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Comparación de algunos elementos gramaticales de las hablas quechuas modernas.

In document Alfredo Torero - Los Dialectos Quechuas (página 36-52)

4 .1 . M orfem as personales. Personas poseedoras y personas actoras de “presente”.

4 .1 .1 . Referencias personales:

Prim eras personas: hay coin cidencia en la expresión de la poseedora y la actora en el quechua de los departamentos de Áncash, H uánuco, Pasco y Ju n ín , las provincias de Cajatam bo, C hancay y C anta y el área en torno a los pueblos de Alis, Cacra y Huangáscar, provincia de Yauyos, departam ento de Lima. El procedimiento consiste: 1) para las hablas de los departamentos de Áncash, Huánuco, Pasco y Junín, las provincias de Cajatam bo y C hancay y el área indicada de Yauyos, en el cambio de la últim a vocal breve del tema o base por la vocal larga de timbre más próximo. En parte de la provincia de Huancayo (Junín), la vocal larga en final de tema nominal marca tanto la posesión por primera persona como la particularización y la determ inación de la persona o cosa designada por el tema; cuando se siente necesario indicar sin am bigüedad la persona poseedora, se añade el morfema vacío o aum ento /-ni-/ con o sin vocal larga (ver más adelante). Hemos registrado igualmente, en un informante de San Pedro de C ajas, provincia de Tarma (Junín), el empleo de dicho aum ento como variante de morfema para m arcar la prim era persona actora o poseedora; 2) para los distritos en torno a Pacaraos, provincia de Canta (Lim a), en el sufijo /-y/ y la acentuación de la últim a sílaba tem ática. En las demás regiones quechuas no hay coincidencia de sufijos, y la prim era persona poseedora se distingue de la actora como se indica: 1) en Ecuador, -cero o -y / -ni; 2) en la provincia de Lam as (San M artín), -yn i / -ni; 3) en la de U cayali (Loreto), -y o -yni / -ni; 4) en las de Ferreñafe (Lambayeque) y C ajam arca (C ajam arca), el distrito de Lincha, provincia de Yauyos

Los uiAi.i-rms u nc iu as

(Lim a) y toda la zona quechua austral desde el departam ento peruano de Huancavelica hasta la provincia argentina de Santiago del Estero,

-y

/ -ni, como anotó tam bién fray Domingo de Santo Tomás para el quechua de la costa central peruana a mediados del siglo XVI.

Segundas personas: sólo hemos hallado coin cidencia en la expresión de ambas en sitios de la provincia de C ajatam bo (Lim a), como Copa y Gorgor; la forma com ún, el sufijo /-yki/ o /-y/, quizá se deba a interferencias con el habla del distrito próximo de C aja- Otambo, aunque ya Juan de Figueredo comprobaba el hecho en 1700, al referirse al quechua del “C hinchaysuyo”. En las demás regiones los morfemas de la persona poseedora y de la actora son diferentes: para el distrito de C ajatam bo, -y / -ñi, -ni o -nyi; para los distritos de O yón, C aujul y H uancapón, provincia de C ajatam ­ bo, y Jucul, provincia de C hancay (Lim a), -ychi / -nchi; para los distritos de V ilcabam ba, Chacayán y Tusi, provincia de D aniel Carrión (Pasco), -ychi / -nki; p aralas restantes hablas quechuas no m encionadas, -yk i / -nki, formas que atestigua igualm ente Do­ m ingo de Santo Tomás.

Terceras personas: hay coincidencia, con el morfema /-n/, en todas las hablas que hemos estudiado, aunque el quechua de Ecua­ dor em plea raram ente el sufijo posesivo.

Un morfema vacío, el aumento /-ni-/, se intercala entre los sufijos posesivos y las bases nominales cuando éstas acaban en consonante, semivocal o vocal larga. La vocal de este morfema se cam bia por /i:/ para expresar la prim era persona poseedora en las hablas y a m en­ cionadas que em plean este recurso gram atical.

4.1.2. Plural personal. Desde el departamento peruano de Huan­ cavelica, la zona quechua austral expresa el plural de persona pose­ edora o actora con el sufijo /-ku/ ligado a los morfemas de prim era y tercera personas y el sufijo /-chik/ (/-chis/ en el Cuzco y Santiago del Estero y /-chis/ o /-chiH/ en Bolivia) ligado al morfema de segunda persona. En el dialecto cuzqueño-boliviano, el plural de prim era persona supone el cam bio del morfema de persona actora

í lü í i / Al.l KI.IK) ToKI.ro

de /-ni/ en

l-yl.

Un cuadro sim ilar presentan los dialectos descritos por D omingo de Santo Tomás (Costa central peruana) y M anuel Navarro (provincia de U cayali), excepto que U cayali hace el plural de tercera persona con /-kuna/ y no /-ku/. Ecuador no distingue el plural de prim era persona del “plural general”, que veremos en 4 .1.3., ha puesto al parecer en completo desuso el de segunda persona (/-chik/) y el de tercera (/-kuna/, que subsistía sólo para la persona actora).

En las demás hablas quechuas, sólo se expresa por sufijo el plural de persona actora, del siguiente modo: 1) todo el departam ento de Ancash y el noroeste del departam ento de H uánuco emplea /-ya-/ precediendo a los morfemas de persona; 2) el sur del departamento de H uánuco, las provincias de Cajatam bo y C hancay (Lim a), y los departam entos de Pasco y Junín utilizan /-rka-/, aunque de modo poco frecuente. En esta m ism a zona se halla el m orfem a /-pa:ku-/ com o pluralizador especial que indica acción conjunta; 3) el valle alto del río Chancay, provincia de C an ta (Lima) pluraliza con /-ri-/ que precede a los morfemas personales; 4) la provincia de Lam as (San M a rtín ) lo hace con el sufijo /-sapa/ puesto inm ediatam ente después de los morfemas de persona.

4 .1 .3 . P lural “exclusivo” y p lu ral “in clu siv o ”. - Todos los dialectos quechuas, menos el de Ecuador, poseen, al lado del plural de prim era persona ya expuesto, que excluye al interlocutor o los interlocutores posibles del hablante, un plural más “universal”, totalizador, por cuanto incluye al hablante y a quienes éste se d irige. T rad icio n alm en te, estos dos tipos de p lu ral han sido designados com o “exclusivo” e “inclusivo” respectivam ente. En algunos sitios quechuas, el “exclusi-vo” no se distingue de la prim era persona singular sino por el em pleo de bases nom inales o pronom inales independientes norm alm ente provistas de un sufijo pluralizador y, tratándose de la persona pose-edora, del m onem a funcional de “gen itivo ”. V. g .: en C ajam arca/m unani/ “q u iero ”, /nuqaykuna m unani/ “nosotros querem os”; /llaqtay/ “mi pueblo”, /nuqaykunapa llaqtay/ “nuestro pueblo”.

LOS DIAI.ECTUS QUECHUAS El plural “inclusivo” se expresa, en cambio, siempre por un sufijo, complejo, analizable en dos componentes: un morfema /-n-/ de origen obscuro (quizá el de tercera persona y a estudiado) y un sufijo pluralizador cuya forma en el protoidiom a fue probablemente /-chile/, pero ha sufrido diversas transformaciones locales.

Estimamos, con Bernard Pottier, que el “inclusivo” debe ser consi­ derado un plural “general” o “universal”, que no se inserta en la flexión personal regular, como sí lo hace el “exclusivo”. Además, la formación del morfema de este plural general se remonta notoriamente al protoquechua, en tanto que los plurales de primera (“exclusiva”), segunda y tercera personas se han constituido ulteriormente de diversa manera, cuando existen. Poniendo ejemplos de flexión verbal, tene­ mos: Cajatambo, munarca: o nuqakuna muña: /munantsi; C ajam ar- ca, nuqaykuna m un ani / m unanchiq; C arás, m unaya: /munantsi; Pacaraos, m unaríy / m unansi; Lamas, m unanisapa / m unanchi; Ayacucho, m unaniku / m unanchik; Cuzco, m unayku / munanchis: “(yo y los míos, no Uds.) queremos” / “(todos, yo, y Uds. inclusive) queremos”.

4 .2 . De los m orfem as de d eriv ació n exam inarem os aq u í únicam ente un sufijo verbal: el durativo, que expresa acción que se prolonga en el tiempo. Es altam ente frecuente y se lo encuentra, según las regiones, bajo las formas siguientes: (1) /-chka/ en los departam entos de Huancavelica, Ayacucho y la m itad occidental del de Apurímac. (2) /-sya-/ en la m itad oriental del departam ento de Apurím ac, en los departamentos de Cuzco, Puno y A requipa y en diversos sitios de Bolivia. (3) /-ch”a-/ en torno a Chuquibam billa, capital de la provincia de G rau (A purím ac); esta forma, al darse en un habla que posee las características fonológicas del dialecto “cuzqueño”, infringe la “regla” restrictiva in dicada en 3 .2 .1 ., por cuanto /ch”/ puede aparecer en el sufijo durativo aunque en sílaba anterior de la palabra se haya presentado una oclusiva o una afric ad a : /kach”ani/ “estoy sien d o ”, /m uch”a c h ”ani/ “esto y desgranando”, etc. (4) /-ska-/ y (5) /-sha-/ (según Eugene A. Nida) en diferentes sitios de Bolivia; ignoramos la distribución geográfica

F V!5t V / A u ki:i)() Toriro

de estas formas y la de /-sya-/ en el quechua boliviano. (6) /-shka-/ en la provincia argen tin a de Santiago del Estero. Estas seis p ri­ meras formas proceden de una an tigua /-chka-/. (7) /-ku-/ en Ecuador y en Ingano de C olom bia. (8) /-yka-/ en C ajam arca (Cajam arca), Lamas (San M artín) y Ucayali (Loreto) y en las demás hablas existentes al norte del departam ento de H uancavelica, con las excepciones que se in dican a continuación. (9) /-ya-/ en las serranías de la provincia de Ferreñafe (L am bayeque); localidades del sudeste de la provincia de Yauyos; las provincias de Ju n ín , Yauli y Tarm a y algunos distritos de las de H uancayo, Concepción y Ja u ja (Jun ín ). (10) /-yya-/ en algunos distritos de la provincia de C ajatam bo (Lim a) y en torno a la localidad de Yanacocha, provincia de Daniel C arrión (Pasco). (11) /-ycha-/ en los distritos de O yón, C au ju l y H uancapón, provincia de C ajatam bo, Ju cu l, provincia de C h an cay (L im a), V ilcabam ba, C hacayán y Tusi, provincia de D aniel C arrió n (Pasco). Las cuatro últim as formas proceden de una an tig u a /-yka-/.

En D om ingo de Santo Tomás no hallam os la expresión del durativo. En su “A rte” el morfema más próximo es -ycacha-, que indica habitualidad: rim ay “hablar”, rim aycachay “andar hablando”.

4.3. Sufijos de caso. Para los fines de la zonificación dialectal, nos interesa exam inar principalm ente los que indican:

4.3 .1 . localización (“en”, “dentro”). Las formas de los dialectos actuales provienen probablem ente de /-caw/, /-pa/ y /-pi/. Se encuentra /-chaw/ en su forma original (como la consigna Figueredo hacia 1700) en las regiones de Checras, provincia de Chancay, y Pacaraos, provincia de Canta (Lima); se lo halla con variantes debidas a evoluciones fonéticas y fonológicas locales en las demás hablas de los departamentos de Áncash, Huánuco, Pasco, Junín y Lima, aunque en este último no alcanza a la localidad de Lincha, sudeste de la provincia de Yauyos. Se registra /-pa/ en el sudoeste de Yauyos y /-pi/ en las restantes hablas.

4.3.2. procedencia, materia, causa (“desde”, “de”, “por”). Se emplea el morfema /-manta/ en todas las hablas quechuas, exceptuadas las

Los m.M.hrms oí i.ciiu a s

de los departamentos deÁncash, Huánuco, Pasco, Junín y Lima, en las que se registran: /-paq/ en Lincha, provincia de Yauyos; /-piq/ en el Callejón de Huaylas desde Huaraz hacia el norte (Ancash), en Pacaraos, provincia de Canta, y en parte de la provincia de Huancayo (con la forma /-pi/); /-pita/ en los restantes lugares de los departa­ mentos mencionados.

4 . 3 3 . lím ite en el tiem p o o el espacio ( “hasta”). Se reg istra /-kama/ en toda el área quechua, salvo el departam ento de Ancash y norte del de Huánuco, donde tenemos /-yaq/, aunque alternando con /-kama/ en algunos sitios.

4.4. Sufijos enfático-conectivos. Expondremos solam ente dos: 4 .4.1. El quechua posee un m orfem a que se añade a las frases interrogativas o negativas y que procede de la forma protoquechua /-chu/; sólo se exceptúan las hablas del departam ento de Ancash, el noroeste del de H uánuco y casi toda la provincia de C ajatam bo, departam ento de Lim a, en las cuales las frases interrogativas se m arcan con un sufijo diferente, /-ku/.

4 .4.2. Un morfema conectivo, con el valor de “y ”, “tam bién”, “aún”, se registra en todas las hablas quechuas, bajo las siguientes formas: (1) /-pas/ en el área austral del quechua peruano, desde el departam ento de H uancavelica hasta el de Puno; la m ism a forma fue señalada por Domingo de Santo Tomás. (2) /-pis/ o /-pish/, fluctuando con /-pas/ en Argentina y en la provincia peruana de Ucayali, y con exclusividad en Ecuador y las restantes hablas del Perú, con las excepciones que se indican a continuación. (3) /-si/ en San Luis de Huari, provincia de H uari (Ancash) y en Alis, provincia de Yauyos (Lima); en este último lugar tiene la variante /-s/ tras vocal. (4) /-p/ tras vocal, /-pa/ tras consonante y semivocal, en Pacaraos, provincia de Canta (Lima); coincide aquí con las formas del sufijo de caso “posesivo”: /nuqáp mikurqúy/ “yo también com í”, /nuqáp kapaman/ “yo tengo” (lit. “de m í hay”), /nuqáp kanmi; paypáp kanmi/ “yo tengo, él también” (lit. “de m í hay, de él también hay”).

4.3. De los sufijos de subordinación que m arcan la relación entre la cláusula subordinada y la princip al, estudiarem os un

V. Alte V / Al.l Rl IK) To r ir o

m orfem a subordinador que denota acción previa o sim ultánea (cuando, si, porque) con el mismo actor en ambas cláusulas. Este sufijo proviene de una forma /-shpa/ en la mayor parte de los dialectos incluido el descrito por Santo Tomás; de las formas /-shpa/ y /sh/, con fluctuación, en las localidades en torno a Pacaraos, provincia de C anta (Lim a), en la provincia de Santiago del Estero y en el desaparecido dialecto de las provincias de Catamarca y La Rioja (Argentina) y en la provincia de Azuay (Ecuador), según testimonio de Luis Cordero; de una forma /-r/ en los departamentos de Ancash, Huánuco y Junín y las provincias de Cajatam bo y C hancay y el distrito de Alis, provincia de Yauyos, en el departam ento de Lim a; en algunos puntos de Ancash y Huánuco /-r/ fluctúa con /-shpa/. 5.

Discusión y con clu sion es

M anejando como criterios de separación de zonas los elementos fonológicos y gram aticales examinados en las páginas anteriores, podem os hacer una prim era clasificación de todas las hablas quechuas actuales de Am érica del Sur en dos grupos amplios, que llam arem os aquí Q uechua I y Q uechua II. Aparta estos grupos esencialmente la utilización por Quechua I de la cantidad vocálica con fines distintivos -q u e Quechua II desconoce- (ver 3.1.17.) y del sufijo subordinador /-r/ (ver 4.3.). Desechamos como principio para nuestra clasificación el de la posibilidad o la im posibilidad de intercomprensión de las diversas hablas, por haberlo hallado no suficiente ni decisivo.

G ary J. Parker, en su artículo “La Clasificación Genética de los Dialectos Q uechuas” (1963), emplea las designaciones Q uechua A y Q uechua B para lo que nosotros catalogamos respectivamente como Q uechua II y Q uechua I. Nuestras designaciones buscan destacar el hecho de que los dialectos de la sierra central norte peruanos (Quechua B para Parker y Quechua I para nosotros) facilitan por sus numerosos arcaísmos la reconstrucción del protoidioma e ilustran bien, por su variedad, las etapas cumplidas por la lengua

L o s DI.NU CIOS (JU.OIII'.NS

hasta desembocar en los dialectos de Q uechua II. Lamentamos, sin embargo, que una y otra de las clasificaciones encubran la relativa continuidad de zonas de Q uechua I a Q uechua II que se da en la vertiente m arítim a de la Cordillera O ccidental, dentro del depar­ tamento de Lima, donde los hablantes del dialecto de Checras (Q.I) se comprenden con los del dialecto vecino de Pacaraos (Q .II).

5.1. El territorio de Q uechua I -en m arcad o a l norte y el oeste por el castellano y al este por lenguas de la selv a- abarca casi totalm ente los departamentos de Ancash, Huánuco, Pasco y Junín, toda la provincia de C ajatam bo, el extrem o nordeste y el este de la provincia de Chancay, los distritos de Alis, Tomas y V itis, C acra y H uangáscar, de la provincia de Yauyos, en el departam ento de Lima. Este sector del quechua está bastante subdialectalizado, y es difícil hacer la separación en subgrupos porque buena parte de los rasgos fonológicos y gram aticales diferenciadores presentan áreas de difusión no coincidentes. Estim am os, sin em bargo, que la sum a de los rasgos lingüísticos exam inados para la zona da fi­ sonom ía propia a ciertas hablas y autoriza agruparlas en los si­ guientes dialectos: H uaylas (oeste de la C ordillera Blanca: provin­ cias de H uaylas, Yungay, Carhuaz, Huaraz, A ija, Recuay y noroeste de la de Bolognesi, en el departam ento de Ancash).

Conchucos (este de la Cordillera Blanca: provincias de Corongo, Sihuas, Pomabamba, M ariscal Luzuriaga, Antonio R aim ondi y Huari, en el departam ento de Ancash; provincia de M arañón y norte de la de H uam alíes, en el departam ento de H uánuco).

Huayhuash occidental (sudeste de la provincia de Bolognesi, en el departam ento de Áncash; provincia de Cajatam bo, excepto de su extremo sudeste, y distritos de Am bar y Paccho de la provincia de C hancay en el departam ento de L im a).

H uayhuash medio (extremo sudeste de la provincia de Caja- tambo y distritos de Checras y Santa Leonor, de la provincia de Chancay, en el departam ento de Lim a, y extremo noroeste del departam ento de Pasco -vertien tes del río C h au pihu aranga o Yanahuanca).

f l!>r. v. / Al.l-KI-.DO ToRI-.RO

Huayhuash oriental (departamento de Pasco, excepto su extremo noroeste; provincias de Junín, Yauli y Tarma, en el departam ento de Junín).

Valle del M an taro (provincias de Jauja, Concepción y Huancayo, en el departam ento de Junín; distritos de Alis, Vitis y Tomas, Cacra y quizá Huangáscar, de la provincia de Yauyos, departam ento de Lim a). El dialecto del valle del M an taro es llam ado com únm ente

w anka .

H uán uco -M arañ ó n y H u án u co -H u allaga (respectivam ente, provincia de Dos de M ayo y sur de la de H uam alíes, y provincias de A m bo, H uánuco y Pachitea, en el departam ento de H uán u- co).

H uaylas, Conchucos y Huayhuash han tenido íntim a relación histórica; varios morfemas son exclusivos de los tres o de dos de estos dialectos, con evidente centro de irradiación en Huaylas: los tres poseen el interrogativo /-ku/ (ver 4.4.1.); Huaylas, Conchucos y el norte de Huayhuash occidental emplean el pluralizador /-ya-/ (ver 4 .1.2.); Huaylas y Conchucos conocen el sufijo de caso /-yaq/ (ver 4.3.3.)- La reducción de las secuencias protoquechuas /aw/ y /ay/, una de las características principales del dialecto de H uaylas (ver 3-1-17-)> se ha difundido a algunos puntos dispersos del dialecto Conchucos.

Entre H u ayhu ash m edio, H u ayhu ash o rien tal y Valle del M antaro se advierte igualm ente una relación histórica cercana, aunque menos notoria que la señalada entre los tres primeros d iale cto s m en cio n ad o s. A su vez, H u ayh u ash o c c id e n tal y H uayhuash medio, por su contigüidad geográfica, poseen tam bién rasgos comunes que no presentan otros dialectos. Huánuco-Marañón y Huánuco-Huallaga son zonas de encuentro de los dialectos vecinos; las hemos reunido aquí en un solo subgrupo por sus notables conexiones, pero podrían ser consideradas aparte igualmente, por la diversidad de las influencias que han recibido, principalmente de Conchucos y Huayhuash occidental para Huánuco-M arañón y de H uayhuash medio y H uayhuash oriental para H uánuco-H uallaga.

Los d i a i.i c i o s o r m i i AS

5.2. Q uechua I I .- Este grupo am plio de dialectos ha tenido m ayor fortuna en expansión territorial que Q uechua I. Se lo encuentra actualmente tanto al norte de Q . I —de manera no continua, hasta en sitios del sur de Colombia—, como al sur —desde la provincia de Canta, departamento de Lima y el departamento de Huancavelica, hasta la provincia argentina de Santiago del Estero, con dos soluciones de continuidad geográfica: en el Altiplano Perú-Boliviano y en el norte de la sierra argentina. Históricamente ocupaba también la costa central del Perú, en una extensión todavía indeterminada, de la cual ha sido desplazado por el castellano.

Se distinguen en Q uechua II tres subgrupos: A, B y e .

5 .2 .1 . Q uechua II A es en cierto modo, lin gü ísticam en te hablando, un eslabón entre Q uechua I y las restantes hablas de Q uechua II. Caracteriza al subgrupo, dentro de Q. II, el no haber confundido */ch/ y */c/ en un solo fonema africado (lo que sí hacen II B y II C ), conservando

I d

como palatal africada retroflexa; el mantener distintos

Ikl y

/q/ (que II B hace confluir en una oclusiva velar) y el retener

Isl y

/sh/ (que II C ha confundido en fecha histórica). No conoce los paralizadores personales /-ku/ y /-chik/, que em plean II C y parte de II B. U sa /-yka-/ o /-ya-/ < /-yka-/ para el “durativo”.

Hemos estudiado tres dialectos de II A:

5.2.1.1. Pacaraos.— Se habla en el valle alto del río Chancay, provincia de C anta (Lima). Como diversos dialectos de Q.I vecinos a su territorio, Pacaraos aspira */s/ en posición inicial absoluta y la

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