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Comparación Protesta-Violencia y Manifestaciones-Guerrillas

Para finalizar el análisis de las subdimensiones de Orden Civil y de los eventos que se ha estudiado de cada una de ellas, a continuación se efectuarán comparaciones sobre las variables que se relacionan significativamente (y que forman parte de las respectivas Ecuaciones Generales) con Protesta y Violencia, por un lado, y con Manifestaciones y Guerrillas, por otro. Este ejercicio se efectúa en virtud a que cuando se estableció la existencia de dos subdimensiones y se decidió abordarlas por separado, se asumió que cada una de ellas nos permite observar un aspecto distinto del Orden Civil, con lo que se obtendría una visión más abarcadora e integradora de él. En consecuencia, es de esperar que haya diferencias en las variables que componen tanto la EGP y la EGV, como la EGM y la EGG, y que en los casos en que no sea así, el sentido de sus relaciones con cada variable dependiente sea diferente. El criterio para comprobar esto será el opuesto al fijado para evidenciar la complementariedad entre el análisis del indicador agregado y del evento estudiados en el anterior y en el presente capítulo, es decir, que no más de la mitad de las variables deben explicar en el mismo sentido Protesta y Violencia, en un caso, y Manifestaciones y Guerrillas, en el otro.

Cuadro 5.14

Protesta y Violencia: comparación de relaciones significativas

PIB per cápita Crecimiento PIB t0

Fraccionalización religiosa Número efectivo de grupos étnicos Polarización de grupos étnicos DP-LC

PIB per cápita — —

Población urbana

Crecimiento PIB t0 — —

Crecimiento PIB t0+t-1+t-2

Número efectivo de grupos étnicos + +

Número efectivo de grupos religiosos

Polarización grupos étnicos — +

DP-LC + —

Violencia Protesta

149 El anterior cuadro muestra que sólo tres variables explican ambas subdimensiones en el mismo sentido, lo que representa el 37.5% de las que integran la EGP y el 50% de las que conforman la EGV. Ello significa que, en efecto, Protesta y Violencia cuentan una historia diferente de Orden Civil.

Cuadro 5.15

Guerrillas y Manifestaciones: comparación de relaciones significativas

PIB per cápita Población urbana Número efectivo de grupos étnicos Número efectivo de grupos excluidos Número efectivo de grupos religiosos Polarización de grupos étnicos Polarización de grupos religiosos Fraccionalización religiosa

Polarización de grupos étnicos + —

DP-LC

Población urbana + —

Crecimiento PIB t0

Número efectivo de grupos excluidos + +

Número efectivo de grupos étnicos + —

DP-LC Guerrillas Ceros No ceros Ceros No ceros Manifestaciones

Las comparaciones realizadas en los cuadros 4.16 y 5.13 tenían la dificultad de contrastar dos variables que habían sido estimadas por métodos diferentes, lo que obligaba a plantear, en relación a Manifestaciones y Guerrillas, que una relación positiva con la ausencia del evento en cuestión puede interpretarse como negativa con su suceso (de otro modo la comparación no podía realizarse). En el anterior cuadro este problema ya no existe dado que las dos variables son perfectamente comparables. Así, la confrontación de ambas debe hacerse por partes, primero para valores iguales a cero y, luego, para los distintos a cero. En las dos partes se evidencia que sólo una variable independiente, Número efectivo de grupos excluidos, explica a ambos tipos de evento en el mismo sentido, lo que representa el 12.5% de las variables de la EGV y el 14.28% de las de la EGG. Esto significa que al analizar Manifestaciones y Guerrillas estamos en efecto teniendo un panorama de dos eventos muy distintos que usualmente son asociados con Estabilidad (o inestabilidad) Política sin reparar en las grandes diferencias existentes entre ambos, no sólo por sus características, sino por los factores que influyen en ellos. El que estemos conscientes de ello sin duda enriquece nuestro conocimiento de la Estabilidad Política.

150 CAPÍTULO VI

DURABILIDAD DEL RÉGIMEN

En este trabajo se ha planteado la existencia de dos dimensiones de Estabilidad Política, una que tiene que ver con Orden Civil y otra con Durabilidad del Régimen político. Habiendo abordado en los anteriores dos capítulos la primera dimensión, corresponde en el presente estudiar la segunda.

Si bien la preocupación por la Estabilidad Política nació en la filosofía y en la teoría políticas motivada por los problemas que significaba crear y preservar un Orden Civil, la literatura politológica se concentró, desde un inicio, en analizar los factores que explican el cambio de régimen, en particular del democrático. Esto significa que se estudiaba el tiempo que duraban los regímenes hasta que sucedía un cambio de los mismos. Este cambio se constituye en el evento observable que marca el fin y el inicio de los regímenes, es decir, se asume que éstos se mantienen siempre que no se observe el evento en cuestión, mismo que, como se ha visto en el capítulo II, ha sido operacionalizado de diversas formas.

Varios de los factores que en la literatura fueron asociados con la Durabilidad de los regímenes han sido ya abordados en este estudio en el análisis de las subdimensiones de Protesta y Violencia. Puesto que se ha planteado que ambas serán las variables independientes que den cuenta de Durabilidad, para no caer en endogeneidad no se incluirán los factores económicos, de diversidad cultural y de estructura económica en el análisis a realizar en este capítulo.

Entre los estudios que han analizado cómo se diferencian los regímenes políticos según la magnitud de conflicto movilizado y/o violento que se puede observar en ellos, Flanigan y Fogelman (1970) encontraron que los Estados democráticos experimentan menos violencia que los no democráticos (recordemos que ambos autores construyeron una clasificación ordinal de violencia política doméstica). Feierabend, Feierabend y Nesvold (1969), que también clasifican ordinalmente las acciones políticas, observan una relación curvilínea entre violencia y desarrollo político, esto es, los países de mayor y menor desarrollo político (democracias y autoritarismos, respectivamente) serían los más estables, en tanto que los de desarrollo político medio (regímenes mixtos) los más inestables. En cambio,

151 Gurr (1969), al estudiar disturbios, conspiraciones y guerra interna (que en su planteamiento son las formas generales de violencia política) halla que los primeros son casi tan altos en los países democráticos como en el resto, lo que mostraría que el establecimiento y sobrevivencia de la democracia está asociado con la minimización de la conspiración y la guerra interna, pero no de la protesta. Ello implicaría que el efecto político de la democratización es canalizar el conflicto y no eliminarlo, lo que provoca que su intensidad en términos de la propensión a la conspiración y la guerra interna será menor. En cuanto a las diferencias que se pueden observar entre los regímenes según su durabilidad, Gurr (1974) encuentra que la persistencia promedio de aquellos altamente coherentes en lo relativo a sus patrones de autoridad (democracias o autocracias) es mayor a la persistencia de aquellos con patrones mixtos (anocracias), lo que brindaría respaldo a la teoría de los patrones de autoridad. Gates, Hegre, Jones y Strand (2006) llegan a un resultado similar al hallar que los regímenes institucionalmente inconsistentes (que muestran características mixtas democráticas y autoritarias) son más inestables en términos de durabilidad que las democracias y que los autoritarismos, que son institucionalmente consistentes. Sanders (1981), por otra parte, observa la existencia de una relación negativa entre su índice poliárquico y cambio de régimen, lo que significa que las democracias sufrirían menor cantidad de cambios de régimen en comparación a otros sistemas.

En este trabajo se ha diferenciado a los regímenes políticos en función del grado en que respetan los derechos políticos y las libertades civiles de las personas. Para ello se construyó una variable partiendo de los datos de Freedom House, institución que, en base a dicha medición, clasifica a los países en libres, no libres y parcialmente libres (aunque dicha clasificación bien podría haber nombrado a las naciones como democráticas, autoritarias y de características mixtas, respectivamente). Considerando esta categorización, la forma más obvia de medir la durabilidad de los regímenes es observar el tiempo que un país mantiene un estatus determinado y asumir el cambio de régimen cuando dicho estatus sufre una variación. Así por ejemplo, considerando el caso de Chile, que en 1972 era un país libre y en 1973 se convierte en no libre hasta 1990, año en que nuevamente vuelve a la categoría de libre en la que se mantiene hasta la actualidad, se podría decir que el régimen autoritario duró 17 años y que la democracia lleva 20 años de durabilidad. Sin embargo,

152 este método, a pesar de ser muy claro y sencillo, tiene varios inconvenientes como se verá a continuación.

Debido a que sólo existen datos de Freedom House a partir de 1972, solamente se podría medir la durabilidad de los regímenes en el periodo 1973-2003. El inconveniente mas serio de esto no radica en que se acorta en 12 años el periodo de análisis que se pretende estudiar, sino que todos los países registrarían el mismo dato de durabilidad para 1972, a saber, cero o uno (lo que dependería del criterio específico adoptado para reflejar el primer año de un régimen). En consecuencia, no habrían diferencias entre, por ejemplo, la durabilidad del régimen democrático en Estados Unidos y en Malasia, cuando en ese año la democracia en el primer caso ya llevaba más de un siglo de vida sin interrupción y en el segundo se acababa de inaugurar. Por tanto, es necesario que la variable adoptada para dar cuenta de esta dimensión de Estabilidad Política tenga información que nos permita ver, en términos de durabilidad, las diferencias previas existentes entre países al inicio del periodo de estudio.

La variable ―durable‖ del Polity Project posee la característica requerida, ya como se mencionó en el capítulo II, mide el número de años transcurridos desde el más reciente cambio de régimen en un país, comenzando desde 1800. Para ello se considera como cambio de régimen toda variación de al menos tres unidades en un periodo igual o menor a

tres años en la variable ―polity‖, que toma valores de -10 (máximo autoritarismo) a 10

(máxima democracia). Dicha variable, entonces, consiste en un conteo de años que va aumentando de uno en uno hasta que ocurre un cambio de régimen, situación que obliga a reiniciar el conteo a partir de cero; es decir, valores iguales a cero son indicativos de cambio de régimen. Por las características señaladas, el indicador de Durabilidad del Régimen será ―durable‖.

A pesar de las ventajas que ofrece la variable ―durable‖, también posee la limitante de que no nos permite ver si el cambio de régimen señalado por el valor de cero es en sentido de un avance democrático o de un retroceso al respecto. Poder observar esto es muy importante, ya que nos permitiría establecer las condiciones que posibilitan la democratización o el establecimiento de un régimen autoritario. Afortunadamente saber

153 esto es posible combinando dicha variable con los datos de ―polity‖, de tal forma que estamos en condiciones de estudiar tanto el cambio de régimen como el avance y el retroceso democráticos.52

En síntesis, en este capítulo se analizará cómo se relacionan la Protesta y la Violencia con la Durabilidad de los regímenes políticos y cómo influyen para que ocurra un cambio de régimen en general, así como también cambios en sentido democrático o autoritario, en particular. La clasificación de países según Freedom House nos servirá para comparar si existen diferencias en las relaciones encontradas dependiendo del estatus de los mismos, esto es, si el hecho que sean libres, parcialmente libres o no libres afecta de manera importante la probabilidad de que se produzcan los eventos estudiados de cambio de régimen, avance y retroceso democráticos. Esto significa que es posible que incluso en los países libres ocurra un cambio en sentido de mayor democracia, o que en los no libres se presenten aun mayores retrocesos democráticos.

Debido a que es lógico pensar que el cambio de régimen podría no producirse inmediatamente después de la realización de actos de Protesta y de Violencia, se introducirán como variables independientes los registros de ambas subdimensiones en t0,

t-1, t-2 y t-3.

A continuación se presenta de manera descriptiva la distribución de países por tipo de régimen según Freedom House y los niveles de Protesta y Violencia presentes en ellos. Posteriormente se determinará si dichos niveles provocan los cambios que se examinan, tarea que se realizará a través de un análisis multivariado que, como se anticipó en el capítulo II, empleará el método de regresión de Cox.