Dividamos éste análisis en dos partes, por un lado, analizaremos a los partidos políticos por separado y sus performances a nivel nacional y departamental en el Departamento de Colonia. Por otro, analizaremos el sistema en general.
El Partido Nacional, presenta dos períodos bien distintos, uno que aglomera las elecciones de 1984, 1989 y 1994, y otro, desde 1999 a 2010.
El primer período tiene como características que las votaciones nacionales superan a las departamentales, o sea que, dentro de los votantes del Partido Nacional, la mayoría de ellos introduce las dos papeletas de votación, pero hay quienes sólo depositan en la urna la hoja que contempla a los candidatos a los cargos nacionales y no la que tiene los candidatos a los departamentales. Esto puede deberse a varios factores,
el primero es la preferencia de los ciudadanos por votar solamente a lo nacional; el
segundo, es que la influencia de lo nacional (publicidad, marchandising, etc.) tiene
mucho más peso que el departamental; y un tercero, es que una porción pequeña de los votantes piensen que introduciendo la lista de los candidatos nacionales también esté apoyando a los departamentales, pero esto ya se debe más a un problema de información del votante. En éste período el Partido Nacional oscila dentro del rango de los treinta mil votos, donde entre lo nacional y lo departamental sólo hay unos cientos de votos de diferencia.
En el segundo período cambian un poco las cosas, recordemos que en 1996 se llevó adelante la reforma constitucional, que dictaba la separación de las elecciones a cargos nacionales y departamentales, por lo cual, entre ellas hubieron meses de diferencia. Es así que en éste período se da todo lo contrario en materia de votación para el Partido Nacional, con respecto al anterior período. Desde 1999 a 2010, los nacionalistas votan mucho más a nivel departamental que nacional, abriendo una brecha de unos 10.000 votos aprox. entre las dos elecciones. Sin dudas, la performance nacional de los blancos influye directamente en las elecciones nacionales, pero la influencia nacional en las departamentales parece potenciarse con el magnetismo local para acumular más votantes y así crecer de una forma muy importante.
Es oportuno hacer notar, que la masa dirigencial y militante de cualquiera de los partidos, ve más cercana, familiar y manejable, las elecciones a cargos departamentales, dado que en ésta se deciden los cargos en el Departamento, y esto influye para que el trabajo político sea mucho más intenso.
El Partido Colorado también tiene dos períodos bien marcados, uno que parte desde 1984 y termina en la elección departamental de 2000, y otro, desde 2004 a 2010.
En el primer período, los colorados presentan la misma característica que los nacionalistas, en cuanto a que sus electores votan un poco más a lo nacional que a lo departamental, o sea que, hay una porción de los votantes del Partido Colorado que sólo introduce la hoja nacional que contiene los candidatos a cargos nacionales en la urna. Esto cambia en la elección de 1999 y 2000, que lo aglomeramos (en el caso del Partido Colorado) en este primer período, pero con la diferencia que las elecciones nacionales y departamentales se llevan a cabo en forma separada, lo que repercute en una mayor votación a lo departamental que a lo nacional. En este primer período el Partido Colorado se mantiene en el entorno de los 30 mil votos. En el segundo período, vemos un abrupto descenso en la votación con respecto al primero, donde la performance de lo
nacional del Partido Colorado parece tener una incidencia directa en los sufragios emitidos en Colonia para éste partido. Lo interesante en éste caso, es ver que si bien las elecciones son separadas y el Partido Colorado ha tenido un descenso significativo en todo el país a nivel nacional, a nivel departamental lo tiene aún más, ya que en las elecciones departamentales vota aún menos que en las nacionales. Así pues, el caso de los colorados es totalmente a la inversa que el caso de los blancos.
En el caso de la izquierda (Partido Demócrata Cristiano, Encuentro Progresista- Frente Amplio, Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría y Frente Amplio, según la elección) también vemos dos períodos bien marcados. Uno que encierra a las elecciones antes de la reforma constitucional, y otro, muy distinto que se da luego de la reforma, o lo que es lo mismo, cuando se comienza a efectuar las elecciones nacionales y departamentales espaciadas temporalmente.
En el primer período, que va desde 1984 a 1994, la izquierda muestra una pendiente positiva en cuanto a la acumulación de votos, siendo prácticamente idéntica la votación a lo nacional que a lo departamental. Esto no muestra una gran diferencia con el análisis de los partidos anteriores.
Pero en 1999 comienza un período totalmente diferente, la votación a lo nacional crece exponencialmente, llegando a su punto máximo en 2004, donde la izquierda gana las elecciones nacionales. Pero a nivel departamental, la izquierda pierde peso, siendo exactamente al revés que los nacionalistas. O sea, mientras que sus performances a lo nacional son muy buenas, a lo departamental pierden esa potencia, lo que no les permite acceder al Ejecutivo Comunal. Sin dudas, el peso de los candidatos nacionales es mucho más potente que los departamentales, por lo que luego de unos meses de efectuada la elección nacional, los candidatos departamentales no logran atraer la atención de los votantes que si lo lograron hacer los candidatos nacionales, y por eso, pierden pie en la elección departamental.