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Al analizar los diferentes documentos que fueron objeto de estudio, se hizo posible acercarse a la problemática de la evaluación en lenguaje aplicada masivamente en contextos diversos, lo que nos posibilitó su definición y la identificación de discusiones asociadas. Este estudio, pone en evidencia la actual situación de las pruebas con poblaciones en condición de diversidad sensorial o lingüística y redunda en señalar la necesidad de revisarse desde la política pública. Adicionalmente, se pretende que esta discusión aporte a fortalecer caminos metodológicos en la construcción de procesos evaluativos para comunidades diversas, por lo que a continuación mencionaremos las reflexiones finales y algunas de las conclusiones que surgen del ejercicio investigativo.

Ya que la propuesta actual en términos de educación y evaluación en Combina, es producto de un proceso histórico en el que la experiencia de consolidación de sistemas nacionales en Latinoamérica, fue trascendental para la configuración de pruebas masivas y estandarizadas como instrumento por excelencia para la verificación de los procesos en los estudiantes, la aplicación de una prueba denominada lectura crítica en el último grado de la educación media, es el reflejo de los diferentes planteamientos teóricos y académicos con respecto a los aprendizajes que se asocian al área de lenguaje y a las habilidades que se espera haya desarrollado el estudiante a lo largo de su proceso de escolarización. Sin embargo, lo que pudimos evidenciar fue que este panorama ha sido instaurado desconociendo la amplia diversidad en el interior de estos países y en Colombia, lo que significa que las diferentes poblaciones en el país han llevado procesos paralelos a lo establecido para la generalidad de estudiantes, pues su formación responde a otras necesidades y experiencias.

Esta situación no significa otra cosa más que la imperiosa necesidad de incluir o modificar políticas y prácticas que permitan reformular la relación de las poblaciones diversas con las pruebas nacionales, teniendo en cuenta los atenuantes que el hecho de no hacer parte en estas, puede traer a las oportunidades de estudiantes con algún tipo de diversidad. Cabe la pena señalar que el reconocimiento social y político de las poblaciones diversas en el sistema nacional de evaluación, hace parte de la reivindicación individual y social que puede contribuir a la transformación de la educación.

Los diferentes países en Latinoamérica, incluido Colombia, adelantan propuestas para modificar algunos componentes del sistema educativo y de evaluación; logramos conocer la manera como se llevan a cabo algunas de estas iniciativas, por lo que rastreamos variadas experiencias y reconocimos importantes avances al respecto de garantizar mayor equidad a las poblaciones diversas. A propósito, concluimos que es posible modificar cualquier componente del currículo (adaptación) o favorecer los escenarios y recursos necesarios para el acceso de las personas a todo proceso educativo (adecuación), como también transformar los instrumentos de evaluación y su contenido, en favor de la participación de personas con diferentes características (acomodación). En Colombia recién se está configurando una apuesta en sintonía con las anteriores, acogiéndolas en lo que se considera ajustes necesarios y atendiendo a las políticas o prácticas que se han gestado como experiencia de otros sistemas educativos.

Al aproximarse a las pruebas de lectura crítica en Colombia, sus fundamentos y componentes, nos dejan ver que las condiciones de diversidad sensorial y lingüística requieren de un tratamiento diferencial. Las características de estas poblaciones y su relación con el castellano escrito, pueden sesgar la presentación de la prueba, dado que en la actualidad esta propone unos procesos lingüísticos y discursivos que pueden distar de la interacción de estas poblaciones con

la lengua y los textos que constituyen al instrumento de evaluación. Si se pretende que todos los estudiantes sean evaluados en las mismas competencias, habilidades y tareas, sin contrastar la relación de estas con el sistema educativo y las características de poblaciones específicas, claramente estas pueden estar en una situación de desventaja.

Adicional a ello, pudimos identificar, como parte de la problemática y situación de la evaluación diferenciada en nuestro país, la poca evidencia o sistematización de acciones, análisis de prácticas evaluativas y ajustes de la evaluación. Las únicas experiencias documentadas corresponden a poblaciones con diversidad sensorial (sordos y ciegos) que se han hecho participes de este proceso en Colombia, lo que nos lleva a señalar la necesidad de ampliar las acciones a más condiciones y situaciones diversas, colectivos que pueden estar presentando actualmente pruebas sesgadas, las cuales no aportan a los estudiantes ni suministran la información pertinente a la valoración del sistema educativo en el país.

Sobre los ajustes realizados a pruebas de estudiantes ciegos o de baja visión, hallamos que han pasado por el estudio de diferentes acciones, pues vienen presentando pruebas desde hace muchos años, al vincularse en la educación formal y regular. Sin embargo, las acomodaciones vigentes no parecen medidas suficientes, teniendo en cuenta la posibilidad de incluir otros instrumentos en el proceso o de adoptar apoyo tecnológico. Nos llama la atención que ante las guías de orientación del ICFES, esta población es nombrada junto con la discapacidad cognitiva, con los mismos criterios de ajuste, lo que refuerza el cuestionamiento sobre la equiparación de poblaciones con necesidades particulares y la urgencia de estudiarlas, para dar el tratamiento diferencial que requiere la evaluación de cada comunidad.

Sobre las acciones del ICFES, con asesoría del INSOR, el proceso de adecuación y acomodación de la prueba SABER 11 para estudiantes sordos, se encuentra documentado suficientemente pero no se han publicado aun ítems liberados o de ejemplo (para el caso de nuestro interés: lectura crítica), limitando nuestro análisis a otros documentos del corpus. Caracteriza a la prueba de lenguaje, el que no se realiza proyección en LSC, así que adecuan ítems para un examen particular para población sorda. Dentro de las acomodaciones realizadas a la prueba se encuentran: menor número de preguntas, menor extensión de los textos y simplificación de la expresión. Aunque manifiestan conservar la estructura de la prueba, en términos de mantener los objetivos de evaluación general pero con menor complejidad.

Para poblaciones de diversidad étnica (indígenas, raizales), que son diversas cultural y lingüísticamente, no hay evidencia de ningún tipo de acomodaciones a pruebas nacionales. Las adecuaciones a su propuesta educativa, pueden estar acogidas por la etnoeducación o educación propia, pero no se han considerado estas en la configuración de una propuesta de evaluación diferenciada.

Respecto el desempeño de las poblaciones estudiadas, frente a pruebas de lenguaje estandarizadas, debemos señalar que estas han presentado un reporte histórico desfavorable en los resultados obtenidos para exámenes nacionales, aún con ajustes realizados. Otro elemento que incide en la interpretación y presentación de unos resultados al respecto, es el hecho de que no se han desagregado algunas condiciones de diversidad en el análisis de pruebas nacionales. Lo anterior pone en evidencia que el estudio de factores asociados debe privilegiarse, en conjunto con la construcción de pruebas diferenciadas, pues solo si se tiene conocimiento sobre las poblaciones en el país, se puede lograr un sistema de evaluación más contextualizado y que aporte a las políticas educativas. Esto convoca a realizar un tratamiento diferenciado al reporte

de resultados, el cual puede suministrar información muy valiosa sobre la situación del sistema de educación para poblaciones diversas y contribuir en su mejora.

Otro aspecto importante por mencionar sobre las medidas implementadas en la acomodación de pruebas (con las respectivas adecuaciones y adaptaciones a propósito), es que la mayoría de ellas resultan controversiales, pues las reflexiones que pueden surgir sobre si estas realmente equiparan las oportunidades del estudiante o si se le está limitando frente a sus alcances intelectuales, debido a la condición particular que tenga, no es posible de verificar en la actualidad; se requeriría hacer un comparativo entre las tareas y niveles de desempeño evaluados en una prueba aplicada a la población general y las pruebas de lectura crítica diferenciadas o acomodadas para poblaciones en particular. En resumen, no hay evidencia de equiparación de oportunidades con los avances en la acomodación de pruebas en Colombia.

Por lo pronto, encontramos destacable la participación de las comunidades directamente interesadas, en el ajuste de las pruebas, pues consideramos que no hay manera de realizar el ejercicio de adecuar los instrumentos para la evaluación educativa de manera oportuna y pertinente, sin consultar o contar con la asesoría de quienes conocen ampliamente las exigencias de cada población.

Un elemento que encontramos reiteradamente en la enunciación sobre las dificultades que las pruebas representan a la diversidad, comprende la desarticulación entre los procesos de formación llevados dentro de las comunidades o en el aula y el que se evalúa en las pruebas. Lo que nos lleva a señalar la necesidad de conocer las particularidades de las propuestas de enseñanza, procesos de aprendizaje y proyectos educativos adoptados por las diferentes poblaciones, para poder ajustar las pruebas en relación con ello.

Por último, cabe destacar la necesidad de incluir en la formación docente aspectos como la evaluación y atención a poblaciones diversas, para que las tareas que aún están por realizarse y las discusiones que se adelantan presenten mayor participación, fundamento y avance. Es necesario dar continuidad a las reflexiones y consideraciones sobre la lengua, el material de apoyo, la episteme, el currículo, además de factores como ambiente y acceso, pues los ajustes a la evaluación deben ser un asunto político, de las prácticas pedagógicas y la formación docente. Pretendemos que esta investigación se convierta en un insumo para replantear la discusión de una política educativa en torno a la evaluación masiva o pruebas externas a poblaciones diversas del país. La consideración de todos estos aspectos en un ejercicio de investigación, deja muchos cuestionamientos sobre el papel que cumplen las prácticas y políticas educativas de evaluación, frente a las oportunidades de los estudiantes en un contexto diverso. Por lo que este estudio es solamente un punto de referencia para el análisis de esta problemática, pues el propósito no consiste únicamente en señalar la situación actual de la evaluación, en relación con poblaciones diversas, sino poder aportar a las reflexiones que busquen que evaluación de la lectura y el lenguaje tengan realmente un impacto en la educación.

La evaluación no significa solamente reunir e interpretar información sobre cuán exitoso es un programa educacional en alcanzar sus metas, sino que también requiere juicio sobre las metas mismas. Los juicios pueden apuntar al valor de los programas, currículos o instituciones evaluadas, como asimismo a decisiones de futuras políticas o acciones (LLECE, 1997, p.6).