3. CAPÍTULO III: RESULTADOS Y DISCUSIÓN
3.2. CONOCIMIENTOS DE LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS DE LAS PACIENTES
En lo que sigue de esta sección, se muestra brevemente los conocimientos acerca de los hábitos alimentarios que deben saber los pacientes diabéticos. Se toma en cuenta las variables de alimentos hiperglucemiantes, las modificaciones del estilo de vida y los conocimientos de los grupos de alimentos.
47% 53%
Vive Solo
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GRAFICO N°3. CONOCIMIENTO DE ALIMENTOS HIPERGLUCEMIANTES DE PACIENTES DIABÉTICOS DE LA CLÍNICA DE DIABETES DEL HOSPITAL ENRIQUE
GARCÉS, ENERO DEL 2015
Fuente: Encuestas aplicadas en la Clínica de Diabetes del Hospital Enrique Garcés, enero de 2015 Elaborado por: Erika Rivadeneira
La mayor parte de los participantes afirman que el azúcar es el principal alimento que hace que se eleve la glucosa en la sangre. Esa es la creencia generalizada, por eso la gente tiende a pensar que el azúcar es lo único que eleva glucemia, cuando en realidad otros alimentos pueden hacerlo, como es el caso de los carbohidratos y de las grasas. Cierta cantidad de los encuestados están conscientes de ello.
Para los pacientes diabéticos existen ciertos alimentos que deben tener restricción en su consumo, entre ellos los alimentos ricos en grasas, carbohidratos y azúcares refinados porque contienen un alto índice glucémico o un bajo contenido de fibra, por lo que deberían ser limitados en el consumo (SANOFI, 2012).
Sedó (2005) encontró en su estudio realizado en Costa Rica que los alimentos, a los cuales los diabéticos atribuyen las hiperglucemias, son los azúcares y alimentos dulces en primer lugar, luego hacen referencia a las harinas, frijoles, arroz, pan, repostería, galletas, etc., que vendrían a ser carbohidratos. Mencionan también carnes y chicharrones, sin hablar específicamente de las grasas. Además, atribuyen el incremento de glucosa en sangre a alimentos más específicos como la remolacha, el jugo de caña de azúcar y el plátano (Sedó Masís, 2005). Esto comprueba los resultados obtenidos en el presente estudio, puesto que el primer alimento en ser considerado hiperglucemiante es el azúcar con un 50%. 17,5% 32,5% 50,0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%
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GRÁFICO N°4. MODIFICACIONES DE PATRONES DE ESTILO DE VIDA EN PACIENTES DE LA CLÍNICA DE DIABETES DEL HOSPITAL ENRIQUE GARCÉS,
ENERO DEL 2015
Fuente: Encuestas aplicadas en la Clínica de Diabetes del Hospital Enrique Garcés, enero de 2015 Elaborado por: Erika Rivadeneira
El gráfico muestra que más de la mitad de las personas encuestadas reconocen que, por tener diabetes, deben modificar su estilo de vida, tanto en la alimentación como en la toma de medicamentos y la realización de actividad física. Sin embargo, algunas de ellas consideran que deben enfocarse más en uno solo de los aspectos mencionados, lo que sin duda revela la falta de una correcta información o, quizás, el poco interés que prestan a su enfermedad.
Normalmente, las personas diabéticas requieren del consumo de medicamentos orales o insulina para el control de la glucosa en la sangre, pero no es el único requerimiento para controlar la diabetes, depende también de la alimentación y actividad física, por lo que ningún medicamento logrará un control de la glucosa si no hay un cambio en el estilo de vida (SMNE, 2009).
Un estudio realizado en España, en 2009, muestra que a pesar de que los diabéticos conocen que el cambio de estilo de vida comprende la alimentación, medicamentos y el ejercicio, declaran no seguir el tratamiento regularmente. La cuarta parte de los varones y la quinta de las mujeres que tienen DM2 no están en tratamiento o no lo cumplen diariamente (Cabrera et al., 2009). En este sentido, el presente estudio también expone que un 62.5% reconoce que debe asumir otro estilo de vida, sin embargo no necesariamente consigue aplicarlo como queda mencionado.
17,5% 5,0% 15,0% 62,5% 0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0% 70,0% 80,0% 90,0% 100,0%
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CONOCIMIENTOS DE LOS GRUPOS DE ALIMENTOS
Del grupo de diabéticos encuestados de la Clínica de Diabetes del Hospital Enrique Garcés, 19 personas afirman que conocen los grupos de alimentos y 21 indican que no conocen acerca de este tema.
La razón para que esto ocurra es que algunos han visitado a la nutricionista encargada de los pacientes diabéticos en el hospital, mientras que los otros no muestran mucho interés o desconocen la existencia de ese alguien que los puede guiar con una alimentación acorde con su enfermedad.
En Cuba se realizó un estudio en adultos mayores acerca de la importancia de la correcta educación por parte de los profesionales de salud hacia el paciente, encontrando que en relación a los aspectos nutricionales, que son la base del control metabólico en pacientes no insulinodependientes y con alta prevalencia de obesidad o sobrepeso corporal, estos aspectos no eran atendidos adecuadamente en la práctica y casi la mitad de la población no identificaba bien los grupos de alimentos ya que confundían su sustitución al preparar un menú, provocando una falta de cumplimiento en la dieta. Todo por la poca habilidad de comunicación del personal de salud (García, Suárez, & Peralta, 1996).
Estos aspectos coinciden con el presente estudio, en el que casi la mitad de los participantes no conocen los grupos alimenticios y además, por pertenecer en su mayoría a la población de adultos mayores, se dificulta la correcta comunicación y entendimiento de estos temas.
3.3. PERCEPCIONES DE LOS PACIENTES DIABÉTICOS FRENTE A FACTORES RELACIONADOS CON LA ALIMENTACIÓN QUE DEBEN LLEVAR
En esta sección se toma en cuenta las percepciones que los pacientes diabéticos tienen con respecto a su alimentación, por lo que se interpretan las variables de habilidad de comunicación de los profesionales de salud, la percepción frente al apoyo familiar y la accesibilidad económica.
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TABLA N°2. PERCEPCIÓN DEL MANEJO DE LA COMUNICACIÓN DEL NUTRICIONISTA EN LA EDUCACIÓN DE LOS PACIENTES DE LA CLÍNICA DE
DIABETES DEL HOSPITAL ENRIQUE GARCÉS, ENERO DEL 2015
Habilidad de comunicación
N° Porcentaje
De acuerdo 39 98%
Medianamente de acuerdo 1 2%
Total 40 100%
Fuente: Encuestas aplicadas en la Clínica de Diabetes del Hospital Enrique Garcés, enero de 2015 Elaborado por: Erika Rivadeneira
La mayoría de las personas concuerda con que el profesional de salud debe estar bien capacitado a la hora de comunicarse con el paciente, ya que es un aspecto importante para que las personas se adhieran a la dieta. Sencillo: si no entienden lo que tiene que hacer, los pacientes no lo harán.
En el estudio cubano acerca de la educación en diabetes, muestra que los proveedores de salud entrevistados señalaron que la educación de pacientes diabéticos, sobre todo del grupo adulto mayor, debía ser mediante mensajes sencillos y claros. Sólo el 22,2 % opinó que la información debía, además, ser reiterativa, y un porcentaje aún menor (5,5 %), progresiva y permanente. Se suponía que dicha educación con tales deferencias daría buenos resultados. Sin embargo al final de aquel estudio se evidenció que el objetivo de lograr un mensaje sencillo, preciso y práctico no se había logrado, a pesar de existir la necesidad para así hacerlo. Los pacientes consideraron que las explicaciones ofrecidas por el profesional de salud en consulta les resultaban difíciles de comprender y llevarlas a la práctica (García, Suárez, & Peralta, 1996). Ahí la importancia de desarrollar la habilidad de comunicación de los profesionales de la salud, lo cual se evidencia también en este estudio.
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GRÁFICO N°5. PERCEPCIÓN DE LA IMPORTANCIA DEL APOYO FAMILIAR EN LOS PACIENTES DE LA CLÍNICA DE DIABETES DEL HOSPITAL ENRIQUE GARCÉS,
ENERO DEL 2015
Fuente: Encuestas aplicadas en la Clínica de Diabetes del Hospital Enrique Garcés, enero de 2015 Elaborado por: Erika Rivadeneira
La mayor parte de los encuestados afirma que es importante el apoyo familiar para poder seguir un plan de alimentación adecuado para su enfermedad. Sin embargo, hay un importante porcentaje de personas que afirman lo contrario. Esto puede darse porque muchos de los encuestados viven solos, constituyéndose en un factor que puede determinar su respuesta.
En un estudio realizado en México, con pacientes con diabetes mellitus no insulino dependiente, se los dividió en dos grupos: los casos, que eran los pacientes con una glucosa dentro de lo normal, y los controles, pacientes que presentaban hiperglucemias. Se encontró que el 87.5% de los pacientes en el grupo de casos y el 30% en el de los controles considera el apoyo familiar como muy útil para el control de su enfermedad, mientras que 12.5% de los casos y 70% de los controles lo perciben como inútil o indiferente (Rodríguez & Guerrero, 1997).
Tomando en cuenta que la normoglucemia se asoció al apoyo familiar, y que la mayoría de los pacientes considera que es muy útil en el manejo de su enfermedad, y que la información que tiene el familiar sobre la diabetes es determinante para que otorgue apoyo al enfermo, se requiere desarrollar un proceso de educación dirigido a modificar las actitudes, y a mejorar las habilidades y conocimientos del paciente y de sus familiares (Rodríguez & Guerrero, 1997).
52% 10% 38% De acuerdo Medianamente de acuerdo Desacuerdo
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Los resultados del estudio realizado en México, tienen cierta similitud con los realizados en el presente estudio, ya que una gran parte de los participantes (52%) consideran que es importante el apoyo familiar.
GRÁFICO N°6. PERCEPCIÓN DEL ACCESO ECONÓMICO REQUERIDO PARA LA ALIMENTACIÓN DE PACIENTES DE LA CLÍNICA DE DIABETES DEL HOSPITAL
ENRIQUE GARCÉS, ENERO DEL 2015
Fuente: Encuestas aplicadas en la Clínica de Diabetes del Hospital Enrique Garcés, enero de 2015 Elaborado por: Erika Rivadeneira
El gráfico muestra que existe un porcentaje semejante entre las personas que están de acuerdo y las que no con respecto a la dificultad para acceder a los alimentos de una dieta para diabéticos. Esto puede ser posible porque para muchas personas lo económico no es un factor que determine una alimentación adecuada o inadecuada.
En Quito, según el INEC, los adultos mayores que tienen ocupación representan el 30.8%, de los cuales el 42% son hombres y 22.4% mujeres, es decir que siete de cada diez adultos mayores están inactivos (INEC, 2008), esto determina el hecho de que como la mitad de las personas encuestadas son adulto mayor y la otra mitad no, la accesibilidad económica del paciente está determinada por la presencia de trabajo. Las personas que tienen trabajo y estabilidad económica no consideran la dieta inaccesible, pero sí lo es para aquellas personas que no tienen una ocupación.
37,5% 20,0% 42,5% 0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0% 70,0% 80,0% 90,0% 100,0% De acuerdo Medianamente de acuerdo Desacuerdo
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3.4. PRÁCTICAS ALIMENTARIAS DE LOS PACIENTES CON DIABETES