Hipótesis:
Mapa 7. Ruta Africam Safari-Tepexi el Viejo
3) Fuentes de información no independientes.
1.4 Confederación Nacional Campesina
El presidente Lázaro Cárdenas del Río, el 10 de julio de 1935, emitió un decreto para organizar las ligas de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos en cada Estado de la República agrupados en la Confederación Nacional Campesina, constituida sobre las bases de la Confederación Campesina Mexicana (CCM), núcleo del agrarismo moderado, el Profesor Graciano Sánchez Romo es elegido como su Primer Secretario General. El propósito de la CNC era impulsar el reparto de la tierra, así como organizar a las diversas agrupaciones rurales del país esparcidas en la República. La CNC incluyó a otras organizaciones campesinas como la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos fundada por Ursulo Galván, quien junto con el general Heriberto Jara y Sacramento Joffre habían mantenido vigentes las grandes reivindicaciones campesinas.
Su programa sostuvo que la única forma de defender los intereses de los trabajadores del campo era admitiendo la realidad de la lucha de clases; la tierra debía
pertenecer a quien la trabajara y, por tanto, en la organización estarían representados ejidatarios, comuneros, peones, aparceros, pequeños agricultores y en general todos los trabajadores del campo mexicano. Esta Organización Campesina adoptó como emblema la hoz y el martillo, de origen Bolchevike o Marxista y la frase “Campesinos de América uníos” y el pensamiento de Emiliano Zapata “Tierra y libertad”.
El reparto de la tierra y su aparcelamiento era la meta mediata u original para la que fue creada la confederación y por ello debía acabar con el latifundio, apoyar a la educación socialista de masas campesinas y unirse a las demandas de los campesinos. Pugnaba no sólo por el reparto agrario sino por la organización de la producción agropecuaria, su industrialización y desde luego, la comercialización de sus productos.
Las ligas y sindicatos campesinos del país, agrupados en la Confederación Nacional Campesina, fueron afiliados al Partido de la Revolución Mexicana para fortalecer su estructura territorial e impulsar sus programas de gobierno, respetando la autonomía interna y estatutaria de esta organización campesina; para mantenerla activa, le asignaban una “cuota” de candidaturas de Legisladores locales y federales, así como de Presidentes Municipales y Regidores, a través de las Organizaciones Colegiadas que presidían, de manera regional, los Comisariados Ejidales y Comunales en los Ejidos y Comunidades Indígenas.
La membresía de la CNC la constituían todos aquellos que habían recibido los beneficios de la reforma agraria, es decir, los ejidatarios. La nueva confederación de campesinos se constituyó como una organización subordinada a la política presidencial, pues era de la presidencia de donde surgía el impulso renovador del campo mexicano.
La forma y circunstancias en las que se crearon los ejidos permiten entender las posiciones de liderazgo que fueron adquiriendo ciertos ejidatarios; mismos que se especializaron en la práctica, en este caso, en las gestiones agrícola-crediticias.
Los representantes nombrados por cada grupo solicitante de tierras fueron incorporados a las filas de la CNC, siendo denominados “líderes cenecistas” y así eran reconocidos en el poblado. En época de campañas electorales eran convocados por la CNC para organizar a la gente del poblado y recibir a los candidatos federales, estatales o municipales y posteriormente para organizar las elecciones y el proceso electoral en el poblado. Esta relación con la CNC les permitió a muchos de estos líderes establecer sus propias “clientelas” dentro de su comunidad y extender sus redes políticas no sólo en el ámbito municipal sino en el estatal y federal.
Estos dirigentes eran los encargados de coordinar los programas federales y estatales, de acuerdo con el termidor del antiguo sistema político. Los programas federales se implantaban en campañas presidenciales y los estatales en las elecciones de gobernador y presidentes municipales. En los federales participaban las representaciones estatales de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH) junto con el Banco Nacional de Crédito Rural (BANRURAL), la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA), los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO) y la CNC nacional. Mientras que en los programas estatales entraban en juego las Secretarías de Agricultura y Finanzas y la Liga de Comunidades Agrarias de la CNC y sus representaciones en el ámbito municipal, en estrecha relación con la CNC nacional. En el espacio local las instancias que
participan eran los jefes de los grupos de crédito, los comisariados ejidales, el delegado municipal, el presidente municipal, la CNC municipal y los candidatos.
En el caso de Puebla, el nacimiento de la CNC estuvo subordinado a Maximino Ávila Camacho y a la CROM, inicialmente su área de influencia se reducía a la zona de Ciudad Serdán o Chalchicomula, donde personajes como Rosendo Cortés, Sacramento Joffre y José Martínez Castro, habían colaborado en el sometimiento de los civiles a la candidatura de Ávila Camacho53 y habían sido antiguos compañeros de la 19ª zona militar.
La empresa unificadora rindió sus frutos al conformarse la LCASCEP (Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del Estado de Puebla). El acto tuvo lugar en el teatro Guerrero de la capital y fue presidido por Antonio Mayes Navarro, Secretario de Acción Agraria del PNR. Sacramento Joffre fue nombrado Secretario General y José Martínez Castro Secretario de Prensa y Propaganda (...) Los tiempos políticos se ajustaron al calendario: el 30 de marzo de 1938 nació el PRM integrado por los sectores agrario (...) obrero, militar y popular. La cercanía del general (Martínez Castro) a Sacramento Joffre se manifestó cuando ambos, acompañados de Abdías Ramírez, regresaron de la Ciudad de México tras ser aleccionados en el funcionamiento del nuevo partido. (Trejo, 2000:110)
El gobernador les permitió a estos personajes reunirse en dicha confederación y beneficiarse del proyecto de irrigación del distrito de Valsequillo y su producción agropecuaria, que en la segunda guerra mundial, se exportaba íntegramente a los Estados Unidos.
La Confederación Nacional Campesina se encargó de finalizar el reparto de tierras en Puebla, controlando a los ejidos y sus representantes. Una estrategia que hasta el día de hoy ha generado conflictos fue la entrega de tierras de un municipio a los habitantes de otro, equilibrando así las fuerzas locales, lo que generaba un enorme desaliento de los
campesinos, pues observaban cómo las tierras de sus municipios eran entregadas a los habitantes de otro y ellos tenían que ir a trabajar a tierras alejadas de su lugar de origen. Otro problema surgía cuando los ejidatarios se avecindaban en el municipio y decidían participar en la vida política del mismo como emisarios de la CNC.
Las presidencias ejidales se hallaban a un lado o dentro de la presidencia municipal, indicando el tipo de relación política entre los campesinos y la autoridad. La Confederación los apoyaba en la obtención de créditos rurales, problemas de agua, obras de riego y venta de sus productos.
Cuando el Comisariado Ejidal llegaba a ser Presidente Municipal, la corporación le enviaba asesores que lo ponían en contacto con el gobierno estatal para que aprovechara los programas sociales. Sin embargo, el líder que elegía la CNC para actuar en los diferentes municipios resultaba ser una persona predispuesta a beneficiarse más que del poder político, de las relaciones económicas que desde su posición articulaba.
La pérdida de hegemonía cromiana permitió a la CNC extenderse por todo el estado con un estilo diferente: el control de los productores. Más tarde, la creación de la CONASUPO le dio la pauta para influir de una manera más notable en las distintas comunidades, tornándose en la proveedora de la subsistencia popular.
Algo que es importante destacar, se refiere a que la CNC nunca tuvo un liderazgo tan amplio como el de la CROM ni como el de la CTM. Esta corporación era una especie de híbrido entre Reforma Agraria, Desarrollo Rural y Desarrollo Social-Municipal. Cada candidato a gobernador elegía al probable dirigente de las fuerzas vivas cenecistas; algunas veces por decisión central, pero casi siempre para el control político personal. Lo
anterior, era causa de que personajes muy alejados de la vida rural ocuparan la dirigencia estatal de la CNC cambiando tan solo el estilo de vestimenta en su guardarropa.
El cacique de Tehuacán Amador Hernández54 llegó a ser dirigente nacional de la organización. Amador Hernández apoyó a Guillermo Jiménez Morales para obtener la gubernatura de la entidad. En retribución, obtuvo algunas diputaciones para los miembros de su familia así como trabajos en la burocracia.
En la gubernatura de Melquíades Morales Flores, se consideró que su grupo político familiar controlaba dicha organización.