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Comparativa entre tipologías arquitectónicas

Casa del Guarda

4.4 Conclusiones parciales

4.4.2 Comparativa entre tipologías arquitectónicas

Aparece evidente que todos los simuladores den como resultado una baja sensibilidad en el caso del proyecto de reformas de la Massia de Vallforners. Esto depende de la gran inercia térmica de la construcción de piedra, con muy poca superficie de vidrio, en un emplazamiento protegido por vegetación y por la montaña al norte, aunque en un clima bastante rígido en invierno. El consumo de este edificio es bastante alto, pero su sensibilidad extremadamente baja hace pensar que sea una tipología constructiva privilegiada. La sensibilidad de les Planes de Son no corresponde totalmente a lo evidenciado en la monitorización: especialmente, parece demasiado baja. Esto se debe al hecho de que en la simulación no se evidencian las asimetrías entre la cara norte y la cara sur del edificio, que continuamente generan una elevada sensación de disconfort. Es cierto que el resultado de la simulación es coherente con los datos de consumo de gas registrados, pero también resulta evidente que no se detectan los cambios de temperatura que la monitorización deja relevar.

El edificio de vivienda de Les Franqueses resulta sensible a la ventilación, mientras que es muy poco sensible a los otros factores. Esto tampoco sorprende, siendo una construcción destinada a vivienda, sector para el cual la edición de datos es más clara y sencilla. Este resultado es coherente con los obtenidos en una reciente investigación, que relaciona además la ventilación con el tamaño de las viviendas (anexos A y H).

Tabla 53: comparación entre tipologías arquitectónicas

Les Franqueses Planes de Son Vallforners Protoceip

Calener VYP 29,1 4,4 2,1 / Calener GT / / / 19,9 Trnsys 24,7 9,5 3,1 24,8 Ecotect 24,6 26,8 21,7 36,5 Archisun 6,3 2,5 2,4 0,4 Promedio 21,1 10,8 7,3 20,4

Las simulaciones indican la Massia de Vallforners como el edificio menos sensible entre los analizados, en coincidencia con la evaluación previa.

El edificio de Les Planes de Son, que resultaba el más sensible en la evaluación, parece tener una sensibilidad menos a las simulaciones. Esto es un efecto de la elevada inercia térmica de la que dispone. Sin embargo, la monitorización relevó que su comportamiento no es lo simulado, por lo menos en términos de confort. Esto se debe a la distribución fuertemente asimétrica de la masa térmica del edificio y de las superficies de captación de la radiación.

Hay otra cuestión, que no se trató en los apartados anteriores. El efecto del cambio climático sobre los proyectos arquitectónicos.

Previsiones suficientemente optimistas sitúan la temperatura de verano en Cataluña entre 2 y 4 grados superior a la actual para 2050; para 2100 las previsiones son de una subida de entre 5 y 8 grados.

La sensibilidad energética aquí discutida resultará elemento clave para la predicción del comportamiento de los edificios en el futuro, en un momento histórico de cambios muy agudos.

Es bastante lógico esperar que edificios generalmente poco sensibles tendrán la capacidad de adaptarse mejor a la nueva situación climática, cosa que es más que dudosa en el caso de los edificios muy sensibles, aunque bien proyectados para la situación actual.

Diferentes estrategias resolutivas de un problema actual pueden, entonces, resultar útiles también en una óptica a largo plazo, o no serlo en absoluto.

Los fenómenos asociados a la radiación solar y su aprovechamiento, especialmente, deberán ser muy bien considerados, en la perspectiva de un calentamiento global muy importante en verano, que podría incluso transformar zonas actualmente definidas “frías” en zonas “calientes”. Una resolución de los problemas actuales sin tener en cuenta el futuro más o menos próximo podría ser un error muy grave.

Los materiales y las técnicas constructivas mejores, frente a este variabilidad tan importante, podrían ser los así llamados “alto efusivos”, y sobre este concepto se centra parte del capítulo conclusivo.

Resumen:

En este capítulo se han analizado los resultados de la investigación. El análisis se dividió en cuatro partes: análisis de los resultados de una evaluación básica para los cuatro edificios, análisis de los resultados de los estudios de sensibilidad de las simulaciones efectuadas con los cuatro simuladores elegidos para cada edificio, análisis del edificio monitorizado y análisis comparativa, entre simuladores y entre edificios. Los resultados permitieron sacar unas conclusiones parciales, que resumidas son las siguientes:

- los resultados generales que dan diferentes simuladores son comparables solamente a través de un difícil proceso de asignación de parámetros de manera congruente y en todo caso solamente para tipologías edificatorias no complejas (quedan excluidos todos los edificios singulares, por tamaño, utilización, materiales, etc...)

- los resultados del análisis de sensibilidad relativo a la evaluación básica no son muy diferentes de los obtenidos analizando los simuladores y promediando para obtener un dato representativo del edificio

- el simulador menos sensible es claramente Archisun, pero eso es debido en parte a la no editabilidad de parámetros muy influyentes como los relativos a la ventilación y al comportamiento de los usuarios en general

- el edificio menos sensible es claramente la masía de Vallforners, que resulta por otro lado un edificio de alto consumo. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que la rehabilitación de esta masía no prevé la sustitución de ningún cerramiento, exceptuada la cubierta, ni la puesta en obra de aislamiento interior. Con sencillos pasos este edificio se podría convertir en un edificio perfectamente bioclimático, de bajo consumo, cero emisiones y muy baja sensibilidad.

La presencia de elevadas sensibilidades a variaciones difícilmente controlables, tanto en los procesos de simulación como en las evaluaciones sencillas, hace pensar que la simulación dinámica de un proyecto sea en general poco fiable; se puede recomendar entonces de hacer por lo menos dos simulaciones y promediar entre ellas para tener un resultado indicativo, además parece muy adecuada la idea de analizar siempre la sensibilidad del proyecto, posiblemente incluyéndola en el proceso de certificación o valoración del edificio.

CAPÍTULO 5:

En este capítulo se ponen las bases para el desarrollo futuro de esta investigación, fundadas en los resultados obtenidos y en las primeras conclusiones que se pudieron extraer.

Resulta muy importante incluir análisis de sensibilidad en los procesos de evaluación básica, simulación y certificación de los edificios. Todos estos procesos parecen tener al momento muchas imperfecciones que el análisis de sensibilidad puede contribuir a eliminar, disminuir o por lo menos a delatar.

En este capítulo se avanzan hipótesis sobre la posibilidad de una rápida evaluación de la sensibilidad de un edificio a través de la definición de un coeficiente de sensibilidad global o bien gracias a un concepto poco utilizado: el de efusividad térmica. La definición de una efusividad térmica global del edificio podría ser un índice directo de su sensibilidad, permitiendo valorar al mismo tiempo fenómenos de transmisión de calor a través de la piel del edificio y fenómenos de intercambio de aire entre el interior del mismo y el ambiente exterior.

Se ha dedicado además mucho espacio a la discusión del problema del confort, ya que los fenómenos que resultaron ser los más relevantes sobre el resultado final (la evaluación de un consumo de un edificio) fueron los directamente o indirectamente asociados al comportamiento de los usuarios. Una profunda revisión de los estándares del confort y sobre todo la inclusión de problemas de tipo dinámico en la definición de bienestar parecen ser una de las urgencias de la arquitectura sostenible.

5.1 Inclusión de análisis de sensibilidad