Las consecuencias del acoso psicológico (mobbing) pueden ser variadas, de naturaleza distinta y con proyecciones a diferentes ámbitos. Se agrandan en forma de espiral y arrasan en un principio a la víctima, después al entorno laboral, a la familia y a la sociedad en su conjunto. Los efectos sin intención de caer en dramatismos son devastadores y con un alto costo económico para todos los implicados.
3.9.1 Consecuencias a Nivel Personal
La persona que es víctima de acoso psicológico, es la principal receptora de los daños, los cuales no se circunscriben a la pérdida del empleo (por renuncia voluntaria, coacción, despido o indemnización), van más allá, le afectan a nivel físico, psicológico, laboral y familiar.
Efectos físicos:
¯ Dolores de espalda, musculares y articulares.
¯ Cefaleas.
¯ Alteraciones cardiovasculares.
¯ Trastornos gastrointestinales (diarreas, colón irritable, estreñimiento).
¯ Náuseas y vómitos.
¯ Desmayos.
¯ Trastornos alimenticios (falta de apetito).
¯ Fatiga crónica.
¯ Temblores.
¯ Cansancio general.
¯ Falta de fuerza en las piernas.
¯ Palpitaciones/taquicardia.
¯ Dificultad respiratoria.
¯ Fiebre moderada.
¯ Vértigo, pérdida del equilibrio.
¯ Sensación de falta de aire.
¯ Trastornos dermatológicos.
Efectos psicológicos:
¯ Crisis de Ansiedad
¯ Síndrome de estrés postraumático
¯ Alteraciones en la personalidad, cuadros depresivos graves, paranoides e incluso tendencias suicidas.
¯ Distorsiones cognitivas.
¯ Infravaloración
¯ Sentimientos de culpa e indefensión.
¯ Ganas de llorar.
¯ Necesidad de fármacos.
¯ Nerviosismo e Irritabilidad.
¯ Alteraciones de sueño (pesadillas, sueño por pausas, despertar temprano, no conciliarlo, etcétera).
¯ Apatía, falta de iniciativa.
¯ Miedos y sensación de amenaza.
¯ Sensibilidad a la crítica, llegando a la hipersensibilidad.
¯ Falta de concentración.
¯ Disminución o pérdida de la autoestima.
¯ Frustración.
¯ Conductas de aislamiento y evitación.
¯ Ideas obsesivas.
¯ Trastornos por abuso de sustancias (alcohol, cigarro, drogas).
¯ Dificultad para encontrar un nuevo empleo.
Efectos familiares:
¯ Malos entendidos y nerviosismo con los miembros de la familia o amistades.
¯ Disminución de la calidad en las relaciones interpersonales por: incomprensión, agresividad o irritabilidad.
¯ Abandono de responsabilidades y compromisos familiares o sociales.
¯ Pérdida de la ilusión o interés por los proyectos comunes.
¯ Trastornos médicos o psicológicos en otros miembros de la familia.
¯ Alteración de la afectividad o deseo sexual.
¯ Aislamiento social y familiar.
¯ Violencia intrafamiliar.
¯ Separación matrimonial.
¯ Alejamiento y abandono de amigos.
Efectos Laborales:
¯ Mal ambiente de trabajo.
¯ Mala cantidad y calidad del trabajo.
¯ Disminución de la creatividad.
¯ Pérdida de la motivación y el interés.
¯ Despreocupación por los clientes.
¯ Aumento del ausentismo.
¯ Aumento de las consultas a servicio médico.
¯ Aumento de accidentes de trabajo.
¯ Desatención.
¯ Negligencia.
¯ Finalización de la relación de trabajo con la empresa: despido, renuncia voluntaria o rescisión de contrato.
3.9.2 Consecuencias a Nivel Empresa:
La empresa resulta directamente afectada por los procesos de acoso que surgen, crecen y deterioran el clima laboral, la imagen de la empresa hacia el interior y exterior, así como por los costos que implica implementar acciones que reviertan su problemática. Las consecuencias del acoso se perciben a mediano plazo y son:
¯ Problemas de comunicación y colaboración en los trabajadores.
¯ Disminución de la calidad de las relaciones interpersonales.
¯ Incremento en los niveles de ausentismo, rotación e incapacidades.
¯ Altas erogaciones por compensaciones económicas derivadas del pago de invalidez.
¯ Descenso de niveles de productividad, afectando la cantidad y calidad de los productos y servicios otorgados a los clientes.
¯ Pago de indemnizaciones por demandas laborales.
¯ Efectos negativos sobre la imagen y credibilidad de la empresa.
¯ Disminución del número de clientes.
Consecuencias a nivel social:
Son consecuencias a largo plazo, y su magnitud e impacto en los diferentes sectores de la sociedad será lo que permita acciones gubernamentales, civiles, sindicales, de organismos internacionales o asociaciones cuyos propósitos se centren en disminuir los efectos negativos del trabajo sobre la población económicamente activa.
¯ Pérdida de trabajo y de población activa.
¯ Incremento del gasto debido a las bajas y jubilaciones anticipadas.
¯ Aumento del gasto sanitario y sobrecarga de estos servicios.
¯ Atribución negativa al trabajo (Fuentes, 2006, Parés, 2006; Piñuel, 2005; Servín, 2005; Riquelme, 2006; Góngora, Lahera y Rivas, 2002).
Hasta el momento se ha acumulado evidencia suficiente e importante para determinar que el acoso psicológico en las organizaciones tiene repercusiones impactantes en: la calidad de vida de los trabajadores (a nivel físico, psicológico, familiar y laboral); en las organizaciones y en el ámbito social. Como fenómeno laboral y problema social debe ser erradicado a través de estrategias inteligentes y sobre todo existe la imperante necesidad de ser prevenido.
En el siguiente capítulo se abordarán estrategias de prevención y afrontamiento, el marco jurídico que respalda los derechos de los trabajadores, el apoyo psicológico y del entorno afectivo de la víctima, así como el papel del psicólogo organizacional como pieza clave en la implementación de estrategias contra el mobbing.
Albert Einstein
CAPITULO 4. PROPUESTAS DE PREVENCIÓN Y
SOLUCIÓN DEL ACOSO PSICOLÓGICO (MOBBING).
En el capítulo anterior se explicó y analizó el acoso psicológico, sus características definitorias, las cifras a nivel mundial, los perfiles de la víctima y del acosador, así como las graves consecuencias en los entornos personal, familiar, social y organizacional. En virtud, de que estamos hablando de un fenómeno con consecuencias nefastas, inaceptables y destructivas, es imprescindible la aplicación de medidas eficaces en materia de prevención, solución y erradicación del problema, tanto por parte de la sociedad, como de los sindicatos, las universidades, los legisladores, los jueces, las instancias gubernamentales del trabajo, las víctimas y por supuesto, las propias organizaciones.
En definitiva, todos los actores mencionados deberán constituirse como verdaderos defensores y constructores de centros de trabajo saludables, con valores sólidos, basados en el respeto a la dignidad humana.