3. Los Mitos del barrismo: La construcción mediática del imaginario del
3.2. Discursos de los ciudadanos sobre el barrismo
3.2.4. Consideraciones sobre las barras y la seguridad en la ciudad en los discursos de los
En un ejercicio final, en las entrevistas se intentó identificar qué pensaba la gente sobre las implicaciones del barrismo, en la convivencia y la seguridad de sus barrios, del estadio y de la ciudad. Dependiendo del segmento al que perteneciera el entrevistado, se realizaron una serie de preguntas relacionadas con este tema.
Las entrevistas a personas de las instituciones, se preguntó si creían que el barrismo afectaba en algo la convivencia o los espectáculos deportivos, si consideraban que la normatividad vigente se ajustaba a la realidad y si, pensaban que realmente contribuía a un mejor ambiente en los estadios, cuáles creían que deberían ser las estrategias para disminuir la violencia en la resolución de conflictos y qué debería contemplar una política pública para tratar el tema, sobre cuál debería ser el enfoque.
En cuanto a todas las entrevistas realizadas a personas de las comunidades, se preguntaba si consideraban que la presencia de barristas afectaban o no la convivencia dentro de su barrio, si las noticias que mostraban en los noticieros coincidían con lo que se observaba en su cotidianidad y si creían que el barrismo afectaba en algo los espectáculos deportivos.
3.2.4.1. El barrismo como fenómeno que acentúa la inseguridad en el estadio.
En el segmento institucional de nuevo las opiniones se expresan más ambiguamente, pues se cree que definitivamente sí afectan la convivencia, pero se considera que es matizado por “la fiesta” que se promueven en las tribunas, uno de los entrevistados afirmó lo siguiente:
"Sí es violento, obviamente afecta hacia la violencia y se vuelve harto el tema, pero si es sobre la fiesta afecta de una buena manera, cuando hablamos de la fiesta del barrismo, es una buena afectación porque lo que hace es crecer el evento, hace que el evento se vea más gigante, que llame más la atención y la parte violenta también, normalmente si tú ves una agresión en la calle, por ejemplo, los vecinos de Galerías, si paráramos alguno y le preguntamos si le ha afectado la vida, creo que no nos dirían que no” (Fragmento de entrevista realizada a una persona del
En el segmento institucional se considera que la emocionalidad está involucrada o atada a las expresiones violentas dentro de los recintos deportivos, pues al ser el lugar de la ciudad en el que se escenifica con más fuerza la confrontación, en el que todos los elementos simbólicos de fuerza y búsqueda de superioridad sobre el contendor alcanzan su máxima expresión. La violencia en este contexto hace parte de la ritualización y puede cobrar aún más fuerza, como lo señala Nelson Rodríguez (2011) en las barras bogotanas la violencia funciona como el “pegamento”, que une el sentimiento por el equipo de los cientos de jóvenes en el espacio de mayor cercanía y conexión de toda la barra.
Los gestores de goles en paz, consideran que el estadio es el escenario en el que se ponen en juego las dinámicas propias de una organización social como son las barras, con sus tensiones internas y su desmedida emotividad hacia el equipo, y según los relatos, en alguna media se evidencia una especie de influencia mutua que exacerba lo emocional.
Así como lo expresa uno de ellos:
"Lo que pasa es que se trabaja con las emociones del hincha y una conducta colectiva, puede incidir mucho sobre una conducta individual, de hecho incide, de hecho cambia y puede llegar a trastornar una conducta colectiva, como te digo son conductas y son emociones, son emotividades que pueden variar por el contexto o por alguna circunstancia específica, el tema del consumo, el tema de la agresividad frente algunas situaciones, el tema de encontrarse con un rival, el tema que también puede generar el choque con algunas instituciones, son emociones que pueden derivar en elementos que no aportan al buen comportamiento dentro del estadio, que se pueden generar como colectivos o como conductas individuales, desprendiendo después en acciones colectivas”(Fragmento de entrevista
realizada a una persona del grupo institucional).
Todos coinciden en afirmar que lo que se vive en el estadio es un despliegue de fuerza y de capacidad de organización de los barristas, organización que puede ser negativa, es decir que se traduce en un espectáculo violento, o muy positiva,
pues toda la energía de los jóvenes se deja salir en el ‘aguante’ y expresa en los cánticos de apoyo a sus equipos, y se cree que la participación de las barras es vital en el espectáculo aunque la violencia esté presente. Esto lo explica uno de los entrevistados de la siguiente manera:
“Pues afecta y no afecta, o sea afecta la convivencia pero también, hace que sea un espectáculo lleno de colorido, o sea, lo que ellos hacen en una tribuna, la fiesta que ellos hacen, y de pronto la organización que ellos tienen, para ese tipo de fiesta sería bueno, que lo reflejaran en otras cosas, como la misma logística de su trapo, de su rollo, de su música, es algo que a veces conmueve, verlo en el estadio conmueve, pero cuando ya hay incidentes y esa intolerancia que ha caracterizado el barrismo en los últimos 10 años, hay ya se daña todo lo que es una fiesta" (Fragmento de entrevista realizada a una
persona del grupo institucional).
Al preguntarles sobre la normativa que rige los juegos en los estadios y regula los comportamientos de los aficionados, sobre su aplicabilidad y eficacia, los entrevistados coincidieron en afirmar que ha servido, pero que hace falta una política pública para regularizar los comportamientos de los hinchas fuera de los estadios, sobretodo sanciones ejemplares para quienes trasgreden la ley, falta más compromiso por parte del gobierno local para generar trabajos de índole social con los barristas en los barrios.
Esto expresó uno de los entrevistados al respecto:
“La Ley 1270 realmente, la conozco muy por encima es una reglamentación, ya a un nivel nacional, muy ceñida al protocolo que se maneja aquí en Bogotá. Sin ser jurídico, porque no lo soy, yo creo que las leyes si pueden servir, lo que pasa es que acá se quedan sin piso, los menores de edad son los que están causando los conflictos, y contra ellos no se puede hacer nada, entonces es ahí donde se quedan sin piso. La ley tiene tantos caminos y tantas formas de evadirla, entonces que pasa: hay pelados que han apuñaleado gente, los conocemos y no pasa nada con ellos y siguen haciendo de las suyas, y es muy cruel que llegue el afectado a decirle a uno, "no yo fui hasta la URI, hasta la Fiscalía y me dijeron que si yo no sabía dónde vivía, el número de la cédula del joven, el nombre del joven no podían hacer nada. Entonces, pues fue absurdo, porque por lo general yo no conozco mi agresor, también ahí la reglamentación pasa hacer un poco risorio, porque es absurdo
que si alguien me hace daño me toca prácticamente capturarlo y llevarlo. La Ley contribuye en algunas cosas menores, han aprendido a respetar el estadio y el entorno del estadio. Si no hubiera nacido el decreto que nos da el protocolo esto seguiría siendo lo de hace 10 años, eso apretó un poquito a los muchachos y los enseñó actuar en un buen caminar, que se necesitaría más, sí. El protocolo tiene un error y lo he manifestado, y es que no es conocido, nosotros que trabajamos en el estadio y el visitante habitual lo conoce, pero la gente del común no, todos deberíamos conocer las reglamentaciones en las que estamos. De tal forma que hasta la policía lo conozca, porque muchos no lo conocen, cuando lo firman su propio general, son tan ignorantes que algunos piensan que pueden hacer con el protocolo lo que les da la gana y les vale cinco” (Fragmento de entrevista realizada a una persona del grupo
institucional).
3.2.4.2. El barrismo como fenómeno que acentúa la inseguridad en los barrios.
En primer lugar es importante señalar que los hallazgos de la investigación en campo mostraron, que los incidentes se presentan mayoritariamente en las zonas barriales, en ese sentido, sí alcanzan a tener cierto impacto en la seguridad, sin embargo no existe mucha información que permita cuantificar dicho fenómeno. Lo que si es claro es que la percepción generalizada que tienen las personas es que sí afecta la seguridad ciudadana, tanto aquellas que conviven con barristas en sus barrios, como las que no, y en este último caso, la percepción de inseguridad producida por las barras está sustentada principalmente en lo que los medios de comunicación transmiten.
Cuando se les preguntó a los ciudadanos sobre qué tanto consideraban que afectaba a la convivencia y la seguridad del barrio la presencia de barristas, las respuestas tendieron a ser en todos los casos negativas incluso viniendo de las personas que no conviven con el fenómeno de manera cercana, por ejemplo uno de los entrevistados dice que no convive con las barras pero que si considera que afectan la tranquilidad de personas en otros barrios:
“si, claro. Si afecta porque en todas partes vemos esta clase de barristas, en todo barrio hay barras y hay barras violentas, hay de todo. Acá en el barrio no me he sentido afectado, pero si digamos cuando uno ve en los medios de
televisión, uno se da cuenta de estas personas como se agreden, como
agreden a la demás gente, a gente que no tiene nada que ver" (Fragmento de
entrevista realizada a una persona del grupo comunidad).
Y otro entrevistado, que reconoce que no convive con el fenómeno pero si suele asistir al estadio, considera que en algunos casos si afecta la seguridad, de hecho en su relato manifiesta la propia sensación de inseguridad frente a estos grupos:
“Yo a veces asisto al estadio y a veces me llevo una chaqueta encima de la camiseta para que no me vean otro hincha de otro equipo y me da miedo la verdad a veces salir y mostrar que voy al estadio porque uno no sabe que pueda pasar. Grafitis donde quiera, pared blanca no hay paredes que no tengan grafitis de uno u otro equipo. Ver lo feo que se ve esa pared o muro y ver que estamos invadidos de gente así” (Fragmento de entrevista realizada a
una persona del grupo comunidad).
Y entre quienes conviven con los barristas, la visión negativa se acentúa, aunque en el caso de la siguiente entrevistada con conocimiento de causa, pues uno de sus hijos perteneció a las barras:
"afectan la convivencia, sí, claro. Porque a una vez a Danielito le tocó venir y cambiarse, porque él tenía su uniforme de Santa Fe y vio los de Millonarios, lo siguieron, vino se cambió, porque no podía salir con el uniforme, entonces sí afecta y eso que a él ya lo conocían. Es de riesgo" (Fragmento de entrevista
realizada a una persona del grupo comunidad).
Cuando se les preguntó a los entrevistados que si consideraban que lo que se mostraba en las imágenes coincidía en algo con la realidad, las personas del segmento comunidad coincidieron en afirmar que sí.
“sí, puede ser, claro. Sí, porque esta gente se agrede en cualquier momento, en cualquier momento puede agredir a otra persona, solo porque llevan una camiseta, solo porque sean hinchas de tal equipo o una cosa así. Entonces eso se vive cotidianamente" (Fragmento de entrevista realizada a una persona
“Sí, claro. Lo que ellos muestran es lo que uno ve realmente” (Fragmento de
entrevista realizada a una persona del grupo comunidad).
“sí, eso es claro. Que una que otra vez son amarillista, pues como son los noticieros, pero en general sí es así y no solo se ve en los noticieros, por ahí en la calle también se ve” (Fragmento de entrevista realizada a una persona