Cuadro 14 ESQUEMA EXPERIMENTAL PARA CRECIMIENTO Y ENGORDE
TOTAL DE UNIDADES EXPERIMENTALES
A. ETAPA DE GESTACIÓN Y LACTANCIA
1. Comportamiento de las Madres
De acuerdo al comportamiento de las cuyas hembras durante las etapas de gestación y lactancia, bajo el efecto de la utilización de los diferentes niveles de harina de retama más melaza en la elaboración de bloques nutricionales, se registraron los siguientes resultados experimentales; los mismos que nos permitimos en darle a conocer en el cuadro 21. Al analizar la variable peso inicial podemos manifestar que los animales tuvieron un peso promedio de 1.263 Kg. Durante el desarrollo de la investigación no se presentaron efectos negativos para los animales, por lo cual al analizar la variable Peso Final, se registran diferencias significativas entre los tratamientos en estudio, los mejores pesos finales se registraron en los tratamientos T0 , T20 y T10 con 1.494, 1.471 y 1.333 Kg, entre los cuales no existió variación alguna, pero si con el tratamiento restante, siendo este con
1.261 Kg, el tratamiento que registró el peso final más bajo y le correspondió al T30. Esta variabilidad encontrada se enmarca por el grado de aceptación que tienen los animales sobre la ración alimenticia y por el comportamiento que han demostrado cada uno de los semovientes a lo largo del proceso investigativo.
Pasto,A. (2006), en su estudio sobre la utilización del tamo de trigo más melaza como suplemento alimenticio para cuyes y en lo que respecta a la variable del peso final,
determina que sus mejores respuestas le favoreció al tratamiento T0 con 1.029 Kg, el cual se diferencia de los restantes tratamientos y el peso final más bajo lo registró el T5 con 0.926 Kg. Valores que son inferiores a los encontrados en la presente investigación, esto se debe básicamente ha que dependiendo del grado de palatabilidad del alimento se pueden obtener mejores rendimientos. Es decir mientras, mejor sea la ración alimenticia
nutricionalmente
los animales tendrán una mejor aceptación y por ende dan como respuesta un mejor comportamiento productivo.
La ganancia de peso no registra diferencias significativas entre los tratamientos que fueron estudiados, sin embargo, numéricamente la mejor respuesta de esta variable lo registró el tratamiento T20 con 0.152 Kg y la ganancia de peso más baja le correspondió al tratamiento T10 con 0.114 Kg. Ganancia de peso que resulta ser muy pobre, si consideramos que este resultado, es sobre el comportamiento que tienen los semovientes durante todo el periodo investigativo. Lo que nos permite manifestar que el desarrollo de la progenie hace que cada una de las reproductoras, tenga un comportamiento relativo durante la fase de gestación y se traduzca con mayor frecuencia al tamaño de camada al nacimiento, que dan como resultados cada una de las cuyas.
Pazmiño, D. (2005), al evaluar en su estudio sobre diferentes niveles de cáscara de maracuya como subproducto no tradicional en la alimentación de cuyes en las etapas de gestación y lactancia y al analizar la variable ganancia de peso, no registra diferencias entre los tratamientos estudiados, pero numéricamente su mejor respuesta fue para el tratamiento 5 % con 117 Kg.
Pasto, A. (2006), en su estudio sobre la utilización del tamo de trigo más melaza como suplemento alimenticio para cuyes y al analizar la variable de la ganancia de peso no registra diferencias significativas entre los tratamientos que fueron estudiados, sin
embargo, numéricamente la mejor respuesta de esta variable lo registró el tratamiento T0 con 0.074 Kg y la ganancia de peso más baja le correspondió al tratamiento T15 con 0.047 Kg. Valores que son inferiores a los encontrados en la presente investigación;
probablemente esto se deba al poder de recuperación que tiene una madre luego del parto; como también existen otros factores tales como la ración alimenticia, el poder de
asimilación del alimento quienes determinan que al final se refleje en una mejor ganancia de peso.
En lo que respecta al consumo de Alfalfa en Kg. M. S, se evidenció diferencias
significativas entre los tratamientos en estudio y sus mejores respuestas se registraron en los tratamientos T10 y T0 con 4.740 y 4.739 Kg respectivamente, entre los cuales no hubo diferencias, pero si con los tratamientos restantes y el menor consumo de alfalfa lo registro el tratamiento T20 con 4.720 Kg. Esta variabilidad que se registra esta determinada porque su ración alimenticia se contempla con otro alimento que también resulta ser muy
palatable, es decir el animal consume en una primera instancia el alimento de su
preferencia y luego llena sus requerimientos a base del alimento que esta formado parte de la dieta alimenticia, por lo tanto los cuyes tienen la posibilidad de seleccionar de alguna manera lo que le servirá diariamente para su supervivencia.
El consumo de concentrado en Kg. M. S, también experimento diferencias significativas entre cada uno de los tratamientos en estudio, sus mejores respuestas se evidenciaron en los tratamientos T30, T20 y T10 con 1.765, 1.733 y 1.708 Kg respectivamente, entre los cuales no hubo variación alguna, pero si con el tratamiento restante el T0 que a su vez, registro un consumo de 1.625 Kg. Las diferencias en esta variable esta determinado por el
grado de aceptación que tiene la ración alimenticia durante el proceso investigativo. Sin embargo se ha podido observar que a medida que aumenta el nivel de harina de retama en la elaboración de los bloques nutricionales los animales tienden a consumir en mayor cantidad para llenar sus exigencias digestivas.
El consumo total de alimento Kg. MS, también registra diferencias significativas entre los tratamientos estudiados, los mayores consumos lo registraron los tratamientos T30, T20 y T10 con 6.479, 6.449 y 6.448 Kg respectivamente entre los cuales no hay variación alguna, pero si con el tratamiento restante; siendo este el tratamiento T0 el cual registró el
consumo más bajo con 6.373 Kg. Como se puede apreciar dependiendo del grado de aceptación que tienen los semovientes por determinada ración alimenticia, será el consumo que se produzca; lo que nos permite manifestar que los cuyes prefieren para su
supervivencia una ración mixta conformada por un forraje y como suplemento una ración sólida, ya que al no poder asimilar la vitamina C. directamente de los concentrados su deficiencia se lo cubre a través de los forrajes.
Cabay, G. (2001), en su estudio sobre el uso de las pepas de zapallo en la alimentación de cuyes en las etapas de gestación y lactancia y al analizar la variable consumo total de alimento, si registra diferencias significativas entre los tratamientos estudiados, su mejor consumo de alimento fue para el nivel 5 % con 9.186 Kg.
Pazmiño, D. (2005), al evaluar en su estudio sobre diferentes niveles de cáscara de maracuya como subproducto no tradicional en la alimentación de cuyes en las etapas de gestación y lactancia y al analizar la variable consumo total de alimento, si registra diferencias entre los tratamientos estudiados, su mejor respuesta en cuanto al consumo de alimento fue para el tratamiento 15 % con 6.301 Kg.
Pasto, A. (2006), en su estudio sobre la utilización del tamo de trigo más melaza como suplemento alimenticio para cuyes y al analizar la variable del consumo total de alimento, también registra diferencias significativas entre los tratamientos motivos del estudio, su mayor consumo lo registró el tratamiento T10 con 8.338 Kg y el consumo de alimento más bajo fue para el tratamiento T0 con 8.148 Kg. Valores que son superiores a los registrados en la presente investigación, por lo tanto podemos manifestar, que mientras más palatable y más digerible sea la ración alimenticia, los semovientes que lo consumirán de mejor manera y llenarán más rápidamente su capacidad intestinal, siempre y cuando estos alimentos cubran sus requerimientos nutricionales.
En lo que respecta a la mortalidad, durante las etapas de gestación y lactancia, se tubo la pérdida de una reproductora al final del proceso investigativos, esto de debió a problemas de timpanismo por el consumo de alimento recalentado, lo que nos permite manifestar que la harina de retama más melaza utilizada en la elaboración de bloques nutricionales no afecta al comportamiento biológico de los animales.