Tipos esenciales de vegetación
La vegetaciòn esencial son los bosques de ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis), frecuen-temente en bosquetes en una matriz de estepa, bosques y matorrales de ñire (Nothofagus
antarc-tica) y bosques de lenga (N. pumilio).
Ubicación
Bosques P
atagónicos
Bosques Húmedos Septentrionales y la Ecorregión Estepa Patagónica, desde los 41,7º Lat Sur has-ta casi el extremo Sur de distribución natural del ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis), que según Pastorino et al. (2006) se encuentra en los 43,73º Lat Sur.
Ocupa el rincón Sudoeste del departamento Bariloche de la provincia de Río Negro, la franja cen-tral de los departamentos Cushamen y Languineo y el extremo Noroeste de Futaleufú de la provincia del Chubut. La mayor parte de su superficie se encuentra en los departamentos Futaleufú (46,5 %) y Cushamen (38,7 %).Limita al Oeste, al Norte y al Sur con el Complejo Bosques Húmedos Septen-trionales y al Este con la Ecorregión Estepa Patagónica. Ocupa el 7,1 % de la superficie de la Eco-rregión, con una superficie de 4369 km2 en un fragmento continuo.
Clima
En el Complejo hay 17 estaciones pluviométricas, de las cuales cuatro capturaron datos por 5 años o menos. Las precipitaciones medias anuales van de 639 a 1771 mm. El valor inferior corres-ponde a la estación Lago Rosario, que está en el extremo oriental del Complejo a 792 msnm, con datos del período 1956-1997. A la misma longitud, la estación Epuyén de la Guardia Nacional, a 370 msnm, registra 786 mm en el período 1944-1956. El valor más alto de PMA para el Complejo (1771 mm) se obtuvo en la estación particular Futalafquen, ubicada en el Oeste a 704 msnm, en el período 1938-1954. A la misma longitud se encuentra la estación Puente Tubería (406 msnm) con 1133 mm de PMA en el período 1982-1997. Las estaciones con registros de precipitación media anual superior a 1000 mm se encuentran en general entre 1 y 2 centésimas de grado al Este de la estación Futalafquen, son Balza Garzón (1071 mm); Carrileufu Cholila (1096 mm), Seccional Puelo (1028 mm). Aquellas con menos de 1000 mm se encuentran al Este de los 71,53 ° Long O, como Ea Río Frío (770 mm) y Oficina Técnica (865 mm). Hay excepciones, como la estación Epuyen An-gostura, con una PMA de 1394 mm ubicada en el extremo oriental del Complejo a 290 msnm, pro-bablemente debido a alguna condición local (SMN, 2000).
Hay una sola estación con datos de temperatura pero con sólo 4 años de captura de datos. En un estudio realizado en el área de Epuyen se informa que la temperatura y precipitación me-dias anuales son 9,6 °C y 1375 mm, y que el verano coincide con un clima notablemente seco (Ca-rabelli y Scoz, 2008).
En los alrededores de El Bolsón, al NO de Epuyen, la temperatura y la precipitación medias anua-les son 9,3 °C y 904 mm (Arturi et al., 2001).
Las tendencias climáticas entre 1912 y 2002 son de aumento de la temperatura y disminución de la precipitación, pero los registros muestran notable variabilidad interanual de estas variables. Entre 1910 y principios de la década de 1940 se registraron temperaturas por debajo de la ten-dencia de calentamiento del siglo XX, mientras que las mayores temperaturas estacionales se ha-brían registrado en 1943, entre 1950 y principios de los 60 y entre finales de los 70 a los 90 (Isla y Espinosa, 2008).
Geología y geomorfología
Desde el punto de vista geológico y geomorfológico, el Complejo Bosques de Transición Ciprés-Lenga es una transición entre el relieve montañoso andino y el de mesetas de la estepa patagónica. Las altitudes varían entre 300 y 1400 m; aquellas elevaciones por encima de los 1400 m corres-ponden a fragmentos del Complejo Altoandino Septentrional.
El paisaje es originado por acción glaciaria, la cual erosionó el terreno desde que comenzaron a retirarse los glaciares hace 10.000 años hasta hace unos 4000 años, de modo que el modelado es muy reciente. Los valles actuales son los antiguos cauces de los glaciares; son geoformas
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mente onduladas interrumpidas por los lagos, cuya extensión y profundidad indica la magnitud del proceso. Posteriormente, las erupciones volcánicas cubrieron parcialmente las geoformas glaciarias del Cuaternario. El depósito de cenizas volcánicas que se extendió más allá del límite alcanzado por los glaciares en la estepa patagónica, originó una capa uniforme de unos 80 a 120 cm de espesor (Burkart et al., 1997; Vidoz et al., 2001).
El relieve es colinado y se encuentran pocas depresiones lacustres importantes, aparte del brazo oriental del lago Futalaufquen del Complejo Bosques Húmedos Septentrionales, ubicado al Oeste. Los lagos más extensos son, de Norte a Sur, Puelo, Epuyen, Cholila y Rosario. El lago Puelo, que da el nombre al parque nacional, ocupa el valle más bajo de toda la región norpatagónica, que se en-cuentra en este Complejo (Bosques de Transición Ciprés-Lenga), a 190 msnm.
El lago Epuyén ocupa hoy una cubeta alargada de Oeste a Este. Su cuenca está caracterizada por la ausencia actual de glaciares y por permanecer poco habitada. Su elevada transparencia, superior a 20 m, y datos de monitoreo sugieren que se trata de un ambiente ultraoligotrófico. Del estudio de los depósitos glacilacustres del Cuaternario se deduce la presencia de un lago de mayores dimen-siones y a mayor altura, denominado Paleolago El Maitén. El lago Puelo, que ocupa una cubeta de origen fluvioglacial, aparece como una versión pequeña y a menor cota que el Paleolago El Maitén (Isla y Espinosa, 2008).
La cuenca del lago Puelo desagua en el océano Pacífico a través de un tramo corto del río Puelo que lleva las aguas hasta el lago Inferior de Chile (Vidoz et al., 2001). La formación de morenas ter-minales en el Cuaternario dio origen a los lagos pedemontanos pero también produjo cambios en el sentido del drenaje. Las cuencas glaciales que drenaban hacia el océano Atlántico a partir de la divi-soria de los hielos, se desviaron hacia el Pacífico, a partir de la dividivi-soria de aguas. Los caudales de los ríos argentinos disminuyeron porque perdieron la recarga de la cordillera, y los valles de la transición estepa-andes quedaron disminuidos. Así, los lagos Epuyén-Puelo comenzaron a drenar por el río Puelo y el Futalaufquen por el Grande-Futaleufú. En muchos casos las evidencias geológicas apuntan a paleolagos de mayores dimensiones y mayor profundidad que los actuales (Isla y Espinosa, 2008). Entre los cerros del Complejo se encuentran el Monte Pilquitrón y los cerros Churrumahuida, Ma-llín del León, Vacas Muertas, Laguna Larga, Buitrero, entre otros.
Patrones recurrentes
En el Complejo Bosques de Transición Ciprés-Lenga predominan en partes casi iguales los bos-ques y matorrales de ñire (28 %) y el bosque de ciprés de la cordillera (24 %), y en menor propor-ción el bosque de lenga (19 %). Un 15 % del territorio tiene vegetapropor-ción de estepa.
Los bosques y matorrales de ñire fueron descriptos en el Complejo Bosques Húmedos Septen-trionales.
Los bosques de ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis) de este Complejo son bosques mo-noespecíficos (puros), densos o semidensos, con cobertura arbórea superior a 75 %. Las masas continuas más extensas se encuentran en el extremo oriental de los lagos Lolog, Meliquina, Filo Hua Hum y Amutui Quimey; en el sector lago Traful a Confluencia Traful, en valle de El Bolsón a valle del río Epuyén; en lago Cholila y valle del río Carrileufu y en los alrededores de Corcovado. El bosque está dominado por ciprés en el estrato arbóreo y Lomatia hirsuta en estrato inferior. En el estrato arbustivo las especies más comunes son Schinus patagonicus, Aristotelia maqui, Collettia hystrix,
Berberis buxifolia, Maytenus chubutensis y la trepadora Mutisia spinosa. En el estrato herbáceo las
especies más constantes son Acaena spp, Carex andina, Gavilea spp y Viola maculata. En la zona ubicada entre los lagos Puelo y Epuyén y en los alrededores del lago Amutui Quimey, se encuen-tran bosques cerrados (más de 90 % de cobertura del dosel), siempreverdes, mixtos, codominados
Bosques P
atagónicos
por ciprés y coihue (Nothofagus dombeyi), y los árboles llegan a los 30 m de altura. Se encuentran en áreas con precipitaciones superiores a los 1500 mm. El ciprés aparece asociado a ambientes li-mitados por disponibilidad de agua por los suelos someros y rocosos o por exposiciones al Norte u Oeste. El estrato arbustivo está formado por Lomatia hirsuta, Aristotelia maqui, Schinus patagonicus,
Berberis darwinii, Chusquea culeou, Ribes magellanicum y Maytenus chubutensis. Entre las hierbas,
las más comunes son Osmorhiza chilensis, Vicia nigricans, Alstroemeria aurantiaca, Acaena ovalifolia,
Adenocaulon chilense y Blechnum pennamarina (Bran et al., 2002).
En un estudio detallado de los bordes de los parches de Austrocedrus chilensis, se observó que la ma-yor parte de las especies son herbáceas, con coberturas muy bajas, a excepción de la especies nativa
Acaena ovalifolia y de la exótica Holcus lanatus. El 50 % de las especies herbáceas son exóticas. El
estra-to arbustivo tiene una alta proporción de arbusestra-tos pequeños, entre los cuales los más abundantes son
Maytenus chubutensis, Maytenus boaria y Schinus patagonica. Todas las especies leñosas son nativas. A. chilensis es la dominante con 82 % de cobertura, y otros árboles presentes son Lomatia hirsuta, S. pata-gonica y Nothofagus antarctica. La diversidad de especies leñosas es superior en el bosque y disminuye
en el borde. La regeneración de A. chilensis es superior en el interior del parche que en el borde. La dis-tribución de especies exóticas es relativamente uniforme a través del borde, lo cual puede explicarse por la presencia de ganado y la extracción de madera, ya que el ganado incrementa la dispersión de semillas hacia el centro del bosque y la extracción de madera produce claros que favorecen la entrada de luz y el establecimiento de especies herbáceas. La regeneración del ciprés disminuye en el borde y a 30 m fue-ra del borde del parche no se produce regenefue-ración. El efecto de borde modifica la regenefue-ración de A.
chilensis, factor importante para la restauración del bosque. Los autores recomiendan plantar arbustos
y ciprés en los bordes de los parches remanentes de bosque para garantizar la expansión del bosque y la unión de parches vecinos; además, la presencia de ganado debería prohibirse en estos espacios (Ca-rabelli et al., 2006b).
Pulsos naturales
Al igual que en toda la Ecorregión Bosques Patagónicos, los incendios naturales representan el pulso más importante. Entre 1890 y 1940 se comprueba una asociación de la colonización europea y la instalación de aserraderos con el incremento de la frecuencia de incendios en los bosques de ciprés. Muchos bosques actuales presentan áreas que fueron afectadas por incendios enfatizando en hecho de que el fuego sigue siendo el factor de perturbación más importante (Carabelli et al., 2006).
Otro pulso, aunque menos frecuente es la erupción volcánica. En Mayo del 2008 entró en erup-ción el volcán Chaitén, ubicado al Oeste del límite Chile-Argentina. La gran cantidad de cenizas generó problemas respiratorios y oftalmológicos en los pobladores de la cordillera chubutense, principalmente en las localidades de Esquel y Trevelin. También afectó las comunicaciones, con vi-sibilidad reducida en varias rutas nacionales y suspensión de vuelos en los aeropuertos de Esquel, Bariloche, Mar del Plata y Jorge Newbery (Caselli et al., 2010).
Potencial natural de producción
La actividad principal es la ganadería ovina y bovina, con pastoreo en los bosques de ciprés de la cordillera. Esta actividad podría entrar en competencia con la extracción de madera de ciprés, ya que el pastoreo y pisoteo interfieren con la regeneración de la especie. El pastoreo en estos bos-ques favorece la transición hacia una fisonomía de parque y finalmente a pastizal. La calidad de la madera de ciprés es muy apreciada y en la provincia del Chubut es la segunda madera nativa más apreciada después de la lenga. Sin embargo, en la actualidad se permite la tala de ciprés sólo en los
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sitios en que esta especie ha sido atacada por la enfermedad mal del ciprés. La dispersión de esta enfermedad es tan intensa que esta tala está operando como factor de fragmentación del bosque. La reforestación con exóticas en bosques puros de ciprés también contribuye a la reducción del área original (Carabelli et al., 2006). En el 2001 el 14 % de los bosques de ciprés habían sido sustituidos por bosques de pino en el área de Epuyén, mientras que el 34 % del bosque permanente había sido fragmentado (Carabelli y Scoz, 2008).
El actual parque nacional Los Alerces fue ocupado alrededor del 1900 por pastores y ganaderos y cuando se creó el parque en 1937 se entregó a los ocupantes un permiso precario de ocupación y pastaje. A partir de la década de 1980 comenzó un plan de reconversión de la actividad ganade-ra hacia horticultuganade-ra, fruticultuganade-ra de frutas finas, artesanía y turismo, y se produjeron cambios de uso de la tierra. Estas actividades se encuentran mayormente en la reserva nacional, cuyo sector Norte se encuentra en el Complejo que nos ocupa. Actualmente persiste la ganadería de pastoreo extensivo estacional de veranadas e invernadas sobre pasturas naturales e inducidas en áreas ori-ginalmente boscosas; sin embargo, la cantidad de animales se redujo considerablemente. La única explotación forestal actual es la autorizada por concesión para la remoción de la madera del bosque de coníferas introducidas (Burkart et al., 1997).
La actividad principal que afecta el sector del parque nacional Lago Puelo incluido en el Comple-jo es el turismo, que es nacional y mayormente de Bariloche y otras ciudades cercanas. La mayor parte de los servicios a los visitantes se encuentran en el Área Recreativa, al Norte del parque, en las inmediaciones de la cabecera del lago. El lago se utiliza para la pesca deportiva de salmónidos exóticos y para navegación con fines recreativos. Existe un servicio de alquiler de caballos y hay va-rios senderos habilitados para caminatas y trekking (Vidoz et al., 2001).
Desde el comienzo del siglo XX el uso principal en el valle de Trevelín fue la agricultura, sin em-bargo en la década de 1960 la ganadería reemplazó casi por completo a la agricultura. Esto incre-mentó la presión sobre los bosques de ciprés de la cordillera y algunas masas forestales fueron con-vertidas a agricultura deteniendo la regeneración del árbol. De los bosques remanentes, el 34 % de los bosques de ciprés fueron afectados por incendios o por inundaciones originadas por la represa hidroeléctrica (Carabelli y Scoz, 2008).
El Complejo tiene potencial turístico. En el extremo Norte del lago Epuyén se estableció el puerto Patriada, que es un centro de pesca deportiva (Isla y Espinosa, 2008)
Protección de la naturaleza
● Reserva Forestal Cuartel Lago Epuyén: Decreto Provincial Nº 527/64 (SIFAP, 2011).
● Parque Nacional y Reserva Nacional Lago Puelo: Ley Nacional Nº 19292/71 (SIFAP, 2011).
● Reserva Nacional y Reserva Nacional Los Alerces: Decreto Nacional Nº 105433/37 (SIFAP, 2011).
● Reserva Forestal Trevelin: Decreto Nacional Nº 012398/44 (SIFAP, 2011).
● Reserva Forestal Loma del Medio: Decreto Nacional Nº 20195/48 (SIFAP, 2011).
● Reserva Forestal Cerro Curumahuida: Decreto Provincial Nº 637/82 (SIFAP, 2011).
● Parque Provincial Cerro Pirque: Decreto Provincial Nº 28/93 (SIFAP, 2011).