Gracias al desarrollo de actividades participativas con la comunidad de la vereda El Volcán, fue posible identificar algunas de las problemáticas ambientales presentes en el territorio. El trabajo de campo permitió a su vez conocer algunas de las necesidades que tiene la organización veredal para poner en marcha una pedagogía ambiental con los habitantes de la vereda, dentro de las cuales está la falta de una cartografía base de la vereda y la necesidad de hacer un reconocimiento del territorio en diferentes escalas de observación.
El equipo de trabajo pudo contribuir en la identificación y análisis parcial de dichas necesidades mediante la construcción de una cartografía base de la vereda utilizando herramientas tecnológicas de sistemas de información geográfica y mediante el uso de nuevas tecnologías con la realización de vuelos con Drone, que permiten identificar el estado de las coberturas, el recurso hídrico y la disposición de las viviendas en el territorio en tiempo real, siendo estos insumos de vital importancia para el reconocimiento y planeación del desarrollo de la vereda.
Durante el ejercicio realizado se pudo diferenciar entre el entorno "objetivo", y respecto del cual podemos hablar de cercanía o lejanía en el espacio, y el "subjetivo", es decir, aquellas realidades materiales y culturales que son reconocidas como "cercanas" vitalmente por las personas y que, por tanto, establecen su identidad, sus intereses y, en parte, sus acciones.
Por lo tanto el análisis del contexto en la vereda El Volcán, se origina en la comprensión entre la relación de sus habitantes y el reconocimiento de problemáticas socio-ambientales, el cual ha permitido identificar por una parte las realidades socio-económica y cultural a nivel municipal (visiones de organización, desarrollo y sostenibilidad, políticas para el uso y manejo de los ecosistemas como recurso, calidad de vida en relación con calidad de ambiente, participación
comunitaria en las decisiones político administrativas en torno al ambiente); por otra parte, ha fortalecido el conocimiento sobre la realidad interna de la vereda (historia, configuración del territorio, ubicación geográfica, características ecosistémicas singulares, estrategias de antropomorfización de los ecosistemas, situación administrativa y niveles de participación) y la homogeneidad o heterogeneidad de las visiones de sus habitantes hacia lo ambiental.
A partir de esto se reconoce que gran parte de las afectaciones ambientales que se observan en la comunidad campesina que habita la vereda El Volcán, son derivados de fenómenos de mayor escala, asociados a cambios en la estructura social, cultural, económica y política de su vivencia, producidos por la inserción del territorio en un sistema de uso de recursos naturales en respuesta a las necesidades de un proceso de urbanización cada vez más voraz.
Es así que las problemáticas ambientales que se identificaron en la vereda El Volcán están determinadas por tres aspectos: el primero la inconformidad por el desarrollo de proyectos e infraestructura que han afectado la dinámica cultural campesina tradicional y el incumplimiento de los planes de manejo ambiental asociados a dicho proyectos. En segundo lugar, el cambio en el modo de vida campesino y la llegada de habitantes urbanos al entorno rural y al tejido social tradicional. Finalmente, encontramos la preocupación de los habitantes de la vereda por el deterioro de los ecosistemas y los recursos, principalmente el agua y los árboles.
Es indudable que las problemáticas ambientales actuales están permeadas por la inserción del territorio y sus recursos en proyectos de interés regional y nacional tales como la ampliación de las redes de acueducto y generación eléctrica y el mejoramiento de la conectividad vial nacional. No obstante, una parte importante de los habitantes de la vereda El Volcán desconoce la relación que hay entre los cambios que vienen teniendo lugar en su territorio y los proyectos de gran escala.
Este equipo considera que el conocimiento de la influencia que tiene el entorno municipal y regional sobre la vereda debe hacerse de manera dialógica a través de distintas intervenciones: fortaleciendo la participación comunitaria, estableciendo puntos de encuentro que puedan ser socializados en la esfera municipal, con distintos niveles de cooperación y coordinando los esfuerzos educacionales de la comunidad.
Por ello, el grado de afectación que producen estas problemáticas está sujeto a intereses particulares y relaciones de poder, a partir de las cuales dichas situaciones son más fuertes en la medida en que vulneran el acceso de las familias a los recursos y mientras menor es la capacidad de reacción para mitigar su impacto (bien sea por falta de recursos económicos para solventarlo o por la poca inserción de los individuos en los grupos de toma de decisiones).
Por otro lado, están los mitos y símbolos, trascendentales para determinar un amplio abanico de intereses e identidades asumidos dentro del territorio actual, muchos de ellos permeados por un entorno en el que se tiende a recibir (consumir) y a problematizar lo que llega de otras partes (noticias, dinámicas económicas, globalización...) antes que analizar fenómenos locales que al ser considerados como cotidiano, se hunden en un mar de costumbre. Es así que lo cercano y lo exótico se encuentran incluidos dentro del entorno subjetivo de los habitantes de la vereda y por ende, es deseable que a partir de allí se amplíe el ámbito de la acción en torno a las realidades individuales y colectivas más sentidas.
En cuanto al contexto sociocultural se reconoce como parte de la dinámica en el que transcurre y acontece el hecho cotidiano que influye e incide poderosamente en las problemáticas socio-ambientales. Esta situación tiene lugar siempre en el seno de la vida social, relacionándose en dicho contexto todos los sujetos que
intervienen en procesos de organizatividad y construcción de colectivos, que establecen las redes de relaciones que configuran identidades.
La visión más simple de las problemáticas ambientales parte de los desequilibrios en el relacionamiento entre el hombre y el ambiente, pero en la medida en que se evalúan los ámbitos en que dicha relación se desarrolla es posible identificar que dichas situaciones dependen de una red más compleja de factores. En términos positivos se espera que al terminar el proyecto la comunidad haya adquirido algunas herramientas para dar respuesta a esas situaciones partiendo del análisis de las problemáticas e implicando a los diversos sectores cercanos y lejanos que configuran la comunidad que posee vínculos con el recurso ambiental y con el territorio.
De acuerdo con los resultados el equipo investigador, sugiere la importancia de fortalecer las reuniones de comunidad como el principal espacio participativo identificado. Tanto la Junta de Acción Comunal como la Asociación de Usuarios del Acueducto en calidad de responsables de estos espacios de reunión son los llamados a propiciar espacios de análisis y discusión de las problemáticas ambientales en el territorio y con base en las características del tejido social veredal.
Además, es necesario reconocer y empoderar el rol de la educación formal (escuela) como escenario para la educación ambiental de los más pequeños, donde profesores y padres de familia propendan por una formación ambiental holística de niños y niñas.
Es necesario que la comunidad se vincule en los procesos de organización veredal con el marco político administrativo municipal es un factor importante para la búsqueda de soluciones a problemáticas concretas. Una comunidad cerrada al contexto local y regional en el que está inserta no facilita a sus miembros la
construcción de aprendizajes funcionales o la toma de posición ante fenómenos que pueden ser de fácil manejo.
La comunidad de la vereda El Volcán no puede funcionar como tal sin tener una visión y una misión colectiva, y el cumplimiento de dicha misión no puede lograrse sin problematizar sobre el contexto social que la rodea y sin el reconocimiento de los fenómenos a mayor escala que presionan las dinámicas locales y hacen conflictivo el relacionamiento con el ambiente. Como líneas de acción participativas se recomienda trabajar en tres aspectos fundamentales: 1. El fortalecimiento del tejido social de la Vereda El Volcán en torno al territorio. 2. El desarrollo de propuestas locales para la recuperación de servicios ecosistémicos asociados al recurso hídrico y 3. Interlocución entre la organización veredal y la administración municipal y otras entidades del orden regional (corporación autónoma regional y Acueducto de Bogotá) para dar a conocer las problemáticas ambientales actuales y hacer una veeduría para que éstas no evolucionen a conflictos o sean generadoras de nuevas problemáticas.
Es necesaria la búsqueda del origen e historia de los conflictos en la comunidad, estableciendo estrategias que propendan al fortalecimiento del tejido social, a través del empoderamiento de líderes comunitarios que manejen las preocupaciones de los usuarios de manera horizontal, para que haya una participación real y este tejido se preserve y fortalezca con el tiempo.
Se espera contar con la participación de todos los habitantes de la vereda para que estos velen por el respeto de sus derechos a través del control social, como mecanismo de regulación para la organización, que asuman sus deberes ambientales a la luz de visiones más amplias que la mera instrumentalización de los recursos disponibles. De forma paralela, es necesaria la corresponsabilidad y el cumplimiento de los compromisos establecidos con y en favor de los ciudadanos en
los planes, programas y proyectos en el campo ambiental por parte de entidades de mayor escala de acción como la Alcaldía de la Calera, la Empresa de Servicios públicos y la Empresa de Acueducto de Bogotá.
Dentro de las recomendaciones que este equipo se permite dar están las siguientes: 1. Es importante que las organizaciones veredales utilicen sus espacios participativos para hacer un fortalecimiento permanente del tejido social y el análisis de las problemáticas socio-ambientales que los aquejan.
2. Se recomienda hacer un análisis jerárquico de las problemáticas para identificar la incidencia de políticas, planes, programas o proyectos del orden regional y nacional sobre éstas.
3. Mejorar los mecanismos de participación de los representantes de la vereda en los espacios de participación municipal y regional para dar a conocer las problemáticas ambientales existentes y exigir el cumplimiento de los compromisos de las entidades con las comunidades.
4. Se propone la creación de un observatorio ambiental como escenario de participación a través del cual se evalúe la evolución de las problemáticas ambientales existentes y se diseñen estrategias para prevenir nuevas problemáticas.
Fotografía 11 Evidencias del acompañamiento y el apoyo a la gestión
Acompañamiento al taller de árbol de problemas en el marco de la construcción participativa del nuevo Plan Básico de Ordenamiento Territorial de La Calera.
Acompañamiento a las Asambleas de la Asociación de Usuarios del Acueducto.
Acompañamiento a la gestión de los talleres con la CAR en reunión de Junta de Acción Comunal
Acompañamiento a la asamblea de la Asociación de Usuarios del Acueducto para discutir la fórmula para calcular la tarifa básica del servicio de acueducto.