El Liderazgo Femenino en Contextos de Pobreza, específicamente en los Microcampamentos urbanos de la Región Metropolitana, es un fenómeno que ha estado presente de distintas maneras a lo largo de la historia de nuestro país. Sin embargo, las transformaciones históricas, particularmente orientadas al posicionamiento y valoración de la mujer en la sociedad, han dado pie a que sea un fenómeno que cada vez tiene mayor valoración social, esto porque se reconoce que el rol que cumplen las mujeres para sus comunidades, es fundamental a la hora de pensar transformaciones complejas de gran repercusión, no sólo a escala del Microcampamento, sino para la sociedad en general.
62 Según los hallazgos obtenidos a partir de esta investigación, se observa que las mujeres que habitan en microcampamentos cumplen con las características necesarias para ser catalogadas como líderes, en donde sobresalen sus ansias por transformar el contexto lleno de carencias de oportunidades y materiales en los cuales habitan.
En función de los objetivos diseñados para la presente investigación, se observa que el estilo de liderazgo que ejercen, parte de la base de incluir entre sus objetivos de vida, los objetivos de una comunidad entera, reconociendo que el trabajo que realiza cada cual es importante y responde a aspiraciones personales principalmente orientados al bienestar de sus familias, pero que sólo será alcanzado en la medida de que todo su entorno sea parte de él, en donde todos como comunidad puedan ser parte y ser acreedores del resultado que buscan. De esta manera, se destaca la capacidad que tienen las mujeres de movilizar a sus comunidades, incluso cuando sus microcampamentos no muestran el mismo interés por cambiar su situación de pobreza, debido a la desesperanza aprendida a la cual se han visto enfrentados en innumerables ocasiones. Este punto no deja de ser relevante, ya que se observa que en contextos de pobreza, suele sobresalir el sentido de comunidad, haciendo de los objetivos personales, metas comunitarias.
Haciendo un breve resumen de las características que hacen que las mujeres sean líderes dentro de sus comunidades, se destaca su sentido de responsabilidad social, su visión de futuro, sus habilidades comunicacionales, el interés por fortalecer sus habilidades sociales, su perseverancia pese a continuos “fracasos”, su capacidad de activar redes en beneficio de sus comunidades, su creatividad para generar estrategias para ser escuchadas, ser entusiastas a la hora de enfrentar desafíos, entre otras. Muchas de estas características pueden ser innatas a sus personalidades, pero también, se reconoce que las mujeres líderes tienen la capacidad de buscar nuevas áreas donde formarse para fortalecer sus habilidades. De esta manera, participan activamente en distintos proyectos, con el fin de aprender nuevas cosas que fortalezcan el trabajo que realizan en pro de sus familias y comunidades.
A la hora de hacer un balance sobre cuáles son sus motivaciones para transformar su situación y así ejercer su liderazgo, se destaca fuertemente la presencia de sus hijos como motores que las impulsan al cambio. Esto puede parecer obvio, sin embargo, es necesario considerar este componente
63 a la hora de proponer intervenciones por parte de las instituciones que trabajen en estos contextos de pobreza y vulnerabilidad social, ya que en la medida de que se considere explícitamente que la mujer no sólo vela por sí misma, sino que gran parte de sus triunfos pasan por las cosas que logran sus hijos, se pueden proponer intervenciones que beneficien directamente a ambos sujetos.
Frente a la sobresaliente participación femenina en comparación a la masculina, no deja de parecer curioso que ellas no consideran que necesariamente se deba a un desinterés de parte del género masculino por participar, sino que responde a que el rol del género masculino dentro de este contexto, es de proveedor, por lo tanto, sienten que el rol que les corresponde a ellas, es complementar las labores de la casa, con proyectos que puedan mejorar el bienestar de toda la familia.
Otro ámbito importante a destacar es que las mujeres son conscientes del valor que tienen sus acciones y por ello las ponen a disposición de sus comunidades. Esto porque cuando se reconocen las habilidades que se poseen, se pueden poner a disposición de otros para alcanzar los objetivos comunes. No se trata de que estas mujeres hagan todo (ya que no todos somos buenos para hacer todo), sino de que cada cosa que hacen, la hacen de la mejor manera posible. Por ejemplo, una de las mujeres entrevistadas señala que ella es muy tímida, pero sabe que ella es buena para exponer ideas ante otros, así que cuando su comunidad le pide que los represente, ella deja de lado su timidez y se pone a en disposición de su comunidad. Lo anterior, está relacionado íntimamente con la responsabilidad que manifiestan tener todas las mujeres con ellas mismas y ante sus comunidades, ya que parte fundamental del liderazgo, es reconocerse como parte del “problema” o situación a transformar. De esta manera, sólo existen transformaciones en la medida de que cada cual se haga responsable de las acciones que realice.
Todos los actores involucrados en esta investigación, concuerdan en que las mujeres que ejercen liderazgo son fundamentales para las transformaciones sociales que se persiguen. Las mismas mujeres, reconocen que si es que ellas no lideraran ciertos proyectos dentro de sus comunidades, es altamente probable de que “nadie hiciera nada”. Por lo que ellas toman como una responsabilidad el encargarse de movilizar a las personas, ejecutar proyectos, solicitar y generar recursos entre otras, no sólo por el bien de ellas y sus familias, sino por toda la comunidad.
64 Así mismo, las comunidades de los Microcampamentos reconocen en su mayoría, que existen líderes que los impulsan a mejorar sus condiciones de vida, que los involucran en distintos proyectos, o sea, que los movilizan para conseguir objetivos en conjunto.
Por otra parte, Fundación Trabajo en la Calle reconoce que las mujeres son las que participan mayormente en sus intervenciones, pero está relacionado a que las intervenciones propuestas -aunque no intencionalmente-, están diseñadas en su mayoría para captar el interés femenino, por lo que por medio de ellas, esperan que los resultados a los que aspira cada proyecto de intervención, sean replicados a toda la comunidad. De esta manera, se reconoce que las mujeres son la puerta de entrada al Microcampamento y por medio de ellas se pueden alcanzar las transformaciones esperadas. Está claro que este fenómeno está influenciado por la situación de pobreza en la cual se constituye. Sin embargo, es necesario una vez más dar cuenta de cómo ésta influye en el fenómeno. Frente a esto, se visualiza que el ejercicio de liderazgo por parte de estas mujeres, está limitado físicamente casi de manera exclusiva, a su casa y al Microcampamento en el cual habitan. Esto porque, el fenómeno de los microcampamentos no sólo es invisible ante gran parte de la sociedad, sino además, es sujeto de una fuerte exclusión, lo que trae consigo que las mujeres se refugien y aíslen dentro de cada Microcampamento. Por supuesto, que esto está relacionado a más de un factor, pero con esto queda en claro que es de suma importancia activar redes sociales que les permitan a las mujeres desenvolverse en otras áreas, ya que el capital social que hay en ellas es alta calidad. De esta manera, si se ampliaran los espacios en los cuales estas mujeres puedan ejercer su liderazgo, se podrían fortalecer aún más sus potencialidades innatas y así transformar la compleja realidad en la cual viven.
En cuanto al rol que ocupan las mujeres líderes dentro de sus familias y comunidades, se destaca una vez más que son ellas quienes lideran y son responsables en gran medida de los “pequeños/grandes” logros de sus microcampamentos. Por lo general, declaran tener una buena relación con sus vecinos. Sin embargo, en ocasiones se enfrentan con sus vecinos para cumplir los objetivos que se imponen para mejorar el bienestar de sus comunidades.
El fenómeno del liderazgo femenino en contextos de pobreza, al igual que el de los microcampamentos, está en un proceso de visualización, por lo cual todos los hallazgos en la materia permitirán conocer más aspectos de este,
65 para así intervenirlo de acuerdo a sus particularidades. Conocer por ejemplo, cuál es la visión que tienen las mujeres de sí mismas, sus comunidades y las instituciones que intervienen en ellos, es un primer paso para dar cuenta de cómo se aborda el fenómeno actualmente y cómo se pueden pensar nuevas intervenciones.
Para seguir en el camino de la visualización de este fenómeno, es necesario plantearse nuevos interrogantes que profundicen lo conocido hasta el momento, en donde las voces de los sujetos sean protagonistas a la hora de construir el fenómeno y dar paso a nuevas intervenciones. De este modo, sería interesante conocer por ejemplo, ¿Cuáles son sus aspiraciones de vida? ¿Cómo es su relación con el barrio, con su entorno cercano? ¿Cómo es su relación con el espacio público? entre otras.
Es importante reconocer, que a pesar de que este fenómeno es invisible para gran parte de la sociedad, por lo que existen escasos esfuerzos por abordar el fenómeno, las personas que habitan en ellos si se movilizan para transformar sus propias realidades, liderados en su mayoría por mujeres que hacen de sus objetivos personales, metas de transformación comunitarias.