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CONSERVACIÓN DE HUMEDALES Y PLANICIES SEMIÁRIDAS DE TOMINÉ

Y EL VALLE DEL RÍO SIECHA

Por: Juan Carlos De Las Casas

Los humedales artificiales y las plani- cies semiáridas del valle del río Siecha, ubicadas en el municipio de Guasca y Guatavita, Cundinamarca (4º 54’ N y 73º 54’ W) fueron declaradas como un Área Importante para la Conservación de las Aves – AICA en el año 2002, gracias a su importancia como refugio de especies amenazadas. En esta zona se extrae gravilla usada como material para construcción y varias de las gravilleras, una vez finaliza la extracción, se han convertido en hábitat disponibles para aves acuáticas como la tingua bogotana

Rallus semiplumbeus, la tingua motea- da Gallinula melanops, y el pato turrio

Oxyura jamaicensis. Por otra parte, en la planicie al sur del embalse de Tominé se encuentran áreas de pastos cortos en suelos semiáridos, hábitat escaso en la región, y el cual está disponible para la alondra cornuda Eremophila alpestris. Durante el año 2005 se llevó a cabo un proyecto de monitoreo de poblaciones y nidos de la tingua bogotana y la alon- dra cornuda que arrojaron nuevos datos sobre comportamiento, hábitat y distri- bución. El hábitat en donde se encon- traron los principales registros de la tin-

gua bogotana corresponde al humedal artificial ubicado al sur de la capilla de Siecha, el cual se caracteriza por tener vegetación acuática densa de juncos (J. effusus o bogotensis), barbasco, sombrilla de agua y lenteja de agua. En esta zona se estimó un área de 0,16 hectáreas por cada individuo y una época reproduc- tiva desde principios de julio hasta fina- les de septiembre, similar a lo reportado en trabajos anteriores. Sin embargo, el mayor número de individuos se reportó durante abril, contrario a otros traba- jos.Por otra parte, en los humedales artificiales en donde se encuentra enea

Typha latifolia es importante indicar que a pesar de que se ha reportado su uso como hábitat por parte de la tingua (Lozano 1993, Renjifo et al. 2002), esta planta acuática no es un buen hábitat para ella ya que deja espacios muy apre- tados y densos, por donde no es fácil la movilización. Se encontró además que esta especie no es tan territorial como se ha reportado en otras áreas.

En la zona de estudio existen pequeños humedales artificiales en donde tam- bién fue registrada la especie y zonas inundadas potenciales no exploradas,

por lo cual el embalse de Tominé y los humedales artificiales representan una zona importante para esta especie pues podría reunir un mayor porcentaje de individuos del reportado para otras áreas de la Sabana de Bogotá.

Por otra parte, la presencia de la alondra cornuda es permanente en la planicie semiárida y llega a ser una de las pobla- ciones más importantes en el altiplano cundiboyacense (Valencia y Armente- ras 2004). La abundancia cambió drásticamente en los primeros meses del año cuando se encontraron un mayor número de individuos así como de bandadas grandes. Para los meses de junio y julio disminuyeron las ban- dadas y grupos, que concuerda con lo reportado para Norteamérica en donde las bandadas de varios individuos se conforman en época no reproductiva, hay mayor actividad y por el contrario se encuentran individuos solitarios o parejas en época reproductiva (Beas- son 1995). Durante la época de cría, la alimentación fue asumida con mayor frecuencia por el macho, pero en algu- nas ocasiones fue observada la hembra haciendo este trabajo. La hembra al pa- recer compensa la pérdida de energía al empollar y calentar a las crías en su etapa más pequeña, participando poco de la alimentación y el despliegue territorial. El despliegue territorial fue observado en cuatro oportunidades, en los límites del territorio de anidación (un radio de 100 m), realizado principalmente por el macho.

Durante el proyecto también se iden- tificaron varias amenazas incuyendo la caza de patos y colecta de huevos, el pisoteo por animales domésticos, la pre- sencia de perros y el ascenso del nivel del embalse que cubrió gran parte del hábi- tat potencial para la alondra cornuda y la dormilona chica Muscisaxicola maculirostris. Esta última no fue regis- trada durante este monitoreo, ya que actualmente el hábitat donde se encon- traba está totalmente cubierto de agua y buchón. En la planicie se llevó a cabo una remoción del buchón por parte de la empresa de Acueducto de Bogotá ya que había cubierto parte de la planicie. Este trabajo permitió dejar el suelo des- nudo y rastrillado, lo que favoreció a la alondra cornuda unos meses después. Estos sistemas artificiales se convierten en áreas importantes para la conserva- ción por estar relativamente aisladas de la contaminación y destrucción de hábitat que caracteriza los humedales del Distrito Capital. Actualmente con- tinúa la socialización del proyecto por parte de Corpoguavio y las gestiones que se iniciaron en aras de proteger es- tos lugares de manera legal como reser- vas o áreas de manejo especial.

Este trabajo, en revisión para publicación, recibió apoyo del Instituto Humboldt, Programa Aicas/ Ibas, GEF, La Embajada de los Países Bajos, Ban- co Mundial, BirdLife Internacional, Corpogua- vio, Corporación Sentido Natural, el municipio de Guasca y la Asociación Bogotana de Ornitología El equipo de trabajo: Christian Devenish, Juan Miguel Ruiz, Nicolás Itza Gallego, Luis Jorge Vargas, Iván Darío Valencia y Juan Carlos De Las Casas.

ESPECIES FOCALES DE AVES DE CUNDINAMARCA: ESTRATEGIAS PARA LA CONSERVACIÓN

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