Se solicitaron las autorizaciones pertinentes a las direcciones hospitalarias y/o de sector correspondientes, así como a la Gerencia del Servicio Aragonés de Salud. Obtenidas dichas autorizaciones, se solicitó la aprobación del Comité Ético de Investigación Clínica de Aragón (CEICA), siendo aprobado el 28 de enero de 2015, quedando reflejado en su Acta Nº02/2015 (Anexo 1). Al obtenerse los datos mediante la utilización de cuestionarios autoadministrados, se consideró que aquellas personas que realizaran voluntariamente su respuesta, autorizaron a la utilización de los datos proporcionados en dichos cuestionarios. Asimismo, al considerarse la respuesta como anónima, no procede la solicitud de consentimiento informado, pues la
firma del mismo supondría la pérdida del anonimato. Independientemente, y sin perjuicio de dicho anonimato, las personas participantes recibieron un documento de información en el que se especificó que se solicitaba su colaboración en un trabajo de investigación. Tanto la hoja de información al profesional (Anexo 2), como la hoja de información al paciente (Anexo 3), contaban con los medios de contacto telefónico y de correo electrónico para la solución de problemas o dudas concernientes a la respuesta a los cuestionarios.
Asimismo, y para no interrumpir la labor asistencial, la recogida de datos de los usuarios se realizó al alta (una vez que el paciente hubiese recibido la notificación de alta y el personal asistencial hubiera finalizado su labor) en el caso de los usuarios de atención especializada, y durante la espera para consulta, o bien a la salida de la misma para los usuarios de atención primaria. La recogida de datos se llevó a cabo entre los meses de abril y diciembre de 2015.
Herramientas
Para la obtención de datos de los profesionales, se utilizó un cuaderno de recogida de datos consistente en los cuestionarios que se describen a continuación, en orden de aparición:
Cuestionario SERVQHOS
El cuestionario SERVQHOS, elaborado y validado por Mira et al (1998), valora la percepción de la calidad asistencial a través de las dos dimensiones que presenta, de calidad subjetiva y calidad objetiva. El cuestionario original consta de 19 preguntas (10 en la dimensión calidad subjetiva y 9 en la dimensión de calidad objetiva) con 5 posibles respuestas en escala de tipo Likert, en rango entre 1 (mucho peor de lo que esperaba) y 5 (mucho mejor de lo que esperaba). Originalmente, el cuestionario está adaptado para su uso con usuarios, por lo que se han realizado algunas adaptaciones para su utilización entre profesionales. En concreto, se ha eliminado el ítem correspondiente a la señalización extrahospitalaria, quedando reducido el cuestionario a 10 ítems de calidad subjetiva, y 8 ítems de calidad objetiva. Además, se ha adaptado ligeramente el texto introductorio con las explicaciones para adaptar el cuestionario a los profesionales de atención hospitalaria (Anexo 4), como de atención primaria (Anexo 5). Además de evaluar estas dos dimensiones, el cuestionario presenta otras variables, que
también han sido adaptadas a las respuestas de los profesionales. Así, a la pregunta a los usuarios sobre en qué servicio estuvieron ingresados, se ha transformado a en qué servicio realizan la función asistencial (o en qué centro, para profesionales de atención primaria). La pregunta del tipo de ingreso ha sido readaptada para preguntar sobre el tipo más frecuente de ingresos (en atención hospitalaria) o de consultas (en atención primaria). El cuestionario además solicita opinión sobre el nivel global de satisfacción, con cuatro respuestas posibles que oscilan entre muy satisfecho y nada satisfecho, la recomendación del centro a otras personas, con tres respuestas posibles desde sin dudarlo a nunca, y si la opinión sobre el tiempo de ingreso, reconvertida para los profesionales de atención primaria en tiempo de atención, con tres respuestas posibles: menos de lo necesario, el tiempo necesario o más de lo necesario. El resto de preguntas son de respuesta dicotómica (si o no), sobre la creencia de si se han realizado pruebas o intervenciones sin permiso de los usuarios, si conocen el nombre del médico y de la enfermera que les atiende habitualmente, y sobre la creencia de haber recibido la suficiente información sobre el proceso.
Escala MAAS
La escala MAAS (Anexo 6) fue elaborada originalmente por Brown y Ryan (2003), y validada al castellano en 2012 (Soler et al., 2012). Consta de un total de 15 ítems con seis posibles respuestas en una escala de tipo Likert, respondiéndose a la frecuencia en la que se experimentan diferentes sensaciones relacionadas con la vida diaria. La puntuación para cada uno de los ítems oscila entre 1 y 6, correspondiéndose con las siguientes categorizaciones de respuesta: 1: “Casi siempre”, 2: “Muy frecuente” 3: “Algo frecuente”, 4: “Algo infrecuente”, 5: “Muy infrecuente”, y 6: “Casi nunca”. El total se expresa mediante la media aritmética de las respuestas, pudiendo oscilar el rango entre 1 y 6.
Dimensión de aceptación de la escala PHLMS
La escala PHLMS (Cardaciotto et al., 2008) validada al castellano en 2014 (Tejedor et al., 2014) consta originalmente de 20 ítems distribuidos equitativamente en dos dimensiones (conciencia y aceptación) de 10 ítems cada una. Para la realización de este trabajo, se utilizó únicamente la dimensión de aceptación (Anexo 7). Esta dimensión consta de 10 ítems a responder mediante una escala Likert con puntuaciones de 1 a 5, que se corresponden con las
siguientes categorías de respuesta: 1: “Nunca”; 2: “Raramente”; 3: “De vez en cuando”; 4: “A menudo”; y 5: “Siempre”. La puntuación de la dimensión de aceptación se calcula a través de la media obtenida de la suma inversa de las respuestas, oscilando el rango de respuesta entre los valores 1 y 5. Esta escala fue incluida en el estudio por recomendación expresa de Joaquim Soler, uno de los investigadores participantes en la validación al castellano de la misma, por entender que, en según qué circunstancias, la aceptación jugaría un papel fundamental en la relación del resto de variables.
Cuestionario BCSQ-12
El cuestionario breve de subtipos clínicos de burnout (Anexo 8), conocido como BCSQ-12 (siglas en inglés de Burnout Clinical Subtype Questionnaire), fue elaborado y validado en 2011 por el equipo de Jesús Montero-Marín, mide el desgaste profesional a través de las dimensiones “sobrecarga”, “falta de desarrollo” y “abandono”. Cada dimensión está compuesta por cuatro ítems, correspondiendo los ítems 1, 4 7 y 10 con la dimensión “sobrecarga”, los ítems 2, 5, 8 y 11 con la dimensión “falta de desarrollo”, y los ítems 3, 6, 9 y 12 con la dimensión “abandono”. Cada uno de los ítems presenta 7 respuestas posibles en una escala de tipo Likert con un rango de 1 a 7, correspondiéndose con las siguientes categorías de respuesta: 1: “Totalmente en desacuerdo”; 2: “Muy en desacuerdo”; 3: “En desacuerdo”; 4: “Indeciso/a”; 5: “De acuerdo”; 6: “Muy de acuerdo” y 7: “Totalmente de acuerdo”. Cada una de las dimensiones se mide a través de la media de las respuestas de los ítems correspondientes. (Montero-Marín, Skapinakis, Araya, Gili & García-Campayo, 2011).
Escala SCS-SF
La versión corta de la escala de autocompasión (Anexo 9), conocida como SCS-SF (del inglés, Self-Compassion Scale-Short Form) fue validada por Raes et al. (2011) a partir de la escala original de Neff (2003b). Consta de 12 ítems a responder entre 5 respuestas posibles, en una escala de tipo Likert con un rango de que oscila entre 1 (casi nunca) y 5 (casi siempre). Los ítems se encuentran agrupados en 3 dimensiones, dividiéndose cada una de ellas en dos dimensiones antagónicas. Así, la dimensión autoamabilidad se mide a través del factor autoamabilidad (correspondiente a los ítems 2 y 6) y las respuestas inversas del factor autojuicio (ítems 11 y 12). La dimensión humanidad compartida se mide a través del factor
humanidad compartida (ítems 5 y 10) y las respuestas inversas del factor aislamiento (ítems 4 y 8). Por último, la dimensión mindfulness se mide a través de las respuestas del factor mindfulness (ítems 3 y 7) y las respuestas inversas del factor sobreidentificación (ítems 1 y 9). La escala fue adaptada y validada al castellano por el equipo de García-Campayo et al. (2014). En este trabajo solo se utiliza para la medición global del concepto de autocompasión, tal y como se recomienda en el desarrollo original de la escala (Raes et al., 2011).
Cuestionario de variables sociodemográficas y laborales de los/as profesionales
El cuestionario de variables sociodemográficas de los profesionales (Anexo 10) se elaboró ad
hoc para la realización de este trabajo. En ella se tuvieron en cuenta las siguientes variables:
sexo, edad, estado civil, tenencia de hijos, número de hijos, tenencia al cargo de personas dependientes, número de personas dependientes al cargo, tipo de dependencia, ingresos mensuales del hogar, titulación universitaria, profesión, tiempo de ejercicio profesional, tiempo trabajado en el centro, tiempo trabajado en el servicio, trabajo a turnos o con guardias, tiempo de trabajo y tipo de contrato.
Datos de los usuarios
Por su parte, la obtención de los datos de los usuarios se obtuvo a través de un único cuestionario, que incluía la herramienta SERVQHOS, descrita anteriormente, y un breve cuestionario de variables sociodemográficas, en el que se incluyó la edad, sexo, estado civil, estudios concluidos y actividad laboral. Se adaptaron las instrucciones al cuestionario SERVQHOS de la misma forma que para los profesionales en función del nivel de atención, quedando versiones ligeramente diferentes entre el cuestionario destinado al medio hospitalario (Anexos 11) y el destinado a atención primaria (Anexo 12).