Según el Decreto 230/2007, los centros dispondrán de autonomía pedagógica y organizativa para elaborar, aprobar y ejecutar un Proyecto Educativo y de Gestión que permita formas de organización propias. Tal planteamiento permite y exige al profesorado adecuar la docencia a las características del alumnado que tiene escolarizados en su centro.
Corresponde por tanto a los centros y al profesorado efectuar una ultima concreción y adaptación de tales contenidos, reorganizándolos y secuenciándolos en función de las diversas situaciones escolares y de las características específicas del alumnado al que atienden.
La intervención educativa contempla como principio la atención al alumnado diverso, diversidad e inclusión que se manifiesta tanto en las formas de aprender como en las características personales que condicionan el propio proceso de aprendizaje.
Las medidas de atención que permitan garantizar una educación de calidad para todos los alumnos y alumnas, lograr su éxito y responder a las distintas necesidades, se plantean de formas que se apliquen tan pronto como se detecten las dificultades.
Con el fin de asegurar que la incorporación a la etapa educativa siguiente se produzca en condiciones óptimas, por lo que se establece la necesidad de aplicar los sistemas aumentativos o alternativos de comunicación.
43 AUDÍFONOS Y BIÓFONOS
Se trata de un sistema amplificador de alta fidelidad. La señal eléctrica es amplificada de forma selectiva. Como el audífono recibe sonido y emite también sonido, serán necesarios dos transductores para transformar primero la señal acústica en señal eléctrica, micrófono, y la señal eléctrica en acústica, auricular. El audífono dispone de una fuente de alimentación, pila, que deberá de renovarse periódicamente.
Los audífonos son pequeños amplificadores colocados en una carcasa de plástico. Tienen un micrófono que recoge los sonidos medio-ambientales y los convierte en señales eléctricas, éstos pasan por el amplificador del audífono.
Este amplificador es el encargado de amplificar el volumen del sonido para que se adapte al umbral de audición del niño. Una vez amplificada, un altavoz vuelve a convertir la señal en audible y la dirigirá al canal auditivo.
Los audífonos pueden tener control de volumen manual, controlado por una ruedecilla o de forma remota y también pueden tener control automático del volumen.
Muchos audífonos tienen además una entrada por bobina inductiva que permite captar señales magnéticas del teléfono, TV, etc..
También es posible y muy deseable en los audífonos para niños, que tengan una entrada eléctrica, llamada entrada de audio y que permite conectar
en directo con la TV, alta fidelidad, video, radio, sistemas de FM, para la integración de niños con pérdidas auditivas medias y severas en centros ordinarios, etc...
La calidad que se consigue vía entrada de audio es superior a la entrada por bobina inductiva y es una necesidad irrenunciable en los audífonos para los niños sordos severos.
Es posible que el audífono tenga un control de tono accesible al usuario con posición normal (N) y agudos (H).
Las letras indicativas de las funciones son internacionales y las mismas en todos los audífonos:
• O cerrado.
• M micrófono
• T bobina telefónica
• MT micrófono y bobina inductiva
• H sonido agudo
• N sonido tonalidad normal.
El audífono aplicado por vía aérea se ajusta al pabellón y conducto mediante un molde adaptador que se confecciona a medida, previa impresión en un centro auditivo por un audioprotesista. Se aconseja se realice en material blando, para evitar lesiones por golpes y mantener el ajuste a pesar del movimiento de la articulación temporo-mandibular.
Los ajustes del audífono deben hacerse trimestralmente durante toda la primera infancia, y siempre que se sospeche que algo no marcha muy bien.
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Una vez instalado, el audífono requiere un mantenimiento diario, se debe comprobar y cambiar la pila que suministra la energía en intervalos regulares. Además se debe limpiar el audífono todos los días para asegurarse de que el cerumen no penetre en el audífono e invada los componentes electrónicos.
Conviene inspeccionar la porción del canal del oído de los audífonos en busca de cualquier acumulación de cera. Se puede utilizar la herramienta suministrada para ello o cualquier cepillo suave. Hay que tener cuidado de no empujar la cera hacia la abertura o de no insertar el instrumento utilizado demasiado profundo.
No se debe olvidar que la mayoría de las reparaciones de los audífonos se deben a la humedad y el cerumen.
Los audífonos son duraderos y fáciles de usar. Aunque si la pérdida es progresiva es posible que tengamos que renovar éstos utensilios antes de lo esperado. No obstante, es importante seguir unas indicaciones para su mantenimiento que seguramente le han comentado en su centro auditivo, donde se ha adaptado al niño o la niña las prótesis auditivas.
Siempre que sea posible deberá lograrse una rehabilitación binaural esterofónica lo que supone las siguientes ventajas fundamentales con respecto a una rehabilitación monoaural:
Localización del foco sonoro.
Mejor discriminación en ambientes ruidosos.
Aumento de la sensación sonora.
Mas sensibilidad diferencial de frecuencia e intensidad.
No siempre es aconsejable la adaptación binaural.
El audioprotesista deberá comprobar las ventajas de una adaptación binaural esterofónica antes de proceder a la misma.
Tipos de prótesis auditivas : Convencionales o de bolsillo, Gafas
auditivas, Retroauriculares, concha, canal, CIC, y estos pueden ser analógicos y digitales, estos últimos reciben el nombre de biófonos.
Consideraciones generales para un buen mantenimiento de las prótesis:
Frotar el audífono con un paño seco y suave. No utilizar líquidos como el alcohol o cualquier otro disolvente. Para la limpieza de éstos, existen en los centros auditivos unos productos de limpieza exclusiva de estos amplificadores.
Desconectar el molde y el tubo de plástico y remojarlo en agua tibia, se puede utilizar gel de baño, disuelto en agua. Después dejar secar.
En caso de que el audífono se moje, no utilizar secadores de pelo, las altas temperaturas pueden deteriorarlo. Por esta misma razón, no es aconsejable exponerlo al sol. Ponerlo en la bolsita antihumedad, en caso de que pasen varios días y no funcione, será necesario que el centro auditivo lo envíe a reparaciones, podemos pedir presupuesto sin compromiso.
Guardar apagado durante la noche en el estuche deshumidificador.
Al cambiar las pilas, conviene retirar la humedad u óxido acumulado. Si existe demasiado óxido en las pilas, debemos llevarlas al sitio donde las hemos comprado para alertar al
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audioprotesista. Pueden venir estropeadas, aunque este problema no suele darse muy a menudo.
Conviene tener cuidado con los productos que se echan en el pelo porque pueden taponar el micrófono o endurecer el control del volumen
Será necesario cuidar muy bien la higiene en los oídos
Quitar las pilas si no se va a utilizar durante algún tiempo el audífono
Guardar en el deshumidificador. No es necesario quitarlas del portapilas. No exponer al sol
Sacudir el polvo blanquecino y limpiar el portapilas con un paño.
Si no se va a utilizar, retirar las pilas.
Controlar el gasto de pilas (en caso de cambio significativo, conviene comunicarlo al centro audiológico).