7. EL ARCHIPIÉLAGO DE GALÁPAGOS, LA ISLA DEL COCO Y EL PODER NACIONAL
Como dato inicial hay que especificar que la distancia existente entre la Isla del Coco y el Archipiélago de Galápagos es de 632 kilómetros. Existiendo superposición de mar territorial entre ambos estados. Así, Ecuador y Costa Rica suscribieron el 12 de marzo de 1985 un Convenio Sobre Delimitación de Áreas Marinas, ante la realidad de una superposición de las 200 millas de mar territorial alrededor de nuestro Archipiélago de Galápagos y las 200 millas que le corresponden alrededor de la Isla del Coco, pertenencia de Costa Rica. El Convenio fue ratificado por el Ecuador mediante Decreto No. 1370, de 27 de marzo de 1990. El texto está publicado en el Registro Oficial No. 409, de 3 de abril de 1990. Sin embargo, en vista de que el Gobierno de Costa Rica aún no lo ha ratificado, el Convenio no se encuentra en vigencia.
Actualmente, la propuesta de ambos países es la conformación del Corredor marino internacional, el cual tiene los siguientes aspectos:
En el Aspecto Político, tanto Ecuador como Costa Rica ejercen plena soberanía sobre el Archipiélago de Galápagos y la Isla del Coco, respectivamente, teniendo ambos países la facultad y competencia de ejercer cualquier clase de actos tendentes a reafirmar esta soberanía.
Gracias al Archipiélago de Galápagos y a Isla del Coco el territorio de ambos países ya no es solamente continental, pues Galápagos e Isla del Coco
confieren la posibilidad de aumentar la extensión de su territorio, pues además el derecho internacional vigente, CONVEMAR, permite que alrededor de Galápagos e Isla del Coco sea posible establecer un mar territorial, haciendo aun mayor la extensión y soberanía de estos países.
En el Aspecto Psicosocial, el que estos Estados tengan territorios en ultramar, brinda a la población en general la idea de pertenecer a un Estado grande, pues es generalizada la creencia de que un Estado grande es además fuerte y seguro.
Al ser el Archipiélago de Galápagos y la Isla del Coco, territorios con riqueza en biodiversidad, permite a los Estados a los cuales pertenecen el tener la posibilidad de realizar investigaciones que aumentarán su cultura ambiental. Además la con la alta tendencia mundial dirigida a la conservación otorga a los Estados propietarios una suerte de prestancia internacional.
En lo Económico, estos territorios constituyen para ambos Estados una potencialidad turística a ser explotada. La tendencia mundial del turismo se dirige hacia el ecoturismo, la existencia de especies endémicas no solo terrestres sino también marinas provee un amplio abanico de oferta turística mundial.
En lo Militar, ambos territorios están estratégicamente ubicados en el Océano Pacífico, desde donde se puede controlar el tráfico del Canal de Panamá y el tráfico en el Pacífico Sur. Tanto así que en el Archipiélago se Galápagos se instaló una base militar concedida a los Estados Unidos de América.
Por la ventajas que estos territorios representan a sus Estados propietarios, estos pueden ser victimas de ambiciones internacionales en todos los campos, político, psicosocial, económico y militar. No ha que dejar de
mencionar que la inmensa riqueza en biodiversidad es actualmente constantemente amenazada por barcos pescadores que irrespetan los esfuerzos de conservación que se realizan.
Ecuador y Costa Rica son países pequeños dentro del ámbito mundial, sería fácil para cualquier país poderoso imponer su voluntad sobre estos pequeños países, presionando a éstos para que renuncien en alguna manera a sus derechos soberanos sobre el Archipiélago de Galápagos y la Isla del Coco. Los actos de fuerza son también previsibles cuando uno de estos Estados pequeños no deseen aceptar estas imposiciones. Si bien ambos territorios son considerados sitios de Patrimonio por la Organización de las Naciones Unidas, se ha comprobado como la opinión internacional poco cuenta para los Estados poderosos cuando quieren hacer valer sus intereses.
La Globalización, representada por las grandes compañías que se expanden con sus productos por el globo ha traído consigo un cambio de mentalidad en lo económico, social, político y sobretodo ambiental.
La proyección del Mar territorial del Archipiélago de Galápagos y la del Mar Territorial de la Isla del Coco su superponen. Lo que a la larga podría dar lugar a divergencias de soberanía sobre la zona superpuesta.
7.1. El proyecto del Corredor Marino Internacional
La iniciativa de la creación del corredor marino internacional entre Ecuador y costa Rica, surgió en diciembre de 2001, cuando el entonces presidente Miguel Angel Rodríguez, de Costa Rica, y el aún en funciones Gustavo Noboa, de Ecuador, manifestaron su interés de crear un corredor de conservación marino.
En febrero de 2002, los gobiernos de Colombia y Panamá manifestaron su interés de participar.
“La unión hace la fuerza” reza el proverbio y frente a todas las posibles amenazas externas mencionadas, es posible que éstos se integren para afrontar de mejor manera a las mismas. Así en el aspecto ambiental los países poseedores de riquezas naturales han comprendido la necesidad de protegerse de intereses externos que podrían mermar y afectar su biodiversidad.
Un claro ejemplo de esto es la iniciativa planteada por los Presidentes Miguel Angel Rodríguez y Gustavo Noboa durante la Convención de Johannesburgo de la creación un corredor marino que comunique al Archipiélago de Galápagos con la Isla del Coco. Este corredor se convertiría en una zona de protección marina, adicionalmente se prevé ampliar el área marina de la Parque Nacional Machalilla que quedaría incluida dentro de este corredor.
La integración entre distintos Estados no es solamente comercial como aranceles comunes, mercados libres, etc.; no solamente es política como alianzas, convenios u otros, la integración en este caso es novedosa a nivel mundial, pues estamos refiriéndonos a una integración ambiental, dos estados que comparten una zona común que es dedicada a la conservación, e investigación científica.