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Consecuencias imprevistas del apoyo al sector de la seguridad

173. Independientemente de que el Comité de Sanciones haya o no concedido la autorización correspondiente, el desvío de recursos destinados a prestar apoyo al sector de la seguridad de Somalia indica una deficiencia considerable en el embargo de armas. El Grupo de Supervisión calcula que se ha desviado hasta un 80% de la inversión internacional en el desarrollo de las fuerzas de seguridad del Gobierno Federal de Transición con fines diferentes a los previstos. A juicio del Grupo de Supervisión, los gobiernos que preparen programas de adiestramiento deberán tomar en cuenta esa circunstancia y hace hincapié en la necesidad de notificar por adelantado al Comité de Sanciones respecto de cualquier apoyo que se quiera prestar al sector de la seguridad.

Defecciones, deserciones y ventas de armas, uniformes y equipo

174. En informes anteriores del Grupo de Supervisión se ha llamado la atención sobre la venta de armas por oficiales de seguridad del Gobierno Federal de Transición. Durante su presente mandato, el Grupo de Supervisión continuó recibiendo información sobre la venta de armas, municiones y uniformes por oficiales militares y agentes de policía. Además de la venta directa de armas por intermedio de traficantes de Mogadiscio, una de las técnicas comunes consiste en declarar “gastadas en combate” municiones que, de hecho, se han vendido a cambio de dinero en efectivo.

175. Un problema todavía mucho más grave es la deserción y la defección de personal de seguridad previamente adiestrado del Gobierno Federal de Transición. Según estimaciones del Gobierno etíope, principal proveedor de adiestramiento, armas y equipo al Gobierno Federal de Transición, de un total de 17.000 efectivos de seguridad adiestrados, siguen prestando servicio aproximadamente 3.000 (17%). 176. A menor escala, en enero de 2008 el PNUD informó de que se desconocía el paradero de 225 agentes de policía a los que había proporcionado adiestramiento, y en noviembre de 2008 calculaba que había desertado el 40% de los efectivos adiestrados. De acuerdo con informaciones de prensa y las declaraciones de un alto funcionario del Gobierno Federal de Transición, por lo menos varios centenares de efectivos adiestrados se habían incorporado a grupos de la oposición armados, a menudo llevándose consigo sus armas, uniformes y vehículos.

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177. En el curso del mandato actual ha aumentado la frecuencia con que se reciben informaciones sobre la obtención de dinero, teléfonos y otros bienes de la población civil mediante extorsión y sobre violaciones graves de los derechos humanos cometidas por milicianos vestidos con uniformes del Gobierno Federal de Transición. El Grupo de Supervisión ha recibido información detallada y digna de crédito sobre numerosos incidentes de ese tipo, entre ellos algunos de particular relevancia, como los ocurridos el 11 de julio, el 30 de agosto y el 12 de septiembre. No obstante, habida cuenta de la tasa de separación del servicio entre las fuerzas del Gobierno Federal de Transición, no es posible determinar si esos actos los realizan efectivos en activo o antiguos efectivos.

Incautación de armas y equipo por los grupos de la oposición armados

178. Una fuente importante de suministros para los grupos de la oposición armados son las armas, los pertrechos militares, los uniformes y los vehículos incautados durante los combates contra las fuerzas de seguridad del Gobierno Federal de Transición.

179. En vídeos difundidos por Al-Shabaab aparecen fuerzas de ese grupo armado apoderándose de cantidades significativas de armas y municiones abandonadas por tropas gubernamentales durante el breve tiempo en que esa organización controló el aeropuerto de Bale Dogle el 25 de enero de 2008, así como el 24 de febrero, en Dinsoor.

180. El 3 de junio de 2008, la milicia de la Unión de Tribunales Islámicos se apoderó de grandes cantidades de equipo, incluidos uniformes militares y de policía, de una base militar del Gobierno Federal de Transición en Manaas, cerca de Baidoa. El 9 de junio, la comisaría de policía de Huriwaa fue atacada y los asaltantes se llevaron todo el equipo que había en el lugar. El 10 de junio, fuerzas de Al-Shabaab realizaron una incursión contra la comisaría de policía de Karaan, en la zona norte de Mogadiscio, y se apoderaron de un vehículo de la policía, tres fusiles AK-47 y municiones. El 20 de septiembre, la milicia de la Unión de Tribunales Islámicos capturó el campamento militar que tenía el Gobierno Federal de Transición en Daynuunay, cerca de Baidoa y, según sus propias declaraciones, se apoderó de grandes cantidades de armas y municiones en el curso de la operación.

181. El Grupo de Supervisión ha recibido también numerosas informaciones dignas de crédito y con fechas concretas sobre el asesinato de agentes de policía del Gobierno Federal de Transición, cuyos cadáveres habían sido luego despojados de armas y uniformes por los asaltantes.

Desvío de recursos para uso civil con fines militares

182. Una gran parte de la asistencia externa que recibe el sector de la seguridad del Gobierno Federal de Transición es para uso civil, principalmente actividades policiales. De ahí que muchos gobiernos y organismos crean que sus contribuciones no están sujetas al embargo de armas y, consiguientemente, no notifiquen al Comité de Sanciones. En realidad, los recursos donados para ese tipo de uso con frecuencia se desvían con fines militares o paramilitares.

183. Uno de los problemas clave es la ambigüedad que rodea la identidad y la función de los efectivos de la Policía Nacional de Somalia. El Grupo de Supervisión había identificado por lo menos tres fuerzas policiales que actuaban en el sur de

Somalia bajo los auspicios del Gobierno Federal de Transición. Los 2.775 agentes de policía adiestrados y financiados por el PNUD son uno de los componentes. Los otros dos son el contingente de policía recientemente adiestrado por Etiopía y las fuerzas de policía “regionales” (calificadas en la sección II.F. de fuerzas “irregulares”). Por lo general, en las informaciones de prensa y otras provenientes de fuentes públicas de Mogadiscio no se establecen distinciones entre la policía, las fuerzas militares y otras milicias, lo que aumenta la confusión. En una carta de fecha 18 de diciembre de 2007 dirigida al Primer Ministro del Gobierno Federal de Transición, el Coordinador Residente y de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas afirmó:

“… es bien sabido que existen diferentes fuerzas de seguridad que actúan en nombre de la policía, lo cual crea confusión. Ello hace problemática la cuestión de la rendición de cuentas y la transparencia de la policía. Los donantes y el PNUD desean saber cómo se propone resolver este problema y asegurar la rendición de cuentas del Gobierno Federal de Transición.”

184. La rendición de cuentas de la fuerza policial se ha visto aún más complicada por el empeoramiento de las condiciones de seguridad registrado en el sur de Somalia durante 2008, que ha hecho casi imposible la supervisión internacional. 185. No obstante, de las investigaciones realizadas por el Grupo de Supervisión se desprende con claridad que todos los componentes de la policía somalí participan habitualmente en operaciones de lucha contra la insurgencia, a menudo empleando equipo militar en combates urbanos. Las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales informan de que la policía utiliza ametralladoras pesadas y lanzagranadas. El Grupo de Supervisión ha grabado varios de esos combates, entre ellos los ocurridos en los lugares siguientes:

• Comisaría de Policía de Galbeed, distrito de Dharkeynley, Mogadiscio (1° de junio);

• Dabakayo Madow, distrito de Dharkeynley, Mogadiscio (4 de junio);

• Zona de Guulwadayaasha, distrito de Hawlwadaag, Mogadiscio (17 de septiembre).

186. Son igualmente preocupantes las informaciones de que grupos de la oposición armados se han apropiado de equipo y vehículos donados a la policía somalí. Al menos dos vehículos de la policía suministrados por el PNUD se encuentran actualmente en poder de la oposición armada. Además, el 21 de junio, en la ciudad meridional de Dinsoor, fuerzas de Al-Shabaab se apoderaron de un generador y dos motocicletas donadas por el PNUD a la administración local.

187. El Grupo de Supervisión opina que la militarización de la policía somalí hace que esta fuerza esté sujeta al embargo de armas y que, por tanto, el Comité de Sanciones deba autorizar cualquier asistencia externa a ella destinada. El hecho de que, en ese caso, no se haya aplicado el procedimiento de exención ha creado una grave deficiencia en el embargo de armas que han sabido explotar todas las partes en el conflicto.

G. Actividades de sensibilización realizadas por el Grupo

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