Miopía y Conocimiento del Sistema en Chile
5. Conocimiento de la PBS y el APS
5. Conocimiento de la PBS y el APS
En general, para todos los tramos de edad, el conocimiento respecto al valor de la PBS es bajo. No obstante, se observa un leve incremento en el conocimiento a medida que avanza la edad. En efecto, mientras que sólo el 2.4% de los jóvenes entre 18 y 29 años de edad que conoce la PBS, también conoce su valor, en el caso de los jubilados, este porcentaje es 5.6%.
5. Conocimiento de la PBS y el APS
Conocimiento de los requisitos:
La mayoría de las personas que señalan conocer la PBS reconoce que no es necesario estar afiliado al Sistema de Pensiones o haber cotizado para acceder a este beneficio.
5. Conocimiento de la PBS y el APS
En cuanto al conocimiento sobre el APS, a partir de la información proveniente de la EPS 2009 se encuentra que sólo un 7.8% de las personas mayores de 18 años conoce este beneficio.
Al analizar por tramos de edad, se presenta el mismo comportamiento observado para el conocimiento de la PBS.
5. Conocimiento de la PBS y el APS
Del total de personas mayores a 18 años que reportan conocer el APS, el 23.7% conoce el monto del beneficio.
Al desagregar por tramos de edad, se observa un pequeño aumento de conocimiento en el valor del APS a medida que avanza la edad.
5. Conocimiento de la PBS y el APS
Requisitos de la APS:
Se observa que la mayor proporción (86.8%) de este grupo de personas sabe que no es necesario haber cotizado por un mínimo de años para optar al APS.
5. Conocimiento de la PBS y el APS
Los resultados anteriores muestran que los individuos planifican escasamente su nivel de
ahorro considerando su vejez y mayoritariamente esperan financiarla a través del sistema de
pensiones, aunque una proporción no menor espera financiarlo con apoyo del Estado.
Una alta proporción de la población no tiene planes para la vejez, no sabe como planifica sus gastos ni como financiará su retiro. Al mismo tiempo, los individuos en promedio carecen de conocimiento de los parámetros mínimos del sistema de pensiones, y tienen un conocimiento muy limitado de la existencia, beneficios y requisitos para la PBS y el APS.
Tomando estas estadísticas en conjunto, se observa que el sistema previsional chileno funciona en un contexto en que los individuos en forma importante no planifican su ahorro para la vejez, y desconocen del sistema, lo que limita el efecto del primer pilar en el ahorro previsional privado.
5. Conocimiento del Sistema en Chile
Resulta fundamental el desarrollo exitoso de la educación previsional, aspecto que también incluye la Reforma Previsional del año 2008. Específicamente, contempla el Fondo para la Educación
Previsional como un instrumento para promover la cultura previsional y con el objetivo de provocar un
cambio cultural en la población, elevando el conocimiento sobre la Seguridad Social y especialmente, acerca del Sistema de Pensiones, y en consecuencia, generaría un impacto en términos de
bienestar de las personas, permitiéndoles tomar mejores decisiones de consumo y ahorro previsional.
En efecto, diversos estudios respaldan el hecho que aquellas personas que planifican su nivel de ahorro y de gasto, son aquellas que exhiben mayor nivel de información (Gustman y Steinmeier, (2005)). Chan y Huff Stevens (2008) demuestran que personas bien informadas son mucho más reactivas a los incentivos del Sistema de Pensiones, que un individuo promedio.
En consecuencia, si la educación previsional implementada en el país permitiera que toda la población estuviese informada en forma perfecta, entonces el impacto sobre el ahorro previsional
sería máximo. Lo anterior puede tomar tiempo, ya que, en primera instancia, todas las
modificaciones al Sistema de Pensiones implementadas con la Reforma Previsional del año 2008 deben madurar.
Recomendaciones
6. Recomendaciones
A la luz de lo presentado en las secciones anteriores es posible suponer que dado el bajo conocimiento de la PBS y el APS y el poco tiempo en que estas normas han estado presentes, su impacto actual en el ahorro privado sea limitado. Sin embargo, es esperable que a medida que la reforma al sistema madure y el conocimiento de sus componentes se haga más universal, el impacto sobre el comportamiento de los individuos aumente.
1) Monitorear el porcentaje de la población que planea financiar su vejez a través del sistema de pensiones a través de encuestas tal como se hace con la EPS.
2) Monitorear el comportamiento de las cotizaciones de los individuos en el tiempo con datos administrativos. 3) Incorporar a la EPS (u otro instrumento) preguntas que permitan estudiar si los individuos planean utilizar su vivienda para financiar su retiro, y verificar en la práctica el comportamiento de las viviendas cuando los individuos envejecen.
4) Coordinar la obtención de estadísticas sobre ahorro y tipos de ahorro en la CASEN, EPS y Encuesta Financiera de Hogares (EFH).
6. Recomendaciones
5) Monitorear el porcentaje de individuos que planea financiar su vejez con apoyo del Estado.
6) Entender el nivel de miopía y desconocimiento del sistema de pensiones, y la ausencia de planes de retiro de individuos en edad de trabajo (se sugiere realizar estudios empíricos que permitan ver si efectivamente individuos que declaran desconocimiento o un horizonte de planeación limitado tienen menos ahorro previsional con datos administrativos.).
7) La PBS y el APS pueden influir en la edad planeada de retiro de los individuos. Sería importante poder pegar los datos administrativos a los de la EPS para estudiar cuál es la correlación entre los planes de edad de retiro con la edad de retiro efectiva, así como con la forma de financiamiento esperada de la vejez con el financiamiento efectivo de esta.