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Diez años después de adoptada la Política Nacional de Humedales Interiores de Colombia, no existe inventario ni caracterización de estos ecosistemas, toda vez que su implementación quedó a la voluntad de las entidades encargadas de darle cumplimiento a las acciones propuestas y hasta ahora no se han generado instrumentos efectivos de regulación y reglamentación que posibiliten su ejecución.

La política no define claramente el responsable y el plazo para establecer los parámetros que deben tener en cuenta las CARs y las CDS en el proceso de caracterización y descripción de los humedales y por eso a la fecha no se cuenta con este documento base para la formulación de los planes de manejo y la vinculación de los humedales al proceso de ordenamiento ambiental y territorial.

El Ministerio y los Institutos de Investigación no han formulado un Plan de Trabajo para identificar las especies amenazadas en los humedales y promover la formulación de estrategias o planes de manejo para la recuperación de sus poblaciones; tampoco se ha creado el espacio para que las Autoridades Ambientales Regionales ni Parques Nacionales participen en esta tarea.

Se registra poco desarrollo en la ejecución de proyectos de introducción o trasplante de especies de flora o fauna en humedales, la mayoría de las Autoridades Ambientales no registra avances, situación similar ocurre con la gestión de las Corporaciones en medidas de monitoreo, seguimiento y control sobre los posibles impactos de las especies invasoras en los ecosistemas naturales, incluidos los humedales.

En una gestión conjunta del Ministerio de Ambiente, el Ministerio de Educación Nacional y los Comités Interinstitucionales Locales en Educación Ambiental, se ha logrado la inclusión de los temas relacionados con humedales en el componente de educación y participación ambiental, fortaleciendo Comités Técnicos Interinstitucionales de Educación Ambiental (CIDEA) y acompañando los PRAE de 14 departamentos.

En investigación no se identifican acciones coordinadas entre las autoridades ambientales, los Institutos y demás instituciones públicas del orden nacional, regional y local para el aprovechamiento de la información de base con que cuentan estas entidades.

Aunque la Política recoge las estrategias y lineamientos planteados desde la Convención RAMSAR para la conservación y el uso racional de los humedales en todos sus aspectos, no ha existido la voluntad de gobierno para crear y reglamentar el funcionamiento del órgano de coordinación y concertación (Comité Nacional de Humedales) y por eso la gestión es desarticulada y no hay instancias permanentes de desarrollo, seguimiento y evaluación.

Las estrategias, líneas programáticas, metas y acciones de la Política Nacional de Humedales, siguen siendo hoy buenas intenciones plasmadas en papel y mientras tanto los humedales del país continúan soportando las consecuencias derivadas de la ausencia de gobierno y la falta de instrumentos legales, financieros y técnicos para que las instituciones regionales y locales junto con las comunidades beneficiarias se apropien del territorio y trabajen mancomunadamente y con visión integral en la conservación y el uso racional de los bienes y servicios que ofrecen los humedales.

El ejemplo que mejor ilustra lo que ha sido la implementación de la Política Nacional de Humedales Interiores, es el complejo de humedales Fúquene, Cucunubá y Palacio, donde no se evidencia la gestión ambiental frente a las estrategias planteadas para la recuperación de este importante ecosistema lagunar, pese a la cantidad de recursos comprometidos en su recuperación.

En el periodo 2007-2011 se han invertido cerca de $30.000 millones en el complejo de humedales Fúquene, Cucunubá y Palacio, en proyectos concebidos para el desarrollo de las estrategias del CONPES 3451 de 2006, sin embargo, los resultados de tales inversiones no son visibles y por el contrario, el deterioro del ecosistema es progresivo y las consecuencias cada vez más catastróficas tanto para el complejo de humedales y su biodiversidad como para los sectores productivos y la comunidad asentada en la cuenca.

Frente a los resultados en la implementación de la Política Nacional de Humedales y de las estrategias del CONPES 3451 en el complejo lagunar Fúquene, Cucunubá y Palacio, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible está en la obligación de revisar las medidas de conservación y recuperación propuestas, para garantizar que la construcción de embalses para la regulación hídrica esté debidamente soportada y focalizada hacia la conservación y recuperación del ecosistema y que no represente una amenaza para el complejo lagunar y para las comunidades que se benefician de sus bienes y servicios.

La revisión y ajuste de la Política Nacional de Humedales Interiores de Colombia, debe ser incluida en la agenda del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible como una prioridad, y en esa tarea es preciso redireccionar las metas y

acciones formuladas en el 2001 con el fin de construir una política pública para humedales alcanzable y realizable en el corto y mediano plazo, incorporando elementos claves para garantizar su implementación, tales como la inclusión de los actores territoriales y locales, la integralidad de sus estrategias con las agendas ministeriales de los demás sectores, la revisión legal y la expedición de la reglamentación que la hagan viable, incluir plazos para el logro de las metas y de las acciones, determinar responsabilidades, responsables y sanciones por el incumplimiento de compromisos, entre otros.

La introducción de especies en los humedales, brinda oportunidades de expansión a nivel productivo y es viable este proceso de colonización desde el punto de vista biológico y ecológico, siempre que se implementen controles efectivos tales como seguimiento permanente del comportamiento de la especie introducida y de las nativas. El problema radica en la ausencia de estudios previos o de análisis puntuales y oportunos para evitar que la introducción de especies se convierta en invasión, lo que se traduce en una plaga para el resto de especies que comparten el mismo hábitat.

El Plan Nacional de Desarrollo contempla el tema de conservación de humedales únicamente para los sitios RAMSAR y no se tienen acuerdos institucionales para realizar acciones concretas en pro de estos ecosistemas lo que demuestra que la conservación y el uso racional de los recursos presentes en los humedales del país no es una prioridad para el Gobierno Nacional, posición que se refuerza con la revisión de las cifras que se asignan en el Presupuesto Nacional para la gestión en los humedales interiores.

En términos de cooperación internacional, aunque el Ministerio cuenta con aproximadamente 30 fuentes de cooperación multilaterales, ninguna está focalizada específicamente a la financiación de proyectos para la implementación de la PONHIC, algunos recursos han sido destinados a financiar aspectos puntuales en humedales declarados como sitios RAMSAR.

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