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Condenados a ciberperras: pobres, miserables y vagabundos

4. FACTORES DE ACCESO A MODELOS WEBCAM

4.1. Condenados a ciberperras: pobres, miserables y vagabundos

El factor económico es el principal que salta en el discurso de los factores que llevan a hombres jóvenes a insertarse en la industria de modelos webcam, y teóricamente eso es cierto, pues cuando alguien va en búsqueda de un empleo espera recibir a cambio un salario que le sirva para satisfacer sus necesidades. Sin embargo, aunque la industria del cibersexo permite a muchos sujetos incorporarse a un empleo como cualquier otro, no se puede pasar por alto que realmente tiene unos valores históricos que le han convertido en un tema “tabú”, aunque realmente la pregunta sería ¿tabú para quién?, ya que quienes llevan mucho tiempo trabajando en la industria pornográfica y todas sus ramificaciones, no conciben sus prácticas como un tabú, sino un negocio más con el cual aprenden a vivir y a incorporarlo como parte de sus vidas.

Sin embargo, algunos jóvenes que recién se insertan en el mundo de modelos webcam o que llevan menos de dos meses laborando, consideran discursivamente al trabajo del cibersexo como algo denigrante, vergonzoso y que será pasajero en sus vidas porque era la única opción que encontraban para solucionar a sus problemas económicos. Cabe recordar que no siempre el discurso logra abarcar lo que el sujeto realmente siente, lo cual puede ser por la falta de

confianza entre el interlocutor e investigador para un tema que les puede resultar sensible, o por otro lado, porque es lo que consideran como respuesta adecuada ya que han aprendido a

reproducir lo que un sistema heteronormativo dominante desea escuchar “por dinero” (hombre modelo webcam), pues, desde los códigos morales heteronormativos valora como positivo al hecho de que a pesar de estar inmerso dentro de la pornografía o trabajo sexual en general, que el sujeto reconozca que es porque “no había otra opción y que con el dolor en el alma, el sujeto se vio obligado a trabajar en el cibersexo” resaltando así la lástima y el pesar, y el simple hecho de reconocerse como individuo con una desgracia, le da cierto nivel de tranquilidad a un sujeto que aún no logra comprender sus propios códigos morales, ni la ética de una industria cibersexual. Por ende si encuentra cierta tranquilidad moral al hecho de victimizarse por su carencia de recursos económicos para cumplir sus fines le da cierta, posiblemente no rendirá o durará mucho tiempo dentro de la industria cibersexual a menos que se someta a ciertos niveles de violencia

subjetiva mientras adopta nuevos códigos morales y se construye como un nuevo sujeto, esto se explicará con detalles en el próximo capítulo y en el apartado dedicado a otros valores.

Del mismo modo, muchos de los que se negaron a participar en mi investigación, me dejaron en claro sus razones, al decirme que no quieren ser descubiertos por nadie o que les avergüenza su trabajo, la deducción que hago es que aún no logran asumirse como modelos webcam para lo cual, no se sienten en la condición apta para hablar del tema con un nivel mínimo de fluidez. Del mismo modo, se podría deducir que es porque realmente su situación económica le ha llevado a sumergirse en algo que considera en un principio vergonzoso. Cuando el sujeto reduce su participación en el cibersexo al hecho de que haya sido la única opción para obtener los ingresos que necesita para satisfacer sus necesidades básicas, estaría eliminando del discurso otros componentes que también hacen parte del acceso y que pertenecen al ámbito de lo social, lo identitario o lo sexual, sin lo cual no sería posible tener el suficiente valor para hacer parte de la industria cibersexual, o tal vez, aunque sólo mencione los elementos económicos, puede que prefiera ocultar por razones personales otro tipo de información perteneciente a otra categoría no económica y que posiblemente está orientado hacia lo sexual, porque dentro lo que resulta más morboso para el sujeto suele ser ocultado o simplemente no encuentra en sus códigos lingüísticos las palabras necesarios para expresar su goce.

- Ahora cuéntame sobre tu trabajo, ¿cuánto tiempo llevas trabajando en las páginas?

- Voy a cumplir dos meses. - Dos meses, ¿apenas?

- Primero no soy dedicado, y tampoco me gusta, si lo hago es porque, para no quedarme en la casa, como no ando trabajando para no quedarme en la casa haciendo nada.

(Entrevista a joven caleño modelo webcam)

En cuanto al desempleo como factor económico que condiciona al acceso como modelo webcam dentro de la industria cibersexual, en algunos casos se hizo mención al estado de “estar en la vagancia”, o de no tener nada que hacer, sin que se enfatizara al hecho de no satisfacer lo que el sujeto considere necesidades básicas. Es decir, en términos de Baudrillard como una reproducción del trabajo sin fin, sin que los sujetos ni siquiera sepan si es productivo o no, sino

como la aceptación o confirmación del trabajo como fin último de lo humano más que un medio para cualquier otro fin específico, producto de una lógica de producción capitalista que enfatiza en el dinero como dinero, más que dinero como símbolo del valor.

En este sentido, aunque las variables de necesidades básicas insatisfechas y el desempleo se presentan como separadas, realmente están muy relacionadas, ya que el empleo es una opción para obtener el dinero necesario que se requiere para satisfacer las necesidades básicas de los modelos webcam entre las cuales se mencionaron la vivienda, alimentación y en algunos casos educación superior. Sin embargo, no se pueden reducir los factores sólo a lo económico porque existen muchas personas quienes aun teniendo noción de la existencia de la industria del

cibersexo y con carencias de tipo económico, nunca verían al empleo de modelos webcam como un medio para responder a sus necesidades ya sea porque no cumplen con los requisitos

administrativos y técnicos o porque su código moral y ético es incompatible con el código moral que se construye en la pornografía, para lo cual primero desearían estar muertos a estar

trabajando en algo en lo que no presentan ni un mínimo de goce. Con esto, no pretendo

descalificar la cuestión de necesidades económicas como un factor de acceso, sólo quiero señalar que el factor económico no es determinante y que no tendría sentido como factor de acceso a la industria de modelos webcam si no está acompañada de otra categoría ya sea necesidad de pertenencia a un grupo, la transexualidad como fin, el hedonismo, problemas familiares o cierto nivel de antisocialidad fuera del internet.

A quienes trabajan solo “por necesidad económica” los términos de ciberperras, ciberputo, prostituta virtual y demás palabras que se usen para describir a los modelos webcam con una carga valorativa negativa, muy fácilmente les ofende, porque no solo está atacando a su trabajo, sino a una condición económica que vive el sujeto y por la cual se siente desgraciado, pero de algún modo aprende a vivir con esa condición mental y simbólica de miserable, por lo menos, desde el discurso. Pero como ya he explicado, no es posible, o el sujeto cambia de código moral o no durará mucho tiempo como modelo webcam. A quienes se apropian de su empleo, dichos palabras que les dicen con el fin de ofenderles realmente no les afecta y en muchos casos se apropian del insulto para reafirmar su identidad y vivirla con gozo.