DESARROLLO Y RESULTADOS
COMPONENTES DE LAS HABILIDADES SOCIALES
Las habilidades sociales son comportamientos específicos, por lo cual, se pueden identificar sus componentes: cognitivos, afectivo-emocionales y motores o conductuales manifiestos, según el trabajo realizado por Castilla, M. et al (2004).
Dentro de los componentes cognitivo emocionales se pueden diferenciar la dimensión intrapersonal y la interpersonal. La dimensión intrapersonal se refiere a procesos internos que construye el sujeto a partir de su relación con el mundo, de cómo internaliza el mundo y de cómo actúa él en el mismo86
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CASTILLA, M., GARCÍA, M., GARAY P., PARÉS, B., VIDELA, G. . 2004 . Habilidades sociales.
Aproximaciones teóricas . en Educar en la diversidad: Realidad o utopía? Universidad Nacional de San Juan. P.141
En esta dimensión los autores incluyen:
El autoconcepto: es la configuración organizada de percepciones relativas a si mismo. Las personas pueden realizar fácilmente transformaciones cognitivas de los estímulos, de las situaciones, del ambiente, centrándose en ciertos aspectos seleccionados de ellos. Esa atención, interpretación y categorización selectiva cambia el impacto que ejerce el estímulo o la situación sobre la conducta; es decir, que el modo en que codificamos y selectivamente atendemos, influye en lo que aprendemos y posteriormente hacemos.
La autoeficacia: se manifiesta en la percepción que tiene el individuo sobre su desempeño en situaciones específicas. Se basaría en las expectativas más que en la sensación de eficacia, depende que la persona crea o no que tiene éxito
Las expectativas: Son las predicciones del individuo sobre las consecuencias de la conducta, de tal forma que guían la elección entre las posibles respuestas; habrían entonces, expectativas positivas y negativas .
El autocontrol: “es la posibilidad de guiar el comportamiento prescindiendo de estímulos externos”87. Esto se daría cuando el individuo puede subordinar sus deseos inmediatos, ligados a sus intereses, necesidades y bienestar personal, por principios morales más elevados de conducta, según las exigencias sociales.
La dimensión interpersonal: se refiere a procesos internos y externos de adquisición de normas, reglas, valores y el modo de interactuar con el mundo. Se ubican dentro de esta dimensión:
La percepción del ambiente: El cómo perciba el individuo el ambiente que lo rodea, va a influir de forma directa en el tipo de respuesta que ponga en
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CASTILLA, M., GARCÍA, M., GARAY P., PARÉS, B., VIDELA, G. . 2004 . Habilidades sociales.
Aproximaciones teóricas . en Educar en la diversidad: Realidad o utopía? Universidad Nacional de San Juan.
marcha, no es lo mismo una percepción agradable que dará una respuesta de acercamiento y comodidad, que una percepción de ambiente desagradable que pondrá en marcha una respuesta de alejamiento y malestar. Podemos distinguir percepciones de formalidad, calidez, intimidad, familiaridad, reserva, distancia.
El locus de control: “se refiere a la atribución de causalidad de las consecuencias del comportamiento. Es decir, si lo que le sucede a la persona es siempre atribuido a factores externos (los otros) o a factores internos (uno mismo)” 88. Sería la propia retroalimentación que hace el
individuo al evaluar las consecuencias de la acción, de la conducta realizada.
Las creencias y valores: corresponden a los juicios de valor que sustenta una persona en relación con los que sostiene la cultura a la que pertenece. Esto se realizaría en función de sus experiencias anteriores, las preferencias, los gustos, la escala de valores previos que tiene el individuo.
Los componentes conductuales o motores manifiestos son aquellos que se pueden observar a través de la expresión motora.
El cuerpo es un gran transmisor de mensajes, y adopta una posición de una manera u otra, según el humor del sujeto, de su carácter y de lo que sienta por la/las personas que lo acompañan.
Por su cantidad y su influencia, las señales no verbales desempeñan un papel muy importante en el proceso de la comunicación. El lenguaje no verbal, gestual o corporal es el sistema de comunicación humana que acompaña al lenguaje verbal y, en muchas ocasiones, lo suplanta.
El entendimiento corporal aumenta la habilidad como comunicador, pero no garantiza la eficacia comunicativa total. Al decodificar dentro de un determinado contexto, el comportamiento corporal posibilita una mejor
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comunicación, donde los malos entendidos ocupan un menor espacio en el diálogo establecido por dos o más personas. El tener un conocimiento de estos comportamientos, va a permitir mejorar las relaciones interpersonales y grupales. Dentro de estos componentes, encontramos las siguientes dimensiones:
Dimensión no verbal: incluimos en ella:
La mirada: Casi todas las interacciones de los seres humanos dependen de miradas recíprocas. La mirada puede tener diversos significados y funciones; como demostrar actitudes; expresar emociones de alegría, tristeza, inquietud, tensión, preocupación, estimación, respeto; como así también acompañar el habla. Por la mirada se puede saber lo que está pensando la otra persona; lo que constituye una ayuda poderosa en la conversación
La expresión facial: La cara es el principal sistema de señales para mostrar las emociones. Las conductas habilidosas, requieren expresiones faciales que estén de acuerdo con el mensaje emitido.
La sonrisa: Es un componente muy importante. Puede tener diversos significados: defensiva, pacificadora, de aceptación, de amistad, etc. Los gestos: Un gesto es cualquier realización que envía un estímulo visual a un observador. Para llegar a ser un gesto, tiene que comunicar algo; las manos son las que producen mayor variedad de gestos.
La postura: La posición del cuerpo y de los miembros manifiestan actitudes, emociones y acompañan el habla.
La orientación: El tipo de orientación espacial denota el grado de intimidad/formalidad de la relación.
La distancia/el contacto físico: El grado de proximidad expresa claramente la naturaleza de cualquier interacción y varía con el contexto social. La apariencia personal: Es la autopresentación ante los demás.
Son elementos presentes en la comunicación que, si bien están directamente relacionados con la lengua, su significación no depende de la semántica.
Los contextos en los que se da la comunicación influyen en la interpretación que hagamos de estas dimensiones
La intensidad de la voz: Está referido a la potencia de la voz. Recurrimos a diferentes volúmenes de voz para significar cosas diferentes y su utilización está afectada por el contexto.
La entonación: En nuestro idioma castellano es fundamental: el único indicador que tiene el que recibe información para saber si le están preguntando u ordenando algo es este elemento paralingüístico.
Hay entonaciones especiales que utilizamos para afirmar, preguntar, ordenar, para indicar que dudamos, estamos ansiosos, apurados, tristes, felices, etcétera.
La fluidez: Las vacilaciones, falsos comienzos y repeticiones son bastante normales en las conversaciones diarias.
La claridad de la voz: A la hora de hablar es importante.
La velocidad: El ritmo utilizado por las personas para comunicarse, es uno de los aspectos paralingüísticos más conocidos. Cada cultura y cada subcultura tienen sus propios ritmos de comunicación. El ritmo de por sí no siempre tiene un significado especial, lo que más importa son las variaciones del mismo.
El tiempo de habla/ turnos de habla: Tiempo que se mantiene hablando el individuo o disposición para intercambiar con otros los turnos de habla.
Dimensión verbal
El hablar se emplea para comunicar ideas, describir sentimientos, razonar y argumentar. Las palabras empleadas dependerán de la situación en que se encuentre una persona, su papel en esa situación y lo que está intentando lograr. El tema o contenido del habla puede ser íntimo o impersonal, sencillo o abstracto, informal o técnico.
Presentación Institucional de “Cable a Tierra”
“CABLE A TIERRA”
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