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conmodidad de situación en medio de entrambas indias 297 , etc.

In document Estudio introductorio y edición (página 103-106)

véase para su principal intento desta obra en el 2 cuaderno, página 77, capítulo 11 263 a

capítulo 4.1. conmodidad de situación en medio de entrambas indias 297 , etc.

todo anda tanto que casi todos los indios traen gargantillas y manillas y sortijas, y los principales, cadenas gruesas, y las mujeres chapas o medallas en los vestidos y grandes orejeras; y es mucho lo que los españoles rescatan y cobran de tributos, y lo que sacan de allí chinas y japones, y otros indios extranjeros que tratan con los de las islas. aGi, Patronato, 24, 66, f 57r. Francisco colin, Labor evangélica, lib. i, cap. Xii, pp. 49-51.

294 la Relación para Felipe ii concluye también su capítulo 2º alabando la riqueza de Filipinas en los siguientes términos: …que ansí con la cosecha que se ha dicho de la cera, algo-

dón, lienzo y oro de la tierra, como con la mucha seda cruda y mucha labrada y en piezas de muchas maneras y la mucha lencería, hilo de oro y plata, y otras mercancías que viene de la China, es aquella tierra la más abundante y barata de todas las Indias, no sólo para su provisión y ornato y regalo con tanta abastanza y aun superfluidad que todos, chicos y grandes, visten de seda, sino también para mercancía y trato grueso y de mucha ganancia. aGi, Patronato, 24, 66, f 57r.

295 aparece al margen, como Nª. posiblemente como abreviación de nota ad quaestio-

nem. el cronista suele señalar de este modo las ideas, frases y párrafos que le parecen más

significativos.

296 en la Relación para el monarca no se expresa esta convicción, pero sí en el ela- borado en roma, lo que asegura nuestra impresión de que fue ese memorial el que le tocó evaluar a pedro de valencia, pues el p. colin concluye la referencia al mismo diciendo: ...

y muéstrase quánto sea necesario que aya las riquezas y comodidades dichas para la conversión, y cómo, donde no las hay, no se hace ni se conserva cristiandad. Francisco colin, Labor evangélica,

lib. ii, cap. XXiv, p. 306.

297 en la Relación de 1587 sánchez señala la importancia geoestratégica del archipié- lago al iniciar el capítulo 3º, en estos términos : primero que las puso Dios en medio de aquel

Nuevo Mundo, porque comenzando desde el Perú, de donde ya se ha hecho viaje a las islas en sesenta días, y luego a la Nueva España hasta la California y toda aquella grandísima costa de el cabo Men- docino y tierra de Quivira, y luego aquella grande ensenada a donde se entiende que responde el estrecho que se imagina de el Labrador que por las islas se ha de descubrir, o si corsarios septentrio- nales le descubriesen con ellas se a de atajar o defender el paso, de donde pende la seguridad de todas las Indias Orientales y Occidentales por el Mar de el Sur; y luego, de la otra parte, tiene el reino de Corea y de allí al Japón, y luego a la China, Cochinchina y reinos hasta Malaca y por allí toda la India más desde Malaca saliendo al sur tiene las grandes islas de Sumatra, Javas, Burney, Minda- nao, Maluco y otras muchas de aquel piélago, por las cuales y la Nueva Guinea y islas de Salomón, tornando al Perú, se cierra la rueda y queda dentro tanta multitud de islas y gentes que no se pueden comprender; y las Filipinas parece que lo tiene a la mira todo y hacen trabazón de cosa tan remota como Indias Orientales y Occidentales. aGi, Patronato, 24, 66, f 57r.

2. de Filipinas pende la conservación del Japón, macao, otra vez del

Japón, y toda la india de portugal

298

.

3. para defender a los portugueses de los chinas

299

.

4. socorrren a maluco y diversos socorros que le han hecho

300

.

5. para socorrer a malaca

301

.

6. para con los reyes de siao y mindanao

302

.

298 sigue sintetizando valencia la Relación de sánchez, que conserva el mismo orden que la presentada ante Felipe ii, en la que se lee: Lo 2º y que más hace al caso y más de

cerca le toca es que de la conservación de las Filipinas pende el conservarse casi todos los puestos y principios de cristiandad de aquellas partes, porque lo de Japón, y cuanto allí se puede pretender o por vía de comercio o de otra manera, está a mucho peligro de no poderse proveer ni conservar, o faltando el paso de los estrechos de Zaba y Sincapura que el dachén y rey de Jor podrían atajar y se temen que lo han de hacer, porque cada día se van haciendo más poderosos, y fortificándose o sal- tando lo de Macán, como se teme, y podría ser que los chinas echasen de allí a los portugueses, sin lo cual de ninguna manera se podría Japón sustentar ni proveer como agora se provee y sustenta por aquellas dos bocas; y si en algún tiempo corriese este peligro no le queda otro remedio a Japón sino el de Luzón, como a mí me lo decían los portugueses y padres de la Compañía en Macán con harto temor y cuidado. aGi, Patronato, 24, 66, f 57r.

299 sánchez insiste en esta idea en el punto 3º del capítulo 3ª de la Relación de 1587:…que si la ciudad de Macán, que tanto es en sí y tanto más importa, ansí por el comercio con

China y Japón, como mucho más por lo que se pretende y puede pretender por allí en aquel gran reino, se viese en algún riesgo o peligro de los chinas, como cada día temen, de ninguna parte le puede ir a tiempo socorro o reparo sino de nuestras islas, que están cerca aGi, Patronato, 24, 66,

f 57v.

300 en el punto 5º del capítulo 3º de la citada Relación se lee: … que el Máluco, que

era lo mejor y más rico de aquellas partes por razón de la especiería y la mejor cristiandad de todas ellas, que certifican los portugueses y padres de la Compañía que eran más de ciento y cincuenta mil almas y muy asentadas en nuestra fee, agora queda todo tan perdido como allá sabemos y no tiene reparo ni se puede recobrar ni conservar, sino por medio de las Filipinas, o a lo menos hacen ellas mucho al caso para esto y para todo lo dicho. aGi, Patronato, 24, 66, f 57v.

301 la referencia a malaca aparece en el punto 4º del tercer capítulo de la Relación destinada a Felipe ii: … que en los cercos que suele padecer Malaca y se puede juzgar que de aquí

adelante los podría tener mayores, porque aquellas gentes cada día se hacen más poderosas, y de éstos de ninguna parte se les puede acudir tan en breve como de estas islas, ni se puede reparar daño o peligro que se recibiese ni humillar o enflaquecer los enemigos vecinos o sujetar algunos de ellos.

aGi, Patronato, 24, 66, f 57v.

302 dice la Relación de 1587 en el punto 6º del capítulo 3º: … que el rey de Siao, donde

ya havía cristianos, y el de Mindanao, donde hay ya encomiendas repartidas y se cobran tributos, han enviado dos veces embajadores a Manila a pedir socorro para defenderse de los malucos que se atreven ya a salir de sus tierras y comienzan a entrar por las nuestras; y en la grande isla de Bur- ney, donde la más gente y la natural son los bisayas y amigos nuestros, desean que va[ya]mos para alzarse contra los demás indios moros; y ansí todo parece que está pendiente de nuestras islas. aGi, Patronato, 24, 66, f 57v.

7. para resistir a chinas y otros gentiles, turcos, moros

303

y herejes, que

todos impugnan, estorban y pervierten la cristiandad de aquellas partes. dice

deste amparo de las armas para sustentar la fe

304

.

8. para el temor de si ingleses, franceses, etc. descubriesen entrada al mar

del sur por el estrecho, que dicen hay, del labrador

305

.

303 el islamismo había sido introducido en achén por los árabes ya en el Xiii. a finales del Xv y principios del Xvi, de la mano de los comerciantes malayos, se había extendido a las célebes, malucas, borneo, mindanao y Joló.

304 son muchos los escritos en que sánchez defendió su convicción de que el pro- greso de la cristiandad sólo era posible con el amparo y seguridad del dominio temporal. lo hizo en la exposición ante la Junta sobre la conservación de Filipinas, en la que lamen- taba la imposibilidad de predicar donde no hay fuerças y gente que asegure, por cuya causa

han sido muertos muchos que lo intentaron, como en la Florida y en el Brasil, entre chichimecos y en otras islas y tierra firme de la India; y al revés en las partes de la Nueva España y en el Perú y Filipinas, que hay seguridad para apartarse un ministro muchas leguas, se ven conversiones y bautismos milagrosos, y ponderaba la obligación y necesidad de que Su Magestad tenga aquella tierra y cristiandad fortificada y segura, por razón de enemigos estrangeros y muy poderosos, que suelen acudir y acabarlo todo; como son los japones… y de los chinos… y mucho más de algún navío o navíos ingleses. de nuevo advirtió de los peligros que acechaban a la conservación y cris-

tiandad del archipiélago en la presentación del memorial de las Juntas de Filipinas de 1586, resumiéndolos en seis: el alzamiento de los naturales. El segundo de los chinos. El tercero de

los japones. El quarto, de los Malucos. El quinto de los Burneyes. El sexto, de los ingleses. aunque

donde su pensamiento sobre la materia puede verse de forma más ordenada y extensa es en el capítulo que el p. colin, titula: Algunas consideraciones de que se ayudaba el padre Alonso

Sánchez para encenderse en el zelo de la conversión de las Indias y sus descubrimientos y conquis- tas, donde el jesuita refuta a los defensores de la evangelización apostólica, afirmando

con rotundidad que casi ninguna cosa de cristiandad se ha conservado en la Asia, África, ni en

nuestra Europa, sino la que ha sido defendida y amparada de los emperadores, reyes y principes cris- tianos. Como se ve en toda la Iglesia griega y oriental, y en la latina y occidental, Francia, Alemania, Inglaterra y en las islas y tierra firme del septentrión, donde solamente ha escapado de las uñas de turcos y herejes, lo que ha tenido este amparo de la Iglesia y Reyes Católicos. Francisco colin, Labor evangélica, lib. ii, cap. Xi, pp. 215 y 216; cap. Xvii, p. 246 y cap. XXv, pp. 311-317.

305 dejando a un lado los primeros viajes por el atlántico norte –Juan (1497) y sebastián caboto (1508), al servicio de inglaterra, el del portugués corte real (1501)–, la búsqueda del paso a china por el noroeste se intensificó a partir del primer cuarto del Xvi. en los primeros tiempos la iniciativa es esencialmente francesa –verrazano (1524), cartier (1534)–, pero a partir del último cuarto de siglo serán exploradores al servicio de inglaterra los que tomen la delantera. en 1576 martín Frobisher recorre el litoral de Groenlandia y continúa frente a las costas orientales de la península de labrador y la tierra de baffin. en la década siguiente será John davis el que protagonice tres sucesivos intentos: 1585, llega a las costas orientales y meridionales de Groenlandia; 1586, costea la isla de baffin y navega frente al estrecho del hudson, y en 1587 alcanza los 72º grados de latitud norte. posiblemente son estos intentos los que tiene in mente el jesuita sánchez al aludir al peligro de la presencia extranjera en el pacífico norte. para una panorámica de las exploraciones francobritánicas: peter t. bradley, Navegantes británicos, pp. 145-152 y philippe bonnichon, Los navegantes franceses y el descubrimiento de América..., pp. 43-65.

9. más encarecimiento de lo que importan las Filipinas para conserva-

ción de la cristiandad de entambas indias

306

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Folio 80. relación de las cosas de la china del padre alonso sánchez, que

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