente estás entorpeciendo tu energía vital de buena mañana. No se puede dividir la energía en dos lugares al mismo tiempo, el alimento y la actividad física o mental. La gente se pre- gunta extrañada a m e n u d o por qué yo realizo tantas co- sas y con tanta energía entre que me levanto y la comida del mediodía. La respuesta está en que no gasto mis fuer- zas en un desayuno voluminoso y pesado. Mi único desayu- no consiste en el cocktail de vinagre de sidra o jugos de fruta acida fresca o en ácido láctico de s a u e r k r a u t o en algún té aromático de alguna planta salutífera. Eso es todo lo que yo necesito y yo tengo una energía inagotable. Si tú te sientes débil o deprimido porque ya no tomas tu café de buena mañana persevera en esta práctica y verás cómo poco a poco te liberas de esa necesidad y la debilidad desaparece y en su lugar te encontrarás al cabo de unas semanas mucho mejor que nunca. EJERCICIOS RESPI- RATORIOS MATUTINOS SON LA MEJOR FORMA DE

RECARGAR NUESTRA BATERÍA DE ENERGÍA VITAL... ¡NO LO OLVIDES!

4. Ahora, al mediodía, estás listo p a r a la p r i m e r a co- mida fuerte del día. Te lo has merecido, p o r q u e has usado a m b o s esfuerzos, el de la mente y el del físico, durante