La llamada Columna Dos o Batallón Patricio Lumumba, se integró con la perspectiva de apoyar la lucha por la liberación de los pueblos africanos. Ya Ernesto Che Guevara
se encontraba en el Congo Leopoldville tras haber cruzado la noche del 23 de abril de 1965 el lago Tanganica, desde Kigoma (en Tanzania) hasta Kibamba (en Leo), en el lado opuesto de la costa.
Del contingente de militares que se entrenaba desde enero de ese año en campamentos de Pinar del Río (todos de piel negra), fueron seleccionados 10 compañeros, encabezados por el entonces capitán Manuel Normando Agramonte Sánchez.
El jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, según relata Jorge Risquet Valdés en el libro El segundo frente del Che en el Congo,1 se reunió con ellos y les explicó la
situación de los dos Congos y la lucha contra el colonialismo portugués en Angola y Guinea Bissau. Fidel no les habló de la presencia del Che en el Congo Leo y les dijo que su destino sería el Congo Brazzaville.
Tras conocer la misión asignada, este grupo fundador de la Columna Dos partió el 27 de abril desde el puerto de Santiago de Cuba (después de estar unos días cargando en el puerto de Matanzas) con rumbo a Conakry, capital de la República de Guinea, adonde llegó el 12 de mayo.
Agramonte y sus compañeros llegaron a Brazzaville, el 20 de mayo, donde ya se encontraba Darío Urra con otros cinco compañeros, que trabajarían en la recién inaugurada embajada cubana. Ya para mediados de agosto, el número de cubanos en el Congo Brazzaville sumaba unos 50, que habían viajado en pequeños grupos de tres y cuatro personas por vía aérea.
El grueso de la columna, cerca de 200 efectivos, viajaría en la primera semana de agosto de 1965 por vía marítima. Para hacerse cargo de esa misión, Fidel mandó a buscar a Jorge Risquet, que en ese tiempo era secretario de organización del Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS)1 en la provincia de Oriente.
Tras preguntarle su disposición para la tarea que se le asignaba, Fidel le informó que el Che se encontraba en el Congo Leo, al frente de un centenar de combatientes cubanos.
Las tareas asignadas a la Columna Dos por la dirección del gobierno cubano fueron: l. Una reserva de la Columna Uno del Che, y actuaría en el Congo Leopoldville en el momento que tal necesidad surgiera. Esta eventualidad dependía del desarrollo de las acciones en el Frente Oriental, donde operaba la Columna Uno, o en el Frente de Kwilu, que encabezaba el combatiente congolés Pierre Mulele.2 Como parte de la preparación para tal posibilidad se debía coadyuvar a la organización y entrenamiento de los lumumbistas que radicaban en Brazzaville, así como tratar de establecer contacto con Mulele.
1 El PURS fue creado a mediados de 1963. Anteriormente se habían formado las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), al unirse el Movimiento 26 de Julio (M-26), el Partido Socialista Popular (PSP) y el Directorio Revolucionario (DR). El PURS dio paso después al Partido Comunista de Cuba (PCC).
2 Pierre Mulele, ministro de Educación del gobierno de Patricio Lumumba. Dirige la lucha de liberación en abril de 1964 y junto con Laurent Kabila fundan en Kisangani la República Popular del Congo. Llegan a liberar casi el cincuenta por ciento del territorio de Zaire. Tropas mercenarias europeas y sudafricanas apoyadas por Estados Unidos, ayudaron a aplastar el movimiento revolucionario. En 1968, tras un simulacro de amnistía decretada por Mobutu, Mulele regresa a Kinshasa (antigua Leopoldville), donde es capturado, torturado y asesinado.
2. Organizar, entrenar y armar unidades de milicias de la juventud congolesa, satisfaciendo la petición del gobierno de Massam-ba Debat. Su objetivo principal era reforzar la capacidad defensiva del país frente a una eventual agresión del régimen de Leopoldville. Los integrantes de las milicias serían seleccionados entre los
miembros de la Juventud del Movimiento Nacional Revolucionario (JMNR). Dada su posición política avanzada, dichas unidades constituirían también un disuasivo para evitar, o una fuerza para enfrentar cualquier intento golpista de la parte reaccionaria de la gendarmería y el ejército, aunque estas instituciones contaban también con oficiales progresistas identificados con la independencia de su país y de los pueblos hermanos de África.
3. Participar, junto a las Fuerzas Armadas y las Milicias, en la defensa del país en caso de una agresión militar extranjera.
4. Apoyar al gobierno constitucional frente a cualquier intento de desestabilización por parte de la reacción interna y los imperialistas y sus lacayos.
5. Ante una situación adversa, en que una agresión extranjera o un golpe reaccionario lograra derrotar al gobierno legal del país, emprender la guerra de guerrillas junto a las fuerzas populares congolesas que estuvieran decididas a desencadenar ese tipo de lucha.
6. Brindar ayuda al MPLA de acuerdo con sus solicitudes. Ello comportaba participar con instructores-guerrilleros cubanos en la Segunda Región Militar (Enclave de Cabinda, fronterizo con ambos estados congoleses) y organizar, entrenar, armar, destacamentos guerrilleros y cooperar en el cruce clandestino de hombres y armas a través del Congo Leopoldville hasta la frontera norte de Angola. Estas fuerzas marcharían rumbo a la Primera Región Militar, para reforzar el Frente Guerrillero creado por el MPLA desde 1961 en la Sierra de los Dembos, a unos 100- 150 kilómetros al norte de Luanda.1
1 Extraído de Jorge Risquet Valdés, ob. cit., p. 32.
Risquet fue designado desde ese instante como responsable de Cuba en África, con permanencia en Brazzaville, y se excluía a la Columna Uno del Che, cuya relación directa era con La Habana.
En la noche del 6 de agosto de 1965, el Comandante en Jefe Fidel Castro, Osmany Cienfuegos, ministro de la Construcción, que atendía además las relaciones exteriores del Partido, y el comandante Manuel Piñeiro, viceministro del MININT, despedían a los combatientes de la Columna Dos que partían hacia Punta Negra, en el Congo Brazzaville, a bordo del buque soviético de pasajeros Félix Dzerzhinsky. Sus integrantes estaban lejos de pensar que en junio de 1966, a casi un año de estancia en esa nación, tuvieran que enfrentar un intento de golpe de Estado que los paracomandos trataron de dar aprovechando la participación del presidente Massamba Debat en una conferencia en Madagascar. Risquet maniobró magistralmente para que, sin derramarse una gota de sangre, el golpe no se consumara.
Tres de los médicos integrantes de este contingente, narran a continuación sus vivencias en esa nación africana que sufrió durante siglos la explotación colonial y donde solo laboraban, a la llegada de ellos, nueve galenos (solo dos eran congoleses) para atender a una población de cerca de 900 000 habitantes.