Capítulo II. Marihuana (Annabis Cannabis Sativa)
2.11 Comparación de la Marihuana (Annabis Cannabis Sativa) con el
Debemos empezar por señalar que las tres substancias se encuentran dentro de la misma clasificación, nos referimos a la terna de las sustancias denominadas drogas:
―La mariguana, punto central de controversia, es una de las drogas pscoactivantes, entre las que también se encuentran los tranquilizantes, estimulantes, cigarrillos, café, alcohol y otras substancias lícitas o ilícitas.‖150
Sin embargo, no es el único autor que señala esta situación, a su vez Jean Louis Brau reitera esta cuestión:
―Se ha hablado muchas veces acerca del alcohol; tanto, que es casi inútil volver a ello si no es para insistir en que pertenece al arsenal de las drogas. El alcohol es el opio de Occidente. La fórmula hace sonreír pero es cierta.‖151
150 S. Schroeder, Richard, op. cit., nota 100, p. 62. 151 Louis Brau, Jean, op. cit., nota 8, p. 249.
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Hemos descrito los efectos dañinos y desmentido algunos mitos sobre estos en el consumo de la annabis cannabis sativa, pero veamos ahora cuales son los efectos dañinos del alcohol:
―Produce habito, tanto psicológica como físicamente. Aparecen males de retiro cuando se detiene su uso en forma abrupta después de un periodo amplio de elevado consumo. Los efectos a largo plazo incluyen daños al cerebro, corazón, páncreas, hígado y riñones. De acuerdo con el reporte de 1978 del Departamento de Salud, Educación y Bienestar ―es indiscutible que el alcohol provoca cáncer…‖152
En principio la interrupción en el consumo de la annabis cannabis sativa no produce dependencia ni síndrome de abstinencia como lo menciona C. Jelleff Carr, así mismo, en contraposición al alcohol la annabis cannabis sativa no produce efectos adversos a corto plazo, y a largo plazo si es que llegaran a presentarse serían mínimos como lo mencionan Leslie L. Iversen y Richard S. Schroder, el consumo de esta planta ayuda al tratamiento de los sujetos que padecen cáncer, en lugar de producirlo como en el caso del alcohol, por lo que en este sentido la annabis cannabis sativa se sitúa por encima del alcohol.
Ahora veamos cuales son los efectos del consumo de tabaco:
―Los efectos inmediatos del tabaco son una constricción de la capacidad respiratoria. El alquitrán que contiene irrita el tejido pulmonar y estimula la producción de saliva. A largo plazo provoca cáncer de pulmón y boca y desordenes cardiacos, circulatorios, enfisema, bronquitis y laringitis.‖153
Vimos con anterioridad que se están realizando estudios para elaborar variedades de annabis cannabis sativa, con menos cantidades de alquitrán como
152 S. Schroeder, Richard, op. cit., nota 100, p. 144. 153Ibdem, p. 146.
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lo refiere Leslie L. Iversen, de igual manera no existe evidencia alguna de que el consumo de esta planta produzca cáncer, sino por el contrario como vimos sirve para el tratamiento de este padecimiento como lo vimos en el capitulo II, por lo tanto la annabis cannabis sativa también se sitúa por encima del tabaco.
Vimos con anterioridad como lo señalo Leslie L. Iversen que se está estudiando la posibilidad de elaborar variedades de annabis cannabis sativa con menos cantidades de alquitrán, así como también no existe evidencia alguna de que el consumo de esta sustancia produzca cáncer con lo cual también se encuentra por encima del tabaco.
Dentro de los efectos de estas sustancias se menciona la dependencia, la tolerancia y el síndrome de suspensión, en este sentido cabe destacar que la annabis cannabis sativa, no produce ninguno de estos efectos:
―Hay ahora una evidencia abundante de que la marihuana no es droga adictiva. El cese de su consumo no produce síntomas de suspensión, ni el consumidor siente necesidad de aumentar la dosis a medida que se acostumbra a la droga. Los investigadores han encontrado que la habituación a la marihuana no es tan fuerte como la del tabaco o el alcohol.‖154
Veamos un ejemplo de los gastos al año que se producen por el consumo de alcohol en una sociedad, estando este posicionado en un marco de legalidad:
―Si se suman los costos de los tratamientos médicos y psiquiátricos, las hora de trabajo perdidas y los daños a la propiedad, el alcoholismo representa una sangría de 40 millones de dólares.‖155
154 Jelleff Carr, C. et. al., op. cit., nota 12, pp. 76 y77. 155 S. Schroeder, Richard, op. cit., nota 100, p. 17.
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Como vemos el menoscabo económico que produce el consumo de esta sustancia es considerable, aunque existe un precio más alto que este en el consumo de alcohol, ya que es una de las principales causas de mortalidad, así como también el gran número de muertes por accidentes viales:
Las estadísticas de los seguros de vida muestran que los ―bebedores sociales‖ tienen una mortalidad considerablemente mayor que las tasas de mortalidad de las causas principales de muerte: enfermedades del corazón y del sistema circulatorio, cáncer, enfermedades del aparato digestivo, homicidios, suicidios, accidentes automovilísticos y de otro tipo. Se ha comprobado que la mayoría de los conductores muertos en accidentes de tránsito habían estado bebiendo. Por contraste, no ha habido evidencia alguna hasta ahora de que la marihuana contribuya con el desarrollo de ninguna enfermedad orgánica, y en la única investigación que hasta la fecha se ha hecho sobre sus efectos en el manejo, en un estudio controlado, llevado a cabo recientemente por el Buró de Vehículos Automotores del estado de Washington, se encontró que la marihuana causa un deterioro significativamente menor en la habilidad para manejar, que el alcohol.156
Es claro que la annbis cannabis sativa se sitúa por encima del alcohol en este sentido, ya que la afectación en la habilidad para conducir cuando se ha ingerido la annabis cannabis sativa, es considerablemente menor que en el caso del consumo del alcohol, es muy importante que se tome en consideración la afectación que se tiene por el consumo de estas sustancias en la capacidad para conducir, ya que si bien es cierto, no solo se arriesga el bienestar del consumidor, sino también la seguridad de los demás conductores, así como también de los transeúntes. De igual manera es menester mencionar, que no hay evidencia alguna de que el consumo de la annabis cannabis sativa, contribuya al desarrollo de alguna enfermedad orgánica y que por el contrario como vimos en el punto
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siete de este capítulo, desempeña un papel importante en el tratamiento de muchas enfermedades, que aquejan a nuestra sociedad.
―En los numerosos estudios realizados con simuladores de tráfico o incluso en pleno tráfico urbano, dirigidos a comprobar el grado de deterioro de la capacidad de conducción, se pudo comprobar que, para sorpresa de todos, los efectos de la marihuana apenas afectaron a los conductores, incluso cuando las dosis habían sido elevadas… el alcohol suele incitar a una conducción más agresiva en la que se asumen más riesgos, y de lo que no cabe la menor duda es que en la mitad de los accidentes de tráfico de consecuencias fatales no falta el factor alcohol.‖157
Richard S. Schroeder reitera lo que mencionamos en párrafos anteriores, en relación a que el consumo de annabis cannabis sativa tiene una afectación mínima en la capacidad para conducir, a diferencia del consumo de alcohol que produce la perdida de la conciencia de los limites, lo que trae como consecuencia la toma de mayores riegos, aunado al menoscabo en la capacidad para conducir de los consumidores de alcohol, que como vimos no solo los pone en riesgo a ellos si no también a las personas que están a su alrededor.
Es frecuente que se diga que el consumo desmedido de annabis cannabis sativa producirá efectos graves, pero Leslie L. Iversen nos muestra que no tiene una repercusión significativa, a diferencia del consumo excesivo de alcohol:
―La misma batería de pruebas aplicadas a un grupo de grandes fumadores de marihuana no dio déficit dignos de mención. Los autores llegaron a la conclusión de que:
…las deficiencias observadas en este grupo […] son muy sutiles. Los consumidores crónicos adultos se conservan en bastante buen
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estado y tienen posibilidades de conseguir un empleo, ya que no manifiestan ni el tipo de demencia ni los síndromes amnésicos relacionados con los que consumen cantidades similares de alcohol.‖158
Se reitera en este sentido lo mencionado por C. Jelleff Carr, en cuanto a que el consumo de annabis cannabis sativa no produce ninguna enfermedad orgánica, pero en este caso Leslie L. Iversen se refiere incluso a una cuestión a largo plazo, el argumento de la afectación por el consumo de esta planta a largo plazo se ha tratado de utilizar para desacreditarla, no obstante, en este sentido ha quedado demostrado que el consumo de annabis cannabis sativa, no produce ninguna enfermedad orgánica ni produce efectos adversos a largo plazo.
Sin embargo no solo ellos mencionan esta situación, se han realizado estudios científicos que avalan esta situación, como lo es el Informe Dain elaborado en Canadá en 1970, manifestando concretamente que debería existir una legalización en relación a la annabis cannabis sativa, ya que esta no es una sustancia adictiva y produce menos efectos que el consumo del alcohol, como lo manifiesta Leslie L. Iversen.
Pero no contentos con estas consecuencias cognitivas, a diferencia de la annabis cannabis sativa que no presenta repercusiones a largo plazo, el alcohol si puede propiciar secuelas graves a larga:
―…el alcohol no presenta ninguna de las sutilezas de la marihuana: un gran consumo de alcohol a largo plazo puede producir lesiones orgánicas en el cerebro, así como psicosis o demencia (fenómeno conocido como el síndrome de Korsakoff), y en el caso de que el consumo fuera moderadamente alto, también puede generar trastornos intelectuales bastante graves y persistentes.‖159
158 L. Iversen, Leslie, op. cit., nota 68, p. 131. 159 Ibidem, p. 134.
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Algunos autores como Richard C. Schroeder, consideran inclusive arbitraria la decisión por parte de la sociedad de mantener al alcohol y al tabaco en el marco de la legalidad y a la annabis cannabis sativa no, basándose en los efectos que producen:
―Si la investigación llegara a establecer alguna vez de manera definitiva que la mariguana es una droga que causa daños físicos, podría tomarse esta afirmación como una señal de que la prohibición es la única línea sana de conducta para una sociedad preocupada por su supervivencia. Pero, ¿se tomaría realmente a dicha conclusión como señal? Existen evidencias de que el abuso del alcohol puede dañar a hígado, cerebro, riñones y disminuir la resistencia a las enfermedades. Aun así no se le ha declarado fuera de la ley y no se persigue a los bebedores como criminales por el solo hecho de serlo. De la misma manera también sabemos bastante sobre los efectos dañinos de la nicotina en pulmones, corazón y sistema respiratorio y circulatorio. No obstante, los fumadores de tabaco no corren el riesgo de ser mandados a prisión.‖160
De lo mencionado por Richard S. Schroeder se desprende que el abuso en el consumo de alcohol puede disminuir la resistencia a las enfermedades, en cambio el consumo de annabis cannabis sativa en relación con el sistema endocannabinoide, pueden emplearse para el mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico como lo menciona Pedro Lorenzo Fernández, situación que analizamos anteriormente. Así mismo este autor maneja una cuestión interesante, es decir, considerar como parámetro el grado de afectación que estas sustancias producen en el ser humano, para determinar si estas deben pertenecer a la terna de las sustancias legales, pero como ha quedado demostrado no se ha tomado en consideración este parámetro, ya que si bien es cierto el alcohol y el tabaco continúan en un marco de legalidad, a diferencia de la annabis cannabis sativa a
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pesar de que esta como vimos no produce ninguna enfermedad orgánica ni tiene repercusiones a largo plazo, como lo manifiestan C. Jelleff Carr y Leslie L. Iversen.
Aunado a esto, se menciona que la annabis cannabis sativa es el precursor para el consumo de otras drogas, a diferencia del alcohol y el tabaco que se cree no conducen a esta situación, sin embargo, en palabras de Lester Grinspoon ―No hay evidencia de que la marihuana conduce más que el alcohol y el tabaco al consumo de narcóticos…‖, de esta forma se rompe con otro de los mitos que han sido usados para desacreditar a la annabis cannabis sativa.
El autor Jules Saltman nos muestra una postura diferente a la que estamos acostumbrados, expresando que incluso la legalización de la annabis cannabis sativa sería una solución a los problemas del consumo de alcohol:
―…quizás, mediante leyes realistas, educación pública y desarrollo de los controles personales (y familiares), la práctica de la marihuana podría dejar de crear todas las enfermedades, tragedias, accidentes y muertes que el consumo excesivo de alcohol provoca diariamente.‖161
Es una postura interesante, misma que debe tomarse en consideración y de forma objetiva, muchos tal vez argumenten que solo sería cambiar una sustancia por otra, pero nosotros hacemos hincapié en que el consumo de annabis cannabis sativa, no produce efectos adversos a corto plazo y a largo plazo si es que los hay son mínimos, no conlleva a una disminución en la capacidad para conducir, no genera ninguna enfermedad orgánica, no presenta síndrome de abstinencia cuando se suprime su consumo, no se desarrollo tolerancia por su consumo, aunado a que ayuda al aprendizaje, la memoria el desarrollo cerebral, así como también cuenta con variadas cualidades terapéuticas para el tratamiento de diversas enfermedades.
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La etapa de prohibición que experimenta actualmente la annabis cannabis sativa, es similar a que la que se vivió en los años 20´s con el alcohol, situación que como ahora conllevó a mas consecuencias adversas que resolver el problema en sí, cuestión que confirma el Dr. Fernando Tenorio Tagle al señalar que:
―…De acuerdo con Edward Brecher, el fin del prohibicionismo del alcohol se presentó cuando la sociedad reconoció que esa prohibición de hecho no prohibía nada, y que traía en su estela adicionales efectos adversos.‖162
Hemos visto los daños que casusa el consumo de alcohol, pero a pesar de ello este es legal, se considera que una persona que ingiera alcohol mientras no dañe a un tercero no se considerara delito:
―En Estados Unidos no es un crimen ser alcohólico. En muchas partes del país ni siquiera la ebriedad pública es un delito. Un hombre puede ahogarse en alcohol hasta morir, siempre y cuando su largo intento de suicidio no haga un daño visible a la comunidad que lo rodea. Por supuesto que puede ser castigado si es que los efectos de su alcoholismo dañan a terceros: si maneja en estado de ebriedad, si injuria en público o si golpea a su esposa o hijos. Nadie lo perseguirá por el daño que hace a su propia persona.‖163
El consumo de la annabis cannabis sativa no mengua la capacidad para conducir como lo señalan C. Jelleff Carr y Richard S. Schroeder, así mismo la ingestión de esta sustancia no genera un instinto agresivo o delictivo, por lo que en base a estos razonamientos la annabis cannabis sativa se sitúa inclusive por encima de algunas sustancias legales.
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Tenorio Tagle, Fernando, Ideas contemporáneas en torno a las drogas y sus consecuencias en materia legislativa, México D. F., Editorial Instituto Nacional de Ciencias Penales, 1992, p. 109.
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Encontramos de este modo la libertad de decisión con que cuenta el ser humano, es decir, tomar sus propias decisiones siempre que estas no dañen a un tercero, siendo este un principio que rige la estructura de las normas que gobiernan a nuestra sociedad, por lo que este debe consolidarse en todo momento sin excepción alguna, por lo que si el consumo de la annabis cannabis sativa no le produce daño alguno al sujeto y este no pone en riesgo a los individuos que lo rodean, sino por el contrario el consumo de esta sustancia cuenta con diversos factores benignos para el ser humano, no existe razón alguna para mantener a la annabis cannabis sativa en un marco de ilegalidad.
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Capítulo III. Actual Regulación en la Legislación Mexicana de la Marihuana