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Entornos natural (naturaleza) y

I) COMUNICAR/CONECTAR

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Recordemos también que ya Paul Waltzlawick en toda su obra dedicada a la Teoría de la

comunicación humana verificó la imposibilidad de la incomunicación, es decir el hombre siempre comunica, ello es parte de su esencia humana.

En este sentido se entiende a la comunicación como un puente que enlaza dos puntos:

“Se habla de comunicación cuando se desea expresar que entre personas, objetos o sucesos, que se hallan separados por la distancia o el tiempo se ha establecido contacto”.61

Cuando este contacto (o comunicación) va acompañado de un mensaje, se podría hablar entonces de transmisión de información, pero no en todos los casos, ya que cuando dos pueblos separados por la distancia o por un río son conectados o comunicados por un puente (vía de comunicación), a partir de ese momento en que el puente los pone en relación: se ha vencido la distancia pero no se ha transmitido información. En ese sentido, se puede conectar o comunicar pero no transmitir información.

En forma contraria, se podría entender a los llamados medios de comunicación electrónica como “canales, vías o contactos masivos de comunicación” en tanto que enlazan dos puntos y transmiten información.

En tanto modelos y perspectivas teóricas se podría situar a las primeras exploraciones que hablan de las onomatopeyas como deseo del individuo de denominar las cosas que le rodean para contactar o conectar con sus semejantes. Aunque pudiera ser el modelo más cercano a conectar, la definición de los canales con la idea de transmitir información, fue la base significativa para la construcción y nacimiento de todos los modelos funcionalistas y conductistas con enfoque positivista que llevaron a entender a los canales tecnificados y

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artificiales como facilitadores y amplificadores de la comunicación, al igual que la función de un micrófono o un teléfono.

Desde esta concepción, durante la primera década del siglo XX, la vocación de los medios es entendida como acercar a las personas, ponerlas en contacto, sin aún explorar, ni poner tanto énfasis en la intencionalidad como en la siguiente concepción de informar. Aunque ya se denota en este enfoque el sustento conceptual de estudios ulteriores para la difusión (no sólo de contactar sino de transmitir información) de innovaciones y la modernización a través de la comunicación masiva.

Ahora bien, desde una posición metalingüística, en la definición textual de

comunicación/conexión resalta sobre todo el deseo62 de expresar. La

comunicación humana conlleva el deseo de conectar algo, como el elemento

motor para la conexión y capacidad de otorgarle sentido a lo expresado63. Esto

quiere decir que no es sólo transmitir y almacenar información, o por lo menos no es lo más relevante, sino lo que se quiere hacer con ella. El puente o enlace surge derivado de un deseo interno o fuerza enérgica de voluntad, ya sea simplemente expresar, conocer, u otros sentimientos motivadores para la acción de comunicar.

En ese sentido, la comunicación es motivada, es un acto volitivo o de voluntad. Aunque el deseo pueda venir acompañado por un fin, intención o

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El deseo es entendido como un “movimiento enérgico de la voluntad hacia el conocimiento, posesión o disfrute de una cosa,” o “afán”, como anhelar con vehemencia algo, en este caso simplemente comunicarse.

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propósito con cierta utilidad, engaño64 y necesidad del otro, la comunicación tiene origen en un sentimiento articulador: un querer, previo e intangible. Ese querer o deseo se ubica en la conciencia del individuo.

La comunicación implica entonces una acción voluntaria, una decisión o elección que sólo puede venir de la benevolencia, aquiescencia, cariño, afecto y empatía a sí mismo y al otro. Se podría decir que cualquier otra cosa sin este deseo o fuerza enérgica del ser humano, sin ese sentido direccional y trascendente no es comunicación (al menos no cumpliría su thelos), sino una degeneración de información que no lleva un sentido y que puede derivar en la entropía o desorden, o bien en un bloqueo o aislamiento incluso consciente y voluntario del individuo.

De ahí que la comunicación sea entendida también como conciencia, en tanto un reconocimiento del otro a partir del conocimiento de sí mismo. Esta concepción de comunicación en tanto conciencia no ha sido explorada aún como línea de investigación en los planes de estudio académicos. Sin embargo, se ha nutrido a partir de la fenomenología ontológica, la antropología filosófica del lenguaje, la semiótica y la psicología.

En cambio, el concepto de conciencia/mente (consciousness/mind) diferenciado del término cerebro ha sido más explorado y actualmente ha tenido un repunte no sólo en estudios de psiquiatría o psicología sino en la totalidad de las ciencias, quizá en cierta medida se le debe a los estudios del paradigma

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Aún detrás de la intención de engaño y falsedad se ubica un sentimiento de mala fe derivado de una conciencia cínica, pero al fin y al cabo es una intención conciente. Cfr. SARTRE, P., El ser y la nada, 1998, p. 91-123. y Mondragón, G. Verónica. El fenómeno de Pinocho en la comunicación de masas, tesis de licenciatura, Ciencias de la Comunicación, FCPS-UNAM, 2002.

holográfico y la física cuántica como modelos científicos alternativos e incipientes65.

Como ejemplo se ubica la obra publicada en este año (2005) titulada “Estudios acerca de la conciencia”, la cual es un esfuerzo riguroso de cuatro científicos mexicanos formados integralmente, tanto en las ciencias naturales (medicina y bioquímica) y humanas (filosofía), que seleccionaron e interpretaron los temas publicados en la revista de Reino Unido “Journal of consciousness Studies” fundada por el científico Francis Crick (premio nobel de medicina) desde 1994, como la primera revista internacional, multidisciplinaria y comprometida con el estudio serio del fenómeno de la conciencia en todos sus aspectos, a saber, ciencias exactas, naturales y humanísticas; filosofía, teología y fenomenología.

Estos esfuerzos por entender a la comunicación como conciencia misma

o el “lugar donde habitan los significados”66, implicaría un cambio de paradigma

y reorientación del propio campo de estudio, por lo menos un cambio de perspectiva que dé cabida a estos estudios, resultado de la integración y la totalidad de las ciencias, pero esta corriente es novedosa y aún incipiente.

Mientras tanto y paralelamente, el término de comunicación que ha predominado en nuestros días es:

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