Vivimos en medio de costumbres y tradiciones que en muchas de las ocasiones nos cuesta aceptar, pero por dejarnos ver bien por las personas que nos rodean y sobre todo ante la sociedad aceptamos todo lo que nos dicen.
Rosaura mujer admirable que se ha liberado de una o más personas respecto de un poder, una autoridad, una tutela o cualquier otro tipo de subordinación o dependencia. La novela ecuatoriana La Emancipada: es una obra romántica y costumbrista. En ella se dan los tipos de características emotivas y apasionadas. Su personaje central o protagonista es Rosaura, una rebelde con causa, que se alza femeninamente vigorosa en el ambiente puritano de su época. Ese gran amor que siente por Eduardo y la rebeldía contra la sociedad de aquella época la lleva a una libertad equivocada.
68 Pareja, M. D. (1988). La literatura de protesta en el Ecuador. Revista Iberoamericana, 54(144), 977-
35 CAPITULO III
PAPEL DE LA MUJER EN EL AMBIENTE PURITANO DE LA EMANCIPADA (COSTUMBRES RELIGIOSAS, CULTURALES Y POLÍTICAS DE LA ÉPOCA.
“Las mujeres son el segundo sexo, inferior al
masculino en todo respecto. Uno debe perdonar sus debilidades pero rendirles homenaje es totalmente ridículo
y nos degrada ante sus ojos.”
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En la obra literaria La Emancipada, se constituye en torno a la imagen de una heroína pionera que busca su libertad y que la alcanza solamente por medio de la muerte. La mujer en la última mitad del siglo XX y los primeros años del siglo XXI cuenta en su haber un grupo de novelistas femeninas o de autores que siendo hombres narran, de acuerdo con la estética postmodernista, en tono intimista la realidad cotidiana femenina y las crisis de identidad que hacen tambalear a la pequeña o gran realidad en la que vivimos.
Lucía Moscoso Cordero afirma que a partir de 1890 hasta 1920 nacieron los personajes femeninos destacados en la historia o los temas femeninos. Aunque la estudiosa hace observaciones pertinentes, creo que su estudio ha olvidado incluir uno de los personajes femeninos de mayor trascendencia en la literatura ecuatoriana: Rosaura, protagonista de La Emancipada.
Efectivamente, Moscoso Cordero no pone en evidencia que Miguel Riofrío tenía ideas bien precisas acerca de la situación marginal del sexo opuesto y su novela constituye una verdadera crítica a la hegemonía masculina. Además, es innegable que la obra, a diferencia de algunas escritas por mujeres, transmite una actitud hacia la libertad femenina un poco contradictoria, pues de una parte tiene un mensaje de denuncia social empapado de una suerte de compasión e idealización romántica, por la otra parece transmitir un tipo de desdén sarcástico que anuncia que la emancipación femenina es imposible, pues solamente conduce a la degradación moral y a la auto-aniquilación69.
Además, es importante señalar que Riofrío rompe con el paradigma de las protagonistas del siglo XIX, las cuales se caracterizan por proporcionar la felicidad conyugal, siempre y cuando el marido sea industrioso y la mujer lo ayude de acuerdo a sus habilidades. La Emancipada va contra este modelo de virtud femenina tan popular de su tiempo, mostrando como un defecto la obediencia y sumisión de la mujer ante un status quo cuya definición principal es una estricta división de clases y de sexos.
Igualmente, considero loable el hecho de que La Emancipada pone a colación el problema de la crisis de la institución familiar por falta de una verdadera autoridad masculina, pues los hombres presentes en la novela están marcados o por la tiranía injustificada (basta
69 Es evidente que Moscoso comparte el punto de vista de Showalter, para quien la «literatura femenina»
es aquella exclusivamente escrita por “autoras”, postergando así los demás factores que contribuyen al
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pensar al padre de Rosaura) o por la cobardía de revelarse contra la sociedad (basta pensar a Eduardo). Es así que, desde mi perspectiva, Miguel Riofrío muestra una verdadera preocupación por el resquebrajamiento moral de la familia ecuatoriana70, que a causa de la
tiranía induce a que las mujeres busquen una fingida emancipación.
Es así que en La Emancipada el hombre se convierte en un adversario, su presencia simboliza los obstáculos que impiden la madurez social y espiritual de Rosaura. Es por ello que
“la emancipada” aprende a ser mujer solamente por medio de su propia corrupción. Los
hombres de La Emancipada representan conceptos hegemónicos puestos en escena para impedir y frustrar las ansias de libertad de la protagonista.
Es indiscutible que Miguel Riofrío, por medio de La Emancipada manifiesta sus preocupaciones por los problemas de opresión femenina, del final trágico de la novela no se puede concluir que el autor abogara por la llegada de un feminismo que trasformara la condición de la mujer ante la sociedad ecuatoriana que la aprisionaba, pero podría pensarse que compartía las ideas krausistas frente a la mujer, en lo que concierne a su educación y libertad.
Con el personaje de Rosaura, Miguel Riofrío desafía los estereotipos femeninos absolutos del siglo XIX, basados en la perfección de la mujer, ya sea en su relación con los padres, con el marido y con la maternidad. Su obra representa una gran novedad en la literatura
ecuatoriana, pues en realidad no radica en la “emancipación” de la protagonista, sino en sus
aspiraciones de emancipación y en la fuerza vital con la que trata de resistir a ser oprimida por la sociedad.
Adicionalmente, es importante señalar el “castigo” que la sociedad impone a “la emancipada” por su rebeldía, pues sirve para representar las consecuencias que sufren
aquellas mujeres que desobedecen al paradigma patriarcal. El correctivo para Rosaura es la muerte y el rechazo absoluto de la sociedad. En este sentido, Riofrío sigue el modelo conservador de la literatura del siglo XIX, pues la sanción hacia su protagonista es el resultado de haber elegido una vida libertina que la condujo a suprimir el potencial femenino conservador y vivir su sexualidad. La sexualidad de Rosaura es destructiva para la sociedad conservadora, por consiguiente, su auto-aniquilación es “socialmente necesaria” e inevitable. La Emancipada
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enseña la condición de la mujer que se subleva ante un esquema de valores patriarcales y que se convierte en una mujer fatal, en un tipo de ángel caído.