4. MARCO LEGAL
4.3. Otras ayudas
4.3.3. Conclusiones
Para terminar, analizado el marco legal que pretende facilitar el acceso de la mujer al mercado laboral; a la vista, asimismo, de las tendencias que previsiblemente se den en los próximos años; podemos afirmar que la normativa ha cumplido con creces sus objetivos. De continuar las tasas de crecimiento económico que se dan en nuestro país durante los próximos años, el empleo, y fundamentalmente el empleo femenino, aumentara de forma sostenida.
Esta incorporación ha sido además en todos los sectores, inclusive aquellos considerados tradicionalmente para los hombres, la tendencia de 10 nuevos empleos femeninos por cada 100 masculinos, en el sector de la construcción, que previsiblemente se de en los próximos años, e incluso aumente, constituye un clarísimo ejemplo de penetración de la mujer en un sector tradicional del hombre. Unido a este
hecho, determinados sectores, entre los que destaca la sanidad y educación, con fuerte presencia femenina, han visto aumentar extraordinariamente el peso de la mujer, hasta punto de correr el riesgo de convertirse en sectores femeninos, lo que podría dar lugar a cuestionarse, si en estos sectores la discriminación positiva de la mujer, no por sus otras condiciones agravantes como la edad, sino única y exclusivamente por su condición femenina, constituye un elemento de discriminación del hombre respecto de la mujer.
Como vimos también en el capitulo de relación entre crecimiento económico y empleo, existe una gran correlación entre dichas variables, y los mayores crecimientos del empleo se dan en el sector servicios, con una gran participación de la mujer. Se da la circunstancia además que la mujer se ha incorporado en casi todos los subsectores que hemos venido analizando, mientras que el crecimiento de la masa asalariada masculina lo ha sido en función de sectores muy concretos, perdiendo peso en muchos de los demás. Así, por ejemplo, el sector de la construcción has actuado como gran polo de atracción para el empleo del hombre, por lo que una crisis de este sector puede llevar el desempleo masculino hasta niveles muy elevados. Como vimos en el análisis de la evolución de la población ocupada, en la crisis del 92 al 94, la población ocupada femenina prácticamente no descendió significativamente, mientras la ocupación masculina si noto de forma muy intensa esta circunstancia de crisis.
Si nos fijamos en otros sectores, que no sean el de servicios, vemos que la mujer mejora su posición, a pesar de encontrarse en situaciones de crisis en muchos casos. Así, por ejemplo, la perdidas de ocupación en el sector agrícola, son en el caso de la mujer considerablemente más reducidos que en el caso masculino.
En la industria, la crisis de sectores tradicionalmente relacionados con el trabajo femenino, como la industria textil, o la del cuero, etc., se ven compensadas por el crecimiento de otros sectores manufactureros.
Distribución del número previsto de nuevos empleos asalariados por sexo, entre los seis subsectores con mayor peso relativo sobre el total y porcentaje acumulado
(número en miles, resto columnas en porcentaje)
MUJERES número % s/total % s/total
acumulado
Total 1.331,2
G Comercio; reparac. vehic. de motor, motocicl. y ciclom. y artíc.
personales y de uso doméstico 236,8 18,99% 18,99%
K Actividades inmobiliarias y de alquiler; servicios empresariales 185,4 14,87% 33,86%
D Industrias manufactureras 162,4 13,02% 46,88%
N Actividades sanitarias y veterinarias, servicios sociales 145,9 11,70% 58,58%
H Hostelería 123,4 9,90% 68,48%
M Educación 93,3 7,49% 75,96%
HOMBRES número % s/total % s/total
acumulado
Total 1.246,8
F Construcción 437,6 35,10% 35,10%
D Industrias manufactureras 163,7 13,13% 48,22%
K Actividades inmobiliarias y de alquiler; servicios empresariales 144,0 11,55% 59,78% G Comercio; reparac. vehic. de motor, motocicl. y ciclom. y artíc.
personales y de uso doméstico 126,7 10,17% 69,94%
I Transporte, almacenamiento y comunicaciones 113,5 9,10% 79,04% L Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria 104,8 8,41% 87,45%
Fuente: I.N.E. – E.P.A y elaboración propia
En capítulos anteriores realizamos una previsión de los nuevos empleos previstos con el horizonte del año 2007, siempre que se mantuviesen las condiciones del periodo 1997-2003. En el cuadro anterior vemos el resultado de estas previsiones, con el número de nuevos asalariados previstos, por los seis principales subsectores de cada sexo. Pues bien, de esto se puede concluir que el crecimiento del empleo femenino, es muchísimo más equilibrado que el masculino. En el caso del hombre, un solo sector, la construcción supone un 35 por ciento del empleo total previsto para dicho sexo, dos sectores casi llegan al 50% y los seis primeros sectores suponen más del 87 por ciento del empleo previsto.
Por el contrario en la mujer, el principal sector de empleo no llega al 20 por ciento del empleo femenino total, los tres primeros no llegan al 50 por ciento, y la suma de los seis primeros supera en muy poco el 75 por ciento de los nuevos empleos previstos.
Distribución del número previsto de nuevos empleadores, entre los seis subsectores
con mayor peso relativo sobre el total y porcentaje acumulado (número en miles, resto columnas en porcentaje)
MUJERES número % s/total % s/total
acumulado
Total 49,4
G Comercio; reparac. vehic. de motor, motocicl. y
ciclom. y artíc. personales y de uso doméstico 11,9 10,98% 10,98% K Actividades inmobiliarias y de alquiler;
servicios empresariales 9,4 8,65% 19,63%
D Industrias manufactureras 6,2 5,69% 25,32%
H Hostelería 5,7 5,26% 30,58%
F Construcción 3,6 3,30% 33,87%
O Otras actividades sociales y de servicios
prestados a la comunidad; servicios personales 3,4 3,17% 37,04% Fuente: I.N.E. – E.P.A y elaboración propia
Distribución del número previsto de nuevos empleadores, entre los seis subsectores
con mayor peso relativo sobre el total y porcentaje acumulado (número en miles, resto columnas en porcentaje)
HOMBRES número % s/total % s/total
acumulado
Total 108,5
F Construcción 35,7 32,87% 32,87%
K Actividades inmobiliarias y de alquiler;
servicios empresariales 20,0 18,41% 51,28%
D Industrias manufactureras 19,3 17,80% 69,08%
G Comercio; reparac. vehic. de motor, motocicl. y
ciclom. y artíc. personales y de uso doméstico 12,2 11,27% 80,35% I Transporte, almacenamiento y comunicaciones 7,5 6,94% 87,29%
H Hostelería 6,4 5,94% 93,23%
Si nos fijamos en el mismo concepto, es decir en el grado de concentración de la ocupación prevista, pero en el caso de los empleadores la situación de concentración es todavía más evidente. A la vista de la información de los dos cuadros anteriores podemos analizar esta cuestión, la mujer prácticamente toca todos los palos, se incorpora como empresaria en todos los sectores, mientras que la actividad empresarial del hombre se ve reducida a unos pocos sectores.