Capitulo II Marco teórico
2.2 Bases teóricas
2.2.1 Praxiología
2.2.1.4 Comunicación motriz
La comunicación motriz podría considerarse, según varios autores, como una forma
corporal de interactuar con los otros, en particular en juegos deportivos y-o situaciones
sociomotrices. Parlebas (2001) menciona que hay comunicación o interacción motriz
cuando “el comportamiento motor de un individuo influye de manera observable en el de
otro o en el de varios de los demás participantes”. El autor complementa su definición
explicitando que “La interacción motriz es una forma -a menudo considerada menor- de
interacción social”. O sea que la comunicación motriz remite a modos de comunicación
que se observan en determinadas prácticas corporales donde existe la presencia de
compañeros o adversarios, o ambas a la vez (es decir, prácticas sociomotrices). Dado que
la Educación Física tradicional ha tomado como eje de análisis y de enseñanza, en dicho
tipo de prácticas, a la técnica deportiva y a aspectos biomecánicos que sólo remiten a lo
“externo” de los sujetos, se plantea como sumamente necesario en la formación de los
futuros profesores y licenciados del área, un análisis que no sólo tenga en cuenta las
manifestaciones observables de los movimientos humanos, sino que intente poner en
evidencia los aspectos comunicativos de lo corporal (los cuales a su vez remiten a
La comunicación motriz se entiende como Transmisión de signos o de mensajes, y
en un sentido menos preciso, un intercambio de información, es decir un simple
intercambio de significación”.
Según Cestero Mancera (2006) “Los estudios realizados hasta el momento no nos
permiten conocer con todo detalle y en profundidad qué es la comunicación no verbal,
cuáles son los signos y sistemas que la integran y cómo funcionan, pues la investigación
sobre comunicación no verbal se encuentra aún en la fase de identificación, descripción y
clasificación de signos y sistemas. Sin embargo, los conocimientos que sobre ella tenemos
en la actualidad nos permiten estar seguros de que los signos no verbales constituyen una
parte sustancial de la comunicación y de los medios de comunicación humanos”. Y
continúa luego el mismo autor: “Tanto es así, que está bien establecido que para comunicar
y comunicarnos utilizamos simultánea o alternativamente elementos verbales y no verbales
y que, además, los signos verbales están en relación de dependencia con respecto a los
signos no verbales”.
La comunicación no verbal se ha definido en general teniendo como parámetro -
justamente de oposición- en relación a la comunicación verbal, pareciendo ser sólo
concomitante de esta, y siendo mencionada en los discursos y publicaciones como una
expresión menor en relación al lenguaje fonético (es necesario señalar que muchos trabajos
provienen del campo de la investigación lingüística).
Según Muñoz Carrión (2009), algunos de los abordajes en la Kinésica “no pueden
considerarse específicamente comunicacionales dado que se basan en datos clínicos y no se
plantean como objetivo primordial la identificación sistemática de los códigos usados en la
comunicación corporal y sus formas sociales de uso”.
Por otro lado, el análisis desde la comunicación no verbal suele centrar su mirada en las
posturas y de las mímicas, y refiriendo en general a situaciones de la vida cotidiana de los
seres humanos, pero no haciendo mención específica a prácticas lúdico-deportivas, sean
llevadas adelante en el marco del tiempo libre de los sujetos o sean estas abordadas desde
la perspectiva educativa de lo corporal, es decir desde la Educación Física.
Dichas prácticas lúdico-deportivas (que también podríamos llamar sociomotrices)
son contenidos de la Educación Física en tanto disciplina que “abarca las actividades
pedagógicas que tienen como tema el movimiento corporal y que toma lugar en la
institución educacional” (Bracht, 1996). Es por ello que consideramos de sumo interés el
estudio de los aspectos comunicativos de las prácticas corporales interactivas, donde la
presencia de los otros influye al sujeto de manera determinante y donde el “otro” a su vez
es influido por esa presencia, modificándose los comportamientos de ambos a partir de
dicha interacción.
Pierre Parlebas, profesor de educación física, sociólogo francés y especialista en
juegos y deportes, es quien acuña el término “comunicación motriz”, y quien le otorga
significado en una construcción conceptual que ha ido enriqueciéndose a lo largo de los
años. El autor ha plasmado este y otros conceptos en su libro Juegos, deportes y sociedad.
Léxico de praxiología motriz (cuya primera versión francesa data de 1981, siendo fuera
publicado por primera vez en español en 2001).
Parlebas ha ido desarrollando y elaborando de forma progresiva dicho concepto
dentro del marco de la denominada Praxiología Motriz -o Ciencia de la Acción Motriz-, un
cuerpo de conocimientos científicos referido a las prácticas corporales lúdico-deportivas
que el mismo comenzó a desarrollar en Francia a partir de los años 702.
Al momento del surgimiento de la Praxiología Motriz, las prácticas a ser enseñadas
en las clases de Educación Física no eran abordadas desde un análisis crítico, así como no
considerados los protagonistas de la clase. El profesor era el eje de la misma, la interacción
grupal de los alumnos entre sí no era valorada y se consideraba importante la ejercitación
del movimiento corporal, aun cuando esta práctica asumiera sólo un carácter individual e
instrumental.
Las clases de Educación Física en la escuela secundaria se centraban por esa época
en el deporte, y los deportes colectivos eran considerados sólo como una suma de técnicas
individuales que cada jugador debía aprender de forma aislada para luego integrarlas casi
“magicamente”.
Si bien hubo autores en Educación Física que por aquellos años sentaron bases
como para que la Educación Física comenzara a pensarse de otra manera, desde el punto de
vista de privilegiar la comunicación en las clases, ello no fue suficiente. Le Boulch, por
ejemplo, intentó plasmar una propuesta donde el sujeto debía ser tenido en cuenta de
manera activa como protagonista de sus propios aprendizajes. Fueron los años dorados de
la Psicomotricidad, donde la imagen corporal, el espacio, el tiempo y los objetos de y para
cada individuo pasaron a ser centrales. Sin embargo, Parlebas intenta plantear una ruptura
frente a estos abordajes: su “revolución copernicana” sería instalar y debatir la idea de que
la motricidad es esencialmente social y que en la disciplina Educación Física deben
privilegiarse las situaciones de interacción.
La propuesta parlebasiana es considerar a las prácticas corporales y deportivas
sobre la base de la relación que el sujeto actuante establece con otra u otras personas, es
decir desde la perspectiva de la comunicación e interacción humanas. En este marco
también es central la relación con el medio -es decir con el espacio-, apareciendo en ambos
criterios de análisis como factor común la “incertidumbre”. Parlebas define la existencia de
comunicación o interacción motriz cuando “el comportamiento motor de un individuo
(2001). El autor complementa su definición explicitando que “La interacción motriz es una
forma -a menudo considerada menor de interacción social”. La comunicación motriz
remite aquí a modos de comunicación que se observan en prácticas corporales
ludomotrices que necesitan de la presencia de otros sujetos.
La comunicación motriz está estrechamente asociada a otro concepto clave de
Parlebas: la Sociomotricidad. Según esta concepción, lo sociomotor se refiere a toda
aquella acción que desde lo corporal hacemos en relación directa con otros, sean estos
adversarios o compañeros, o ambos a la vez. Como contrapartida, psicomotor se define
como lo referido a aquel sujeto que se mueve o que desarrolla alguna practica corporal en
solitario, sin interactuar con los demás.
En ese sentido la comunicación motriz define las relaciones o interacciones
posibles entre los participantes jugadores, considerando que las mismas pueden ser de
cooperación -con los compañeros o miembros del mismo equipo o grupo-, y-o de
oposición -con los adversarios-. En ese sentido, se pueden encontrar deportes y prácticas
lúdico-deportivas que son solo de cooperación, otras que son solo de oposición y aquellas
en los cuales coexisten al mismo tiempo la cooperación y la oposición.
La comunicación motriz es asimismo uno de los elementos que forma parte del
análisis praxiológico en los denominados deportes de equipo, de conjunto o de cooperación
oposición (handbol, basquetbol, futbol, hockey, etc). Al respecto Bayer (1986) afirma que
“Todos los juegos deportivos colectivos quedan sometidos a principios que se revelan
comunes e idénticos, con algunas variantes peculiares del voleibol. Estos procedimientos
constituyen el punto de partida, la base; representan la fuente de la acción, definen las
propiedades invariables sobre las cuales se realizará la estructura fundamental del
desarrollo de los acontecimientos”. Estos elementos, por Hernández Moreno (2004) como
• La técnica o modelos de ejecución.
• El reglamento de juego.
• El espacio de juego y su uso.
• El tiempo de juego y su empleo.
• La comunicación motriz.
• La estrategia motriz deportiva • La táctica deportiva.
En ese sentido el problema que viene manifestándose con fuerza desde hace un par
de décadas, es que la disciplina Educación Física ha tomado en su enfoque más tradicional,
como eje de análisis y de enseñanza para dicho tipo de prácticas deportivas, a la técnica y a
aspectos biomecánicos que sólo remiten a lo aparente y “externo” de los sujetos. Es por
ello que se plantea como sumamente necesario en la formación de los futuros profesores y
licenciados del área, un análisis que no sólo tenga en cuenta las manifestaciones
observables de los movimientos humanos, sino que intente poner en evidencia los aspectos
comunicativos de lo corporal (los cuales a su vez remiten a significaciones profundas de
los sujetos). En ese sentido, la propuesta que intentamos presentar en esta ocasión, se
encolumna en consonancia con otras revisiones teórico-prácticas que desde la disciplina
vienen haciéndose desde ya hace un cierto tiempo en la Facultad de Humanidades de la
UNLP. Es así que en el año 2008, y partiendo de una propuesta del entonces Director del
Departamento de Educación Física de dicha Facultad, Prof. Osvaldo Ron, es que se
presenta a consideración de los alumnos el Seminario optativo “Praxiología motriz y
La intención del Seminario es, y ha sido desde su comienzo, analizar y reflexionar
las propias prácticas, intentando aportar al desarrollo de nuevas herramientas conceptuales
que permitan comprender desde otras perspectivas la complejidad de la motricidad humana
desde su enfoque social y comunicativo, es decir desde la sociomotricidad.