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Al inicio del estudio se planteó una pregunta sobre la cual giraría la investigación, que fue, ¿cuáles son las competencias de los docentes en una escuela primaria pública que la conforman como una Comunidad de Práctica?

En el momento en que se encuentra el trabajo de investigación, se puede

responder que son ocho competencias docentes, de diez que propone Perrenoud (2004), las que se detectaron en la CoP de estudio, con las cuales se enlazan al logro del objetivo general y específico. Se enlistan a continuación dichas competencias:

1. Gestionar la progresión de los aprendizajes.

2. Elaborar y hacer evolucionar dispositivos de diferenciación. 3. Implicar a los alumnos en su aprendizaje y en su trabajo. 4. Trabajar en equipo.

5. Participar en la gestión de la escuela. 6. Informar e implicar a los padres. 7. Utilizar las nuevas tecnologías.

8. Afrontar los deberes y los dilemas éticos de la profesión.

Cada una de ellas habla del tiempo que los integrantes de la CoP han tenido como oportunidad en el logro de la identidad (Wenger, 2001), al sentirse parte de la institución, el equipo que se ha formado, lo cual es una de las fortalezas que en el nivel primaria desencadena la permanencia en el centro de trabajo, ya que se crean grados de identificación con el trabajo del compañero y una atmósfera fraterna que permite la convivencia, comunicación y reconocimiento de las individualidades que al conjuntarse generan que al llegar a la escuela, se decida continuar en ella por años, a lo que se crea el terreno propicio para el logro de los proyectos a corto, mediano y largo plazo que se determinan en Consejo Técnico Pedagógico.

En cuanto al objetivo general, que consistió en determinar las competencias docentes que componen una comunidad, una vez que fueron identificadas y con ello logrado el objetivo específico, cabe mencionar que las competencias detectadas no son las únicas consideradas como prioritarias para la formación continua, son las que han dado soporte a los logros de una CoP, que se sabe es una unidad que puede presentar diferentes niveles de consolidación (Wenger, 2001), y que de acuerdo al enfoque de la teoría manejada, aún faltan algunos aspectos por mejorar en la práctica como comunidad en la escuela motivo de la investigación.

Tanto la actualización de los nuevos enfoques propuestos oficialmente, como el organizar la formación continua a partir del colectivo al que se pertenece, son

competencias que muestran a nivel particular (el de una CoP específicamente), lo que se presenta a nivel nacional sobre la situación de la actualización en formación basada en competencias y el diseño de un trayecto formativo como empresa conjunta,

respectivamente.

La resistencia está declarada, los argumentos que los maestros expresaron en entrevista y a lo largo del proceso que duró la observación, son variados. Las propuestas no se formulan proporcionalmente a los inconvenientes detectados por los docentes inconformes con el enfoque por competencias y el trayecto formativo que siguen como escuela. Cuando la retroalimentación es negativa, debe tener un sentido propositivo; mientras no se presente de esta manera, los juicios son estériles y no aportan a la resolución de la problemática. Falta el análisis de lo que se juzga, el conocimiento que derive en diseños de mejora para aquello que se rechaza.

Detectar las competencias para dar cumplimiento al objetivo general y específico, representa un panorama que responde a distintos cuestionamientos que se han hecho a lo largo de la investigación, ¿cómo teniendo diferentes puntos a favor, como son las

se genere en los Consejos Técnicos Pedagógicos, donde no solo se resuelvan situaciones inmediatas de didáctica o resolución de problemas concretos, como son eventos o la disciplina de los alumnos. Tal como un maestro lo mencionó, el propiciar la reflexión en los alumnos sobre su situación como estudiantes, era una actividad acertada que le había rendido frutos en sus prolongados años de experiencia.

A partir de la reflexión se podría comprender cuáles son las limitantes que se tienen a vencer y con ello, localizar los beneficios que como CoP tienen y que representan los hallazgos que se desprenden luego de alcanzar el objetivo específico planteado en la investigación: identificar las competencias docentes de la escuela primaria.

Recomendaciones y futuros trabajos de investigación

La permanencia en el centro de trabajo es una de las líneas que surgen para investigaciones futuras, que puedan determinar los elementos que la propician para diseñar estrategias que fortalezcan o incentiven al docente en su arraigo con base en la problemática que existe, sobre todo en las comunidades rurales, de las cuales México tiene de forma numerosa. Es el nivel primaria al que mínimamente se tiene acceso aún en los lugares más alejados del país. Se detecta como los maestros no llegan a concluir ni un ciclo escolar completo, por buscar el cambio a una población con mejor ubicación, servicios públicos, mayor número de compañeros y cuyo derecho laboral les permite que el movimiento a otra escuela se lleve a cabo.

Al generarse el cambio de adscripción, se crea un conflicto a nivel de alumnos al adecuarse a la forma de trabajo del nuevo maestro, de organización de colectivo docente, por no tener seguimiento la resolución de problemas específicos de escuela, entre otros ajustes y consecuencias que conlleva el cambio de un docente a otro centro de trabajo.

De manera específica, cada uno de los docentes concluyó, al momento de hacer las observaciones generales a su participación en la entrevista, que era el factor

permanencia lo que ha contribuido al nivel de significados construidos y cosificación en la CoP a la que pertenecen. Sin embargo, la permanencia en la escuela no es la respuesta única, también el nivel de implicación en el que han desplegado las competencias

docentes detectadas es uno de los factores que han propiciado la consolidación de la CoP. Pero, a pesar de ser las ocho competencias localizadas, sustentos destacados en la

interacción de los maestros, ellos no las llegan a identificar como tales.

Al desconocer el trabajo por competencias en el desempeño laboral, que fue una conclusión obtenida, los maestros se han desviado de primero reflexionarlo en la práctica como profesionales, lo que no les ha permitido entender dicho enfoque, sin saber que cuentan con él y lo aplican. Comprender primero, desde su postura como individuos, el concepto de competencias, crearía una apertura a desarrollarlo con los alumnos. Sin embargo, el sistema, como se ha dado a conocer el nuevo plan y programas de estudios 2009 en el nivel primaria, ha consistido en analizarlo directamente desde el desempeño de los alumnos, lo que crea de nuevo el conflicto que se busca erradicar, la

descontextualización que hace no ser significativa la temática en un primer momento a maestros y con ello a los alumnos.

De no atender dicho principio, se corre el riesgo que enfoques anteriores han presentado, el desconocimiento de los mismos por el gran cuerpo de docentes que no les encuentran sentido, por lo tanto no los aplican en su práctica, continuando con las formas que su experiencia de años les han moldeado o que se han apropiado de otros.

Además del tema de permanencia en los centros de trabajo, otra línea de

investigación es la formación continua de Consejos Técnicos Escolares, el cual ya tiene antecedentes en su tratamiento cuando se inició con los proyectos escolares, pero que no ha sido fortalecido en la realidad de los distintos planteles del nivel primaria, a lo que la

Para abordar la formación continua en colegiado, se necesita de la colaboración de distintas instancias, como lo son el departamento del nivel primaria, el área de Formación Continua estatal y Carrera Magisterial, por lo que su planteamiento sería un esfuerzo en conjunto por lograr la unificación de equipo que el funcionamiento del Consejo Técnico de Escuela requiere.

El tema liderazgo en una CoP, es una línea más de investigación a futuro que ha sido interesante detectar a lo largo del trabajo de tesis, ya que la organización de un equipo de profesionales se basa, en parte, en el desempeño que el líder tenga, tanto para saber reconocer las competencias que cada integrante tenga, asignar roles, lograr la participación y aprendizaje en lo que se hace.

Aún así, la idea del líder único se desplaza para dar paso a turnar dicho rol, lo que sería conveniente realizar cuando se ha sobreexplotado la función para un mismo

participante, situación que sanaría y fortalecería el colectivo, pondría en juego las habilidades del resto de compañeros cuando les toque asumir la función y se tendría oportunidad de crecer en experiencias desde las dos perspectivas, como dirigente o equipo.

Además de dar respuesta a la pregunta de investigación y señalar tres líneas de investigaciones futuras, se detectaron otros hallazgos, como lo son los beneficios que resulta de trabajar como una Comunidad de Práctica, se localizó lo siguiente:

ƒ El crear nexos con otras CoPs es un trabajo profesional enriquecido por la experiencia de expertos en las áreas débiles de la CoP.

ƒ Los significados manejados en una CoP no solo se amplían para quienes lo reciben, sino que, al compartirlo, se crea una negociación entre los dos miembros que potencian otro significado.

ƒ Las historias de aprendizaje en una CoP, además de fungir para aprender por un lado o apoyar por otro, tienen la función de crear, cosificar.

ƒ La empresa conjunta de una CoP permite que el rol de líder no se individualice a una personalidad, sino en el reconocimiento de las

habilidades específicas, se puede turnar la comisión de guía u organizador, al miembro que le corresponda dirigir la actividad.

ƒ En una CoP se aprende de los demás en la práctica.

Sin lugar a dudas, el trabajo que Wenger (2001) ha propuesto en la determinación del concepto Comunidades de Práctica, lleva a una revolución no sólo de la didáctica o metodología, sino que incide en la evaluación y en la perspectiva de las formas en que el alumno aprende. Aplicar la fundamentación de las CoP en las aulas, generaría alivio a muchos estudiantes a los que se les hace creer que, por no responder a una actividad de manera individual, no son aptos o están predestinados a resultados mediocres.

Tal como explica Wenger (2001), la forma en la que se resuelven las situaciones en la vida real genera un fortalecimiento a la autoestima; todos son valiosos por lo que hacen, pero además, se aprende a trabajar en la diversidad, a reconocer cómo los que son diferentes colaboran en la tarea a partir de sus especializaciones o experiencias.

Reconocer dicho beneficio de trabajar a partir de una CoP sería trabajar en uno de los retos de las sociedades actuales, la integración de los individuos, el respeto a los diferentes y el trabajo por un bien común a través de un acuerdo socializado.

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Apéndice 1

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