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El estudio demuestra que existe una correlación entre la violencia y emprendimientos de mujeres. La violencia física, psicológica, sexual y/o financiera afecta el crecimiento y sobrevivencia de sus emprendimientos. Se obtiene que, en promedio, al año una emprendedora de la quinta región, que sufre violencia, pierde $1.189. 092. En 2016 había 709.933 emprendedoras. Al extrapolar la cifra de emprendedoras que sufren violencia en el último año encontrado en este estudio (53,75%), a nivel país, se encuentra que al año se está dejando de obtener $415.585.513.574, lo que equivale un 0,23% del PIB de Chile del año 2017. La violencia contra la mujer (VCM) no sólo afecta directamente a la mujer violentada, sus familiares y cercanos, sino que también tiene una repercusión importante en el crecimiento del país.

Se ha encontrado que el emprendimiento también es causa de violencia (40% de las emprendedoras), en donde la pareja muestra descontento por ver a la emprendedora destinando tiempo a su emprendimiento (34,55%) y/o presenta celos al verla hablar con clientes o proveedores, en los últimos 12 meses. Esto último, se cree que ocurre (en base a los comentarios recibidos en la encuesta), porque a la pareja le disgusta que la mujer “deje de lado” a sus hijos o la casa, pero se podría especular sobre el real trasfondo de esta situación. Por ejemplo, podría ser que a las parejas les incomoda que la mujer se realice.

La violencia que más se da, es en el contexto crediticio (por sobre violencia en el hogar y violencia en el contexto laboral). Este tipo de violencia lo han experimentado el 50,44% de las emprendedoras que confesaron haber sufrido violencia, en los últimos 12 meses. Los hechos que se han dado con mayor frecuencia en el período de tiempo, es que la pareja se ha enojado porque emprendedora obtiene mayores ingresos, pareja ha incumplido

73 obligaciones con familia/hogar, teniendo la emprendedora que destinar el monto del crédito a cubrir lo anterior (9.09%) y finalmente que emprendedoras han tenido que pedir la autorización de su pareja o ex pareja para conseguir algún crédito (9.09%). Con respecto a esto, el hecho que la pareja se enoje por obtener un ingreso menor al de la emprendedora, genera que las emprendedoras prefieran estancar el crecimiento de su emprendimiento para que pareja no se sienta disminuida.

En los últimos 12 meses, el tipo de violencia más frecuente es la violencia psicológica (21,82%), seguido de la violencia financiera (20%), violencia física (9,09%) y sexual (3,64%). Esto viene a apoyar lo encontrado en la “Encuesta Nacional de Victimización por Violencia Intrafamiliar y Delitos Sexuales” realizada por GFK Adimark en 2013, en donde la violencia psicológica era la más frecuente. Hay que tener cuidado con la violencia psicológica, ya que esta no es visible y va mermando poco a poco a mujer, haciendo que su autoestima vaya decayendo cada vez más.

Las recomendaciones son las siguientes:

Política pública (Ministerio de Educación y Ministerio de la Mujer y

Equidad de género)

El Ministerio de Educación debería incluir en la maya curricular de los colegios desde cuarto año básico en adelante, educación sobre lo importante que es el respeto hacia las personas (en este caso pondré énfasis en el respeto hacia las mujeres). La idea surge con base en el supuesto que un niño de entre 9 a 12 años comprende una asociación básica de un cierto conjunto de normas de comportamiento y un grado de jerarquización en su propia familia. Además, una ventaja de trabajar con niños de esta edad es el hecho que dado que aún no comprenden en su totalidad las normas sociales no se ven impulsados a modificar

74 sus respuestas en base a lo que debería ser más que a lo que en realidad es, a comparación de un adulto (Jiménez et al. 2013). Se podría poner en práctica lo que plantea Jiménez (s. f.), en donde se trabajaría con el reconocimiento de abusos psicológicos, autopreservación, desarrollo de la autoestima, expresión emocional, resolución de problemas sin violencia, autoafirmación de derechos humanos, intolerancia a la violencia. En complemento, el Ministerio de la Mujer y equidad de género, trabajaría con el Ministerio de Educación facilitando la información. También se cree interesante que se trabaje el “amor propio” en niñas y niños.

El Ministerio de la Mujer y Equidad de género debería destinar recursos para realizar un estudio que abarquen emprendedoras de cada región de Chile, con una muestra representativa por cada región del país, porque se deja claro que la violencia afecta negativamente a emprendimientos de mujeres violentadas, pero sería interesante conocer la cifra total que se pierde al año por esto, y que porcentaje representa del PIB del país.

Crear propaganda en televisión, radio y en redes sociales, en donde se muestren videos e infografía sobre distintas situaciones de violencia, que impacte al televidente. Debería incluir un número de contacto para que la misma persona violentadas o testigos de ella puedan llamar, para que SERNAMEG y/o carabineros puedan interceder.

En base al estudio, se encontró que el hecho que mujeres de la quinta región emprendieran, generaba cierto nivel de violencia, por lo tanto, sería interesante que realizaran estudios de si efectivamente el hecho de que mujeres con pareja comiencen a emprender, genera violencia, y cuantificar este impacto.

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Instituciones que vinculan mujeres y emprendimiento

Crear un “Banco de mujeres” como el que existe en Finlandia para pasíses en vías de desarrollo, en donde se buscan formas reales y eficaces para mejorar la situación y el modo de vida de las mujeres de los países en vías de desarrollo. La fuerza de la organización reside en la participación activa de voluntarios, socios y donantes de los grupos locales de Finlandia.

En los países en desarrollo, para las mujeres es prácticamente imposible recibir un préstamo para estudiar o abrir un negocio. Para los bancos, el margen de beneficio es demasiado bajo. La organización ayuda a las mujeres desde el principio, lo que impide a los funcionarios corruptos aprovecharse de ellas (Ministerio de Asuntos Exteriores, 2014).

Lo anterior podría realizarse en la región de Valparaíso con donaciones de empresas chilenas o extranjeras, personas naturales, gobierno, entre otros. Esto permitiría que las emprendedoras tuvieran acceso a financiamiento en las primeras etapas de vida de sus emprendimientos, y solucionaría el problema que tienen las emprendedoras para conseguir financiamiento con los bancos.

Se debería crear un refugio en ciudades de la región, para que mujeres violentadas que no tienen donde ir, se queden a vivir por un tiempo en él. Se otorgaría protección a ellas y a familiares que estén a su cargo. Se trabajaría en conjunto con Carabineros de Chile, ya que se necesitaría que estuvieran custodiando el lugar. En el refugio deberían existir psicólogos que orienten a la mujer.

76 En los actuales programas de emprendimiento que ya existen en las instituciones que incluyen emprendimiento y mujeres, se debería hacer un diagnóstico en donde se pueda detectar la presencia de violencia en la vida de la emprendedora (anexado a datos demográficos que se piden al ingresar a estos programas), para que la institución actúe de la forma debida, asistiendo a la emprendedora, detectando los tipos de violencia. En base a lo anterior, debería haber un equipo que se encargue exclusivamente de los casos de emprendedoras que sufren violencia y de implementar los programas dedicados a este tipo de emprendedoras, realizando un seguimiento a éstas, evaluando si hay evolución o no, y cuáles son las causas de ello, idealmente de forma personalizada. Si no hay muchas personas para esto, podrían incluirse voluntarias y voluntarios que estén dispuestos a aportar.

El tipo de violencia que más se da es la violencia psicológica, por lo que habría que crear un programa de apoyo a las mujeres violentadas en donde el foco sea reconstruir su autoestima, porque la baja autoestima, es lo que hace que muchas veces la mujer soporte la violencia por años, y esto empeora cuando dichas mujeres no poseen sustento económico. Ellas deben creer que pueden lograr cosas grandes y que pueden ser sus propias proveedoras. Esto se realizaría con un grupo de psicólogos capacitados en el tema, que serían el apoyo de las emprendedoras, más realizaciones de círculos de mujeres de forma semanal, para que no se sientan solas y puedan sentir el apoyo entre mujeres que han vivido las mismas circunstancias.

Las instituciones deberían realizar campañas de difusión de los talleres de emprendimiento para mujeres que están siendo violentadas y quieren terminar con

77 ese mal ciclo, por redes sociales como Facebook e Instagram. Se viralizarían imágenes en donde se reprochen los distintos tipos de violencia, con imágenes de alto impacto, en donde aparezca el contacto de los refugios en la región de Valparaíso. Se debería contactar a personas influyentes en redes sociales como actores, cantantes, políticos, entre otros, que puedan aportar publicando estas imágenes en redes sociales para crear consciencia y que la ayuda llegue al máximo de mujeres que sufren violencia posible.

Crear programa que se encargue de tratar a parejas que ejercen la violencia. La pareja podría acercarse de forma voluntaria al centro o por derivación de algún juzgado de familia. El principal objetivo de esto sería averiguar qué fue lo que vivió a lo largo en su vida que detonó ese comportamiento en él e intentar solucionar ese cabo suelto, para que no repita los hechos de violencia. El equipo de apoyo estaría conformado por coordinadores, psicólogos, trabajadores sociales.

Carabineros

La brigada de carabineros que se encarga de ver asuntos de violencia intrafamiliar debería implementar un sistema de GPS que deberá portar la pareja que violenta, para así corroborar que efectivamente la persona no se acercó a la víctima y a lugares que frecuentemente visita como el hogar, lugar de trabajo, casa de familiares de la víctima, entre otros. En caso de que la pareja agresora se acerque a víctima, debería existir una ley que penalizara con años de cárcel el comportamiento.

78 Si bien, existe una brigada que se encarga de asuntos de violencia intrafamiliar, ésta debería contar además con carabineras y carabineros que tengan una capacitación previa para tratar con este tipo de casos, y que estén cien por ciento dedicados al tema, para no tener que lamentar luego femicidios.

Mujeres

Finalmente, a las mujeres que sufren violencia, aunque ésta sea muy leve (solo de forma psicológica) tienen que escapar de eso, vetar a la persona que está siendo la fuente de violencia en sus vidas, aunque les cueste mucho porque tienen una historia, porque tienen hijos, porque no tienen sustento económico, o quizás miles de razones más. Tienen que hacerlo por su seguridad y bienestar, nunca antepongan su felicidad y bienestar por no afectar a otra persona, deben decidir si quieren pasar sus vidas con el miedo de no saber cómo va a reaccionar la persona que agrede cada día, y es muy seguro que no vinieron al mundo para eso, están aquí para algo mucho más grande, para lograr cosas que ni se imaginan que pueden hacer por ustedes y los que aman. Acérquense a entidades gubernamentales que van en pro de la ayuda a mujeres que han sufrido o que sufren violencia, cuéntenlo a familiares, denuncien a carabineros, verán como no están solas y que realmente ese ciclo de violencia puede ser erradicado.

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