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muchas veces “el detenido te da el nombre que quiere o normalmente no tiene alguna identificación, [tal vez] ya estuvo detenido, pero no tienes forma de saberlo. En esta tableta estará integrada ya esa información.” Durante el programa piloto33, la Comisaría puso en ope-

ración 200 tabletas electrónicas. El objetivo a mediano plazo consiste en que todos los policías operativos cuen- ten con la suya propia.

La información recabada por los policías a través de sus tabletas electrónicas alimenta una base de datos muni- cipal llamada Plataforma de Administración de Re-

cursos Policiales. Actualmente la base contiene datos

sobre la carrera policial, el área de recursos humanos, los expedientes de la UAVI, y los datos de incidencia delictiva y faltas administrativas

Una vez que ya conocemos el modelo operativo de la Comi- saría de Zapopan, es necesario entender cómo son los pro- cesos de generación de inteligencia al interior de la CGSP.

4.2 Procesos de generación

de inteligencia policial

Tanto las entrevistas como las visitas a la comisaría nos ayudaron a reconstruir tres procesos internos: recopila- ción, sistematización y análisis de la información.

Recopilación

Los policías operativos, ya sea que pertenezcan a un sector o a un agrupamiento especial, atienden los he- chos supuestamente delictivos y las faltas administrati- vas a partir de las peticiones que reciben vía llamadas de emergencia del 911 o el número local, sus propios teléfonos celulares34 o motivados por las situaciones en

flagrancia. En todos los casos, los policías deben coordi- narse con el C5 municipal para registrar la información, monitorear el servicio, solicitar apoyo cuando sea nece- sario (de parte de agrupamientos especiales, servicios médicos, bomberos) y notificar a los mandos superiores. El personal del C5 le asigna un folio a cada evento y llena una bitácora electrónica, en donde se ingresan todos los

datos relacionados: el tipo de evento, las partes afecta- das, los testigos, los causantes, las rutas de huída, et- cétera. Con esta comunicación en tiempo real entre el policía operativo y el telefonista, se pueden tomar decisio- nes orientadas a brindar un buen servicio y obtener resul- tados —alguna detención— o el apoyo de otros servicios. Al llegar al lugar de los hechos, los policías recaban la información detallada sobre los delitos o las faltas ad- ministrativas a través de una bitácora: descripción de los hechos de manera cronológica, tipo de hecho, lugar de ocurrencia, características de la víctima y el agresor, arma utilizada, etcétera. Estos datos sirven para que los policías llenen el IPH, el cual deben entregar a sus superiores para el registro interno de la Comisaría y al Ministerio Público cuando ponen a disposición a una persona u objetos.

A pesar de que la mayoría de los policías han sido capacitados para llenar el IPH, aún presentan defi- ciencias al momento de recolectar o detallar la infor- mación. Por ejemplo, en algunos casos dejan espacios del

formato en blanco —como el número exterior, las coorde- nadas geográficas35 o los cruces de calles— o describen el

evento de manera superficial sin brindar detalles.

Un policía encargado de revisar los IPH nos comentó que “se ve una tendencia (...) muchos compañeros de calle quieren ahorrarse trabajo. Por ejemplo, la redacción de algunos de esos servicios puede resultar deficiente o no con la claridad o con la información suficiente.”

Al poner a disposición a personas y objetos, los po- licías enfrentan resistencias por parte del Ministe- rio Público a la hora de recibir los IPH, lo cual que se traduce en carga adicional de trabajo y tiempo extra, no son necesariamente remunerados. Aun-

que el llenado de los datos generales consiste en un mismo proceso para todos los delitos y las faltas admi- nistrativas, los policías deben esperar el mando y con- ducción del Ministerio Público para llenar alguno o varios de los anexos del IPH: entrevistas, informes balísticos, cadena de custodia, parte médico de lesiones, etcétera. Cumplir con esta labor les puede tomar varias ho- ras, incluso cuando ya ha terminado su jornada labo- ral. Un policía operativo nos narró: “Hay servicios que,

33 El programa piloto se ha implementado durante 2020. Hasta agosto del mismo año, la Fiscalía del Estado de Jalisco aún no había aceptado los IPH móviles que se generan mediante las tabletas.

34 En algunas colonias del municipio, los policías cuentan con celulares para atender las demandas ciudadanas.

35 Para obtener las coordenadas geográficas, se requiere de un dispositivo electrónico que tenga un geolocalizador, como un celular, una tablet, un reloj inteligente, etcétera. Los policías no siempre cuentan con estos dispositivos.

dependiendo de si son de mucha relevancia, te quedas ahí 24 horas o las 48. Si eres el primer respondiente, pues te toca la responsabilidad de esperar al Ministerio Público y hacer lo que te dice”.

Desde el punto de vista de un jefe de sector, los policías se han convertido “más en administrativos que en ope- rativos: generamos IPH de cualquier atención, no nada más en un delito o una falta administrativa, en cualquier servicio generamos un IPH”.

En todo caso, la Comisaría de Zapopan brinda apo- yo jurídico a los policías operativos, con el fin de lle- nar “adecuadamente” los IPH y evitar diferencias con el Ministerio Público o consecuencias derivadas de alguna omisión. Por ejemplo, se creó una unidad espe-

cializada en criminalística, el Grupo Cón- dor, que apoya a los policías operativos para procesar la escena del crimen, recabar los indicios —huellas, ADN, objetos— y tomar fotografías. El

personal de esta unidad se coordina directamente con el Ministerio Pú- blico y con el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.

Además, los policías cuentan con el apoyo de la Unidad Ju- rídica y Seguimiento, que brin- da asistencia jurídica para la puesta a disposición del Minis- terio Público a personas u ob- jetos. Asimismo, se encarga de supervisar y dar seguimiento a las medidas cautelares y de la suspensión condicional del proceso impuestas por la autoridad judicial. Ante casos de desapariciones, los po- licías cuentan con el apoyo del Departa- mento de Localización de Personas, que se creó en 2020.

Pese a este apoyo, los policías operativos siguen enfren- tando dificultades al momento de poner a disposición a detenidos u objetos, debido al llenado del IPH. Un policía operativo lo dijo con toda claridad: “La orden es del Mi- nisterio Público y tienes que acatarla como él quiere (...) Nosotros llenamos los IPH conforme se marca en el proto- colo. En la Academia [de policía] nos capacitaron para lle- narlo, pero de repente al Ministerio Público no les parece la manera como llenamos los informes y nos los regresa.”

Esta situación afecta directamente la operación policial, ya que realizar una puesta a disposición

Los policías se han convertido