Capítulo 2. Revisión de Literatura
2.2.7 Concepto de competencia
Como se ha comentado, debido a los cambios económicos, políticos y sociales que se han venido presentando en el mundo, la educación requiere nuevos procesos educativos de enseñanza-aprendizaje. La educación no termina con la obtención de un título sino que continúa para toda la vida.
La labor del docente resulta imperante en dichos procesos por ello, en los niveles educativos hay un gran interés por el enriquecimiento de las labores docentes para emplear nuevas formas de enseñanza, lo cual lleva al desarrollo de
competencias por parte de los docentes para mejorar las prácticas educativas. El significado de competencias según Argudín (2006), proviene del griego agon, aquel que se ha preparado para ganar en las competencias olímpicas con la obligación de salir victorioso y aparecer en la historia.
Según Tobón (2006) el concepto de competencia data del siglo XV del latín competere que significa ir una cosa al encuentro de otra. Tiene sus bases en la filosofía, en la lingüística, sociología, educación para el trabajo y la psicología.
En el análisis de la Psicología General, según lo señala Nogueira, Rivera y Blanco (2003), el concepto de competencia contiene desde el punto de vista teórico lo relacionado con la formación y desarrollo de capacidades humanas. La posibilidad
real que tiene el ser humano de integrar y movilizar sistemas de conocimientos, habilidades, hábitos, actitudes y valores para la solución exitosa de aquellas actividades vinculadas a la satisfacción de sus necesidades.
El concepto de competencia según Rué (2002) es originario del campo de la formación profesional y dependiente de una concepción conductista de la formación, poco a poco se ha ido abriendo paso en el ámbito de la formación, como un concepto que abre nuevas perspectivas para pensar, para fundar y desarrollar los procesos de enseñanza.
Según la UNESCO 1999 (Citado por Argudín, 2006) competencia es un conjunto de comportamientos socio-afectivos y habilidades cognoscitivas, psicológicas, sensoriales y motoras que permiten llevar a cabo adecuadamente un desempeño, una función, una actividad o una tarea.
El término de competencias muchas veces es confundido con una gran cantidad de términos y conceptos que aun cuando guardan cierta relación no son del todo equivalentes. Por ejemplo, la inteligencia según Tobón (2006) es la estructura general mediante la cual los seres vivos procesan la información con el fin de relacionarse con los entornos en los cuales se hallan inmersos, sin embargo, difiere de las competencias ya que éstas son propias de los seres humanos y constituyen una puesta en actuación de la inteligencia en procesos de desempeño.
Por otro lado, cuando se habla de conocimientos se entiende como aquellas representaciones mentales sobre diferentes hechos, en cambio las competencias se basan en el conocimiento pero, además, implican la puesta en acción de éste.
Muchas veces al hablar de competencia se habla como un sinónimo de aptitud la cual se refiere a las potencialidades innatas que los seres humanos poseen y que
necesitan desarrollar mediante la educación, sin embargo las competencias son actuaciones que se basan en el desarrollo efectivo de las aptitudes y su puesta en acción.
Si se habla de actitudes, es decir, de las disposiciones afectivas a la acción que constituyen el motor que impulsa al comportamiento en los seres humanos, dentro del tema de las competencias, las actitudes son solo un componente ya que además del saber ser, integran también el saber conocer y el saber hacer.
Como se puede apreciar, a pesar de las similitudes, la cuestión es que las competencias son la puesta en acción de cada una de ellas, lo cual las hace diferentes de otros términos utilizados como símiles.
Esta apreciación la refuerza la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones a Nivel Superior al mencionar que la educación basada en
competencias utiliza recursos que simulan la vida real implicando un trabajo en equipo y favorecido por tutorías.
Por tanto, en la educación basada en competencias quien aprende lo hace al identificarse con lo que produce, al reconocer el proceso que realiza y las
metodologías que dirigen este proceso para construirlo.
Para Argudín (2006), las competencias son el resultado del desempeño de conocimientos, habilidades y valores. La teoría y la práctica se vinculan
respondiendo a las necesidades actuales laborales que demandan que la escuela se acerque más al mundo del trabajo, para que la educación se convierta en fuente de productividad y de poder poner al alcance del individuo dichos conocimientos, habilidades y valores que le permitan tomar mejores decisiones.
Las competencias según De Allende y Morones (2006), pueden ser divididas en competencias relacionadas con la formación profesional en general (competencias genéricas) o con un área de conocimiento (específicas de un campo de estudio). Por su parte Cejas (2005) clasifica a las competencias en básicas, genéricas y específicas. Las competencias según Hackett (2001) tiene cuatro principios:
a) la competencia es interna, externa, situacional y personal b) está limitada por las percepciones de la persona y su carácter c) requiere diversos estilos de aprendizaje
d) la competencia en sí es una fuerza motivacional.
Entre las competencias que señala Zabalza (2003) que debe tener el profesor son: Planificación del proceso enseñanza-aprendizaje, selección, secuencia y estructura de contenidos, una competencia comunicativa, manejo de nuevas tecnologías, atención personalizada a los estudiantes, el diseño de la metodología que se llevará en el curso y evaluación.
Las competencias como procesos complejos que las personas ponen en acción- actuación-creación, según lo muestra Tobón (2006) son utilizados para resolver problemas y realizar actividades (de la vida cotidiana y del contexto laboral-
profesional) aportando a la construcción y transformación de la realidad, para lo cual integran el saber ser (automotivación, iniciativa y trabajo colaborativo), el saber conocer (observar, explicar, comprender y analizar) y el saber hacer (desempeño basado en procedimientos y estrategias), tomando en cuenta el entorno, las necesidades personales, el espíritu de reto.
Para el autor, la aplicación de las competencias en el área educativa tiene por finalidad la transformación del contexto en el que se encuentra tanto el alumno como
el profesor y las instituciones educativas, asumiendo las consecuencias de los actos para así buscar el bienestar humano. Comellas (2002) refuerza esto diciendo que para que el alumno pueda adquirir unas competencias, es preciso que el profesorado, a su vez, sea competente para poder mediar en dicho proceso de adquisición.
Las competencias por tanto, son según el autor:
a) Habilidades: procesos que se ponen en acción buscando la eficiencia y eficacia que además integran el contexto el espíritu de reto y responsabilidad por las propias acciones.
b) Destrezas: las competencias integran el conocimiento, los procedimientos y las actitudes en la búsqueda de objetivos.
c) Actitudes: integran los saberes.
Las competencias implican una adaptación y comprensión del contexto pero también una transformación de éste.
Con el fin de entender un poco más acerca de las competencias, Tobón (2006) clasificó a las competencias como básicas, genéricas y específicas, las cuales se desarrollan a continuación:
a) COMPETENCIAS BASICAS: Son las competencias fundamentales para vivir en sociedad y desenvolverse en cualquier ámbito laboral. Se
caracterizan por ser la base sobre la cual se forman los demás tipos de competencias, se forman en la educación básica y media y posibilitan al ser humano para comprender y resolver problemas de la vida cotidiana. Algunas competencias básicas pueden ser:
Competencia comunicativa, matemática, proyecto ético de vida, manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC´s), afrontamiento
al cambio y liderazgo.
b) COMPETENCIAS GENÉRICAS: Son aquellas competencias comunes a varias ocupaciones o profesiones. Se caracterizan por aumentar las posibilidades de empleabilidad y la conservación del empleo, permiten la adaptación a diferentes entornos laborales lo cual sirve por la enorme cantidad de empresas transnacionales en las cuales se necesita ser flexible y adaptable a los cambios.
Algunos ejemplos de competencias genéricas son:
Ser emprendedor, gestión de recursos, trabajo en equipo, gestión de información, comprensión, resolución de problemas, planificación del trabajo.
c) COMPETENCIAS ESPECÍFICAS: Son aquellas propias de una determinada ocupación. Requieren una alta especialización y por tanto de procesos educativos específicos, generalmente llevados a cabo en programas técnicos, de formación para el trabajo y en educación superior.