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IV. ANÁLISIS DE RESULTADOS

4.4 Consecuencias del trabajo infantil en educación, salud e ingresos

Los NNA que trabajan en el botadero municipal son en un 62% menores de 14 años y están permanentemente sujetos a riesgos relacionados con las degradantes condiciones en que realizan su trabajo; en medio de olores fétidos de basura en descomposición, insectos y otros animales transmisores de enfermedades, objetos cortopunzantes, riesgos sociales que representan una amenaza para su integridad física y psicológica, que puede afectar su vida en forma permanente.

Según algunos de los participantes en los grupos focales, están permanentemente sometidos a todo tipo de abuso por parte de algunos adultos con los que comparten su espacio de trabajo, los que van desde maltrato verbal, agresiones físicas, acoso y abuso sexual, asaltos y hasta la muerte. También se informó que se conocen algunos casos excepcionales de NNA, que se dedican al comercio sexual, aunque este extremo no logró comprobarse, aunque sí se mencionaron casos de acoso sexual, especialmente a niñas y adolescentes.

El contacto con todo tipo de sustancias y animales unido a su nutrición deficitaria, expone a los NNA a algunas enfermedades que ya son casi naturales entre ellos, aún así, frecuentemente tienen que hacer esfuerzos que exceden sus capacidades, como transportar bultos muy pesados, provocando daños aunque no visibles ni inmediatos, a su salud física y a sus posibilidades de tener un desarrollo normal.

4.4.1 Trabajo infantil y educación

Igual que en otros países de América Latina, en Honduras la tendencia es que los NNA que recolectan materiales en los botaderos tienen un bajo nivel educativo. El 78% de los NNA del botadero de Tegucigalpa no ha concluido la primaria y tiene dificultades para leer y escribir, el 72% no asiste actualmente a ningún centro educativo, por razones de trabajo en el 60% de los casos.

Del total de dependientes de los adultos que trabajan en el botadero, comprendidos entre las edades de 7 a 17 años, el 61% no tienen la oportunidad de asistir a un centro de educación, indistintamente del sexo.

Los directores de centros educativos22 de la zona expresaron que los NNA del botadero

tienen bajo rendimiento escolar, producto de la inasistencia a clases. Además, los docentes expresaron que estos NNA están carentes de motivación y muestran desinterés y cansancio físico dado el tipo de trabajo que realizan.

Muchos de ellos(as) deben decidir entre ir a la escuela y colaborar con el mejoramiento del ingreso familiar, sacrificando su derecho a la educación, recreación y desarrollo. El botadero se convierte en su hogar y su comunidad, allí está su familia y sus amigos, juegan en medio de la basura, y se protegen mutuamente de los abusos de los adultos extraños.

4.4.2 Trabajo infantil y salud

La situación de salud de los NNA del botadero tiene todas las implicaciones imaginables de un lugar como ese, que no llena las condiciones sanitarias mínimas y que más bien es foco de contaminación, criadero de animales que son vectores de enfermedades y lugar peligroso para trabajar. Las moscas, cucarachas, ratas, aves de rapiña y otros animales que llegan atraídos por la basura, son una amenaza para la salud de los NNA por su potencial de transmitir enfermedades a los pepenadores.

Un riesgo importante para los NNA trabajadores del botadero, es el de manejo de los residuos sólidos peligrosos, tóxicos, provenientes de industrias y hospitales, considerados potencialmente patógenos. Igual que el resto de la basura, estos materiales o residuos no están sujetos a lo aplicación de criterios técnicos ni sanitarios para su almacenamiento, recolección, transporte y disposición final, por lo que los pepenadores en contacto con ellos, pueden verse severamente afectados.

Hay en ese escenario, otro peligro causado por el metano y bióxido de carbono que se producen en el proceso de descomposición de las basuras orgánicas, ya que el metano es fácilmente inflamable cuando alcanza ciertos niveles de concentración en la atmósfera y que se mueve fácilmente en suelos de alta permeabilidad, como el del botadero.

Aunque en ese tipo de investigaciones lo visible es lo que llama la atención y además es lo que se puede constatar, es importante señalar que la salud mental de los NNA también se ve afectada. Algunos participantes en los grupos focales manifestaron, que el trabajo en ese lugar termina afectando el autoestima de los NNA y que incluso provoca cambios en su carácter, según ellos, varios de los que ya tienen algún tiempo de laborar allí, se han vuelto más agresivos.

El simple hecho de verse trabajando, jugando y alimentándose en un lugar tan deprimente y el posterior traslado a una casa de habitación, que como ya mencionamos, en la mayoría de

Aunque no se puede hacer una vinculación directa con el trabajo en el botadero, durante el estudio se determinó que 5 NNA pepenadores conviven con el VIH/SIDA y reciben atención psicológica, psiquiátrica y médico-farmacológica para enfermedades oportunistas, además la gestión ante las autoridades de Salud para proveerlos de antiretrovirales de parte de Casa Alianza.

los casos no llena las mínimas condiciones de una vivienda digna, necesariamente tiene que impactar en la salud mental, emocional de los NNA, aspecto este que no debe desestimarse dados los elevados niveles de violencia que vive la ciudad.

Apoyados por la observación en terreno, se conoció del funcionamiento en el mismo perímetro del botadero de una casa improvisada donde se comercializa alcohol y drogas a los recolectores, aunque muy pocos de los NNA admitieron en la encuesta el consumo de cigarros, alcohol u otras drogas, es frecuente observarlos en estado de ebriedad; lo que podría evidenciar temor por parte de los entrevistados a responder este tipo de interrogantes.

Enfermedades y lesiones en el trabajo

Se presume una incidencia fuerte de accidentes y enfermedades relacionadas con el manejo de los residuo, debido a la falta de protección y a las condiciones en que los NNA realizan su trabajo; sin embargo, dicha tesis no fue confirmada por los NNA, que en un 74.6% dijeron que nunca han sufrido ningún tipo de enfermedad o accidente en el trabajo.

Del total de NNA que en los últimos seis meses han sufrido enfermedades o accidentes de trabajo el 72% reporto haber sufrido heridas o golpes en su ambiente de trabajo; 28% ha sufrido caídas o fracturas; 31% reporta infecciones respiratorias; 13% problemas de la piel; 13% dolores de cabeza. Otras enfermedades reportadas son insolación, dolores de cuerpo, diarreas, vómitos, infecciones del oído y conjuntivitis. Los valores porcentuales suman más del 100%, ya que algunos de los NNA reportan más de una o enfermedad o accidentes en los últimos seis meses.

Probablemente la respuestas obtenidas a las preguntas relacionadas con la salud, dependen de la percepción que ellos tienen de los que es una enfermedad o accidente, muchas de las cuales son tan frecuentes y comunes que no perciben nada excepcional en ellas por su cotidianidad, o porque efectivamente su defensas se han fortalecido tanto a fuerza de permanecer en el botadero, que se han vuelto resistentes a algunas enfermedades o no consideran importante los rasguños y heridas sufridas en el ambiente en que se desarrollan. Sin embargo los comentarios de los NNA y observaciones de campo permitieron constatar que sufren frecuentemente de heridas, atropellos, fracturas, infecciones graves en la piel. Durante el levantamiento de información de campo los NNA comentaron que a uno de los jóvenes que había sufrido un accidente de trabajo, le amputaron una pierna. Este hecho no pudo ser constatado, pero se tuvo la confirmación en forma reiterada por los NNA.

Al consultarles a donde acuden cuando se enferman o accidentan en el trabajo, el 49%, dijo que a un centro de salud cercano, el 19% acude al Hospital Escuela y un 27% no busca ayuda profesional. La población objeto del presente estudio no es beneficiaria directa de ningún programa oficial de salud curativos o preventivos y el sistema de seguridad social no les protege. Las acciones que se llevan a cabo en esta área son iniciativa de las ONGs presentes en la zona, las cuales responden a intervenciones puntuales y no a un esquema sistemático y programado de atención a los NNA por parte de estas organizaciones.

Protección usada en el trabajo

La investigación reflejó que la mayoría de NNA hace el pepenado sin ningún tipo de protección. Apenas se resguardan del sol con una gorra o sombrero, lo cual es considerado por el 60% de ellos como una forma de protección, al realizar la recolección, un 17% se protegen los pies con botas, burros o tenis, guantes y unos cuantos utilizan en su cara pañuelos, mascarillas y pasamontañas.

4.4.3 Trabajo infantil e ingreso

Los ingresos que reciben los NNA en el botadero, son muy bajos y en la mayoría de los casos no supera los cuarenta lempiras diarios, sin contar que los más pequeños no reciben nada porque trabajan junto a sus padres o acompañado de otro adulto que es quien recibe el pago o porque únicamente se dedican a cuidar lo recogido por sus acompañantes. De la totalidad de dependientes que reciben pago como retribución por su trabajo, el 23% lo guarda para sus gastos personales, un 14% se lo da todo a su familia y otro 63% lo comparte con su familia. En la investigación de campo se logró determinar que los que reciben paga, además de satisfacer sus necesidades básicas, algunos usan parte de sus ingresos para comprar alcohol, cigarrillos, resistol y otras drogas, que son vendidas en los alrededores y hasta en el propio botadero.

4.5 Actitudes y expectativas sobre el trabajo infantil de los NNA y de los