El objetivo de este proyecto era generar una guía que pueda aplicarse a los Centros Deportivos para obtener ahorros económicos sobre sus consumos energéticos. Se han dividido estos consumos en dos, los ahorros debido al consumo eléctrico y los consumos debidos al ahorro térmico.
En cuanto a los ahorros eléctricos, se ha demostrado que con un pequeño esfuerzo administrativo y sin inversión alguna se pueden obtener importantes ahorros provenientes de la renegociación de contratos, elección de tarificación apropiada y, sobre todo, la revisión de las potencias contratadas.
Sin duda la correcta interpretación y análisis de las facturas facilitan una importante información que correctamente tratada puede acarrear importantes ahorros. Tanto la renegociación de contratos como la selección de tarifas parten de la curva de consumo energético establecido por las necesidades del centro y, como se ha mostrado en los casos prácticos, pueden reportar un ahorro de entre un 3% y 7,5 % sobre el consumo anual.
En cuanto al ajuste de potencias, éstas suelen estar desajustadas y siempre se puede ir ajustando conforme a la demanda que presenta el edificio, tan solo se debe realizar de forma anual un pequeño estudio de las facturas, sobre las cuales se puede obtener toda la información necesaria para realizar los ajustes, que en función de la contratación inicial, y dependiendo de las recomendaciones del instalador eléctrico, puede rondar entre el 10 % y 15 % respecto al término potencia, que supone un 25% del total de la factura eléctrica.
Las facturas también serán las encargadas de indicar si hay exceso de consumo de energía reactiva, que es otro de los focos de sobrecostes. La instalación de baterías de condensadores es una medida sencilla y bastante económica que producen ahorros inmediatos. En la mayoría de las ocasiones tienen un periodo de retorno de la inversión inferior a un año. Como ejemplo se puede tener en cuenta el caso práctico expuesto en el que se amortizaba el equipo en tan solo tres meses.
Otras medidas de ahorro energético suponen un coste de inversión superior que también conllevan un periodo de amortización mayor. Este caso es el de la sustitución de la tecnología del alumbrado. La tecnología led ha avanzado mucho en estos últimos años. Esto ha supuesto una mayor competitividad entre los diferentes suministradores de este tipo de equipos, lo que ha producido que en la actualidad los precios de estos
equipos sean mucho más bajos respecto a años atrás, lo que supone un atractivo foco de inversión. Pese a este ajuste de precios, sigue habiendo equipos que por su poco uso y sus necesidades de consumo siguen siendo más ventajosos, desde el punto de vista económico, en otro tipo de tecnologías, por lo que es interesante analizar con calma las necesidades ciertas de iluminación antes de embarcarse en una sustitución integral de las lámparas. Tras un buen análisis se pueden obtener ahorros, como en el caso práctico tratado, con los que amortizar la instalación de estos equipos en un año y medio y reportar un ahorro de 6.739,37 € durante los otros tres años y medio más de vida que presentan los equipos a instalar.
Cerrando el apartado eléctrico, hay otras medidas de menor calado que dependen de un buen sistema de control centralizado el cual permita el accionamiento de bombas de recirculación, climatización, encendido y apagado de alumbrado,… En el mercado existen multitud de herramientas de software pre-configuradas para realizar estas tareas. Su coste depende principalmente del número de señales que se quieran implementar, pero suelen ser inversiones con un rápido retorno y además consiguen una función adicional a la económica, que es aumentar la sensación de confort del usuario.
El otro apartado relacionado con los ahorros energéticos trata de las medidas encaminadas al ahorro térmico, identificado principalmente con el consumo del gas a través de calderas.
Siendo las calderas el principal generador de calor para el Centro Deportivo se debe comprobar que realmente son equipos eficientes. En la mayoría de los Centros estudiados las calderas son atmosféricas, cuyo rendimiento es el más bajo comparando con las otras tecnologías asociadas al gas natural que son las calderas de baja temperatura y las calderas de condensación. Estas últimas son las que mejor rendimiento presentan, también su precio es el más elevado. Tras realizar la comparativa en uno de los centros estudiados se ha comprobado que para el consumo de gas que requieren este tipo de Centros Deportivos, en los que deben climatizar áreas con gran demanda térmica, como son Piscinas y Spa, la solución más rentable a medio plazo es la instalación de estas calderas de condensación, las cuales presentan un rendimiento de hasta 109%. Esta inversión es bastante elevada ya que no solo hay que adquirir la nueva caldera, sino que hay que ajustar la sala de calderas a las necesidades de la nueva tecnología lo que produce costes adicionales. Aún así, tomando como referencia el caso práctico, el retorno de la inversión es de 4,29 años para una inversión
de 126.812,64 € con ahorros estimados anuales sobre el consumo de gas de 29.564,39 €.
Tan importante es vigilar una óptima producción del frío y el calor como controlar sus pérdidas innecesarias. Con el fin de evitar estas pérdidas innecesarias también se han propuesto una batería de acciones, de pequeñas inversiones, que permitirán conservar de forma óptima la envolvente térmica del edificio a través de un correcto mantenimiento de los elementos existentes o con la incorporación de mejoras como cortinas de aire, sensores de movimiento,….
El área del centro donde mayor consumo de calor se produce es el área acuática, tanto para aclimatar según la normativa el aire, como para disponer el agua de los vasos a la temperatura reglamentaria. Siendo el principal foco de consumo también es el principal foco en el que se puede ahorrar sobre el consumo. Tras cuantificar las pérdidas de calor relativas al agua se concluye que la mejor medida de ahorro es la instalación de una manta térmica en las horas que no hay uso de los vasos, aunque antes hay que analizar la forma de colocación diaria de la misma para no gastar lo ahorrado en el consumo térmico en mano de obra para la colocación de dicha lona. Ampliando este estudio para los vasos de compensación podemos contribuir con el ahorro energético eliminando las pérdidas de estos vasos suplementarios.
Indirectamente este ahorro en los vasos de piscina también permitirá ahorrar en electricidad, ya que la deshumectadora trabajará menos horas debido a que en las horas en las que estén colocadas las lonas habrá una menor cantidad de humedad en el ambiente, siendo más fácil mantener por debajo del 65% la humedad en el ambiente que es la máxima permitida por la normativa vigente.
El otro foco de consumo de climatización se refiere a la optimización del mantenimiento de las condiciones ideales de temperatura y CO2 en las salas de actividades dirigidas, en las que durante prácticamente todo el año se demanda aire frío, debido a la gran carga metabólica producida por los asistentes de las clases que se imparten. En el proyecto se han indicado las características principales de los diferentes tipos de tecnologías aplicables a la producción de frío y gestión del aire. En base a los requisitos que exige este servicio, y al perfil del tipo de aire que se necesita, se han enumerado las ventajas e inconvenientes de estos sistemas. Existen una infinidad de variedades en cuanto a las configuraciones dentro de cada sistema expuesto. Lo que sin duda hay que tener presente a la hora de seleccionar cualquiera de ellos es la necesidad de trabajar durante grandes periodos de tiempo en modo Free-cooling, poco uso de calor e importante regulación de temperatura en función de cada momento.
Como se mostró en el apartado 4.5., la recomendación desde el punto de vista de ahorro energético es: Sistemas Centralizados, RoofTop y finalmente VRV.
Con todas estas recomendaciones se espera poder obtener un Centro Deportivo más sostenible desde el punto de vista económico y medio ambiental con un consumo responsable de la energía, además de obtener unas prestaciones técnicas ajustadas a las necesidades reales y particulares de la actividad deportiva, con el fin de que los usuarios disfruten de una experiencia deportiva satisfactoria.