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4. El Discurso Hegemónico de los Derechos Humanos

4.1. El concepto de hegemonía en Gramsci

Gramsci toma la noción de hegemonía de las tesis aportadas por la Comintern para el intento de Revolución en 1905 en Rusia mediante una alianza de clases. Es cierto que la aportación teórica respecto a este concepto dada en Rusia por los intelectuales marxistas

81 MARTÍNEZ DE PISÓN, José. Derechos Humanos. Un ensayo sobre su historia, su fundamento y su realidad. Egido. Universidad, 10. (1 de octubre de 1997). ISBN: 978-8489714151.

82 PÉREZ LUÑO, Antonio Enrique. La Tercera Generación de Derechos Humanos. Pamplona (Navarra):

Aranzadi, 2006. ISBN: 9788497676403.

83 Concepto desarrollado por Gramsci, véase: GRAMSCI, Antonio. Escritos. Antología. Edición de César

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es mínima ya que se restringe al ámbito del capital y en un contexto de lucha contra un sistema feudal. Será Gramsci quien le dé un sentido diferente al acuñar el término "hegemonía" a un análisis diferenciado de las estructuras del poder burgués en Occidente84. Nos encontramos ante una nueva visión del poder85.

El planteamiento del concepto nace como consecuencia de la observancia del fascismo italiano y de la Europa de su época. ¿Cómo sucede que este tipo de movimientos obtengan el respaldo popular y de la clase obrera? A Gramsci le obesiona el estudio del porqué de estos procesos políticos y el uso de mecanismo ideológicos de captación voluntaria de las masas. De esta observancia obtiene lo que será la tésis central de su trabajo: la reproducción cultural. Abandona la postura marxista oficial representada por Bujarin en la que el poder estaba únicamente ligado con lo puramente económico para plantear que alguna cosa tiene que moverse en el campo de los espiritual o en la esfera de la gnoseología para atraer a las masas. La dominación no es algo objetivo y separadp del hombre, sino también algo que existe en el hombre, los hombres obedecen o desobedecen impulsados por un sentido de la moralidad, por creer que unas normas son buenas-malas, justas-injustas86.

Una de las características principales de la hegemonía hace hincapié en el consenso - activo o pasivo- (bajo mi punto de vista siempre nos encontramos ante una posición pasiva) establecido entre las diferentes clases sociales hacia la dirección o el camino que marca una de las clases sobre el conjunto de la formación social para imponer su modelo de desarrollo y convirtiéndose en clase hegemónica. Así pues, podemos catalogar a la clase hegemónica como dominante (en este caso y en Occidente la burguesía) si el consenso fuese pasivo ya que impone su tejido social y de poder o, de clase dirigente si entendiésemos que el consenso establecido fuese activo ya que toma las riendas de la dirección del desarrollo con la connivencia de las demás clases sociales. La postura activa siempre es consecuencia de la seducción ideológica despelagada mediante diferentes técnicas por todos los aparatos de poder burgués sobre

84 ANDERSON, Perry. Las Antinomias de Antonio Gramsci. Estado y revolución en Occidente.

Barcelona: Editorial Fontamara, 1981.

85 El concepto de poder es analizado por el filósofo francés Foucualt en: FOUCAULT, Michel. Un diálogo sobre el poder y otras conversaciones. Edición tercera. Madrid: Alianza Editorial, 2016. ISBN:

978-84-206-0852-5.

86 NOGUERA FERNÁNDEZ, Albert. La teoría del Estado y del poder en Antonio Gramsci: claves para

descifrar la dicotomía Dominación-Liberación. Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y

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ciertos sectores de la clase obrera para hacerles cómplices del sistema dando lugar a la creación de la "aristocracia obrera"87 que acuñó Lenin mediante la coerción del poder político.

La clase dominante no llega a imponer su modelo de control-dirección debido a su capacidad de convicción en el discurso que promulga sino que, es capaz de estructurar la construcción ideológica de la sociedad alrededor de un tejido cultural que legitime las posiciones de poder existentes88. Así pues, la construcción de una cotidianidad o

realidad de la vida cotidiana - relación de las personas entre ellas, con las instituciones y estructuras sociales, la producción simbólica, la naturaleza y el mundo de los objetos materiales - donde modos de proceder ideológicos establecidos por la clase dominante se convierten en modos de proceder lógicos de y para todos, es el elemento básico para la construcción de la hegemonía89. Por ello, para Gramsci el sentido común se convierte en un elemento de dominación de clase.

Es con la teoría de la predestinación90 promulgada durante los siglos XVI y XVII por el protestantismo de impronta calvinista-puritana cuando la burguesía fue capaz de empezar a desarrollar una mentalidad capitalista sin haber desplegado las actuaciones revolucionarias con las que más tarde llegaría a hacerse con el poder. Esto se une estrechamente con la producción cultural de la que Gramsci hablaba en sus escritos sobre Occidente para esclarecer que el estudio de una alternativa al sistema burgués o fascista pasa por una construcción desde abajo de una nueva ideológia que se haga dominante para derrocar el orden establecido mediante una guerra de posiciones encaminada a subvertir el orden de valores establecidos y encaminar a la gente a un nuevo modelo social. Él encontrará como organismo o ente donde fraguar y expandir esta ideología proletaria las fábricas en Italia.

87 Grupo de trabajadores que se vieron seducidos por las ideas burguesas en Inglaterra siendo cómplices

de las actuaciones tanto represoras como económicas en la India.

88 El estudio del discurso en el plano de la hegemonía de Gramsci es analizado en: LACLAU, Ernesto y

MOUFE, Chantal. Hegemonía y estrategia socialista. Buenos Aires: S.L. Fondo de Cultura Económico de España, 2006. ISBN: 9789505575954.

89 NOGUERA FERNÁNDEZ, Albert. La teoría del Estado y del poder en Antonio Gramsci: claves para

descifrar la dicotomía Dominación-Liberación. Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y

Jurídicas. 2011, Vol 29. ISSN: 1889-7231.

90 Ésta teoría parte de la idea de que Dios ha decidido condenar a una parte de la humanidad y salvar a

otra, con ello se consigue que cada persona se pregunte si él o ella es el elegido y para ello los calvinistas predican que sus creyentes tienen que sentirse elegidos y hacer todo lo posible por mostrar esta actitud. Véase, NOGUERA FERNÁNDEZ, Albert. La teoría del Estado y del poder en Antonio Gramsci: claves para descifrar la dicotomía Dominación-Liberación. Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y

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Es por ello que cuando una clase social o alianza de clases alcanza el control tanto de los medios de producción como el control ideológico de la sociedad, se crea lo que Gramsci denominó "Bloque Histórico". Los conceptos de hegemonía y bloque histórico son inseparables ya que, en palabras de Gramsci, es en el interior de un bloque histórico donde se realiza una hegemonía determinada91.

Gramsci escribió que "la supremacía de un grupo social asume dos formas: dominación y dirección moral e intelectual. Un grupo social es dominante sobre grupos enemigos que quiere liquidar y es dirigente sobre afines y aliados92. Esta anotación nos conduce a la siguiente cuestión: ¿cuál es el lugar de la hegemonía? Pues bien, para Gramsci la hegemonía (dirección) pertenece a la sociedad civil y la coacción (dominación) al Estado. Con esta distinción de estructuras quiere dejar claro que la hegemonía la ejerce el grupo dominante a través de la sociedad mientras que la dominación se hace a través del Estado y del gobierno jurídico. En el plano de la sociedad política podemos apreciar que el aparato coercitivo garantiza que las masas populares se amolden al sistema de producción y económico de cada momento, mientras que en el ámbito civil se ejercen una serie de mecanismos culturales a través de organizaciones privadas como la iglesia o los sindicatos que sientan las bases y perpetuan la ideología dominante.

Por lo tanto, la principal lección que podemos extraer de la visión teórica de Gramsci corresponde a que las relaciones de poder imperantes en cada sociedad hacen referencia no solo a la preminencia de un modelo económico y productivo sino que, existen una serie de mecanismos en el ámbito civil bajo organizaciones privadas (a día de hoy el papel más importante lo juegan los medios de comunicación) que se encargan de perpetuar un sistema ideológico sentando las bases en valores ético-políticos aceptados como de sentido común. Por ello, con esta visión, la producción cultural gana importancia y se sitúa a la altura de lo económico y productivo.