2 El Museo se comunica
2.3 Comunicación del patrimonio cultural
Quienes trabajamos en el ámbito de la cultura y especialmente en el de los museos, entendemos que, para obtener buenos frutos en la incorporación del patrimonio en las prácticas socioculturales, la comunicación con el público es un asunto de vital importancia. Baste recordar que en la definición de museo que hace el Consejo Internacional de Museos
20 El concepto de redes sociales en este documento hará referencia a aquellas aplicaciones que funcionan en
plataformas digitales que permiten la interacción de una comunidad de personas alrededor de unos intereses comunes. Estas aplicaciones permiten la publicación de contenidos libremente por parte de las personas, que deben crear una cuenta de usuario o registro, para poder hacerlo. El principal objetivo es comunicarse entre ellas e intercambiar información.
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(ICOM)21, la comunicación del patrimonio material e inmaterial aparece como una de las
dimensiones estructurales de estas instituciones. En términos generales, la comunicación en espacios museales se materializa en la exhibición de los objetos que conforman la colección patrimonial y en los resultados de la investigación que se hace sobre la misma, presentados en diferentes soportes22. Si bien los museos deben también adquirir, conservar y estudiar objetos
patrimoniales, consideramos que la comunicación tiene un peso mayor por cuanto es la que permite, a través de sus prácticas, el relacionamiento de los públicos con las colecciones y la información que hay sobre ellas. No se trata únicamente de presentar unos objetos que tienen cierto valor cultural, sino, además, de ofrecer la información y los medios necesarios para comprender la importancia que tienen aquellos como expresión del desarrollo cultural de la humanidad.
Además de ofrecer la posibilidad de contacto entre colecciones y comunidad, entendemos que la comunicación del patrimonio cultural puede ser también garantía de su preservación. En ese sentido estamos de acuerdo con el pensamiento de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, que en palabras de su directora de comunicaciones dice al respecto: Ni los decisores gubernamentales, ni los hacedores de la restauración, ni los pobladores de un sitio - portadores ellos mismos del denominado patrimonio intangible-, comprenderán su responsabilidad en un asunto que debiera interesarnos a todos, si no se apropian conscientemente de los valores a perpetuar. Y
el sentido de pertenencia -es sabido- nace del reconocimiento23. No podemos pretender que haya un
consenso general en la sociedad sobre la conservación y preservación de nuestra herencia cultural y natural si desde las instituciones gestoras no propiciamos un conocimiento del mismo. Es en este escenario donde toma relevancia el museo como medio para acercar a las personas a su patrimonio cultural. El museo como institución que hace gestión cultural, debe insertarse en las estrategias locales y nacionales que definen las líneas a seguir para la preservación y conservación de aquel legado cultural y natural.
Aunque en estos tiempos parece obvia la función comunicativa en los museos, es a finales del siglo XX, el momento en que se empieza a hacer conciencia de la importancia y la necesidad de hacer evidente esta función respecto al papel de estas instituciones dentro de la sociedad. De hecho, solo hasta el 2007 se hace explícita la comunicación en la definición que hace el ICOM de museo como uno sus objetivos principales. Entonces, ¿es el museo un medio de comunicación? Se puede considerar que sí, sin embargo, esta discusión necesita de un
21 El museo es una institución sin fines lucrativos, permanente, al servicio de la sociedad y de su desarrollo,
abierta al público, que adquiere, conserva, investiga, comunica y expone el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y su medio ambiente con fines de educación, estudio y recreo. Tomado de:
http://icom.myseume/es. Consultado el 26 de agosto de 2019
22 Desvallées, André; Mairesse, François. Conceptos Claves de Museología. ICOM. París, 2010, p.29
23 Resik Aguirre, Magda. Comunicar el patrimonio: garantía de su preservación. En Comunicar el Patrimonio. Oficina
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espacio más amplio para su desarrollo. Por ahora baste decir que el museo se comunica principalmente a través de un método que es propio de su naturaleza (la exposición) y, adicionalmente, mediante otras estrategias que buscan ampliar sus audiencias, algunas de aquellas incluso llevadas a cabo fuera de sus instalaciones. Varias de estas estrategias en la actualidad, se valen de los últimos desarrollos en materia de telecomunicaciones para establecer y fortalecer relaciones con los diferentes públicos.
En el libro Los museos y sus visitantes, Eilean Hooper-Greenhill identifica tres tipos de actividades que conforman la comunicación en los museos: las que buscan atraer a los visitantes al museo (publicidad y marketing), las que estudian sus necesidades (investigación y evaluación) y las que proporcionan el material necesario para satisfacer sus necesidades intelectuales (educación y ocio)24. Estas últimas, las relacionadas con el saber y el espíritu, quedan cubiertas por exposiciones, talleres y muestras. Es decir, corresponden a lo que hemos mencionado como los espacios de contacto entre público y patrimonio. Para las segundas, se deben buscar y establecer los mecanismos que permitan al museo escuchar la voz de los públicos. Recibiendo y analizando sus inquietudes, preguntas, comentarios, solicitudes, entre otras, la institución puede diseñar y acondicionar sus estrategias y contenidos para lograr un mayor y mejor acercamiento a la gente y de paso, también aumentar sus audiencias (Figura 10).
Al respecto, Josep Ballart define a un museo comunicador, "como aquel que convence a más público por su accesibilidad, su capacidad de diálogo y sus logros en hacer participar a la gente de sus propuestas. Un museo se comunica no porque sea muy capaz de “vender” su producto
24 Hooper-Greenhill, Eilean, et al. Los museos y sus visitantes. Ediciones Trea. Madrid, 1998, p. 189
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y atraer a muchos visitantes, sino porque tiene siempre algo enriquecedor que ofrecer a prácticamente todo el mundo"25. Además de aquella capacidad de diálogo que propone
Ballart, debe tener un museo comunicador, nos interesa el llamado que hace a tener siempre algo enriquecedor que ofrecer a sus públicos. A nuestro juicio, este uno de los aspectos más complejos a resolver en los museos, pero que, a la vez, ofrece muchas posibilidades. La artista y gestora cultural cubana Marta Arjona Pérez abordaba este asunto; en 1985, cuando hacía referencia al espíritu creador que deben tener las personas que practican la museología para poder mantener el interés del espectador por las colecciones y, así, difundir verdaderamente los valores del patrimonio cultural26.
Generar contenidos, proponer nuevas lecturas de las colecciones y ofrecer propuestas alternativas de apropiación cultural a la población, es uno de los asuntos más retadores para los museos. A propósito del actual momento que vive el Museo Nacional de la Música, pensamos que la posibilidad de generar y compartir contenido para redes sociales, aporta a esta demanda creativa de ofrecer contenidos novedosos a los públicos.
Sin embargo, la comunicación en los museos no se restringe únicamente a la divulgación de información sobre sus colecciones, que podría considerarse como su principal objetivo. Comprende también la difusión de las actividades de promoción cultural, noticias de interés e información general sobre su funcionamiento, como, horarios de atención, ubicación y servicios, entre otras cosas. Por esta misma razón, promover acciones de divulgación en un museo implica entender y asumir un complejo entramado de relaciones, en el interior del área de comunicaciones, y en la interacción de ésta con las otras dependencias (conservación, investigación, museografía).
Revisemos ahora, un poco del contexto cultural en el que funciona el Museo Nacional de la Música de Cuba.